Alberto Ángel Montoya

Alberto Ángel Montoya fue un excéntrico poeta colombiano, nacido el 29 de marzo de 1902 y fallecido el 20 de noviembre de 1970. Descendiente de una familia adinerada, llevó una vida de lujos y vicios, brillo que acabaría por enceguecerlo literalmente. Además del vino y la galantería, fue un apasionado de los deportes, siendo su favorito el polo. Su aparente amor por los caballos se pone en duda al analizar una anécdota en la que el escritor retrata a su equino más preciado, para luego asesinarlo y forrar con su piel el sillón en que quedaría postrado una vez perdiera la vista. Pasó las últimas décadas de su vida aislado, avergonzado de su apariencia.
Este poeta galán ha siempre reflejado la amargura de la soledad en sus versos, y esto se acentuó con su ceguera. Su maestría para describir los sentimientos quedó plasmada en "La voz apenas", dedicado a su esposa, a quien conoció por teléfono. En la antología "Lección de Poesía", reunió cuatro de sus libros como regalo para su hijo, a quien le recordó con ironía la importancia del don del habla y la escritura correctas. De su producción narrativa, destaca la obra "El Hombre que se adelantó a sus Fantasmas y otras prosas".