Antología de poemas de VICTOR SANTA ROSA
| VICTOR SANTA ROSA: Nació en el Municipio de Cuilapa, Departamento de Santa Rosa, de la República de Guatemala, el 4 de febrero de 1954. Hijo de Víctor Raúl Arana Meda, que en paz descanse y de María Leticia de Paz Osorio de Arana. Hijos: Byron Adolfo, Sergio David, Erick Geovanni y Orlando José Arana Roca. Casado con la Señora Aura L. Roca. Profesión: Perito Contador y Profesor de Enseñanza Media en Ciencias Económico Contables, Graduado en la Universidad de San Carlos de Guatemala. Trabajó por veintitres años cómo Catedrático de Contabilidad Ligislación y Derecho en la Escuela Nacional Mixta Nocturna de Ciencias Comerciales de la ciudad de Escuintla, habiendo desempeñado varios cargos en Banco de Occidente, y otras empresas privadas de Guatemala. La Música preferida es de tipo romántico y que tenga mensaje, también gusta de la música protesta que denuncie las injusticias y encienda el espíritu de lucha de clases para la reivindicación de la humanidad. Es amante de la paz, no cree en guerras, ejércitos ni fronteras ,pues toda la tierra es propiedad de la humanidad. "EL HOMBRE NO ES EXTRANJERO EN NINGUNA PARTE, LAS FRONTERAS Y LAS NACIONES FUERON CREADAS POR LA AMBICION DESMEDIDA DEL HUMANO Y NO POR EL SUPREMO CREADOR CUYAS NORMAS Y LEYES NO SON DE EXPLOTACION SI NO DE JUSTICIA". (Víctor Santa Rosa.) |
- "DEJAME VIVIR EN TI".
- A CUILAPA.
- A TU RECUERDO.
- ABRAZANDO RECUERDOS.
- ACROSTICO.
- AMAME NO ME EXTRAÑES.
- AMANTE NO ESPOSA.
- AMOROSA MADRE
- CUANTO AÑORO TU PRESENCIA.
- CUANTO QUISIERA.... (Victor Santa Rosa)
- DEJAME AMARTE.
- DELIRIO.
- DESVARIOS.
- DIVINO REGALO.
- EL AMOR..
- EL CRISTO QUE YO CONOZCO
- EN AQUEL LUGAR.
- ENCUENTRO
- ENGAÑADA.
- ESTA COBARDIA.
- FACETAS DEL AMOR.
- FORTALEZA DE AMOR.
- FRIALDAD.
- HOY QUIERO.........
- INTIMIDAD.
- LA AME. (Victor Santa Rosa)
- LAGRIMAS DE MADRE.
- LLUVIA.
- MARIPOSA.
- ME FUE TU AMOR.
- MI ADIOS.
- MI TIERRA.
- MIS CONCEPTOS DE POESIA.
- MIS CUATRO ESTACIONES.
- MUERA LA GUERRA VIVA LA PAZ.
- MUERE UN POETA. (Victor Santa Rosa)
- MUJER .
- NAVIDAD (Un regalo a mis amigos Poetas del foro).
- NECESITO.
|
- NOSTALGIA Y RECUERDO.
- NOSTALGIAS.
- PARA CRISTI. (Requiem para una amiga).
- PARA CUANDO VUELVAS (Victor Santa Rosa)
- PATRIA MIA.
- PECADO (Victor Santa Rosa)
- PENSAMIENTOS.
- PERDON.
- PERSEVERANCIA.
- POR AMAR NOS JUZGA EL MUNDO.
- POR EL DIA DE LA MUJER.
- PRETORIO Y CALVARIO
- QUE TRISTE LA TARDE
- QUIERO.
- REDENCION
- REFLEXION NAVIDEÑA.
- SAGRADO MADERO.
- SE LO QUE PIENSAS.....
- SEDA Y HARAPOS.
- SEDAS Y LINOS.
- SENTIMIENTOS.
- SOLEDAD
- TE BUSCO.
- TRISTE DESPEDIDA.
- TU DOLOR ES NUESTRO ALIVIO.
- TU MI AMOR...
- TU SILENCIO.
- TUS LAGRIMAS
- VI MORIR EL AMOR.
- VIÑETAS DE GUATEMALA
- YA CASI MUERO.
- YA EXISTIAS.
- ¿POR QUE NO ME AMAS?.
- ¿QUIEN ERES TU?
|
“DEJAME VIVIR EN TI”.
Déjame amarte como se ama la vida,
bendeciré tu silueta cuál sagrado estandarte,
si tu nobleza ha devuelto mi fe perdida,
¿Cómo ahora podré olvidarte?.
Déjame vivir en ti, tu corazón será mi aposento,
tu cuerpo, el preciado lecho, reposo de mi alma,
estaré contigo en cada pensamiento
y navegaré en tu mar, mi tempestad en calma.
Añoro vivir en ti, mi alimento será tu ternura,
tu hechizante mirada, luz a mi oscuridad,
beberé de tus labios la esencia más pura
y prisionero en tus brazos, no querré libertad.
Quiero vivir en ti, eres mi cárcel sin rejas,
gobiernas mi vida con inusitado rigor,
tu abnegación ha curado mis heridas añejas…
mi corazón ya palpita, nos une el amor.
Déjame estar contigo y en raudo vuelo,
surcaremos el éter, conquistarás mi cielo,
mis blancas nubes enjugarán tu frente,
fundiendo en dorado crisol nuestros anhelos,
y entonces… Sabré amarte, eternamente.
Autor: Víctor A. Arana
(Víctor Santa Rosa), Port Chester, New York,
Mayo 5 del 2007.
CUILAPA.
Centro de América, Perla de Oriente,
cuna del sol y plateada luna,
joya guardada celosamente,
eres amada como ninguna.
Emerges majestuosa de azules mares,
verdes planicies, fecundas tierras,
eres la Musa de mis cantares,
dulce consuelo en mis tristezas.
¡Oh mi Cuilapa allá en tus lares!,
dejé mi vida en tus recuerdos,
sueño tus montes y cafetales,
el amor por ti, jamás yo pierdo.
Fuiste mi cuna en tiempos idos,
mullido lecho que tanto adoro,
eres la causa de mis suspiros,
la Madre Tierra de mis añoros.
Tierra bendita y acogedora,
delicada brisa que refresca mi alma,
sutil encanto que enamora
y el espíritu reposa en calma.
Tu pintoresca floresta y su fragancia,
fiel compañía en mis andares,
con amor inusitado en la distancia,
escucho de tus aguas los cantares.
¿Cómo olvidarte Cuilapa?,
eres orgullo y sentimiento,
en tu añoranza una lágrima escapa
y te eternizas en mi pensamiento.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New york, 26 Diciembre del 2007.
A TU RECUERDO. . . .
Desde el negro crespón de mi desconsuelo,
se perfila la diáfana luz de tu recuerdo
y es tu bello rostro cual límpido cielo,
que me devuelve la fe que a veces pierdo.
No encuentro la razón de esta agonía,
pues cuando en ti yo mas pienso,
siempre se unen nuestras vidas
con la nobleza del amor, cual fuego inmenso.
Y es que en mis noches solitarias,
necesito el calor de tu presencia,
ya no encuentro alivio en mis plegarias
y son largas las horas con tu ausencia.
Vuelve amor a mitigar mis penas,
mi corazón te espera como fiel amante,
rompe con tus besos las cadenas
que atan a mi vida agonizante
ABRAZANDO RECUERDOS.
Conteniendo mis ansias abrazando mi almohada,
en nostálgica remembranza añoro tus presencia,
palpan mis manos tu silueta en la nada,
extraviando mis deseos, la bruma de tu ausencia.
De esa almohada por ti y yo compartida,
extraigo el aroma de tu cuerpo amado,
en febril embelezo y el alma compungida,
enjugo en soledad, este llanto derramado.
Así, sufriendo y perpetuando este amor,
tendido en mi lecho, abrazando recuerdos,
tardo y monótono pasa el tiempo en mi dolor,
con el ansia de tus besos, mis labios yo muerdo.
Y en esta alcoba, que fue tan querida,
conservo aún del amor la fragancia,
ventanales cerrados, esperanza retenida,
pensamientos que vuelan, devorando distancias.
Aquí esta tu lecho jamás profanado,
mi almohada, sólo con ti compartida,
tu preciado láudano curará esta herida,
mitigando el dolor que me ha torturado.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 1 noviembre 2007.
Mis lunas fenecen sin tu sonrisa,
Inusitadas emociones me prodigan tu mirada,
Labios húmedos refrescados con delicada brisa,
Enmarcan en mi mente tu silueta idolatrada,
Navegando en tu recuerdo, causa de mi delirio,
Ahogo en silencio este platónico idilio
AMAME NO ME EXTRAÑES.
No me extrañes, sólo ámame en silencio,
Yo, no te extraño, eres mi eterna remembranza
no se extraña lo que se tiene, me llevas muy dentro,
y retengo en soledad mi adorada esperanza.
La distancia y el tiempo es nuestro, espera,
volveré a ti, desde mis amargos ocasos,
disiparé el dolor de esta herida que lacera,
con la inagotable ternura de mis brazos.
No extrañes lo que es presente,
contigo están mis sentimientos,
dulce dolor, amor penitente,
nobles anhelos tiernos momentos.
Pasajero estío, árida ausencia,
pilares de amor sin colapsar,
aún en la distancia esta tu presencia,
la sugestiva mirada que no puedo olvidar.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 25 octubre 2007.
AMANTE NO ESPOSA.
Despreciada eres por ser amante, no esposa,
tus sentimientos no cautivos en papel.
No eres espina, eres delicada rosa,
que transformó mi amargura en miel.
Esposas que han dejado de ser amantes,
unidas por prestigio no por amor,
presentan ante el mundo actitudes abnegantes
y en la intimidad han perdido su candor.
Mujer que amas sin el don del casamiento,
Eres la otra, la mujer galante,
Prodigas tu amor, no sellado en documento.
