Durante varios años, las letras mexicanas se han visto enriquecidas por la labor de Inés Camelo Arredondo, una mujer nacida en Sinaloa el 20 de marzo de 1928 que desde muy joven se dedicó al universo literario.

Inés ArredondoEsta autora que se crió en el seno de una numerosa familia de clase media alta que, con el tiempo, vería disminuido su caudal financiero asistió al Colegio Montferrant de Culiacán y cursó estudios de preparatoria en el Colegio Aquiles Serdán de Guadalajara.

En 1947, Inés se inscribió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) con el deseo de licenciarse en Filosofía, pero una crisis espiritual que la afectó hasta el punto de hacerla pensar en el suicidio determinó un cambio de planes: por consejo médico, Arredondo se alejó de sus intereses filosóficos y, tras evaluar otras materias, decidió iniciar la carrera de Letras Hispánicas. Ya recibida, esta mexicana haría un curso de Biblioteconomía y estudiaría Arte Dramático durante una temporada.

En 1953, la creadora de obras como “La señal”, “Opus 123″, “Río subterráneo”, “Historia verdadera de una princesa” y “Los espejos” uniría su vida a la de su colega Tomás Segovia (con quien llegó a tener varios hijos), pero la pareja no prosperó y en 1965 se produjo la separación. Siete años más tarde, esta mujer que trabajó en la Biblioteca Nacional de su país, sumó experiencia como traductora y se dedicó durante algunos años a la docencia contrajo matrimonio en segundas nupcias con un médico cirujano llamado Carlos Ruiz Sánchez.

Esta talentosa escritora que, a lo largo de su trayectoria, fue distinguida a través de reconocimientos como el Premio Xavier Villaurrutia, la Medalla de Honor Bernardo de Balbuena y el título de Doctor Honoris Causa por la Universidad de Sinaloa encontró la muerte en la Ciudad de México el 2 de noviembre de 1989.