La vida de Franz Werfel, un hombre austro-checo que a lo largo de su vida se destacó como dramaturgo, poeta y novelista, comenzó en Praga (ciudad que por esa época pertenecía al Imperio Austrohúngaro) el 10 de septiembre de 1890. Sus padres fueron Albine Kussi y Rudolf Werfel, un próspero productor de bienes de cuero.

Años después de haber contraído matrimonio con la compositora austríaca Alma Marie Schindler, este autor que durante la Primera Guerra Mundial fue parte del ejército austro-húngaro se consagró como novelista de trascendencia mundial al publicar una obra en lengua alemana que, en español, se conoció con el título de “Los cuarenta días de Musa Dagh”.

En 1938, Werfel abandonó Austria y se instaló en Francia por motivos de seguridad, pero en tiempos de la Segunda Guerra Mundial volvió a cambiar de residencia: para no ser perseguido ni deportado por su condición de judío, marchó junto a su esposa con rumbo a territorio estadounidense.

“La novela de la ópera”, “Escuchad la voz”, “El cielo a buen precio”, “La canción de Bernadette: historia de las apariciones de la Virgen de Lourdes”, “La muerte del pequeño burgués” y “Una letra femenina azul pálido” son algunas de las propuestas que aún se ofrecen como evidencia del talento literario de este prolífico escritor que tuvo dos hermanas menores, Hanna y Marianne.

Cabe resaltar que Franz Werfel, quien a lo largo de su vida recibió distinciones como el Schiller Prize, el Czechoslovak State Award y la Cruz Austríaca de Honor de las Ciencias y las Artes, encontró la muerte en Los Ángeles el 26 de agosto de 1945. Por ese entonces sus restos fueron llevados al cementerio californiano de Rosendale, pero tras una exhumación su cuerpo fue trasladado a Viena y enterrado en el Zentralfriedhof, tal como se conoce al cementerio más importante de la capital austríaca.