Eres delirio para amar a cada instante.
Te prefiero amante y no esposa,
sentir con tus caricias vibrar mi alma.
El amor es entrega, no otra cosa,
es apetecido oasis que la sed calma.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 27 Diciembre del 2007.
AMOROSA MADRE.
Madre mía, vida de mi vida,
luz eterna que alumbra mi corazón.
alentadora de mi esperanza fallida,
y consuelo en mi desesperación.
Por Dios Madre, la bendita,
por la tierra venerada,
para el sol la iluminada
y de las flores, la más bonita.
Bello lirio del jardín bendito,
no solo la naturaleza te venera,
pues tienes a tu lado un corazón,
que si no estas, se desespera.
Madre si me abrieras el corazón,
a tus pies derramaría toda mi ternura,
iluminaría tu faz con viva llama prematura,
que no se extinguiría aunque tu alma fuera,
al fúnebre panteón.
Por eso Madrecita linda, rezo al Divino Creador,
te conserve siempre a mi lado,
me perdone si tu pecho he traspasado
con la punzante daga de mi desamor.
CUANTO AÑORO TU PRESENCIA
Tan sola y triste esta mi alma en el exilio,
el frío de tu ausencia taladra mi corazón,
me es indiferente el paso del tiempo en mi hastío
y ha perdido mi vida toda ilusión.
El delirio de tu presencia me es dulce calvario ,
el recuerdo de tu sonrisa me es tierna agonía,
es que te amo tanto y a pesar de la lejanía
siento en mi boca la dulzura de tus labios.
Cuando el viento sopla y acaricia mi cuerpo,
me es remembranza del terciopelo de tus manos,
que con ternura convierten en oasis mi desierto,
resucitando en mi, tus recuerdos ya lejanos.
Tu presencia en mi vida es lo que añoro,
no he perdido la fe de nuestro encuentro
y es que en mi pobreza tu amor es mi tesoro,
el aliciente divino que alivia mi tormento.
CUANTO QUISIERA..........
Cuánto quisiera ser la sonrisa para adornar tus labios,
cómo quisiera ser el amor para poseer tu corazón,
ser la luz para guiar tus pasos,
y la felicidad para dar a tu vida nueva ilusión.
Cuánto quisiera ser la paz, para brindarte armonía,
la misericordia para prodigarte ternura y bondad,
la naturaleza para darte belleza,
y la indulgencia para enseñarte el perdón.
Cuánto quisiera, para estar a tu lado ser la presencia,
el sol para prodigarte mi calor,
el pensamiento para poseerte en la ausencia
y el corazón para anidarte en mi amor.
DEJAME AMARTE.
Déjame sentir el néctar de tu aliento,
prejuicios atados, excitantes ilusiones,
decir en un beso todo lo que siento,
y en idílica sincronía nuestros corazones.
Transpórtame en un beso a lascivo paraíso,
trascendiendo los umbrales de la discreción,
la humedad de tus labios cuál divino hechizo,
procurará a mi vida grata ilusión.
Quiero vivir contigo en abrazo eterno,
aferrado al éxtasis de tus deseos ,
estar a tu lado y en viaje etéreo,
perdernos en pasionales devaneos.
Y allí, en el momento supremo de amar,
desbordante el deseo, cegada la razón,
perdido en tu vientre cuál agitado mar,
entregaré mi alma, rendido el corazón.
Sentirás vida mía la nobleza del amor,
sublime ternura no simple pasión,
oirás de mis labios en silencioso rumor,
te amo, te amo, mi tierna ilusión.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 20 Diciembre del 2007.
DELIRIO.
Surca cuál velero a la deriva mi pensamiento,
de grata melancolía me ivande tu recuerdo,
férrea voluntad impongo a tu mar violento,
llevando a puerto seguro, este amor incierto.
Déjame entrar a tu alma, aliviaré sus tormentos,
su sed de amor, con el cáliz de mis besos,
estaré presente, en tan íntimos momentos
y serás participe de mis embelesos.
Levantaré la esperanza, amarás la vida,
delirantes labios enjugarán tu llanto,
volverá a ti la ilusión perdida,
tendrás la paz que añoraste tanto.
Ida la tempestad, la quietud ha llegado,
tenue brisa que refresca el alma,
negros nubarrones que el amor ha disipado,
gozoso el espíritu, reposa en calma.
Camina sin temor sobre florido sendero,
ama con libertad, entrega tu corazón,
al final del camino paciente yo espero,
mis brazos abiertos te darán protección.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA).
Port Chester, New York,
30 de septiembre 2007.
DESVARIOS.
Me diste tu adiós con fría expresión,
no encontré la razón de esta despedida,
marchaste airosa sin justa explicación,
desarraigándome indiferente de tu vida.
Quedé vacilante en amargas reflexiones,
he confiado al silencio mi dolor,
llevas como equipaje fenecientes ilusiones,
y en penitente calvario, el amor.
Más el corazón que se niega a renunciar,
de suma tristeza, su llanto de desconsuelo,
desfilan soles y lunas en tan largo esperar,
voluntad quebrantada, inútiles desvelos.
Taciturnas ilusiones deambulan en soledad,
mis lozanos huertos marchitos y en descuido,
melancólico canto de ave sin libertad,
entonando tristezas, añorando su nido.
Es doliente remembranza tu sonrisa inusitada,
mis febriles desvaríos, languidecen en soledad,
suspiros amorosos perdidos en la nada,
tenue brisa que me trae la tersura de tus labios.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 1 de octubre de 2007
DIVINO REGALO.
Humilde grandeza tu anunciado nacimiento,
conmoviese la tierra, los cielos cantaron,
titilantes estrellas engalanan el firmamento,
alabando al Creador, al Niño Jesús adoraron.
En mullido pesebre tu cuerpo sagrado,
la diáfana estrella acaricia tu frente,
su plateada señal a tu recinto ha guiado,
humildes Pastores y nobles Creyentes.
Alégrese la tierra y glorifique todo corazón,
al Ungido del Altísimo, que su pueblo redimirá,
levanta tu voz, haz canto de adoración,
por el Cordero de Dios, que entre nosotros está.
Loor y gloria al Padre en el cielo,
la tierra en paz, se respira hermandad,
eres mi Jesús eterno consuelo,
cree de corazón, te dará libertad.
Bendita navidad, regalo Divino,
misericordia eterna del Padre Creador,
tu preciosa sangre convertida en vino,
será derramada por mi, pecador.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 10 de octubre 2007.
EL AMOR...........
El amor es tan místico como el mar,
momentos apacible, a veces tormentoso,
sublimes emociones que hacen al alma deleitar
o sufrir el final de un sueño tan hermoso.
El amor es como las olas,
llegan a nosotros y luego se van,
en el afán de amar queremos retenerlas todas,
y al abrir nuestras manos, ellas ya no están.
El amor es ternura sublime y pura verdad,
nobles emociones , satisfacción constante,
es dulce carrera por la meta alcanzar,
es reír y llorar, convivir cada instante.
Es suspiro al unísono, tierna palpitación,
voluntad infinita, comunión de dos vidas,
es flama constante y del alma perfección,
bellos anhelos e ilusiones compartidas.
EL CRISTO QUE YO CONOZCO.
Con diáfana mirada de inmensa ternura,
camina por el mundo cargando nuestras penas,
escucha nuestros ruegos y con inmensa dulzura,
mitiga los dolores y rompe las cadenas.
¡ Oh! Cristo noble mi Dios omnipotente,
eres tardo en la ira cual padre amoroso,
es por ello que mi innoble alma penitente,
se indigna de contemplar tu rostro hermoso.
Señor de señores que gobiernas el mundo,
solo tú eres digno de toda alabanza
y cual inmaculado cordero de amor profundo,
perdonas nuestras culpas y das vida en abundancia.
Solo tú Señor eres consuelo eterno,
pregón de sacrificio ternura y bondad,
pilar de esta fe que llevo muy adentro,
eres la meta sagrada que pretendo alcanzar.
Por eso yo te pido en mi oración mas sentida,
fortalezcas mi alma si está por claudicar,
no me desampares y en los afanes de esta vida,
extiéndeme tu mano para a ti poder llegar,
No sé si por amarte la vida he de perder,
ni el terrenal dolor de la carne doblegará mi fe
mi espíritu que es vida y parte de tu ser,
te alabará por siempre, por doquiera que esté.
EN AQUEL LUGAR.
Aquel nuestro lugar tan amado,
en dónde sediento bebí tu ternura,
hoy melancólico y abandonado,
sólo conserva de ti, tu figura.
Ese lugar de nobles promesas,
de tantos deseos y pasión sin medida,
el Sacro Altar en que ofrendé mis tristezas,
implorando tu amor para curar mis heridas.
Allí, en dónde tanto te amé,
languidecen dolientes ilusiones truncadas
y es tanto ese amor que en vano esperé,
tu ansiado retorno, mis alas quebradas.
Arrastro mi pena en cruel soledad,
lerdo y vacilante, te busco en el nido,
extinta tu flama y en espesa oscuridad,
no me resigno haberte perdido.
Y en ese recinto en dónde tanto adoré,
divagando recuerdos, sin tu presencia querida,
roto el altar en que el alma entregué,
agoniza mi amor, se me escapa la vida.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester New York,
5 Septiembre 2007.
ENCUENTRO.
Ven a mi encuentro en este tibio lecho,
voy a prodigarte bellas ilusiones,
en lascivo abrazo tus senos en mi pecho,
y en noble clímax, nuestros corazones.
Quedará en ti de este momento grato,
la humedad excitante de los suspiros,
el tiempo eterno, muerto en un rato,
sumisos anhelos, ahora perdidos.
Retendremos el libido sentido,
la pasión truncada, el corazón herido,
prisionero el recuerdo, el alma abandonada,
grito en silencio, perdido en la nada.
Solitario diálogo en que confieso mis penas,
penas de amor que tanto desconsuelan,
ocasos muertos en noches serenas,
fría ausencia que congela mis venas.
