Cuan hermosa me siento, cuando me miras,
Tus ojos me recorren y paciente espero,
Desnuda me vez, y suspiras...
Me delinea tu mirada con esmero,
Cada punto de mi cuerpo tu conoces,
Toda y completa tuya soy y seré,
Me fascina tu mirada que encandila,
Mi cuerpo se excita otra vez.
Contemplas mis pechos con pasión,
Con la novedad de la vez primera,
Tus ojos destilan mucha emoción,
Tu boca quiere besarme toda entera.
Observas con deseo y pasión mi desnudez,
Ahí quieta y a la espera estoy de tu ser,
Quiero decirte sin mas, ven otra vez,
Tómame en tus brazos me debes tener.
Sumérgete en mi ser y deleita mi sentir,
Álzame en tus brazos con ternura,
Enlázame con tu calor y hazme vivir,
Solo en ti conocí esta dulzura.
Tiempo ha pasado que me amas con pasión,
Gracias por hacerme tuya de verdad
Eres tu mi amado, el que me causa emoción,
Aquel que me ha dado la felicidad.
Amado, el mucho deleite y placer que me das,
Se funda en el amor completo demostrado,
No es un momento de placer nada más,
Es por que siempre me has amado.
En mis suspiros me sostenía, pensando en lo que sentía
estaba ensimismada con aquel nuevo amor,
tantos amores había tenido, de ellos hasta un retoño había florecido,
pero aquel último en el que deposité mis esperanzas y mi amor
era para mi totalmente diferente, sería el mejor.
Mis dudas siempre estuvieron presentes, por lo que decía la gente
pensaba que era la envidia de mis amistades, por lo perfecto de su ser
bueno para mi lo era y yo estaba entusiasmada toda
no me cabía en el pecho de mujer el exceso de amor, el sentimiento,
el gran sentimiento que alguna vez sentí, ahora era más.
Mis fuerzas flaquearon y mi alma de derrumbó
cuando un día que no esperaba todo se acabó, yo no entendía,
¿por que él sufría?, si mis fuerzas, corazón y cuerpo habían sido de él,
me perdí en el desánimo y sucumbí ante su ausencia, lloré por él
clamé a gran voz , siendo yo la que creía que todo resultaría
sabía que todo lo sentido y lo pasado vivido sería para siempre,
no entendía, si él me amaba y yo a él, como quizás a nadie nunca antes
¿porque me dejaba?, mi alma estaba callada en tristeza.
Pero no era franca con mi propio ser, pensaba, esto es querer,
pero no quería ver la verdad, el me dejaba por otra realidad.
Esa realidad que yo no ignoraba, pero a la cual era indiferente
era sin más ni más su propia gente, el tenía su vida y yo solo callaba,
me parecía lo normal, hoy todo se cambia, me decía a mi misma,
no quería ver con otro prisma, todo era para mí lo normal
pensé que él no volvería a mi vida otra vez.
Pero me equivocaba, un día ahí el estaba,
yo con mucha alegría lo aceptaba,
cuando me dijo que estaría conmigo siempre,
se me cayó mi ser, eso era lo que yo quería,
si de verdad lo amaba y él a mí,
yo mujer correcta y el un gran hombre, hasta ese momento,
alce mi orgullo de mujer, me dije bravo y me sentí en la gloria.
Me sentí egoísta, pero triunfante, me dije ahora adelante, tu ganas
sin saber que para mi victoria y vida, a otros yo hería
pero no pude permanecer, para mi era otra vez el atardecer
no pude resistir, al saber que su pequeño retoño por él gemía,
y la que una vez era mi enemiga, estaba derrotada, en el suelo.
¿cómo sería mi amanecer junto a él, si su pequeño por el lloraba?
¿cómo podría sentirme completa si todo el dejaba por mi y con ello
yo arrebataba lo mejor a un hijo, su padre?
¿sería feliz al lado de un hombre que hacía tanto daño y engaño?
mi amanecer fue oscuro, lo sentí muy profundo y me dije a mi misma,
¿lloras por ti o por los dejados, por él y tú o por lo que nunca será?
Mas en mi razón de mujer pude decidir, dije calla corazón,
no sigas con esto, ahora que él añorado varón a mi lado está, no tengo paz,
pensar en los momentos que el no le daría a su pequeño, ¿por mí?
No soporte más y de una sola decisión, lo dejé atrás,
lagrimas y clamores de él y míos, no dejaron de esperar, pero ya era así.
Ahora al mirar esto, solo río y me doy cuenta que mi decisión fue buena,
hoy tengo paz, mi amado, el mío me acompaña, el hombre que me dio todo,
sin dejar medios hogares y medios hijos, solo él y yo, con mi pequeño,
que junto a otra más del amor con mi amado están, él les ha dado todo el amor,
fue lo mejor, nunca volví a añorar el pasado, con certeza digo que a mi amado
lo amo y es mío.
A veces como mujer pensamos que el sufrimiento es parte del amor,
y quizás a veces no sufrimos , pero hacemos sufrir a otros.
al final la experiencia y la vida me enseñaron que el amor no hace daño,
no puede dejar heridas, no puede quitar la paz de tu corazón.
No puede uno construir algo derribando a otros, eso no resulta
Los sentimientos pueden ser grandes, pero no perduran para construir,
esa es la verdad.
El amor es real cuando tu estás en paz, contigo mismo y con los demás.