Aunque estudió Derecho en la Universidad de Graz durante cuatro años y probó suerte como guionista y director de cine, el austríaco Peter Handke ha conseguido brillar a nivel internacional a través de la escritura, una actividad que le permitió ser reconocido en diversos países y ganar numerosas distinciones.

Peter HandkeHandke, quien hace tiempo fue noticia en Poemas del Alma por haber rechazado la candidatura de una de sus obras al premio Deutscher Buchpreis, nació en Griffen el 6 de diciembre de 1942.

Si bien siempre se caracterizó por ser un lector de preferencias amplias, este hombre que recibió formación académica en un internado de su país sólo se considera discípulo de unos pocos autores, entre los que aparecen Goethe, Adalbert Stifter, Franz Kafka y Ludwig Hohl.

Su experiencia profesional en el mundo de las letras comenzó en 1966 con la aparición de “Los abejorros”, su primera novela. Después llegarían materiales como “Insultos al público”, “El mundo interior del mundo exterior del mundo interior” y “El miedo del portero al penalty”.

Tras residir durante algunos años en París, este creador de novelas, ensayos, poesías y obras de teatro en lengua alemana regresó a Austria y se instaló en Salzburgo, donde denunció el avance de la extrema derecha.

Ya con varios libros publicados, Handke se involucró con el séptimo arte y, en este marco, realizó largometrajes como “La mujer zurda” y “La ausencia”. De todas formas, su pasión por la escritura nunca desapareció y lo motivó a seguir expandiendo su extensa producción literaria con títulos como “Carta breve para un largo adiós”, “Cuando desear todavía era útil”, “El chino del dolor”, “La repetición”, “La tarde de un escritor”, “En una noche oscura salí de mi casa sosegada”, “La pérdida de la imagen o por la Sierra de Gredos” y “El año que pasé en la bahía de nadie”.