Uno de las figuras más importantes de la literatura iberoamericana es, sin duda, el periodista y escritor Eduardo Hughes Galeano, quien nació el 3 de septiembre de 1940 en Montevideo, Uruguay, en el seno de una familia católica de clase media.

Eduardo GaleanoAntes de dedicarse al mundo de las letras, este autor que ha sido traducido a una gran cantidad de idiomas, se desempeñó como mecánico de coches, recaudador, pintor de carteles, mensajero, taquígrafo y cajero bancario.

Ya a comienzos de 1960, Galeano comenzó a formar parte del ámbito periodístico al ser designado jefe de redacción del semanario “Marcha”. Tiempo después, sumó experiencia como director del diario “Época”.

Tras el golpe militar de 1973, este escritor que había vendido su primera caricatura política al periódico “El Sol” con sólo catorce años de edad, se instaló en territorio argentino, donde fundó y dirigió la publicación cultural “Crisis”. Con el inicio de la dictadura argentina, Eduardo Galeano se vio otra vez obligado a escapar, razón por la cual se trasladó a España, donde creó su famosa trilogía titulada “Memoria del fuego”.

“Los dias siguientes”, “Su majestad el fútbol”, “Las venas abiertas de América Latina”, “Crónicas latinoamericanas”, “La canción de nosotros”, “Dias y noches de amor y de guerra”, “Voces de nuestro tiempo”, “Las palabras andantes” y “Espejos” son algunos de los títulos que forman parte de la extensa obra literaria de este uruguayo que regresó a su pais natal a comienzos de 1985.

Gracias a su trayectoria, Galeano fue reconocido en dos oportunidades con el Premio Casa de las Américas y, más tarde, con el Premio American Book Award de la Universidad de Washington, el Pellegrino Artusi, el Aloa (creado por los editores de Dinamarca) y el Premio para la Libertad Cultural (otorgado por la Fundación Lannan), entre otros galardones. Además, ha sido condecorado en Nicaragua con la Orden Rubén Darío, en Cuba con la Orden Félix Varela y las universidades de La Habana, La Paz, Neuquén, San Luis y San Salvador lo han distinguido con el título de Doctor Honoris Causa.