El 12 de octubre de 1875 nació en Inglaterra el escritor Edward Alexander Crowley, un ser aventurero y muy activo que fue acusado de realizar misas negras y llegó a ser un célebre ocultista.

Al morir su padre, un millonario galés, el joven heredó una gran fortuna y quedó bajo custodia de dos tías solteras que formaban parte del grupo religioso conocido como Hermanos de Plymouth.

Tras estudiar en Cambridge, este amante de los deportes como el ciclismo, el alpinismo y el piragüismo, comenzó a alternar su tiempo entre la creación de ensayos, novelas y poesías eróticas y las investigaciones de perfil esotérico.

Tiempo después de abandonar la Orden Hermética del Alba Dorada, Crowley fundó la organización conocida como Astrum Argentum y comenzó a ser miembro honorífico de diversas sociedades secretas.

Instalado en Escocia, Baphomet, tal como se daba a conocer en algunas ocasiones, sentó las bases del Iluminismo Científico y, con el objetivo de difundir las características de ese método que había ideado, empezó a publicar una serie de revistas bautizadas como “El equinoccio”.

Con los años, ese acercamiento al mundo de las letras se vería complementado con la traducción de algunas obras clásicas escritas en francés y la publicación de trabajos como “El continente perdido y otros ensayos”, “La hija de la luna”, “El libro de las mentiras” y “Jezebel y otros poemas trágicos”. Según se calcula, a lo largo de su vida Aleister Crowley llegó a lanzar más de ochenta libros, muchos de los cuales hacen referencia al esoterismo, la magia y al yoga.

Pese a su gran dedicación hacia el universo literario y las prácticas esotéricas, Crowley supo hacerse tiempo para realizar otras actividades que le atraian, tales como la práctica del ajedrez, la caza mayor y los viajes. Producto de su afán por conocer diversos lugares, este autor que falleció el 1 de diciembre de 1947 llegó a residir en Londres, París, Nueva York y El Cairo, además de haber recorrido países como España, Italia, China, India, México, Suiza y Canadá.