El 25 de enero de 1882, en Londres, nació Adeline Virginia Stephen, una de las hijas del matrimonio conformado por Sir Leslie Stephen (el distinguido crítico e historiador fundador del Diccionario Nacional de Biografías) y por Julia Jackson Duckworth. Ya desde pequeña, Adeline estuvo en contacto con el mundo literario a través de los escritores, artistas e intelectuales que frecuentaban a su familia.

Virginia WoolfAl morir su padre en 1904, y luego de un intento de suicidio, la joven se instaló junto a sus hermanos en el barrio londinense de Bloomsbury, al que convirtieron en un gran centro de reunión con intelectuales. Este grupo, al cual pertenecían los filósofos Bertrand Russell y Ludwig Wittgenstein, el escritor E. M. Forster y el economista J. M. Keynes, entre otros, se hizo conocido como el “Círculo de Bloomsbury”. De él también formaba parte el economista Leonard Woolf, quien contrajo matrimonio en 1912 con Adeline, la mujer que quedaría en la historia de la literatura como Virginia Woolf. Juntos crearon, en 1917, Hogarth Press, la editorial británica a través de la cual editaron la obra de la escritora y de otros destacados literatos como Katherine Mansfield y T. S. Eliot.

“Fin de viaje” y “Noche y día” son los títulos de las primeras novelas escritas por Virginia Woolf. Luego aparecerían “La señora Dalloway” y “Al faro”, que despertaron interés por parte de la crítica por la “maestría técnica y el afán experimental de la autora”, tal como citan algunas fuentes. “Las olas” y “Una habitación propia” son otras de sus obras que han obtenido un importante reconocimiento.

La vida de la escritora no fue fácil. En su juventud fue abusada por su hermanastro George Duckworth, una situación que le provocaría constantes crisis nerviosas. Tal vez este hecho haya influido en la inclinación lésbica de Woolf, quien mantuvo durante años una relación con la también escritora Vita Sackville-West.

Pese a los logros obtenidos en el campo literario, Virginia Woolf no pudo nunca controlar sus impulsos suicidas y, el 28 de marzo de 1941, se arrojó al río Ouse, en Rodemell, con una gran cantidad de piedras en sus bolsillos. De acuerdo a las conclusiones contemporáneas, se pudo determinar que esa decisión que terminó con la vida de la escritora no fue producto de una sola situación particular, sino de la enfermedad mental que aquejaba a la novelista y que hoy se conoce como Trastorno Bipolar de la Personalidad.