Antología de poemas de LeonardoR




- "Coges y te vas", dicen
- ?
- A distancia
- A la orilla del camino...
- A mi abuela: Desconexión
- A mi abuela: Desconexión
- A punto de escribir
- A salvo?
- Absurdo, inútil...
- Aburrido
- Afuera llueve
- Agárrate duro
- Agarren al culpable
- Ahí estás...mirándome
- Ahí mismo...
- Ahí te la dejo, libre y presa
- Ahora es mejor...
- Aire rojo
- Aislado de mí
- Al borde
- Al fin estoy aquí
- Al fin lo logré
- Al fin y al cabo, no tan solos...
- Al límite
- Alguien nos observa
- Alguien tropezó y cayó...
- Amor cibernético
- Amor con descuento
- Amor con descuento
- Amor en descuento
- Anda, cúlpame
- Anocheció y no vi que estabas
- Aprendí sin ti, y lo quiero compartir contigo
- Aquí viene de nuevo
- Aquí, en el suelo
- Aquí, solamente solo
- Atropéllame
- Bon Voyage
- burbuja de vacío...
- Caer... caer
- caer...levantarse...caer
- Caigo
- Caigo
- Cállate
- Cansancio pasivo
- Casi lo alcanzo...
- Cerraré los ojos
- Ciclos...
- Cochino amor
- comenzó por no entender
- Como antes, como siempre
- Como quisiera
- coño, ¿llegaste?
- Contéstame
- Convocatoria Guabina
- Corre, bésame ahora
- Corro con desespero
- Creo que me entendiste bien
- Creo que te equivocaste. Lo siento
- Cristales sucios
- Cuando se acaba el amor...
- Cuando se acaba todo...
- Cuántas...Cuáles
- Decepción cómplice
- decide tú
- Decidi por mi
- Depresión en 4 piezas
- Desaparecí de algún otro lado...
- Desde detrás de la reja
- Desde la cerca
- Desesperado
- Desperdicio
- Dicen ellos...
- digan: "güiski"
- dime...¿qué encierras?
- Dónde quedaron esos días...
- Dulce letargo
- El amor no es uno
- El año nuevo...
- El azul burlón
- El bueno y el malo. Reflexión
- El bueno y el malo. Reflexión
- El cerro El Ávila, en Caracas, Venezuela
- El día pasa y yo sólo lo veo
- El dialoguito ese... ¡ése!
- El fin, donde esté, se acerca.
- el flujo aquel...
- El miedo
- El siempre foráneo yo
- El siempre foráneo yo
- En el silencio...
- En estos días
- En la inmensidad
- En medio de la corteza... salen
- En un centro comercial...
- En una palabra...
- Encerrado...¿por fuera?
- engañosa pose
- Engreida
- Eres agua
- Eres sin ser
- eres...
- Es mirar por primera vez
- Es música
- Esa visita
- Esclavitud voluntaria (Inspirado por Candy)
- Esperando y con una sonrisa
- estar aquí, parado
- Estás aquí... eres tú
- estás pillado
- Este foro...es como una casa
- Este muñecote...
- Estoy acostado
- Estoy borracho. Displiscencias
- Estoy cansado
- Estoy enredado
- Estoy harto
- Estoy tranquilo
- Eterna Presencia
- Eterno desconocido
- Exhausto
- Existe un precio, claro..
- Explícame la sonrisa
- Explosión
- Extremadamente lejos...
- Felizmente, no lo sé
- Forcejeo
- Fortuito
- Fuerzas invisibles
- Grietas
- Hablemos
- Hacerme el loco siempre es opción
- Hagamos un pacto...¿si?
- Hay alguien detrás de mí...
- hay amores
- Hay un letargo
- Hay una reja
- Hay viento...
- Hey, Nick!
- Hoy nadie me entendió
- Hoy no quiero sonreír
- Hoy no te dejas ver
- Huir...huir
- Igual se fue
- Implosión
- Indiferencia
- Indiferente naturaleza
- Inspirado en el desierto
- invisible
- Invitación
- Ir rápido
- Justicia?... si, claro
- La amarilla despedida de hoy
- La carta
- La condena eterna
- La cortina
- La fuerza de lo transparente
- La maquina dice que no soy yo
- La musa dormida
- la piedra
- LA PRIMERA VEZ
- La primera vez
- La procesión...
- La razón es mía
- La sombra de una nube
- La vida es un libro
- Las grutas
- Le doy la espalda a la ventana
- Leer un poema
- Lejos de ti
- Letargo terminal
- Libertad...¿de quién?
- Limítame... corre luego
- Llegué tarde
- Llegué y no quería llegar
- Llévame
- Llueve tanto...
- Llueve tanto...
- Lluvia lejana
- Lo abraza
- Lo bueno y lo malo. Reflexión
- Lo que no entiendo
- Lo sé todo...¿sabías?
- Lo sé, pero no les importa
- Lo volviste a hacer...
- Luz y sombra....¿sombra?
- Mal vestido
- Maldito licor...
- Malo no es...
- Manchado...
- Manzanas y peras
- Más adentro y con un palo en la mano
- Más triste
- Me categorizaré
- Me critican
- Me cuesta
- Me curé.. ¿me curé?
- Me llenaré de vacío
- Me lo dijeron...
- Me ofrezco, aunque sea sin nombre
- Me quiero aburrir
- Me siento bien... ¿y qué?
- me siento pecadoramente bien
- Me sumergeré en el aire
- Mejores tinieblas
- Mi rompecabezas
- Mírame y verás
- Mirar al que mira...
- Míreme ahora
- Miro al cielo
- Miro la foto, pero no la entiendo
- Miro y miro
- Mis buenos amigos
- Mis propias mentiras
- Miserias...
- Nada qué perder...
- Nadie me escucha, nadie me ve