Si más allá de esta existencia finita,
iluminan tus ojos con su tierna mirada,
este corazón con ternura infinita,
se levantará de su eterna morada.
Y en ese etéreo encuentro de inanimados deseos,
sediento de amor, el alma enamorada,
seré uno mas, de lujuriosos devaneos,
de amores pasajeros, aventuras olvidadas.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA).
New Yok, Noviembre del 2007.
ENGAÑADA
¿Crees que me lastima tu abandono?,
estas equivocada, ya no me haces sufrir,
es mas, toda tu maldad la perdono,
y es grande mi alegría, porque sin ti puedo vivir.
Ya no estas dentro de mi alma,
te arranqué arrojándote al olvido,
invade a mi vida, tan divina calma,
qué no cambiaría, ni por todo lo vivido.
Si miras mis ojos, ya no lloro,
si me besas, no me emociona,
si te marchas no te imploro,
ya mi corazón, ni te menciona.
No lloraré tu partida, ya no te quiero,
ten muchas cómicas aventuras,
si algún día vuelves, no te espero
y veré indiferente tus amarguras.
ESTA COBARDIA.
No se da cuenta que tanto la amo,
que su mirar hace cimbrar mis sentimientos,
estando tan cerca en silencio la llamo,
poseyéndola sutilmente en mis adentros.
Sublimes emociones con el sol de su sonrisa,
las lunas de sus ojos engalanan mi solar,
su cercano aliento cuál delicada brisa,
convierten mis emociones en agitado mar.
Cruel cobardía amar en silencio,
taciturno canto de pájaro herido,
este corazón enamorado y necio,
desborda su ternura cuál crecido río.
Vano amor que consume el alma,
penitente cáliz, dolientes sentimientos,
en mi letargo, anochece y despunta el alba
y no puedo arrancarla de mi pensamiento.
Dulce martirio amar lo imposible,
efímeros sueños, abrazos en nada,
al final del camino mi derrota plausible,
divina ilusión que fue sepultada.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 24 octubre 2007
FACETAS DEL AMOR.
Una mirada es tierna caricia,
una sonrisa, apasionado beso,
cercanos alientos es tibia brisa,
roce de manos, sublime embeleso.
Una caricia es constante entrega,
un beso cedido, perpetuo amor,
“Te quiero”, esperanza que llega,
un adiós, profundo dolor.
Un abrazo, del amor protección,
un gemido, eterno consuelo,
un sueño es perder la razón,
estar enamorado, es conquistar el cielo.
El amor es infinito, nos llega y se va,
es viento que sopla y no podemos ver,
todos lo sentimos sin saber en dónde está
y al partir, no lo podemos retener.
Es ave que vuela, majestuosa en libertad,
anida en la nobleza del corazón,
si es alimentada con ternura y verdad,
persevera en nosotros, sin atadura ni condición.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 28 octubre 2007.
FORTALEZA DE AMOR.
El ingrato destino engulló la esperanza,
vomitando desprecios, plantando dolores,
el alma noble en fiel remembranza,
atesora ternura, destierra rencores.
Dolidas lágrimas en soledad vertidas,
fertilizan campos de silvestres flores,
Oasis amargo de ilusiones perdidas,
indelebles recuerdos de dilectos amores.
Voluntad infinita en la espera paciente,
del corazón amante, melancólicos latidos,
labios vacilantes en oración ferviente,
noble holocausto de sentimientos heridos.
Tiernos anhelos que en férrea batalla,
arrebatan al destino el amor hurtado,
lastimera voz que el silencio no calla,
repite incesante, el nombre amado.
Vuelta la presencia, el espíritu en calma,
nobles propósitos que ven resurrección,
ese amor que es pilar del alma,
en dulce sufrimiento alcanzó redención.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester, New. York,
8 septiembre de 2007
FRIALDAD
Te siento tan distante como el mar a la luna.
cómo el náufrago sin una isla salvadora,
en mis noches no tengo ilusión alguna,
porque he perdido tu imagen soñadora.
No sé por qué me duele tanto tu indiferencia,
ni por qué me lastima tu frialdad,
será que de amarte tanto he perdido la conciencia.
o es que tú eres toda mi felicidad.
Perturbas mi mente con marcada hipocresía,
te place tanto ver mi triste soledad,
destrozar toda el alma mía,
es para ti como un gozo a tu maldad.
¿Por qué eres así sabiendo que te quiero?,
recuerda que amar no es un pecado,
comprende que sin ti a pausas muero,
y mis ojos lloran como nunca han llorado
HOY QUIERO……
Hoy quiero escribir y más que escribir,
quiero cantar a la vida,
prodigar en este diario vivir,
ternura, amor, curar las heridas.
Llevar sustento al que hambre padece,
curar al enfermo, vestir al desnudo,
levantar al que desfallece,
ser vista, ser voz, para el ciego y el mudo.
Hoy quiero ser agua para el sediento,
salud para el enfermo que languidece,
ser pan para prodigar alimento,
y luz para que tu pie no tropiece.
Quiero ser verbo para darte acción,
optimismo para superar tus problemas,
tomar tu vida cuál noble competición,
prodigarle entusiasmo, superando sus penas.
Por eso hoy no quiero escribir,
es escribir letra muerta,
quiero actuar y decidir,
el éxito toca tu puerta.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, Noviembre, 4 del 2007
INTIMIDAD.
Al contacto del terciopelo de tus manos,
Cimbra mi ser repleto de emociones.
Yo no te quiero, es querer, inestable deseo.
Te amo, perpetua entrega, es el amor.
No vivo para amarte, Tú vives en mi,
Somos un alma, un corazón, una vida,
Tu cuerpo no juzgo, es vulgar frenesí,
Observo tus formas, las guardo en el alma.
En nuestra intimidad, tan preciado secreto,
Ofrendas inagotable sentimiento y ternura.
Tomo lo tuyo, lo abrazo, y en febril embeleso,
Pienso, no te quiero, te amo con locura.
Palpan mis manos de tu piel, la tersura,
Baña tu cuerpo excitado sudor,
Mis labios ansiosos, el corazón se apresura,
En frenesí incontenible, se consuma el amor.
Se ofrecen tus senos cuál rosa en botones,
Mis labios tiemblan de sumo placer,
Se posan suave en tus erectos pezones,
Cómo laboriosa abeja que chupa la miel.
Tendido en tu vientre cuál ardiente playa,
El pistilo de tu flor reclama fecundación,
erguido mi estambre de excitación estalla,
El clímax deseado, eres mi adoración.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester N. Y.,
21 septiembre del 2007.
LA AME.
Yo la amé y era tan bella que no la merecía,
pero me deslumbró su mirar cual virgen divina,
y aún sabiendo que por su belleza jamás sería mía,
la idolatré clavándola a mi alma cual sagrada espina.
La quise don demasía, con insaciable intensidad,
la llevé a mi sangre como parte puramente mía,
nadie podía arrebatarme tan inmensa felicidad,
ni apagar la llama que de amor me consumía.
Vibramos acompasados con el latir de nuestros corazones,
y nos embriagamos con torrentes infinitos de besos,
pudimos sentir en nosotros las más tiernas emociones,
gozando de la vida con sus sueños tan hermosos.
¡Ah!, felicidad tan sublime, ahora truncada,
sólo me queda el recuerdo de tu virginidad,
pobre flor que una vez fragante es deshojada,
con la más expresiva saña y maldad.
¡Oh¡ tan bellos momentos que se tornan amargura,
lo que antes fue catarata de néctar exquisito,
en donde vacié gota a gota mi ternura,
deleitando mi corazón con placer infinito.
LAGRIMAS DE MADRE
Que punzante dolor se siente,
cuando llora una madre,
es como si un hierro candente,
penetrara al corazón hiriente.
Cada vez que una madre llora
se pierde en mudo pensamiento el campo,
no se siente llegar la nueva aurora,
porque se extravía en sonoro llanto.
Lágrimas de madre, dolor del corazón,
sufrimiento intenso de nuestra vida,
pobre cabeza que pierde la razón,
con el alma acongojada y rendida.
Toda madre que desesperada gime,
arranca la ternura adormecida,
que salta del ser como expresión sublime,
de consuelo y fortaleza escondida.
El llanto de una madre transporta
a un mundo triste y descolorido,
en donde la alegría nada importa,
ni tiene objeto todo lo vivido.
Lluvia.
Tarde lluviosa sobre los grisáceos prados,
la cromática floresta de luto vestida,
nostálgico llanto del cielo expulsado,
sedienta la tierra vuelve a la vida.
Azules montes de opalina clorofila,
de erguidos robles sus firmes soldados
saludan al cielo por el agua divina,
que el Sumo Creador ha prodigado.
El Iris opaco gime entristecido,
su escenario a oscuras sin poder iluminar,
espesos nubarrones no le han permitido,
dibujarse en la nada y poder actuar.
El tiempo eterno que gobierna la vida,
de suma justicia nos quita y nos da,
volverá el sol a la floresta dormida,
y de celestiales colores la vestirá.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York 27 de diciembre del 2007.
MARIPOSA.
Real mariposa de potentes alas
que un día marchaste para siempre,
dejando en el vuelo tus flamantes galas
y descolorido el mundo campestre.
Viajaste dejando mi corazón herido,
buscando saciar tus apetitosos placeres
hoy la soledad enfría nuestro nido,
más no hallarás ternura en tus falsos quereres.
Cegada por las luces de la vida fácil,
de los caros anhelos y la pasión sin medida,
pronto será desechada tu figura grácil,
incapaz de satisfacer… tu carne envejecida.
Haz profanado la castidad y el amor puro.
¡Ingenua criatura, enmienda tu equivocado vuelo!,
regresa con este ser que llora sin consuelo,
encontrarás ternura y hogar seguro.
Poliniza con tu presencia el solitario jardín,
que enmudeció con tu funesta partida,
ha perdido su aroma el perfumado jazmín
y las noches sin luna oscurecen mi vida.
