Su marcado ateísmo y sus ideales escépticos ante la política son dos de las señas personales que identificaron a uno de los mejores autores de la llamada Generación del 98: Pío Baroja. Un escritor que plasmó en sus obras dichas características y también su pasión por la consecución de los derechos de todos los hombres.

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En concreto podemos decir que todos estos elementos identificadores de él y de su carrera literaria se pueden conocer a través de libros como los que componen la que denominó trilogía La lucha por la vida.

Esta citada trilogía estaría encabezada por la novela titulada La busca. En el año 1904 fue cuando publicó la misma que toma como protagonista a Manuel Alcázar, un joven que llega a Madrid desde el pueblo dispuesto a lograr esa vida que tanto desea, una vida feliz y decorosa.

Sin embargo, no tendrá nada fácil conseguir dicho objetivo pues en el camino se encontrará con todo tipo de obstáculos. Tanto es así que para conseguir sobrevivir y salir adelante se verá las caras con delincuentes de diversa calaña con los que, en ocasiones, “trabajará” con tal de llevarse algo de comer a la boca.

La lucha por un sueño

Ese mismo año salió también a la venta la segunda novela que integra la trilogía que nos ocupa. En este caso aquella se dio en llamar Mala hierba y la misma sigue manteniendo como protagonista al citado personaje.

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En concreto, el lector en esta ocasión podrá descubrir como Alcázar se encuentra viviendo una difícil situación pues se halla inmerso entre dos aguas y sabe que no puede seguir así, que tiene que tomar una decisión para encauzar su vida y su camino. Más exactamente lo que le sucede a la figura central de esta narración es que se debate entre seguir rodeándose de la mala gente que no tiene oficio ni beneficio o bien dejarse encauzar por las personas honrosas y decentes que le brindan una mano para encontrar un trabajo en condiciones. Entre estas últimas se encontrarían Salvadora o el estudiante Robert Hasting.

Para saber qué decide hacer Manuel Alcázar se hace necesario leer la tercera y última novela de esta trilogía creada por el escritor vasco Pío Baroja  en la primera década del siglo XX. Un libro este que se da en llamar Aurora Roja y que se publicó en el año 1905.

En este caso la narración hay que subrayar que está muy marcada por tintes políticos y ello se puede ver, por ejemplo, a través del hecho de que en el relato se nos acerca al nacimiento o, mejor dicho, desarrollo de un anarquismo lleno de utopía y de sueños que pretende alcanzar todos los objetivos que se ha propuesto.

Un hecho aquel que influirá remediablemente en la vida del protagonista que además nos da la oportunidad de conocer cómo es el trabajo y el día a día dentro de los profesionales de la artesanía y de la construcción.

Una evolución en la historia de Alcázar es esta citada saga que es una de las más importantes de Baroja por reflejar a la perfección la lucha del hombre de pueblo que llega a la ciudad con una maleta cargada de ilusiones y esperanza pero que va descubriendo que nada es como lo soñaba.