El 1 de abril de 1837 nació en Santiago de Cali el escritor colombiano Jorge Isaacs, quien logró alcanzar la fama y el reconocimiento mundial gracias a “María”, una de las novelas que más se ha destacado dentro del llamado romanticismo hispanoamericano.

Jorge IsaacsAunque no se conoce demasiado acerca de su infancia, algunos datos históricos han señalado que su formación académica se dividió entre Cali, Popayán y Bogotá. Según dicen, años después regresó a Cali sin haber concluido su bachillerato y, en 1854, se unió a las campañas del Cauca para luchar, durante siete meses, contra la dictadura de José María Melo.

Ya casado con la joven Felisa González Umaña, Jorge Isaacs intentó ganarse la vida en el ámbito comercial, pero no tuvo suerte y se inclinó hacia la literatura. En este marco, comenzó a crear poemas entre 1859 y 1860, época en la cual también escribió varios dramas históricos.

En 1867, año en que publicó “María”, el escritor comenzó a incursionar en el área periodística al dirigir el diario “La República”, medio para el que redactó artículos de tinte político. Por otra parte, en esa época su ideología política lo acercó hacia el partido conservador, para luego identificarse con el radical. En este marco, en 1870 fue designado cónsul general en Chile y, al regresar a su país, se involucró de forma activa en la política del Valle del Cauca, no sólo como editor de periódicos, sino también en la Cámara de Representantes.

Tal como había hecho años atrás, en 1876 Jorge Isaacs volvió a tomar intervención en los conflictos políticos y, tres años más tarde, fue expulsado de la Cámara de Representantes tras un incidente que lo tuvo como protagonista y que marcó su alejamiento del mundo de la militancia política.

A partir de ese entonces, el escritor se dedicó a publicar el primer canto de un extenso poema, titulado “Saulo”, que nunca llegó a terminar. Además de esa actividad literaria, Isaacs fue secretario de la Comisión Científica, cargo a través del cual llegó a descubrir importantes yacimientos de carbón, hulla y petróleo. La muerte sorprendió al autor el 17 de abril de 1895, mientras planeaba una novela histórica que, por razones obvias, no tuvo tiempo de redactar.