Al repasar los nombres de los más destacados exponentes literarios de Venezuela resulta imposible no hacer referencia a Andrés Eloy Blanco Meaño, el creador de obras como “El huerto de la epopeya”, “Tierras que me oyeron”, “Los claveles de la puerta” y “A un año de tu luz”.

Andrés BlancoEste hombre, que también sumó experiencia como abogado y político, nació en la localidad de Cumaná el 6 de agosto de 1896.

Su formación académica tuvo lugar en Caracas, ciudad en la cual se sumó al Círculo de Bellas Artes. En 1918, mientras asistía a la Universidad Central de Venezuela para especializarse en Derecho, Blanco fue premiado por primera vez: “Canto a la Espiga y al Arado”, fue el poema que lo llevó a ser galardonado en esa ocasión.

Poco más tarde, el material poético titulado “Canto a España” le permitiría quedarse en suelo extranjero con el Primer Premio de los Juegos Florales de Santander y, en 1924, su figura quedaría enaltecida una vez más gracias a su designación como integrante de la Real Academia de Buenas Letras.

En 1928, años después de haber mantenido en Cuba encuentros con intelectuales exiliados, empezó a editar de manera clandestina un periódico bautizado como “El Imparcial”.

Tras pasar algún tiempo detenido en el Castillo de San Felipe (sitio donde creó “Barco de Piedra”) y recuperar su libertad por cuestiones de salud, el autor renovó el interés de los lectores a través de un trabajo titulado como “Poda” y se desempeñó como Inspector de Consulados, una actividad que lo llevó a viajar a tierras cubanas, estadounidenses y canadienses. Durante su carrera política, también fundó el Partido Democrático Nacional y presidió en 1946 la Asamblea Nacional Constituyente.

El 21 de mayo de 1955, Andrés Eloy Blanco protagonizó en el Distrito Federal de México un accidente que le costaría la vida. Días más tarde, sus restos regresaron a su país natal para recibir el último adiós.