Aunque la mayoría de los lectores la conoce como Assia Djebar, la escritora y cineasta argelina que nació el 4 de agosto de 1936 en un pequeño pueblo costero llamado Cherchell, responde al nombre de Fatima-Zohra Imalyène.

Gracias a la decisión de su padre de brindarle a su heredera una educación propia de una señorita francesa, en 1955 esta autora tuvo el privilegio de convertirse en la primera mujer argelina que fue admitida en la École Normale Supérieure de París. Lejos de perder con el tiempo esa condición que permite atribuirle a su figura un aire revolucionario, Djebar también ha tenido el honor de ser la primera personalidad magrebí en ser admitida por la Academia Francesa.

Antes de dedicarse por completo al mundo literario, esta colaboradora de “El Moudjahid” que, en el año 2000, fue distinguida por los Libreros Alemanes con el prestigioso Premio de la Paz, trabajó como profesora en la Universidad de Argel, donde enseñó Francés, Historia y Cine. Años más tarde, ya consolidada como escritora, retomaría la actividad docente en la Universidad de Baton Rouge.

“Los impacientes”, “Los niños del nuevo mundo”, “Las mujeres de Argel en su apartamento”, “Lejos de Medina” y “El blanco de Argelia” son algunos de los títulos que forman parte de la producción literaria de esta novelista que, además de publicar libros, ha sumado experiencia en el cine, un ámbito en el que también se ha desempeñado de forma exitosa.

Durante su carrera, como sabrá más de un lector, Assia Djebar ha sido distinguida en numerosas ocasiones por su destacada labor como escritora. Gracias a esos reconocimientos, esta argelina ha podido acumular galardones como el Premio Maurice Meterlinck, el Neustadt, el Premio Marguerite Yourcenar, la medalla Vermeil y los títulos de Doctora Honoris Causa obtenidos en las universidades de Viena y Concordia, entre otros.