- Necesito escapar
- Necesito parar
- No acabará la sonrisa
- No apagues la luz
- No busco lo que dices...
- No correré más
- No dejes de sonreír
- No digas nada
- No es odio, es dolor
- No estás más aquí
- No existe
- No ha llegado... todavía
- No hablaré más
- No hablo más
- No hay cielo hoy
- No hay música... aún
- No llegaste... de nuevo
- No lo sabía
- No lo sé, y parece que ni quiero saberlo
- No me convences... casi
- No me dejes...
- No me quites la excusa
- No parece haber nada donde descansar.
- No preguntaré
- No preguntes
- No pude
- No puedo decirte más
- No puedo dejar de llorar
- No puedo parar de sonreír
- No puedo pensar
- No queda nada
- No quiero elegir
- No quiero que te pase nada
- No quiero saberlo todo
- No quiero tenerte tanto
- No sé dónde estás, pero eres mía
- No seas maluca, baila conmigo
- No te pedí
- Normalmente
- Nubes detrás del cerro
- Ocurrió un milagro
- Ódiame, si quieres
- Oferta
- Olvídate de ti...
- Oscuridad pasajera
- Oye, tú no eres libre
- Paraada allí
- Paralizado
- Paralizado...
- Paréntesis
- Pasa el tiempo
- Peleemos
- Perfecto, pues
- Perfectos (Saludos, Yamila)
- Pero dímelo
- Pero... es que estás aquí
- pidiendo favores
- Pienso en ti
- Pongámoslo así...
- Por eso mismo, fallaré
- Porque yo pago
- Prejuicio
- Préstame tus ojos
- Prueba. No abrir
- Qué paquete, hermano
- Qué te crees?
- Qué vaina
- Quédate otra vez
- Quedé dormido...
- quién sabrá?
- Quiero hacer más de nada
- Quiero sólo lo suficiente
- Quise cambiar
- Quisiera que estuvieses aquí
- Recuerdo...
- Recuerdo...
- Reflejos
- Reflejos en el suelo
- Rendirse
- Sal de ahí, que nada te ata
- Sale el sol
- Salgo del bosque
- Se cayó la llamada...
- Se fue
- sentado aquí de nuevo...
- Serán flores, entonces
- Serás tú alguna vez?
- Si queda cielo
- Si sólo hablara...
- Si, claro
- Siempre llueve
- Siento celos
- Siento pasión
- Siento que floto
- Siento vacío
- Sigo esperando
- Sigues ahí
- Silueta
- Simetría castigadora
- Sin costo adicional
- Sin moverme, sin sentirme
- Sin palabras
- Soledad
- Solicito mi día de furia
- Sólo bastó un momento
- Sólo imagina
- Sólo por hoy
- Sólo traigo esto...
- Sólo un instante
- solos...
- Soy quien no ves
- soy un imbécil...gracias a Dios
- Soy yo
- Sueño triste
- Suficiente?
- Tal vez no fue nada
- tarde...
- te espiaré... por primera y última
- te estás yendo
- Te juro que seré feliz sin ti...
- Te lo prometieron, ¿cierto?
- Te miro desde hace rato
- Te puedo querer...
- Te siento cerca
- Tenerlo todo
- Tengo derecho a callar
- Tienes permiso
- Tierna cobardía...
- Todavía no
- Todo gira
- todo parece ser un disfraz
- Todo se quemó
- Todo se quemó...
- Toma, te traje un poco...
- Toqué a tu puerta
- Tortura que limpia...
- Tráfico...
- Tranquilo, que es normal
- Tristes herramientas sin proyecto
- Tu ciencia
- Tu máscara
- Tu motivo
- tu sonrisa
- Tus ojos
- Un mal día, pana...
- Un mordisquito, ¿Si?
- Un pensamiento ajeno para compartir. Saludos
- Un poco de oxígeno tardío... (gracias Yamila, por tu aporte)
- Un rayo de sol
- Una delicadeza
- Usa el miedo
- Ver hacia atrás...
- vete, pero por un ratito
- Viaje
- Vienes en mis sueños....
- Viniste
- Vivo preso
- Volar (inspirado por un individuo sin nombre)
- Y corro...y corro
- Y en medio de todos...tú
- y nada que despierta...
- Y permanezco...
- y sin embargo, giran...
- y te hallaré
- Y te miro...
- Ya llovió, pero afuera.
- Ya no hay nada...
- Ya no hay nada...
- Ya no hay nada...
- Ya no hay nada...
- Ya no hay nada...
- Ya puedes preguntar
- Ya verás... será inevitable, y además, voluntario
- Yo no soy yo
- yo quiero mi azul (Dedicado, cariñosamente, a EscapeVirtual)
- Yo quiero ser víctima
- Yo quiero ser víctima
- “Fíjate que ese es el mejor, el que ganó”, o lo contrario
- ¡Manos barriga!
- ¡qué fallo!
- ¡Un conejo!
- ¿Al revés? tal vez
- ¿Aprender más? no, gracias...
- ¿Botaste todo? No lo creo
- ¿Camino adónde?
- ¿Cómo se escribe una canción?
- ¿Culpable? Pues claro
- ¿De qué hablar?
- ¿Eres tú?
- ¿Es un poder prestado, robado?
- ¿Eternos? Solo la Tristeza
- ¿Friky? ¡¡qué va!!!
- ¿Libertad?, ¿Estás seguro?
- ¿Loco?
- ¿Luz? No, gracias
- ¿Magia?
- ¿Me vas a hablar ahorita?
- ¿Mi enemigo? no lo sé
- ¿Pedir?
- ¿Perdón?
- ¿Por Descarte?
- ¿por qué sonríes?
- ¿Qué eres tú?
- ¿Qué es este foro?
- ¿Qué fue?
- ¿Qué hora es?... No puedo
- ¿Qué necesito?
- ¿que no puedes volar?
- ¿Qué tal si se vieran?
- ¿Sabrás usted?
- ¿Somos tan malos?
- ¿Soy yo?
- ¿te estás escuchando?
- ¿Verlo llegar?
- ¿Y ahora qué?
- ¿Y ahora?
- ¿Y ahora?




