Las cualidades del escritor

Amamos los libros. Ellos son posiblemente lo único que nos parece imprescindible para vivir. Seguramente planeamos nuestros viajes, teniendo en cuenta qué libros llevaremos en nuestra maleta y cuáles tendremos que dejar; del mismo modo que siempre llevamos uno en nuestro bolso cuando salimos.

No creo que exista una receta para convertirse en un buen escritor; a lo sumo puede haber trucos para escribir historias que resulten atractivas y vendan, que es muy diferente.

No obstante, recientemente me he encontrado con un artículo donde se argumentaban las 7 siete cualidades que debía tener una persona para poder dedicarse adecuadamente a la escritura y, la verdad, algunos de los puntos me resultaron interesantes y acertados. Por eso, he pensado en compartirlos con ustedes. Espero que les resulte interesante y los ayude a crear obras que los satisfagan (creo que es más importante conseguir sentirse satisfecho con lo que uno hace que buscar obras que gusten a otros). ¡Allá vamos!

Informarse e investigar antes de sentarse a escribir

La primera y necesaria cualidad del escritor es el afán de conocimiento. Y la dedicación a la búsqueda de la información necesaria para llevar a cabo bien nuestra labor.

Esta cualidad es imprescindible dependiendo el género que intentemos abrazar con nuestra obra. Por ejemplo, si deseamos ubicar los hechos en un período de la historia específico es necesario que lo conozcamos todo acerca de esa parte de la vida de la humanidad.

Por tanto, si nos interesa la Edad Media como época en la que se plasmen los hechos tendremos que conocer cómo era la vida entonces: qué se comía, cómo era la organización social. Dependiendo de cada personaje, tenemos que saber ubicarlo en un estrato social en particular y conocer las diferencias entre cada uno. Si habrá guerra, tendremos que saber por qué se luchaba, cómo vestían los guerreros y de qué formas mataban a los enemigos. Por otro lado, si la ubicáramos en un país en particular, tendremos que leer acerca de su cultura y cómo fue ese período de la historia en ese punto del mapa en particular.

Las cualidades del escritor

Esto no significa que todos estos datos deban aparecer en el libro. Al escribir hay que “desaprender lo aprendido”; es decir que no debe notarse esta investigación, pero ella debe servirnos para que los hechos sean absolutamente creíbles.

La investigación debe ser comprometida y no podemos guiarnos por la imaginación, a menos que deseemos crear una obra que no tenga nada que ver con la realidad. Una buena forma de operar es viajando al lugar de los hechos.

Buena predisposición para experimentar

Escribir es un constante viaje. Y en él lo importante es renovarse. ¿Quién puede desear escribir la misma historia una y otra vez? Explorar nuevos registros y estilos es la mejor forma de disfrutar de la creación literaria mientras se aprende. Todo buen escritor debe tener esta ambición de recrear su propia forma de escribir constantemente.

La experimentación es muy importante para la escritura, porque nos permite abordar temas conocidos desde ópticas diversas. Experimentar, además, nos ayuda a acercarnos a nuestro propio estilo, a ese espacio en el que nos sentimos cómodos y somos capaces de explotar al máximo nuestras capacidades.

Experimentar es estar dispuestos a adaptarnos a nuestros nuevos yoes (que van modificándose a lo largo del tiempo) y a ponernos a prueba para demostrar cuánto y hasta dónde somos capaces.

Las cualidades del escritor

La capacidad de empatizar

De esto ya hablábamos el otro día. La capacidad de ponerse en el lugar del otro, de vivir otras vidas es fundamental para conseguir ser creíbles. Esto incluye, no solamente conocer la realidad de los personajes a un punto detallado, sino también ser capaces de sentirnos como ellos se sienten y apoderarnos de sus estados de ánimo para saber cómo actuarían en cada situación en particular.

Muchas personas cuentan con esta cualidad de forma natural, aquellas que son capaces de saber cómo se sienten otros en situaciones delicadas y que intentan ponerse en el lugar de los que los rodean para poder comprenderlos. Pero otras, deben trabajar muchísimo para conseguir ser así. Si lo conseguimos seguro que no solo nos beneficiará en la literatura, sino también en la vida. Llevándonos a convertirnos en personas más aptas y mejor dispuestas a construir un mundo más justo.

Las cualidades del escritor

Otras cualidades

Con estas tres cualidades, seguro que podremos partir de una buena base para sentarnos a escribir. Después se pueden tener en cuenta otras cualidades que seguro nos pueden ayudar a ser mejores en esto que amamos. Estas son:

  1. Aguante. Se dice que debemos ser tenaces como el carretero que sostiene el carro averiado sobre sus hombros para que el mundo vuelva a rodar.
  2. Paciencia. Capaces de tomarnos las cosas con calma y resolver los diversos problemas que surjan en la escritura sin miedo.
  3. Ambición. Un poco de este elemento es fundamental; no la ambición de tener más dinero, sino de superarnos a nosotros mismos y de ser cada vez mejores en la escritura.
  4. Autocrítica. Debemos estar capacitados para leer lo que escribimos y mirarlo con ojo crítico, sin ser demasiados permisivos, ni tan tajantes.
  5. Humildad. La búsqueda de todo autor es poner en palabras aquello que siente y piensa. Pero debe ser siempre consciente que esa es tan solo una cara de la realidad, tan solo su perspectiva.

Dicho todo esto solo resta poner en práctica estos consejos. ¿Nos ponemos manos a la obra?

Las cualidades del escritor