El escritor uruguayo Juan José Morosoli Porrini, descendiente de un albañil de origen suizo que, en 1894, se había instalado en Uruguay, nació en la ciudad de Minas el 19 de enero de 1899.

Su infancia y adolescencia no fueron fáciles debido a la mala situación económica de su familia, una condición que lo llevó a trabajar desde pequeño en la librería de uno de sus tíos, donde el joven fue ayudante y vendedor. Por esta realidad que le tocó vivir, Morosoli se vio obligado a abandonar sus estudios antes de terminar la escuela primaria y así fue como este joven continuó su formación de forma autodidacta.

En 1920, el creador de obras como “Hombres”, “Los albañiles de los tapes” y “Vivientes”, se unió a dos socios para instalar un local, conocido como Café Suizo que, a poco de abrir sus puertas, comenzó a ser frecuentado por varios intelectuales. Cinco años más tarde, este uruguayo que publicó algunas notas en el periódico “El Departamento” bajo el seudónimo de Pepe, daría por iniciada su carrera literaria.

A lo largo de su trayectoria, Morosoli, quien en 1929 contrajo matrimonio con Luisa Lupi (una mujer con la que llegaría a tener dos hijas) fue colaborador de publicaciones como “El Día”, “Mundo Uruguayo” y “Marcha”, probó suerte como dramaturgo, escribió poemas y se destacó como narrador. “Balbuceos”, “Los juegos”, “Hombres y mujeres”, “Perico” y “Muchachos” son otros de los títulos que forman parte de su destacada producción.

El fallecimiento de este escritor uruguayo se produjo, a causa de un paro cardíaco, el 29 de diciembre de 1957. Tras su muerte, fueron publicados “Tierra y tiempo”, “El viaje hacia el mar” y “La soledad y la creación literaria”, se le concedió el Premio Nacional de Literatura y, a modo de homenaje, se crearon con su nombre varias distinciones literarias.