Mis sentimientos cual río enfurecido,
tórnanse dóciles con tu adorable presencia,
no tengo conciencia del tiempo en mi olvido,
pues si no estás, vale nada mi existencia.
Vuelve mariposa mía, no te quedes extenuada,
el ocaso llega pronto los campos oscurecen,
mi antorcha encendida, con tu recuerdo alimentada,
iluminará el camino para que tus alas no tropiecen
ME FUE TU AMOR...........
Cual estrella fugaz me fue tu amor,
cual ágil gacela que se escapa de mis manos,
tu ausencia me ha dejado tal dolor,
qué me inspiran tus recuerdos ya lejanos.
Cual bella flor esparcida por los vientos
en el fértil campo de mis ilusiones,
me hacen recordar tan bellos momentos
y el acompasado latir de nuestros corazones.
Me fue tu amor,
cual rauda ave que remonta los inviernos,
buscando la pasividad y el calor de los veranos,
me es difícil contener este dolor, que me es eterno,
pues he perdido la caricia de tus manos.
Me fue tu amor,
alivio en mi calvario, consuelo en mi agonía,
aliciente tan divino que me mostró la gloria,
y aún en mi crepúsculo de gran melancolía,
divagan tus recuerdos y estás en mi memoria.
MI ADIOS. . . . . . .
Sumido en la desesperación por mi partida.
me llevo el recuerdo de nuestro amor,
y aunque mi alma se resista a esta despedida,
el néctar de tus besos mitiga mi dolor.
Me voy quizá muy lejos a conquistar la soledad,
se van conmigo tu ternura, tus vivencias,
del fondo de mi alma jamás te podré apartar
y el delirio de tu presencia mitigará mis tristezas.
En los grises momentos de tu ausencia,
llegarán a mi mente cual delicados vientos,
el perfume de tu cuerpo, cual preciada esencia,
aliviando mi dolor, mitigando mis tormentos.
Mis ilusiones cual delicadas ofrendas penitentes,
se postran ante ti, implorando no me olvides,
y a pesar de mis sufrimientos inclementes,
estas dentro de mí, el aposento donde vives.
Me despido amor, que es largo mi camino,
ni la distancia ni el tiempo me harán olvidar,
me llevo tu recuerdo que ilumina mi destino
y con la fe firme de un día regresar.
Me voy pero te dejo cual fieles centinelas,
dos vástagos de rosa que adornarán tu vida,
fruto de este amor y consuelo en mis quimeras,
cuál diáfanas luces que guiarán mi partida.
MI TIERRA.
)
Cuánto amo esa tierra que cual preciado tesoro
alberga en su vientre los restos de mi padre,
vestigios de amor eterno y presencia que añoro,
dulce llamado por que en mis metas no desmaye.
Cómo añoro esa tierra y en mi exilio tan distante,
rememoro sus paisajes y sus cálidos vientos,
llegando a mi cual sigilosos visitantes,
aromas de sus campos que apaciguan mis tormentos.
Cuál hijo pródigo que se marcha de repente,
salí de tu lecho que amorosa me brindaste
y en mi soledad no puedo apartarte de mi mente,
con la fe de volver un día y en mis brazos estrecharte.
Guardo en mi la majestuosidad de tus volcanes,
que cuales voluptuosos senos de elegante damisela,
yérguense pretuberantes del virginal pecho de tus cordilleras
y acariciados delicadamente con la brisa de tus azules mares.
forman el aliciente divino que consuela mis quimeras..
POESIA: “Es la manera hermosa de describir el estado sentimental de su creador. Es maquillar el llanto y dolor del alma con frases bonitas, es plasmar la felicidad en versos de ternura y amor. Son extremos que se tocan, la felicidad y el dolor, el llanto y la risa. Mensajes que se comparten nacidos del corazón.” (Víctor Santa Rosa)
Amo tanto la poesía por que en ella expreso mis sentimientos más puros.(Víctor Santa Rosa).
Si se me pusiera a escoger entre ser Poeta o Político, escogería ser Poeta, por que por medio de la poesía expreso mis sentimientos y lo que creo, en tanto en la política debería expresar lo que no siento y lo que quiero que crean. (Víctor Santa Rosa )
A la belleza y exquisitez de vuestra poesía
no llega mi inspiración, pues cuándo leo mis versos escritos,
me parecen pálidos y sin razón,
feneciendo ante los vuestros humillados y marchitos"(Víctor Santa Rosa).
MIS CUATRO ESTACIONES.
Las frías nevadas del invierno,
helaron mis sentimientos
y aunque mi pensamiento en ti es eterno,
no erradicó mis tormentos.
En los grises momentos del otoño,
vislumbré tu ansiada figura,
pero al ver mi marchito retoño,
volvió a mi, esta realidad tan dura.
La floreciente primavera,
tapizó de color mi amargura
y atrapado en solitaria quimera,
me trajo tu esencia tan pura.
¡ Oh !, cuántos placenteros veranos,
vestidos de roja pasión,
en abundancia de amor rebosamos
y alegró nuestro corazón.
Autor: Víctor A. Arana.
(Víctor Santa Rosa)
Port Chester N. Y.,
5 Septiembre del 2007.
MUERA LA GUERRA VIVA LA PAZ.
En solitario pensamiento me pregunto:
Si Dios nos dio la tierra por habitación.
¿Por qué tantas naciones en el mundo
hacen guerra sin causa, sólo por ambición.?
¡Ha muerto la convivencia y la hermandad!.
¡Hemos matado la Paz y ha vencido la Guerra!,
permanece cautiva en amargo llanto la Libertad,
avizorando la destrucción que al mundo espera.
Esgrimiendo falsos estandartes de asegurar la paz
se pretende justificar sanguinarios genocidios,
naciones destruyendo lo que son incapaces de crear,
lanzan su guerra aunque mueran inocentes y niños.
No hay justificación para el belicismo y la guerra,
incompatible es matar para conseguir la paz,
nuestra lucha debería ser para producir la tierra
y no derramar mas sangre en su faz.
No existen razas superiores, fuimos creados iguales,
nacemos y morimos por Suprema Voluntad,
cuándo desencarnamos nuestro restos mortales,
sin distingo de color o raza, hedemos por igual.
¿Por qué nos preocupamos en armas nucleares?,
lúgubres instrumentos de muerte y destrucción,
desatendemos la salud cerrando hospitales
y menos importantes el alimento y la educación.
Niños en el mundo languidecen sin sustento,
miramos indiferentes su largo padecer,
invertimos millones en sofisticado armamento
que alimenta el odio y nos hace enloquecer.
Por eso hoy quiero demandar,
que muera la guerra y viva la paz,
el respeto y la concordia restaurar,
y el espíritu de dominación erradicar.
Libre el hombre sin ejércitos ni fronteras,
deambular por el mundo en hermandad,
desechar del corazón patriotismo y barreras,
propiciar el progreso de la humanidad.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 30 de Diciembre del 2007.
MUERE UN POETA.
Murió un gran poeta,
los versos lloran su partida,
su pluma yace en la mesa abandonada
sobre una poesía principiada e inconclusa.
Cuatro cirios velan el sueño de este célebre,
flores blancas engalanan su cuna de ensueños,
música triste, dolorosos lloriqueos.
hacen más tenebrosa esta fúnebre noche.
Todos quieren algo de él,
dice uno, yo quiero la pluma,
yo sus versos dice otro,
un tercero dice: yo su poesía inconclusa.
Cada uno toma algo para tenerlo en la memoria,
más el último que pide algo, dice,
yo no quiero nada más, que velar su sueño.
Flota en ese velorio, viento frío de soledad,
nadie quiere aceptar la terrible verdad,
que se ha muerto en la tierra para despertar en la gloria
y dejándonos como regalo gravada su historia.
Ya no oiremos su voz, trémula embrujadora,
inquietante como el canto de la nocturna aurora,
seductora al declamar sus versos de amor
y embriagante con sus declamaciones de terror.
No saldrán de sus labios más poemas,
no escribirá mas rimas su puño,
pues se marchó a donde se santifican las almas
y dejó llorando y doliente a su terruño.
Nuestros corazones ya no serán enternecidos con su voz,
nuestros oídos no se deleitarán ya con sus versos,
ha muerto el poeta entre el llanto de sus admiradores,
el ingrato tiempo opacó su vida llena de resplandores.
En el camposanto valle de los mortales,
airoso y austero se levanta un panteón,
es la nueva morada del gran poeta,
MUJER.
Divina creación y compañera fiel,
eres consuelo y aliento en nuestras vidas,
manantial de ternura que mitiga nuestra sed
y nos devuelve las esperanzas perdidas.
Mujer que nos acompañas sin importar el camino,
que compartes nuestras penas a cada momento,
nos fuiste enviada cual aliciente divino
y moras en nuestro corazón, tu delicado aposento.
Mujer, eres delirio amor y pasión,
con dulzura te apoderas de nuestro pensamiento,
eres de nuestro vivir la única razón
y haces con tu presencia detener el tiempo.
Eres fertilidad, preciado instrumento de creación,
noble compañera que nos prodigas calor,
haces de cada momento divina ilusión
y con mágicas manos mitigas nuestro dolor.
Por ello mujer, eres bendita del Creador,
sutil mensajera de amor y abnegación,
eres del sagrado jardín la más bella flor,
digna de suprema contemplación
NAVIDAD.
Sopla raudo sobre nevadas veredas el frío viento dicembrino,
el corazón se enternece con la venida del “REDENTOR”,
la reluciente estrella ilumina el camino
y el humilde pesebre nos acoge con amor.
Venid todos, venid a adorarle,
ha llegado a la tierra la salvación,
no te quedes fuera y tu vida entregadle,
venced el pecado y la eterna condenación.
Prodigioso niño de noble linaje,
naciste entre pobres de riqueza material,
tu esperado nacimiento es tierno mensaje,
de humildad y fortaleza espiritual.
