El 31 de agosto de 1811 nació en la ciudad de Tarbes el escritor francés Pierre Jules Théophile Gautier, quien además de cultivar el género de la poesía, el teatro y la novela, se desempeñó a lo largo de su trayectoria como periodista, crítico literario y fotógrafo.

Aunque, en un principio, este joven que creció en París quiso dedicarse a la pintura, su amistad con el poeta, ensayista y traductor Gérard de Nerval y el destacado poeta y novelista Víctor Hugo hizo que, finalmente, Theophile se decidiera por el camino literario.

Su debut como poeta tuvo lugar en 1826. Tiempo después, este hombre bohemio de ideas revolucionarias que formó parte del grupo de artistas conocido como “Le Petit Cénacle” comenzaría a trabajar, gracias a la ayuda del novelista Honoré de Balzac, en “Chronique de Paris”.

A lo largo de su vida, Gautier recorrió España, Italia, Rusia, Turquía, Egipto y Argelia, entre otros países del mundo que influyeron en muchas de sus obras. “Constantinopla”, “Viaje a España” y “Tesoros del arte de Rusia” son algunos de los títulos inspirados en esas travesías que, al igual que obras como “Albertus”, “Esmaltes y camafeos”, “Mademoiselle de Maupin”, “La muerta enamorada” y “El capitán Fracasa”, forman parte de la producción literaria de este francés que, además de publicar libros, desarrolló su faceta periodística en medios como “Le Moniteur Universel”. En ese ámbito, no sólo llegaría a escribir más de cien artículos en sólo nueve meses, sino que también sería definido por Charles-Augustin Sainte-Beuve, el crítico literario más influyente por ese entonces, como el mejor columnista de periódicos.

Este escritor que dirigió durante varios años la “Révue de Paris” y, junto al doctor Jacques Joseph Moreau y al poeta francés Charles Baudelaire, entre otros intelectuales de la época, perteneció al Club des Hashischins, una agrupación dedicada a la experimentación con diversas drogas, falleció el 23 de octubre de 1872 y su cuerpo fue enterrado en el cementerio parisino de Montmartre.