"Coges y te vas", dicen



“Lo haces y te vas”, escuché en algún sitio, “es la moda”. “Lo haces y te vas” parece ser la mejor manera de dejar retazos de intimidad esparcida en campos estériles. “Lo haces y te vas” se asemeja al recurso disponible al público, barato, de mal gusto aunque bonito. “Lo haces y te vas” es una manera de perder tamaño, aún sin entrar en mojigaterías todavía. “Lo haces y te vas” es encender una vela que brinda oscuridad, y, a medida que caminas ves cada vez menos que antes; el punto de luz que queda al otro extremo ya fenece, sustrayendo la médula de amor que ya enflaquecida, decidió cerrar los ojos. Pero es esa médula sólo dormida la que recordará para siempre quiénes fuimos. Es esa médula la que nos hará pensar en la soledad, llorar en la oscuridad. Es ese vestigio el que le pondrá brillo al mate en el que nos empeñamos en pintar. Esa médula es la que permanecerá moribunda, vegetal, desde nuestra infausta serie de decisiones hasta acabar con nuestro cuerpo mismo.


26-05-06 | Leído 843 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



?



Entender es una dificultad adicional. Comprender es un esfuerzo no previsto. Siento que camino muy lento, casi como si alguien detrás de mí intentase impedir mis pasos. Tengo enfrente una pequeña luz, distante luz que me lanza acertijos que intentan la verdadera forma del foco luminoso. Mejor no los contesto. Mejor miro a través de ellos y sigo caminando. Haré mis mejores despliegues de mirada perdida y rodearé los estorbos. Sigo caminando muy lento, pero he visto que el avance existe, que es posible. Algunas cicatrices, alguna limitaciones caminan a mi lado. El camino es más largo de lo que sabía, pero yo soy más de lo que conocía... y si practicamos con números, ha de ser un buen indicio. Ahí aparece otro acertijo estéril... debo continuar.


31-07-06 | Leído 498 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



A distancia



Siempre te veía de lejos, así como ahora. Siempre la distancia te favorecía; tu sonrisa, tus palabras inaudibles, tus gestos, eran arropados por mis ideales, por mi deseo desprendido de algo que no conocía. La gente que te rodeaba te brindaba exactamente lo que esperabas de cualquiera: atención. De ahí, tu bienestar aparente, ese bienestar que mi ilusión deseaba que compartieras conmigo. Pero hubo la decisión. La distancia comenzó a desaparecer. Los metros fueron siendo cada vez menos con cada paso que daba, con cada empujón que el entusiasmo, ingenuamente, me daba. Y la calamidad se posó sobre mi hombro, mientras me recitaba mi triste descubrimiento. No existía el brillo que imaginé desde la distancia. No emanaban las palabras que esperaba. Tu sonrisa elaborada me recibió en modo cóctel. Me convertí en tu trofeo durante efímeros segundos de vigencia. No supe qué hacer; reí sin querer, respondía sólo porque sí, y en un momento supe que estaba en el lugar y momento equivocados. Al ver mis pies sin piso, usé mi honestidad para convertirme en desechable, en fuera de lugar, en un engañado voluntario. Me fui, me alejé de nuevo. Hoy, al pié de esta escalera, me atrevo a disfrutar de nuevo de tu presencia, con la certeza de que hoy eres mi creación, de lejos, a salvo, con mucha tierra de por medio.


18-08-06 | Leído 532 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



A la orilla del camino...



