El francés Alexandre Dumas, nacido el 24 de julio de 1802 en Villers-Cotterêts (Aisne), ha sabido conquistar los países de habla hispana a través de sus obras, entre las que se destacan “Los tres mosqueteros” y “El conde de Montecristo”. Por su éxito en los países hispanos, muchas veces ha trascendido con su nombre traducido: Alejandro, en lugar del Alexandre original.

Alejandro DumasEste novelista y dramaturgo autodidacta alcanzó notoriedad en 1829, gracias a la representación teatral de “Enrique III y su corte”. Su éxito se vería acrecentado dos años más tarde, con “Anthony”. La fama de sus dramas, tragedias y novelas históricas generaron una gran demanda del público, por lo que Alejandro Dumas decidió pedirle colaboración a Auguste Maquet, un escritor que intervino en sus novelas más reconocidas.

Sin embargo, su fortuna económica no duró demasiado: se diluyó en grandes fiestas, fastuosas cenas y en la construcción del Castillo Montecristo. Por otra parte, hay que decir que Dumas tuvo problemas políticos debido a su participación activa en la Revolución de 1848 y fue criticado y censurado por un grupo de acreedores.

Dumas, además, era políglota. Ha trabajado como corresponsal en Gran Bretaña, Rusia, Italia, Alemania, Suiza y Arabia, países en los que aprendió a hablar inglés, el italiano y alemán. En Italia, por otra parte, conoció a Giuseppe Garibaldi, con quien colaboró en su revolución, que tuvo lugar en Sicilia en 1860.

Gracias a sus más de 300 escritos, Alejandro Dumas se convirtió en uno de los autores más prolíficos y populares de Francia. Murió el 5 de diciembre de 1870 en la casa de su hijo, quien heredó su oficio de escritor y su nombre. Por eso, para evitar confusiones, el autor de “El conde de Montecristo” suele ser nombrado como Alejandro Dumas (padre).