Hilma Contreras

El 8 de diciembre de 1913, en la ciudad de San Francisco de Macorís, la pareja conformada por el cirujano Darío Contreras y Juana María Castillo celebró con emoción el nacimiento de su hija Hilma Contreras Castillo. Esta dominicana que nunca contrajo matrimonio ni tuvo descendientes se dedicó al mundo de las letras y enriqueció con sus textos a la literatura de su país.

hilma-contrerasPor motivos de especialización paterna en cuestiones médicas, durante sus primeros años de vida residió en París. A República Dominicana retornó años después para cursar la primaria en el Colegio de Señoritas Ercilia Pepín. De nuevo en Francia durante su adolescencia y juventud, se formó en inglés y francés, además de interesarse por aprender Arqueología y Literatura.

En 1933 volvió a su tierra natal y, temporadas más tarde, elaboró cuentos que no tardaron en aparecer en periódicos de la provincia dominicana de Santiago y en diarios de Santo Domingo. En 1949, completó en la Universidad de Santo Domingo una licenciatura en Filosofía.

El deceso de su padre la llevó, en 1963, a regresar a suelo francés, donde se instaló por tres años. En relación a su vínculo estrecho con Francia, es interesante destacar que, entre 1946 y 1962 primero y entre 1966 y 1975 en un segunda etapa, trabajó en la Misión Francesa en República Dominicana como traductora y secretaria de primera clase.

“Doña Endrina de Calatayud”, “Entre dos silencios”, “El ojo de Dios: Cuentos de la clandestinidad”, “La tierra está Bramando” y “Facetas de la vida” son algunos de los libros que, en cualquier momento y lugar, permiten apreciar su talento para la escritura.

Hilda Contreras, a quien se recuerda como la primera mujer que consiguió ser galardonada con el Premio Nacional de Literatura (distinción que obtuvo en 2002), falleció el 15 de enero de 2006.



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