Algo cansado de caminar, me siento en una piedra al lado del camino. Y miro hacia atrás para ver el recorrido. Veo que la vida me ha quitado, pero veo que me ha dado también. Ingrata evaluación la que brinda el pesimismo, haciendo invisible los regalos obtenidos. Ingrato el momento de agradecer, así como el momento de las quejas. Somos ciegos tratando de ver regalos y castigos invisibles, ante nuestros mezquinos ojos. Hay confusión. Hay regalos que se encarnan en cosas que no se nos dieron, así como castigos escondidos en cajas de regalo. Hay de todo. Hay castigos que parecen anular dones, y felicidades que aparentan cubrir desilusiones, malos momentos. Pero no sé evaluar. Soy un necio con intereses de poner los pies en el piso, cuando realmente estoy tan lejos de poder decir qué mano pesa más y quedarme con ella. Soy el parto de mis momentos, y si pudiera comenzar a apartar los malos momentos, seguramente se vendrían abajo los buenos, como ocurre con los ladrillos de un edificio… déjame seguir caminando, con algo más de agradecimiento, con algo más de sonrisa


31-01-06 | Leído 1070 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



A mi abuela: Desconexión



A mi abuela

Dulce letargo vistes. Impactante paréntesis sin cerradura a la vista. Desconexión evidente muestras. Al escuchar de ello, mis ojos entristecieron, pero al verte, al escucharte, sentí un toque en mi hombro que me dio tranquilidad. Hoy no había quejas; hoy no había dolor. Lo que decías con tanta elocuencia parecía mentira, un invento, pero, ¿para quién? Parece no importar. Parece no tener ninguna relevancia. En medio de una sorpresa que no sabía calificar, en medio de una tristeza fugaz, no pude descifrar el mensaje. Pero no parece importar, eso de descifrar, risible herramienta a veces… no parece importar hoy. En este extraño día parece borrarse la verdad dolorosa, esa que molesta, que punza, y parece aparecer otro estado de tu materia, en el que lo sabe todo y lo aparentas todo… yo se, yo espero, yo ruego, que algún tipo de sabiduría hizo presencia y prolonga tu aguante, tu paciencia, y, en el peor de los casos, disfraza tu desesperación en una mentira aparente, ingenua, en un cuento tan perfectamente creado, que hasta me dan ganas de creerte. No sé si es una salida o una entrada a algo mejor o peor para ti… de la que, desde lejos parece una de tus cosas de siempre, genial, irreverente, despreocupada, espontánea, que desde hace muchos años, adoro de ti, admiro de ti.
Bendición.


25-08-06 | Leído 457 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



A mi abuela: Desconexión



A mi abuela

Dulce letargo vistes. Impactante paréntesis sin cerradura a la vista. Desconexión evidente muestras. Al escuchar de ello, mis ojos entristecieron, pero al verte, al escucharte, sentí un toque en mi hombro que me dio tranquilidad. Hoy no había quejas; hoy no había dolor. Lo que decías con tanta elocuencia parecía mentira, un invento, pero, ¿para quién? Parece no importar. Parece no tener ninguna relevancia. En medio de una sorpresa que no sabía calificar, en medio de una tristeza fugaz, no pude descifrar el mensaje. Pero no parece importar, eso de descifrar, risible herramienta a veces… no parece importar hoy. En este extraño día parece borrarse la verdad dolorosa, esa que molesta, que punza, y parece aparecer otro estado de tu materia, en el que lo sabe todo y lo aparentas todo… yo se, yo espero, yo ruego, que algún tipo de sabiduría hizo presencia y prolonga tu aguante, tu paciencia, y, en el peor de los casos, disfraza tu desesperación en una mentira aparente, ingenua, en un cuento tan perfectamente creado, que hasta me dan ganas de creerte. No sé si es una salida o una entrada a algo mejor o peor para ti… de la que, desde lejos parece una de tus cosas de siempre, genial, irreverente, despreocupada, espontánea, que desde hace muchos años, adoro de ti, admiro de ti.
Bendición.


25-08-06 | Leído 597 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



A punto de escribir



Hay algo a punto de ocurrir. Sólo falta un empujoncito. Algo caerá, algo sonará, alguien dirá algo, una lágrima saldrá a su último paseo. Todos se miran. Todos se toman de la mano. El viento, al pasar, abanica el cabello de los próximos protagonistas. Todos están esperando el momento final, antes de actuar. Todos esperan el banderazo, que haga que se cumpla la misión. De repente, se escucha un estruendo; es un sonido amplio, que llega hasta los músculos. Cada quién escucha su señal y en un último respiro, se levantan, avanza, hablan de una vez. Por todos lados se ven parejas abrazadas, aprovechando para decirse lo que estaba escondido, para decirse lo que tienen que decirse lo que la cobardía no permitía. Si volteamos a ver al otro lado, hay un padre y su hijo, sonriendo sin decirse más; niños abrazando a sus padres, como si nunca los hubiesen visto juntos. Solo, apartado del camino, hay alguien llorando de conformidad, de una paz que nunca llegaba… mirando hacia el cielo, cerraba un capítulo. Todo pasaba en cadena, de un lado a otro, mejor de lo que se esperaba. Poco después, anocheció y todos estrenaban cena de lujo, completos, conversando, con guiños y sonrisas inéditas, felices. Esta noche, todos dormiremos tranquilos, entre abrazos de sueño, hasta el amanecer. No importa si ayer fue verdad, sólo saben que es posible, que es hermoso. No importa si llega a ocurrir de verdad


12-06-06 | Leído 511 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



A salvo?