Navidad, fecha sublime y eterna,
nos marca el inicio de nuestra redención,
el Dios niño con mirada serena,
nos invita al amor y la reconciliación.
Regocíjese vuestro corazón y cese vuestro llanto,
que el Padre con su inagotable fuente de amor,
os ha enviado al libertador ungido del del Espíritu Santo,
el amado Jesús vuestro eterno consolador.
Por ello, no cese vuestro canto de adoración
al Rey de reyes que ha nacido en Belén
y unidos todos los pueblos en ferviente oración,
demos gloria al Redentor de Israel.
NECESITO.
Yo necesito decirte que eres una obsesión,
que ya dentro de mí solo vive tu nombre,
quiero entregarte como esclavo mi corazón
y vivir dentro de ti, circulando en tu sangre.
Quiero ser en tu vida el amo de tu amor,
deseo existir para colmarte de bendiciones,
curar tu alma si ha sufrido decepciones
y con inmensa ternura, mitigar tu dolor.
Necesito que siempre sueñes conmigo,
que me estreches apasionada entre tus brazos,
permanecer unido así contigo,
viendo morir la tarde en los ocasos.
Quiero confesarte mi gran amor por ti,
ofrendar a tu vida los más caros anhelos,
añoro tu presencia y en mi loco frenesí,
me parece unir tu mar con mis cielos.
Pues bien, necesito declamar a tu oído,
estos sencillos versos por el inspirados,
susurrar en tus labios como triste gemido,
todos los sentimientos por tu amor agitados.
NOSTALGIA Y RECUERDO.
Cuanta nostalgia, momentos ya idos,
recuerdos que perduran una eternidad,
tiernas remembranzas de amores vividos,
persistentes fantasmas en esta soledad.
Envejece el corazón, nos consume el tiempo,
pero en tierna añoranza palpita ternura,
abrazado con fuerza a tan sublime momento.
reviven tus besos con inmensa dulzura.
El sempiterno amor por Dios dotado
es fiel aliciente en mi bregar,
inmersos los deseos en el alma guardados,
de tierna nostalgia me hace suspirar.
Sentimientos retenidos, alforjas vacías,
ilusorios abrazos al cuerpo amado,
melancólica espera de noches y días,
anhelos languidentes ahora sepultados.
Remembranza y nostalgia en doliente compañía,
deambulan siempre en mi pensamiento,
aferrado al pasado y en grata melancolía,
traigo tu presencia a mi herido aposento.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New Cork, 16 Diciembre 2007.
NOSTALGIAS.
En la inmisericorde agonía de nuestro adiós,
haciendo balance de nuestros gananciales,
nos hemos amado profundamente los dos
y nuestro llanto ha formado diáfanos manantiales.
Yo tanto te amaba y tú me adorabas,
nuestras almas uníamos en Sacro sentimiento,
en placentero ensueño mi nombre pronunciabas
y en solitario desvarío, entrabas a mi pensamiento.
Cuánto sufrimiento, el naufragio de nuestro romance,
Tú, cual ave herida, marchaste en tormentoso vuelo,
Yo, frustrado cazador, impotente de alcanzarte,
alzando mis brazos, quedé en amargo desconsuelo.
Extinta la flama que el amor prodigaba,
de nuestro corazón perdiéronse los latidos,
de Ti escapó la sonrisa que tanto adoraba,
y en soberbio desplante, ignoraste mi lastimero gemido.
Sin la caricia de tus olas, mis playas secaron,
las esperanzas marchitas, están feneciendo,
todos mis anhelos en tu indiferencia encallaron
y mi límpido cielo, fue palideciendo.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA).
Port Chester New York,
Agosto del 2007.
PARA CRISTI
Hoy mi pluma se viste de luto por tu partida inesperada,
el vacío terrenal que haz dejado en nuestro corazón
nos impide entender que llegaste a la meta sagrada,
a rendir a los pies del Señor, tu noble misión.
Tu tiempo en la tribulación de la carne terminó
y cual eficiente sierva hoy gozas del descanso eterno,
la delicada semilla que dejaste ya germinó
y el fruto de tu ternura fortalece nuestro recuerdo.
Tu alma noble cual radiante estrella ilumina el espacio infinito
y como delicada flor que engalana el aposento santo,
esparces tu apreciada aroma a nuestro ser contrito,
eternizando tu recuerdo y mitigando nuestro llanto.
Descansa en paz Cristi amada,
legado de tu ternura, abnegación y amistad,
que nuestras lágrimas hoy por ti derramadas,
son mudas plegarias al Creador de la eternidad.
Vive eternamente esa vida espiritual
y regocíjate de la presencia del Señor
que nosotros en nuestra vida mortal,
te recordaremos por siempre con amor.
PARA CUANDO VUELVAS.
Para cuando vuelvas fiel amor mío,
tengo mil ansias dentro de mi contenidas,
para que puedas terminar con mi amargo estío
y curar con tu inmensa ternura mis heridas.
Velaré por ti sin saber a que hora vuelves,
si por la noche, al amanecer o muriendo el ocaso,
yo mi amor, estaré presto a esperarte
pues ansío dormitar en tu regazo.
Quiero perderme en el éxtasis de tus ojos
y recordar nuestro exquisito idilio truncado,
postrarme humildemente ante ti de hinojos,
para pedirte ya que vuelves, no te apartes de mi lado.
Para cuando vuelvas tengo mi esperanza encendida,
mi crepúsculo colorido y gozoso.
tengo un pequeño hálito de fuerza en mi vida,
y puedo contemplar desde mi cúspide tu rostro hermoso.
Si vuelves por la noche te obsequiaré una estrella,
si por la mañana un sol tibio y radiante,
si vienes con el trueno te doy una centella
y si te trae el amor, un corazón amante.
PATRIA MIA.
Enmarcada en el centro de las Américas,
te yergues Patria Mía, mi India Bonita,
pectoral virgen y senos desnudos a cielos abiertos,
tierra que la semilla preña en ofrenda bendita.
Airosos bosques de olorosos maderos prodigan pureza,
cristalinos manantiales de innata frescura pare tu vientre.
Eres Patria mía único prodigio de la naturaleza,
Y mi sangre India, orgullo de nobles ancestros.
Amo tu incesante llanto en mis Verapaces,
celestiales lágrimas que vigorizan tus cultivos,
añoro tus cálidas costas y sus tropicales celajes,
extraño la risa franca de mis amigos.
¿Cómo olvidar la antañona Ciudad de las Perpetuas Rosas?,
Cuna de fe, leyendas y arraigadas tradiciones,
vetustas ruinas tatuadas de historias fabulosas,
empedradas calles que conquistan corazones.
No menos bellos tus Altos imponentes,
tierras fértiles y para el mundo sustento,
su gente amable y de rostro sonriente,
gélidos montes del espíritu aposento.
El oriente laborioso y bullanguero,
de extensas planicies y esmeraldas pastizales,
codiciada perla que en mi recuerdo llevo,
vestida de novia por florecientes cafetales.
El misterioso Norte de aguas abundantes,
vegetación exuberante y caudalosos ríos,
gigantes templos Mayas, celosos vigilantes,
históricos vestigios de guerreros tan bravíos.
Y allá en las planicies de dulces cañaverales,
danzarines cocoteros mecidos por el viento,
la silvestre floresta, cuales pictóricos carnavales,
embellecen a mi Escuintla, dueña de mi pensamiento.
Mi espíritu se goza de tierra tan querida,
Dilecto Paraíso que Dios nos obsequiara,
eres Madre Eterna, origen de mi vida,
objeto de mis luchas, mi linda Guatemala.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 9 noviembre del 2007.
PECADO.
Perdóname Señor por haberla amado,
sin ignorar que otro también la quería,
pero si por amarla se ha cometido pecado,
perdónala Señor que la culpa es mía.
Perdóname Señor, pero el amor es fuego ardiente,
que al débil corazón doblega y enamora,
y no puede contener ese gran torrente,
de nobles sentimientos y ternura seductora.
Pero si es pecado amar tu creación divina,
plasmada en la mujer que nos despierta el alma,
arranca de mi ser tan sagrada espina,
pues muy dentro de mí, mi corazón la llama.
Perdóname Señor por tanto amarla,
pero incapaz es el mortal de dominar sus sentimientos,
y si el amor nos ha prodigado felices momentos,
duele tanto su ausencia y no puedo dejarla.
La juventud argumenta que la falta mucho tiempo para luchar y alcanzar sus metas, mas no tiene conciencia de las oportunidades que ha dejado pasar y que no volverán.
El paso del joven hacia el éxito, es carrera para el viejo por su subsistencia.
La pasividad en nuestras acciones tempranas nos impide tener éxito con prontitud.
Cada oportunidad que dejamos pasar ahora, nos hará correr mañana y quizá nos falte energía para alcanzarla.
La muerte es el escape del espíritu que se despoja de la materia finita para reunirse con su Creador en la vida eterna y continuada.
PERDON
Perdóname Señor por haberla amado,
por ignorar que otro también la quería,
pero si por amarla he cometido pecado,
Señor, castígame que toda la culpa es mía.
Cómo no iba a quererla si es tan dulce y bella,
quizá tan santa y buena como una virgen,
si irradia brotes de ternura cual destellos de estrella
y sus lindos ojos de ensueño a cualquiera cautivan.
Pero si es pecado amar y apreciar lo divino,
castígame que el pecado es solo mío,
pero a ella perdónala y bendice su destino
y haz tenue, dulce y bueno su estío.
Si es que vas a separarme de ella,
si es ese el castigo que mereciera,
haz que de su vida se borre mi huella,
para que sane su herida traicionera.
A ella señor, no la dejes sufrir,
tu sabes que no fue provocativa,
fuimos víctimas del destino que nos hizo vivir
las delicias de una pasión furtiva.
PERSEVERANCIA.
El sol de tu sonrisa calentó ilusiones tardías,
tu luna indiferente congeló mis sentimientos,
con desprecios quitaste luz a mis dorados días,
prolongando en demasía, amargos sufrimientos.
