En 1908, nació en la ciudad de Buenos Aires un hombre que, con el paso del tiempo, se convertiría en un escritor especializado en diversos géneros, tales como el de la novela, el cuento y el ensayo. Su nombre era José Bianco, a quien la pasión por las letras también lo llevaría a incursionar por el ámbito del periodismo y de las traducciones.

José Bianco“El límite”, un cuento que apareció publicado en marzo de 1929 en “La Nación”, fue la obra que marcó el inicio de su carrera literaria. Luego llegaría el turno de “La pequeña Gyaros”, gracias a la cual el autor ganó el premio Biblioteca del Jockey Club. Por ese entonces, Bianco no era un escritor distinguido, pero la situación cambió con la aparición de “Sombras suele vestir” y “Las ratas”, dos de sus obras maestras.

Privilegiado como pocos, este novelista que colaboró en la revista “Sur” (donde también se desempeñó como secretario de redacción) y fue jurado del Premio Casa de las Américas, tuvo el honor de que, en varias oportunidades, su amigo Jorge Luis Borges prologara algunas de sus creaciones literarias, que luego fueron traducidas a varios idiomas y publicadas en diferentes países como Estados Unidos, México, España, Italia, Suiza y Venezuela.

Borges ha dicho sobre este autor: “José Bianco es uno de los primeros escritores argentinos y uno de los menos famosos. La explicación es fácil. Bianco no cuidó su fama (…). Prefirió la lectura y la escritura de buenos libros, la reflexión, el ejercicio íntegro de la vida y la generosa amistad”.

Más allá de dedicarse a escribir, José Bianco trabajó unos años en la Editorial Universitaria de Buenos Aires (EUDEBA), pero abandonó esa tarea en 1967 ante la intervención decretada por el régimen dictatorial de Juan Carlos Onganía. Seis años después, retornó a la publicación de libros con la novela “La pérdida del reino”.

Además de sus propios textos, este escritor argentino que murió en 1986 también se destacó al realizar notables traducciones de Jean Paul Sartre, Samuel Beckett, Jean Genet, Julien Benda, Ambrose Bierce y Henry James, entre otros.