Aquí estoy a salvo… por ahora. Sé que debo bajar y caminar por sitios por los que no he transitado en los últimos tiempos. Me dicen que es distinto, me dicen que no es muy parecido a como era antes, cuando casi, con los ojos cerrados, andaba y desandaba. Aquí estoy, mirando de lejos, recostado con una tranquilidad mórbida, trazando posibles caminos a seguir, inventando formas nuevas de ir. Alguna vez consideré la idea de no ir, de quedarme, de detenerme, pero una extraña sensación constante, de sutiles bofetadas, me hizo cambiar de parecer. Ahora debo levantarme y recordar cómo es eso, ponerme las botas, el sombrero y las ganas, para comenzar a construir caminos ya infestados de maleza.


05-09-06 | Leído 490 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Absurdo, inútil...



¿Cómo argumentar en forma brillante acerca de un enfrentamiento absurdo? ¿Cómo sacar provecho de algo que es tan tonto como destructivo? Poco se podrá decir de la estupidez, de la necedad de muchos que se esfuerzan por crear una diferencia irritante, mortal en ocasiones. ¿Qué es del respeto en este tema? Decir algo hermoso para enderezar el entuerto es como obtener flores de un tarro vacío, como hacer una figura con tierra seca, como regar un terreno sin semillas: absurdo, imposible, sin sentido. Estas líneas son, tal vez, un acto de impotencia ante la necedad; es, seguramente, un lamento ante lo que vergonzosamente existe en nuestros propios corazones.


20-06-06 | Leído 441 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Aburrido



Estoy viendo alrededor y no se me ocurre nada. Miro fotos, dibujos, utensilios; miro por la ventana, traigo por los cabellos cualquier pensamiento que lleve a otro, pero nada. Escucho alguna melodía, escribo dos frases, pero las elimino, no sale nada. Creo que me llené. Estoy lleno y no cabe más, ni siquiera como estímulo para que salga algo. El juego se trancó. Las ideas se tomaron el día libre. Las ocurrencias que deberían estar insinuándose, no lo hacen; de hecho, tampoco vinieron hoy. Estoy sumido en un estreñimiento intelectual, de inspiración, que no deja tramar algo redondeado, algo que produzca efectos. Todo lo que sale de mí son expresiones vacías, que sutilmente piden ayuda a gritos. No encuentro el extremo de la cuerda para poder hacer algo. Estoy en medio de la nada imaginativa. No puedo, ni siquiera, cantar una canción de moda. No sé si sea el momento de tomar una decisión abrupta, algo que no sea postergable esta vez, pero lo cierto es que no aguanto ni un solo año más en este estado.


10-05-06 | Leído 954 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Afuera llueve



Afuera llueve, pero llueve lejos. Todo está gris negro en aquellos lugares. Por acá, nada afecta, todo está y seguirá estando seco, fresco. Mientras, me concentro en lo que veo a través del cristal de la ventana; me concentro en lo que casi no se ve a causa del agua. Se escuchan ruidos, se corren lamentos, se divisan luces dejando ver algún tipo de tragedia que ocurre en este exacto momento, mientras yo me aflojo la corbata y me acomodo en el sillón. Esa oscuridad que arropa la montaña, esas nubes que lloran por anticipado lo que pueda pasar, siguen su lento y fatídico camino a acabar con suspiros, con miradas, con ideas, con tristezas. Aparenta un morboso lavado de todo lo que está en el camino de la tempestad. Pareciera que alguna desquiciada voluntad persigue a los desconcertados y luego desconsolados sobrevivientes para decirles que el camino está roto, que no se puede cruzar y que para más castigo, quedarán vivos para saber qué pasó. No sé si quisiera dar una mano. No sé si puedo hacerlo; tal vez el miedo me hale y caiga debajo de la misma nube cargada de calamidad. Sé lo que pasa, pero de sutil y silencioso modo imperceptible, a salvo, me levanto del sillón y corro las cortinas. Tomará sólo algunos segundos vaciar mi cobardía en la alfombra, después de lo cual levantaré de nuevo mi desdichada mirada; total, es sólo una de las varias cortinas que corro a diario, aquí dentro, donde siempre está lloviendo.


23-11-05 | Leído 1008 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Agárrate duro



Agárrate duro, porque vamos a sentir algo bien extraño y rico. Agárrate, porque vamos descubrir algo bien interesante. Agárrate, pero no tan duro, porque en el movimiento con pintas de riesgo vamos a sentir, incluso, la seguridad de saber que estamos seguros, que estamos a un apretón de volver a la vida, que estamos juntos. Vamos, aunque no lo creas, a sentir los límites en los que no nos moveremos más, a sentir los límites que nos darán la tranquilidad de saber el rumbo que no nos es, el rumbo que podría atentar contra lo nuestro. Agárrate, porque también sabremos qué tan junto estamos, qué tan firme podemos apretarnos. Agárrate, porque sentir el agua en nuestras caras será como liberarnos de algo que tal vez no conocemos, y probar lo que es que nuestra ropa se seque puesta; porque sentir los saltos será como saber que hay holgura en nuestros pecados; porque despertar y estar a salvo será nuestra lección


06-11-05 | Leído 7853 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Agarren al culpable



