El nacimiento de la escritora anglo-irlandesa Elizabeth Dorothea Cole Bowen se produjo en Dublin el 7 de junio de 1899 pero, pocos años después, cuando su padre comenzó a padecer serios problemas mentales, ella y su madre se mudaron a Inglaterra.

Allí, esta joven que estuvo a cargo de sus tías tras la muerte de su progenitora (hecho que tuvo lugar en 1912), asistió a la Downe House School y frecuentó una escuela de arte londinense. Ya decidida a convertirse en escritora, esta mujer que, durante la Segunda Guerra Mundial, formó parte del Ministerio de Información Británico, se unió al Círculo de Bloomsbury.

En 1923, año en el que contrajo matrimonio con un empleado de la BBC llamado Alan Cameron, aparecería “Encuentros”, su primera colección de relatos. A este libro le seguirían “El hotel”, “Un día en tinieblas”, “La muerte del corazón”, “El calor del día” y “Las niñas”, entre otros títulos.

Cabe destacar que, a lo largo de su trayectoria, esta creadora de ensayos, cuentos y novelas que, a la hora de escribir, se vio influenciada por las obras de Henry James, recibió una gran cantidad de reconocimientos, entre los que se destacan los títulos de Doctor Honoris concedidos por el Trinity College y la Universidad de Oxford, el James Tait Black Memorial Prize y el nombramiento como Comandante de la Orden del Imperio Británico.

Víctima de las graves consecuencias derivadas de un cáncer, Elizabeth Bowen falleció en Inglaterra el 22 de febrero de 1973. Al igual que los restos de su esposo, el cuerpo de la también autora de obras como “Eva Trout”, “Una temporada en Roma”, “Sobre la escritura” e “Imágenes y conversaciones”, fue enterrado en el cementerio de Farahy, un sitio cercano a Bowen”s Court, la propiedad familiar ubicada en el Condado de Cork donde la autora solía pasar sus veranos durante su niñez.