El faro de tus ojos se apagó a mi vista,
mi barca a la deriva en agitado mar,
tu déspota actitud ingrata y revanchista,
no ha impedido que te deje de amar.
Pérfidas promesas, vanas esperanzas,
quiméricas caricias, emociones que esfuman,
el recuerdo tuyo, allá en lontananza,
agita mis entrañas, sentimientos que perduran.
Seguiré esta lucha con férrea voluntad,
allanaré el camino que tanto nos separa,
en noble sacrificio el amor triunfará,
venceremos torbellinos que la vida nos depara.
Y en mullido lecho tu alma y la mía,
fundidos los cuerpos en sublime abrazo,
rebosantes nuestras copas, otrora vacías,
va muriendo la tarde en nuestro ocaso.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, Noviembre 12 del 2007.
PER
POR AMAR NOS JUZGA EL MUNDO.
Fruto prohibido a los prejuicios mundanos,
incapaces de juzgar la grandeza del amor,
sentimientos nobles no deseos profanos,
que inundan el alma entregada con fervor.
Los ojos no ven lo que el corazón siente,
la felicidad no se encierra en un documento,
el infinito amor que es omnipresente,
llega y nos toca en involuntario momento.
Sociedad implacable criticas lo que no sientes,
matrimonios ficticios, sólo apariencias,
fríos hogares el amor ausente,
hipócritas caricias negras conciencias.
Fruto prohibido eres para la gente,
motivo de crítica y humillación,
pero el amor en ti y en mi está presente,
es noble entrega sin condición.
No importa lo que el mundo diga,
que nos señalen de corrupción,
el verdadero amor que Dios nos prodiga,
en santo juicio tendrá absolución.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York , 23 Diciembre del 2007.
MUJER.
Divina creación y compañera fiel,
eres consuelo y aliento en nuestras vidas,
manantial de ternura que mitiga nuestra sed
y nos devuelve las esperanzas perdidas.
Mujer que nos acompañas sin importar el camino,
que compartes nuestras penas a cada momento,
nos fuiste enviada cual aliciente divino
y moras en nuestro corazón, tu delicado aposento.
Mujer, eres delirio amor y pasión,
con dulzura te apoderas de nuestro pensamiento,
eres de nuestro vivir la única razón
y haces con tu presencia detener el tiempo.
Eres fertilidad, preciado instrumento de creación,
noble compañera que nos prodigas calor,
haces de cada momento divina ilusión
y con mágicas manos mitigas nuestro dolor.
Por ello mujer, eres bendita del Creador,
sutil mensajera de amor y abnegación,
eres del sagrado jardín la más bella flor,
digna de suprema contemplación.
PRETORIO Y CALVARIO.
En lóbrega soledad viviendo recuerdos,
perseverante el amor, sufriendo añoranzas,
impávido el rostro, respira nostalgias,
abrazando ilusiones, bebiendo desprecios.
Pisoteados campos de marchitas flores,
Edén de esperanzas, fallidas promesas,
injusto Pretor que sentenció mis amores,
a sinfonías amargas, dolientes tristezas.
Desierto camino de cardos y espinas,
que deambula mi alma sin descansar,
inundan mis ojos, lágrimas repentinas,
más el corazón se niega a claudicar.
Pretorio y Calvario, tu sentencia de amor,
inquisidor holocausto, sentimientos perdidos,
tanto te amo y a pesar del dolor,
quiero perpetuar los momentos vividos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, noviembre 24 del 2007.
QUE TRISTE LA TARDE.
Que triste la tarde cuando los pajarillos dejan de trinar,
que silencioso se queda el bosque siempre al atardecer,
tal parece que mi densa soledad jamás va a terminar,
pues desde que te fuiste para mi no existe el amanecer.
En la tarde junto a la orilla del inmenso mar,
y cuando las gaviotas buscan ansiosas sus nidos de amor,
sólo, triste, pensando en ti y sumido en el dolor,
siento que mis ojos morirán de tanto llorar.
¿Por qué te fuiste sin darme tu cruel adiós?,
¿ a caso no fui siempre fiel contigo?,
¿no creíste que juntos seríamos felices los dos?
¿y venceríamos en la vida con nuestro idilio?.
Mis tardes hoy, son opacas y descoloridas,
no escucho el trinar alegre de las aves,
son mis pensamientos un cúmulo de ilusiones perdidas
y mi corazón un náufrago en el océano de tus recuerdos.
Solo, apesadumbrado, sin esperanza, mas que morir,
me encadeno a la presencia de tu adorable silueta,
entonces me refugio en la risa, para no llorar
y no delatar mi alma que está perdida y rota.
Que tarde tan tristes, solas y sombrías,
mi vida no tiene ningún objeto sin ti,
cada vez, sangran más la heridas mías
y se agigantan con el recuerdo de tu amor que ya perdí.
Mi corazón te dice en este instante, adiós
y no se consuela con haberte perdido,
que seas feliz y que te bendiga Dios,
pues yo desde mi dolor, ya te he bendecido.
QUIERO……
Quiero guardarte en el escaparate de mi alma,
hacerte un altar dentro de mi corazón,
incrustarle a mi vida tu divina calma
y entonar a tu oído una dulce canción.
Quiero dedicar a ti mis tiernos y enamorados versos,
cubrirte de pasión y ternura desbordante,
posar mi boca en tus labios y darte el más dulce de los besos
doblegándome sin condición a tu amor dominante.
Deseo dormitar en tu aterciopelado regazo,
rendir mi mente a nuestra dorada fantasía,
poseer todo tu amor y fundirnos en tierno abrazo,
y luego, si lo quieres… unificar nuestras vidas.
REDENCION
Con gran mansedumbre y resignación,
vas paso a paso escalando la cumbre,
abrazas con ternura esa cruz de redención,
¡ Oh! Noble sacrificio, obediencia sublime.
Tu diáfana mirada invita al perdón,
a olvidar los rencores y la venganza pretendida,
es un llamado de amor y reconciliación
que arrebata de la mano la espada blandida.
Tu que eres Rey, con humildad nos haz servido,
en tu inmensa misericordia nos hemos refugiado
y a pesar de nuestras maldades el pecado haz redimido,
para que dobleguemos el corazón y enmendemos el pasado.
Eres manantial de vida eterna,
noble pastor que apacienta sus rebaños,
rebosan de pastura tus praderas
y de inmaculadas aguas para saciarnos.
Tú eres mi Rey y yo te adoro,
el único digno de adoración y alabanza,
no puedo poseer mayor tesoro,
y tu perdón es mi única esperanza.
REFLEXION NAVIDEÑA
Deslizase por nevadas veredas el frío viento dicembrino,
los montes vomitan su gélido aliento sobre las albas planicies,
las titilantes estrellas tapizan de plata el estrecho camino
y las pastoriles fogatas dan al ambiente dorados matices.
Noche de luna, noche de estrellas,
momento de espera y de bendición,
ha nacido en Belén de Judea el Mesías prometido,
Señor de señores digno de adoración,
Apresura el paso, levanta del fango tu corazón rendido.
no claudiques, es clara su huella y su carga ligera,
anuncia por valles y montes que Cristo ha venido,
liberando del yugo al oprimido y consolando a quién persevera.
No temas morir en el amor del Señor, la carne es finita y nada aprovecha,
muerto el cuerpo el espíritu vuela al Creador, que con amor le espera.
Gloria al Padre, Gloria al Hijo que entre nosotros ha nacido ya,
Gloria al espíritu Santo que nos unge y nos bendiga en esta navidad
SAGRADO MADERO.
En las áridas colinas de Jerusalén, tierra prometida,
cuál fraternal triángulo de amor y ternura,
fuimos plantados con celestial hermosura,
tres frondosos árboles que la historia siempre recordaría.
A su sombra el Divino Redentor en santa peregrinación,
habló las buenas nuevas al pueblo elegido,
más esta generación hijos de pecado y duros de corazón,
no recibieron al Mesías prometido.
Transcurrido el tiempo que inexorable nos consume,
el hacha asesina del inclemente leñador,
cercenó nuestros cuerpos que a la tierra nos une,
sin escuchar los lamentos de nuestro silencioso dolor.
Aún palpitando nuestro corazón en desesperada agonía,
convertidos fuimos en inclementes maderos,
que en sus hombros el condenado a muerte cargaría,
paso a paso por su tortuoso sendero.
En el Gólgota, el déspota romano con desprecio irreverente,
despojó tus vestiduras y sobre ellas echó suertes,
fuiste humillado cual común reo de muerte,
tu cuerpo desnudo, expuesto al sol inclemente.
Acostáronte sobre mí, clavando tus manos y pies,
mi rústico cuerpo se estremeció al calor de tu adorable sangre,
tu inmaculado rostro con serena palidez,
clamaba en silencio nuestro perdón al Santo Padre.
Tu cuerpo se estremecía por el dolor incesante,
más tus labios oraban con ferviente resignación,
las siete palabras que con amor pronunciaste,
fueron de inmensa ternura, noble entrega y abnegación.
Cuánto quise mi Señor revelarme a tu tortura,
más yo estaba junto a ti, casi muriendo,
en el corazón del hombre hay mala levadura
y por el pecado, la fe se está perdiendo.
Consumado el tiempo tu vida se extinguió,
Nuestro Padre amoroso y clemente quitó el sufrimiento,
el sol se opacó, abrióse la tierra, sopló fuerte viento,
a los muertos en tí , con poder levantó.
Morir en ti mi Jesús es vida eterna y continuada,
nuestros cuerpos en la soledad terrenal se han quedado,
cuál mudos testigos de tu pasión consumada,
más nuestras almas en el Santo paraíso han sido plantadas.
Tu muerte y resurrección mi Señor, no fue en vano,
me honraste haciéndome instrumento de tu pasión,
mi rústica figura será señal imperecedera a todo cristiano
que sólo tú, eres camino de vida y salvación
SE LO QUE PIENSAS….