Ya no siento nada. Ya no siento dolor. Estoy aquí, sentado en el piso, con las piernas dobladas, recostado de la pared, escuchando los ecos del sollozo que ya dejó de respirar. No recuerdo mucho, pero fue fuerte. Siento dolor por todos lados. Hago tímidos movimientos para apoyarme en algo, para poder levantarme y pensar, pero no tengo fuerzas. Sin embargo, no siento dolor. No siento rabia. Tampoco siento alivio, sólo siento que no siento. Estoy en el punto exacto donde terminé de caer, justo antes de rebotar. No puedo pensar en perdones, en reconciliaciones; en resentimientos, en venganzas. Miro alrededor y veo todo exactamente donde lo dejé. Todo está ordenado. Viro la mirada hacia la puerta, y está bien cerrada, tal como la dejé… no se ha abierto. Estoy solo. No hay signos de violencia, de golpes, de gritos. Busco al culpable, pero mis ojos no lo encuentran. Giro el cuerpo lo más que puedo, con algo de temor, a ver si el responsable del desastre todavía recorre el lugar. Tal vez sea como dice en el argot policial: el culpable tenía acceso, estaba ya adentro… y nunca saldrá.


11-01-06 | Leído 1327 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ahí estás...mirándome



¿Qué me ves? No puedo descifrar tu mirada pelirroja. ¿Quién eres? ¿Te debo algo? Es tan nula de expresión tu mirada, que no encuentro el reclamo. Tal vez mi conciencia hace pensar que es un reclamo… ¿Por qué no puede ser una buena noticia?... pues, porque con ese rictus no puedes dar buenas noticias. Te me pareces a alguien, pero no estoy seguro. Tal vez fuiste noticia hace años, pero no lo sé. Estoy confundido, y sólo vi tu cara para enredarme el día. Pensaré que saldé todas mis deudas y que no tengo por qué temer. Estaré aquí, sentado, tranquilo, sin temores… hasta que te vea de nuevo, y comience a temblar de algún modo, a comerme las uñas, a pestañar de modo patológico.
Qué va… al final, estoy seguro de que te pediré perdón, aún sin saber por qué, dándote la razón en cualquier barbaridad que digas, que inventes, que sugieras. Lo cierto es, que por encima de algunas cosas, del miedo, de lo raro que es tenerte enfrente con temores desconocidos, es que no quiero que te vayas... ¡Ya me volviste a mirar así!


28-04-06 | Leído 519 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ahí mismo...



Detrás del escritorio si que hay algo. Sobre el teclado hay unas manos que acarician. Detrás del cristal de la caja rápida, hay una mirada ávida de afecto. Tras la caseta de vigilancia hay una espera de años. Caminando incansablemente, entre una barra y las mesas, hay una eterna búsqueda. Entre gritos, billetes y reclamos, hay un rostro con expresión escondida. Tras atender a docenas prójimos, hay suspiros. Ahí están. Tal vez, por equivocación, por desliz, se escapa una sonrisa, una mirada, una vivencia. Tal vez, entre cables, cemento o papeles, existe, oculta, la esperanza de ser, de estar. Por eso, cuando abra la oficina, no titubees…di “Buenos días” y sonríe, que ya los conoces.


24-03-06 | Leído 828 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ahí te la dejo, libre y presa



Ahí te dejo mi cara, para que la veas. Te la dejo para que la veas cada vez que gires la mirada. Te la dejo en un sitio donde no puedes tocarla, quitarla, aunque puedas mirarla y gritarle las veces que desees, las veces que te sea saludable. Por mi parte, quedaré en espera de las veces que veas mi fotografía y me sonrías en secreto, el secreto que ruegas por borrar, por eliminar de tu existencia; el secreto que antes regabas cual planta querida y ahora destruyes con los ojos cerrados, para no hacerte responsable. Te dejo mi espía, para que me cuente de cuando en cuando reclames, para que me cuente cuando busques en mi mirada de papel las respuestas a tus preguntas. Por ahora te dejo la excusa de poder verme en contra de tu voluntad, te dejo la liberación de una culpa propia que reside en quererme de esa manera enfermiza que tanto adoré.


10-07-06 | Leído 785 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ahora es mejor...



¿Qué tal si antes de morir se nos hace el favor de manifestarnos el amor? ¿Qué tal si todos los pensamientos represados salen cuando lo podamos abrazar? ¿Qué tal si, en forma pausada, se nos inyecta el afecto que circula en otras venas, en otros latidos? ¿Por qué es tan difícil? Soñemos un día, cualquier día, que sea antes de morir para recibir las miradas de quienes nos aman. Reclamemos el llanto airado durante nuestro final para un momento anterior, oportuno, existente… Cámbiame sollozos y gritos en una tumba por te quieros y abrazos en vida… no importa, se acepta que te sientes cerca y me digas algo gracioso. Te trueco el cortejo final por una cena, por un paseo. Levanta tu mano ahora, para ayudarme a levantarme, en lugar de levantarla para decirme adiós o para secar tus lágrimas dedicadas a mí. Agarra las docenas de flores que dejaste abandonadas sobre mi tumba, y regálame una cada año, desde ahora mismo, cada vez que me veas. Dame, en lugar de recuerdos lejanos e idealizados, una llamada, una palabra, el saber que andas cerca. Dame pues, lo que más quieras darme ahora, lo más que puedas, en lugar de esperar a que me vaya para siempre. Yo, te juro, por lo más sagrado, que haré lo propio contigo.


04-07-06 | Leído 658 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Aire rojo



El aire se pinta de rojo. Todo parece un dibujo…es un dibujo. Las cumbres pelirrojas bostezan casi a la vez. Pronto, la luz que las cobija se va marchitando, hasta que la última de ellas cierra sus ojos verdes, y casi se escucha la última exhalación. Sólo quedan pedazos de nube en vigilia. Sólo quedan luces de mentira, inventadas, fabricadas sin permiso al pié de las durmientes, cuya exactitud hipnotiza a los enclaustrados diurnos. Se han borrado los bordes. Se han silenciado los relieves. Todo vuelve a ser un dibujo en claroscuro. Todo es un silencioso descansar, si así se quisiera. Todo es un alivio del caminar… si así se quisiera.


06-07-06 | Leído 881 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Aislado de mí



Algo me atrapó. No sé cuándo, pero así fue. Siento parálisis en todo mi cuerpo. Siento que me mueven, que me llevan; siento que me hablan de cosas que no me interesan y asiento como un objeto manejado por hilos, desde lo oculto. Son desconocidos, mis acarreadores, y otros comienzan a serlo. Mi voluntad sólo se limita a mirar, a escuchar, a sentir. Me siento ajeno, siento que mis movimientos no son míos, que son dictados, así como lo son mis palabras. Esta cáscara sólo permite quejarme dentro de ella. Por fuera, todo es complacencia, todo es asentir. De repente despierto y me doy cuenta de los terrible que es estar sin ser, reír sin alegría, llorar sin la propia tristeza. Me doy cuenta de que, a pesar de no tener ganchos que me aten, nadie que me aprisione, no soy capaz de comprender de lo aislado que estoy de mi mismo.


31-07-06 | Leído 623 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Al borde



Caminar al límite es tantear en lo agridulce. Al límite es probar lo más divino, sabiendo que el precipicio está a milímetros de distancia. Es halar con firmeza, pero con poca fuerza. Es sufrir a punto del placer. Es dolor con cura. Es ilusión frustrada. Es esconderse con lo malo y pasarla bien. Es cerrar los ojos y ver a través de los párpados. Es mostrar sonrisa vieja con ganas nuevas. Es tambalearse sin miedo entre una almohada y una espada. Es ver nacer una desilusión. Es escudriñar, rudamente algo espinoso con puntas roma. Es sumergirse caprichosamente en aguas dulces y turbias. Es practicar la sinceridad más tonta. Es reírse en un confesionario. Es ver derecho con una lente torcida


06-11-05 | Leído 480 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Al fin estoy aquí



Al fin estoy aquí, sumido en mi tranquilidad. Al fin llegué donde quería, donde necesitaba. Siento que no tengo nada pendiente, que nadie me espera a destiempo, que tengo que mirar hacia algún lado particular. Siento que si me duermo ahora, no cambiaría mi posición…ni mi sonrisa. La mirada se me pierde entre nubes, montañas, agua, gente que no pregunta ni espera respuesta. Mis pasos se sienten en bajada, como cortando la brisa que me viene a encontrar. Siento que todos los vacíos de mi pasado comienzan a rebosarse y derramarse sobre quienes me rodean, sembrando tranquilidades, alegrías, conformidades. Entre los vaivenes de mis párpados alcanzo a recordar a quienes me tendieron su mano y se me llenan los bolsillos de agradecimiento… ya vengo, voy a vaciarlos.


08-08-06 | Leído 682 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Al fin lo logré



Al fin lo logré. Al fin lo hice. Al fin pude terminarlo. Con un poco de ayuda, pero lo hice. Después de pensar que no podría, que no lo haría, salió bien la cosa. Las lágrimas son testigo de algunos de los intentos donde pensé que sería imposible, pero ya no más. Aprendí muchísimo, y viendo todo en retrospectiva, creo que se construyó más con el camino, con el transcurso de la construcción, que con lo que logré. El resultado de mi logro demuestra que no era imposible, y que cada vez que quiera, podré. Nadie dijo que será automático, pero coño, es posible y sé que uno de quienes puede hacerlo soy yo. Siento una brisa en la cara, un sonido de “broche de oro” en el aire. Siento un espaldarazo de la vida, en la misma intensidad que los gritos de ánimo a lo largo del camino. Siento que aparte de ganar, he perdido cosas en el camino; y a veces siento que no las perdí, sino que se transformaron en algo más parecido a lo que soy, a lo que necesito. La conciencia de lo que aprendí me brinda la posibilidad de ayudar a otros que tengan a las lágrimas como testigo en este momento. Estoy tan contento, que estoy haciendo algo que no hacía desde niño: brincar en la cama.


21-10-05 | Leído 690 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Al fin y al cabo, no tan solos...