Sé lo que piensas, conozco tus sentimientos.
¿Cómo no saberte?, somos afines amantes,
eres mi bosque y yo sus vientos,
el recuerdo que une, aún distantes.
Sé de tus ansias y desvaríos,
de esas tristezas que te acongojan,
somos dos cauces y un solo río,
dulces caricias que te sonrojan.
Eres mi templo y yo tu altar,
oración ferviente de eterno amor,
apacible playa que en nuestro mar,
necesita la presencia de tu calor.
Sé lo que sientes, eres mi carne,
un solo espíritu, una creación,
dilecta musa que al inspirarme,
llevo muy dentro del corazón.
Flamante ave de dulce trino,
engalanas mis campos con tu cantar,
sagrado viñedo que procura el vino,
que rebosa mi copa hasta embriagar.
Mía tu ternura y tus deseos,
ofrendo a tus manos mis ilusiones,
viva es tu presencia en mis devaneos,
sincronizado palpitar, dos corazones.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, Octubre 31 2007.
SEDA Y HARAPOS.
Ella era muy bella de dilecta alcurnia,
ojos de mar, mirada serena,
él era su amante de humilde cuna
y la idolatraba con pasión extrema.
Ese amor que el corazón tocaba,
unía sus vidas con nobleza pura,
no valía la seda ni el harapo importaba,
construyeron su lecho de inocente ternura.
En los sublimes momentos del ansiado encuentro,
opácanse joyas, metales preciosos,
caen prejuicios, detenido es el tiempo,
juntos los labios en febril embeleso.
Cimbran los cuerpos en exquisito contacto,
seda y harapos tiernamente mezclados,
dos almas desnudas amándose tanto,
a sublime paraíso por el amor transportados.
No hay estratos ni clases sociales,
que se opongan al amor sincero,
quedan al márgen bienes materiales,
por la tierna palabra "Te Quiero"
SEDAS Y LINOS.
Tanta opulencia de sedas y linos tu vestido,
suculentos manjares engalanan tu mesa,
el hambre del pobre jamás te ha conmovido
y a los de tu clase convidas con presteza.
Sedas y linos tu dilecta colección,
necias riquezas, perecederas y finitas,
la vida material ha cegado tu corazón
y la avaricia, el único dios que necesitas.
Vives en carne pero tu espíritu muerto,
comes y bebes, saciando tu hambre temporal,
eres tirano con el indefenso
y con el alma vacía no tienes felicidad.
Ropas sencillas, harapos a tu vista,
amas la pompa y la vanidad,
ignoras el mensaje que al amor invita,
“Amarás al prójimo con humildad”.
Tu grandeza ante hombres es pequeñez ante el Creador.
Mayor que Tú, es su más humilde siervo,
rinde tu corazón él te recibe con amor,
prodigará a tu alma reposo eterno.
Quebranta tu terrenal orgullo, ríndelo ante Dios,
toma el misericordioso camino, estrecho pero seguro.
Él te está llamando escucha su voz,
en los afanes de esta vida, pon tu fe como escudo.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA)
Port Chester N.Y.,
SENTIMIENTOS.
Cuanto daría por poseer tu corazón,
amarte con nobleza y ternura,
en tibio lecho entregarte mi pasión
y beber de tus labios la esencia mas pura.
Recorrer tu cuerpo y en tierno embeleso,
entregarte mi vida cual preciada ofrenda,
pronunciar tu nombre y en ferviente rezo,
fundir nuestras almas, mi ilusión eterna.
Tu vendrás y tu hálito divino,
levantará mi alma del fango tan temido,
la llevarás en raudo torbellino,
al sacro altar del amor redimido.
Este loco palpitar del corazón amante,
susurra a tu oído, mi vida no me olvides,
no condenes mi alma que cual judío errante,
persigue tu silueta cual mágico arco iris.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA)
Port Chester N.Y.,
JULIO 2007.
SOLEDAD.
El grito de la ausencia anunció tu partida,
mi corazón doliente sollozó en tu regazo,
buscando en ti un aliciente a su herida,
quedóse en la distancia pedazo a pedazo.
Pasaste por mi vida cual raudo torbellino,
como mágica ilusión que llega y se va
y en agitado tropel emprendo mi camino,
buscando el infinito sin poderte encontrar.
¡Oh! mi dulce calvario, mi tierna agonía,
cuánto duele el amor si la amada no está
y es que llorar no es cobardía,
es desahogo del alma que sabe amar.
Nostalgia sublime de amor imposible,
tormentosa marea que nos suele arrastrar
y cual férreo velero de lucha imbatible,
surcaré el sufrimiento y te podré alcanzar.
Estrecharé a mi cuerpo tu etérea silueta,
apretaré mis brazos para no dejarte escapar,
que mi vida sin ti, es frágil marioneta,
un cuerpo sin alma que morirá si no estas.
TE BUSCO.
En cada espacio de mi taciturna vida,
Viviendo melancólica añoranza,
Entre cardos y espinas el alma herida,
Sepulto en tu recuerdo mi esperanza.
Tortuoso camino recorrido en soledad,
Buscando algún vestigio de este amor,
He roto las fronteras a la eternidad,
Ahogando sollozos, tributo al dolor.
Te busco en el viento que se me fuga,
En el perfume aromático de las flores,
Pero esa sonrisa que me subyuga,
No me ha ofrendado ya sus amores.
Te veo en la distancia y corro ansioso,
Tu etérea silueta pretendo atrapar,
Pero al llegar junto a ti presuroso,
Cuál sugestivo arco iris, te vuelves a escapar.
Te busco y son vanos mis intentos,
nobles anhelos truncados en la ausencia,
voy a buscarte aquí en mis adentros,
esperando que dentro de mí, esté tu presencia.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, Noviembre 6 del 2007.
TRISTE DESPEDIDA.
¿Qué queda después de un idilio vivido?,
tan solo desilusiones y dolor intenso,
queda además un pobre corazón herido
y el vacío que deja un amor ausente.
¿Te marchas?, es inevitable que te vayas,
no olvides que dejas un alma enamorada,
por que llevas contigo mis esperanzas vasallas
heridas de muerte por tu partida inesperada.
No sé por que de mi te aleja el destino
si te amaba con intensidad,
a llama de nuestro amor guiaba nuestro camino,
estrechadas nuestras manos hacia la eternidad.
Pero no pierdas las esperanzas mi vida,
que mi pasión por ti, maltratada y malherida,
te buscará en la distancia y la lejanía,
con el consuelo de encontrarte.., pues tú eres mía.
No debes atormentarte, piensa lo feliz que fuimos,
recuerda con devoción mis besos, mis caricias,
bendice y adora el instante que nos conocimos
y encontrarás fortaleza y aliento a tus desdichas.
Si ahora nos despedimos llorando,
quizá mañana nos reuniremos sonriendo
sólo la muerte podrá separarnos,
pues aún distantes, nos seguiremos amando.
TU DOLOR ES NUESTRO ALIVIO.
Tétrico e imponente el opresor tambor romano,
anunciando tu dolorosa pasión,
la ignominiosa cruz ha sido puesta en tu mano,
signo de muerte, pero para tu pueblo “Redención”.
¡Oh! Mi Señor, cuál manso cordero,
entregas tu vida por nuestra salvación,
este pueblo cobarde y traicionero,
ha endurecido su ignorante corazón.
Los adoradores de la carne y la mentira,
propiciaron tu muerte en la cruz,
negando que tú, eres dador de verdadera vida,
el Ungido del Altísimo, mi amado Jesús.
Con amorosa humildad cargaste nuestros dolores,
tu sufrimiento fue nuestro alivio,
desterraste del corazón los rencores
y el pecado redimiste con tu martirio.
Sangre y sacrificio tu camino al Calvario,
sendero de espinas que el pecado sembró,
pero tu espíritu amoroso y libertario,
del enemigo siempre nos guardó.
Dame tu cruz mi Jesús, quiero cargarla contigo,
perdona mi cobardía al negarte,
yo sé que siempre has estado conmigo
y tengo el corazón presto a adorarte.
Autor: Víctor A. Arana.
(VICTOR SANTA ROSA).
Port Chester, New York,
TU MI AMOR…..
Tu mi amor que tanta ternura prodigas,
que haces cimbrar mi ser con caricias,
el terciopelo de tus manos, cuál fino papel,
excitan mis sentimientos, recorren mi piel.
Te quiero besar y en ferviente frenesí,
llenar cada espacio de tu alma,
beber de tus labios de encendido carmesí,
ese dulce néctar, que mi sed calma.
Y aquí estoy amor en la paciente espera,
la llama encendida en mi sórdida esperanza,
siento tu presencia y en doliente quimera,
guardo tus caricias en tierna remembranza.
Siempre dispuesto y perseverante,
sentimientos firmes para amarte,
revolotea dentro de mí, cuál mariposa errante,
esa tierna sonrisa, que no deja olvidarte.
No se por que te amo con demasía,
enamorado el corazón palpita tu ternura,
circulas en mi sangre prodigándome la vida,
disipando las sombras de mi noche tan oscura.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA)
New York, l0 octubre 2007.
TU SLIENCIO.
Si tu silencio inquieta mi alma,
Vendrá tu voz en ráfagas de fresco viento,
Acariciará mi tez la fragancia de tu aliento,
Deteniendo mi inquietud, devolviéndome la calma.
Si tu voz calla,
La escucho en el melancólico trinar de las aves,
O en el murmullo del arroyo que serpentea en su cauce,
Es que te amo tanto y tú sabes,
Que es imposible de mi vida apartarte.
No calles, acaricia con tu voz mis sentimientos,
Mi alma la escuchará cómo oveja a su Pastor,
Eterniza con tu sonrisa mis apetecidos momentos,
El silencio tanto hiere, me muero de amor.
Si tus labios silencian y tu sonrisa se esfuma,
Partiré derrotado a la fatal soledad,
Con paso inseguro entre espesa bruma,
Seguiré tu silueta, mi ferviente ansiedad.
A pesar de este silencio tan temido,
Y en lontananza de tu dilecto recuerdo,
Tomé de ti lo que nunca he tenido,
Despojos de amor, por lo cuáles me pierdo.
Y al final del camino entre cardos espinas,
Herido en el alma y agonizante el amor,
En la grisácea distancia, mis dilatadas pupilas,
Te verán vida mía, indiferente al dolor.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester Nex York,
24 de agosto del 2002.
TUS LAGRIMAS
Cual finas perlas de preciadas canteras,
son las lágrimas que brotan de tus ojos,
y resbalando con delicadeza por tus mejillas,
forman cristalinos arroyos que fertilizan tus labios.
Son tus lágrimas,
nobles sentimientos, ternura desbordante,
evocación sublime de amor eterno,
delicado rocío que refresca al corazón amante
y hace de tu recuerdo, inmortal momento.
Son tus lágrimas,
dulce aliciente en el mar de mi sufrimiento,
fuerza divina que me sostiene en vida,
inmaculado oasis que en mi desierto,
apacigua las penas de mi alma rendida.
VI MORIR EL AMOR.
En lóbrego presentimiento sentí el adiós,
solitarias ilusiones en fúnebre crespón,
promesas y deseos el viento se llevó,
voces que se apagan, herido el corazón.
Vi morir el amor, ignoro sus causas,
ternura y caricias inanimadas figuras,
agonizante el alma sepulta sus ansias,
inclemente martirio crueles torturas.
Frío de ausencias en muda despedida,
taciturnas noches en soliloquios dolientes,
arteros desprecios que causan heridas,
almas que lloran amores fenecientes.
Vi morir el amor sostenido en mis brazos,
fríos sus labios besaron los míos,
el radiante sol que iluminaba mis ocasos,
oscureció en lastimeros gemidos.
Gélidas brisas de odios y desprecios,
que rompen ventanales de la soledad,
fustigan este amor arraigado y necio,
que vive tu recuerdo en su intimidad.
Vi morir el amor en tu extinta sonrisa,
en el silencio de tu voz a mi llamado.
Tu sentida indiferencia a mis caricias,
presagiaron tu viaje inesperado.
Hoy anegado en mi dolor,
cautivo de inclementes amarguras,
cavando en mi corazón dos sepulturas…
¡He visto morir el amor!.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 2 de enero del 2007.
Caen las sombras nocturnales sobre la floresta guatemalteca, la grisácea oscuridad que se extiende y se hace cada vez más espesa cuál sigilosa pantera, va devorando la boscosa cordillera que se yergue sobre la extensa planicie del valle, sembrado de pasto y cultivos propios del agro Chapín, Los colosos centinelas que se yerguen imponentes vestidos de luto y plata, besan el firmamento en idílico coqueteo con la luna recién despierta por la temprana oscuridad, haciéndose acompañar de su séquito de titilantes luceros que cómo luciérnagas celestiales, son testigos de este marco de sublime belleza que nos obsequia la Madre Natura, bañando con su plateada luz los ranchos de nuestra Campiña, de donde salen olorosas fumarolas que se elevan al cielo, en humilde ofrenda de gratitud por la abundante cosecha recogida de este suelo bendito de Guatemala.
Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester N. Y.
7 Septiembre del 2007
Vislumbrase en la lejanía, los polvorientos caminos que cómo serpientes envuelven los cerros en gráciles ondulaciones bajando hasta el valle y besando las aguas cristalina del río, en donde mujeres laboriosas lavan la ropa familiar y de cuyas fuentes que brotan puro de la montaña, toman en sus cántaros de barro, el agua necesaria para el sustento diario, obsequiando a nuestra vista, un cromático desfile de trajes típicos de la región, atuendo que lucen orgullosas con el cántaro a la cabeza y su equilibrado paso, en retorno a su humilde jacal, en dónde humea en olla de barro el apetecido frijol negro, el arroz y el maíz, base de la dieta del guatemalteco de corazón que con su esforzado sudor fertiliza nuestras tierras labrantías, sin faltar en la mesa el aromático café recogido de la boscosa montaña que le procura la leña para prender su cocina. Esta es la belleza de nuestra tierra del Quetzal, país de la Eterna Primavera.
Autor: Víctor A. Arana
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester N. Y.
7 Septiembre del 2007
Despunta el alba y van disipándose las sombras en el horizonte .Se escucha el grito madrugador de los gallos, en desentonado concierto, que cuál sonoro reloj, avisa a la comunidad, la hora de abandonar el tibio lecho y la proximidad de otro día de arduo trabajo en el campo. Dibújanse ya en el paisaje, humedecidos por el rocío mañanero, los caminos arcillosos de herradura, con su vientre tatuado por las huellas de las bestias y los caites del indígena, en su diario caminar al mercado local. La abundante floresta poblada de arbustos, al contacto con los incipientes rayos del Astro Rey que se filtran tímidamente, por los huecos boscosos de la montaña, parece lucir, atuendos de finos diamantes, al hacer contacto con la humedad del sereno nocturno que ha dormitado en sus hojas y en cuyas ramas juguetones, gorjean los pajarillos, y que en coro de dulces voces, dan serenata a alba que se avecina y despierta de su letargo nocturno. En el corral, a la luz un candil hechizo en el lugar, se escucha alboroto y berridos de las crías hambrientas, pidiendo con desesperación las tetas que las amamantan, mientras el campesino indiferente, extrae la humeante leche en su su cubeta de aluminio. Ya flota en el ambiente además del néctar de la silvestre floresta, el aroma culinario al café y al frijol, que hierven en ollas y tarros, confeccionados por Artesanos guatemaltecos, utilizando la rojiza arcilla de nuestro suelo. Se escucha además el eterno aplaudir de la Señora de la casa al confeccionar las suculentas tortillas, cocinadas en comal de barro, puesto sobre el fuego de leña y recogida de la profundidad de nuestros bosques, en el desombre de cafetales. Esta es la vida cotidiana en los fértiles campos de mi tierra. De mi Guatemala eterna y hermosa, que con su paisaje deleita la pupila y nos traslada al Paraíso Terrenal. A esta Tierra prometida que el Supremo Creador, nos dio por heredad.
Autor: VICTOR A. ARANA,
(VICTOR SANTA ROSA),
Port Chester N.Y.
13 septiembre del 2007.
YA CASI MUERO…….
Cómo se escapa la vida en tétrico galope con el tiempo,
el cuerpo envejece se fragiliza el alma,
en agitado tropel eternizo este último momento,
aferrado a la carne y el espíritu en calma.
Ya casi muero y en el grato epílogo de esta vida,
se acumulan los placeres y sinsabores que me formaron,
llevo cuál equipaje la satisfacción de mis metas cumplidas
y la gratitud por el amor que me prodigaron.
No lloraré por este mundo material,
no extrañaré los placeres de la carne,
disfrutaré por gracia del Creador esa vida espiritual
y alabaré eternamente su Santo Nombre.
Surcan vertiginosamente en mis pensamientos,
los momentos felices y tristes de la vida,
emociones terrenales y de la carne sus tormentos,
alimento del espíritu en la ruta emprendida.
YA EXISTIAS.
Eres la ilusión que tanto esperaba,
ese amor que aprisiona el alma,
grácil mariposa que mi balcón visitaba,
tierna señal de tu pronta llegada
Ya existías idealizada en mi pensamiento,
sin saber quién eres presentía tu llegada,
la tibia brisa, fragancia de tu aliento,
acariciaba mi rostro con ternura inusitada.
Dulce presencia en impaciente espera,
inmateriales besos a labios ausentes,
el alma sumida en amorosa quimera,
ahogados sollozos deseos fervientes.
Sabiéndote mía, te he amado,
mis ojos no te ven, pero te siento,
el corazón que palpita apresurado,
con la flama de tu amor yo alimento.
Aun no llegas y estas presente,
febriles deseos, tiernos anhelos,
este amor sumiso y penitente,
vela por ti, en lóbregos desvelos.
Yo sé que vendrás, y estarás a mi lado
eres mía, mi adorable creación,
contigo efímero el tiempo esperado,
mi dilecta perla, perpetua ilusión.
Ya existías y dentro de mi vida,
presentía tu presencia en tiernas ilusiones,
acariciaba mi alma tu imagen tan querida,
y en sempiterno idilio nuestro corazones.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New Cork, 27 noviembre 2007.
¿POR QUE NO ME AMAS?
¿Por qué me tocas? y te vas,
puedes quedarte y lo sabes,
dentro de mi siempre estas,
quiero que en ti me lleves.
Yo quiero que me poseas,
no tus caricias someras,
llenar todo lo que deseas,
con ilusiones sinceras.
¿Por qué no vives para amarme?,
si siempre he sido tuyo,
no ves que al entregarme,
he doblegado mi orgullo.
¿Por qué me tocas si no amas?,
tus caricias cimbran mi ser,
mis esperanzas por ti son vanas,
eres mi amante no mi mujer.
Provoco tu libido placer,
mas tu ternura adormecida,
no puedo hacerte entender,
que te he amado toda la vida.
No quiero tu carne que es pasajera,
amo tu alma y tu corazón,
quiero que seas mi compañera,
a quien me entregue sin condición.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York , 22 diciembre de 2007
¿ QUIEN ERES TU ?.
Quién eres tú que en el tormentosos cenit de mi vida,
te yergues a mi lado cual fragante lirio silvestre,
sostienes en tus pétalos despojos de mi alma rendida
y en tierno abrazo reanimas mi cuerpo inerte.
Quién eres, que sin conocerte siento tu presencia,
sin besarte la fragancia de tu aliento,
en la soledad consuelas mi existencia
y te apoderas sutilmente de mi pensamiento.
Quién eres tú que sin querer ya te amo,
que no puedo estar sin ti, si nunca te he tenido,
que me levantas del fango sin extender tu mano,
¡Ya se ¡ , …. eres el amor que a mí ha venido.