Aquí, bien lejos. Lejos de todo, de todos. Aquí, donde el viento es el único rival, es donde quiero estar. Tu pelo se mece sin caer. Tus ojos, entrecerrados, conteniendo una lágrima invisible aún, son la ventana en medio de la nada, por la que me quiero asomar. Tus manos en las mías, y tu cabeza en mi hombro. Tu abrazo fuerte, como pidiendo una prórroga a este momento de verdadera existencia. Mi aliento, que se pierde en el paisaje, que no llega hoy a ti, se marcha dejándome en buenas manos. No hay ruidos, sólo sonidos. No hay más corazones que los nuestros. No hay observación, no hay crítica. Estamos fuera del paréntesis del que nos arrulló y luego nos descobijó. Estamos en la soledad grata, en la soledad acompañada sólo por uno. No hacen falta palabras, no hacen falta los símbolos que inventaron para callarnos. Sólo estoy sometido a una sonrisa, a un llanto, y luego llega de nuevo el miedo de siempre, la ansiedad de no poder disfrutar este momento, de no poder respirar en semejante escenario, y hago crecer, enfermizamente, el terrible reflejo de ver el reloj.


02-08-06 | Leído 451 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Al límite



Caminar al límite es tantear en lo agridulce. Al límite es probar lo más divino, sabiendo que el precipicio está a milímetros de distancia. Es halar con firmeza, pero con poca fuerza. Es sufrir a punto del placer. Es dolor con cura. Es ilusión frustrada. Es esconderse con lo malo y pasarla bien. Es cerrar los ojos y ver a través de los párpados. Es mostrar sonrisa vieja con ganas nuevas. Es tambalearse sin miedo entre una almohada y una espada. Es ver nacer una desilusión. Es escudriñar, rudamente algo espinoso con puntas roma. Es sumergirse caprichosamente en aguas dulces y turbias. Es practicar la sinceridad más tonta. Es reírse en un confesionario. Es ver derecho con una lente torcida. Es vivir un momento “Discovery” con tu cuerpo... es “Olor a tabaco y a Channel."


09-12-05 | Leído 810 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Alguien nos observa



Alguien nos observa. Alguien nos vigila. Somos observados desde los matorrales, detrás de las columnas, detrás de las cortinas de humo que se elevan en la oscuridad. Nadie actúa, sólo miran. No hay protagonismo posible para el espía; su tarea es mirar, y, muy de vez en cuando, dejar el mensaje. La envidia mata al sicario, cuyo pago es tan deshonroso que trata de convertir el mediocre logro, en victoria. La mente detrás del mandado no da más, no crea nada que haga desaparecer la espina. La mentira es necesaria para redondear el logro…ustedes saben, la plusvalía. Un escenario mitad verdad, mitad mentira se vende al mejor postor. Las mitades se encogen y alargan, y nadie sabe dónde comienza una y dónde comienza la otra. Mientras tanto, la destrucción, la crisis, la evidencia, pasan de mano en mano, con la inseguridad que comenzó todo, a dar sus frutos siempre verdes, que a pesar de ser fuente infinita de enseñanza, sólo se usa para joder.


10-08-06 | Leído 443 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Alguien tropezó y cayó...



Alguien tropezó y cayó. Alguien desvió su camino de repente y la caída lo llevó a poder mirarme, a un lado del camino. Ahora está cerca, recibiendo mis atenciones y brindándome las suyas. Hacen muchos días de la caída que nos regaló su presencia, pero la maravilla merece admiración diaria, perenne. Todo cambio a colores claro, colores pasteles. Todo parece mucho mejor…y lo es. Su estrepitoso precipicio me obsequió bienestar. Su gazapo regó mi jardín, y ahora que comienza a mirar hacia los lados, como buscando su camino, el miedo hace su aparición, de nuevo. No estoy en su camino, no soy más el protagonista de sus atenciones. Desde este momento, me voy degradando en grises, me voy convirtiendo en pasado. Después de soltar su mano, me doy por enterado de que mi futuro sigue siendo mi pasado, y que el presente ya no existe. Guardaré las toallas, los pañuelos, los cobertores en la repisa de la esperanza, ahora desvanecida, y me sentaré de nuevo, a esperar, al borde del camino, para ver si con mis lágrimas se hace un charco y alguien más cae.


31-01-06 | Leído 1725 veces | Recibió 11 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Amor cibernético



Paseando por el teclado, y con uno que otro vistazo a la pantalla, en medio de cables y corriente, encontré un corazón. Estaba enredado entre los correctores de ortografía, entre paréntesis. En uno de sus pies se notaban laceraciones causadas, tal vez, por un intento de escape. Intento de escape, luego de meterse en problemas usando la cibernética. Le pregunté qué hacía tan delicada cosa en esa maraña de frialdad, y me contestó que se debía a que él no creía que con un par de incursiones habrían consecuencias, lamentos, pero lo cierto es que, con ese color, con esa forma, con esas ganas de aventurarse, se decidió a pedirle a sus manos que teclearan un par de frases, de rimas asonantes. Todo bien, todo en orden. Era enviar un sobre y esperar el próximo. El otro remitente estaba como a 8 mil kilómetros, y eso hacía que todo fuese seguro, fácil de dejar. Pero, -me contó- como las drogas “seguras” y “fáciles de dejar”, comenzó a aumentar las dosis no muy poco a poco y quedó prendado. No pudo más dejar de escribir y contestar. A veces no comía, a veces no iba al baño, sólo esperando a que saliese el aviso de “tienes un mensaje”. Cuando llegaba, había fiesta, había un silente júbilo que se alimentaba desde la aparición del mensaje hasta los dos clicks, desde cuando todo se transformaba en expectativa. “Era todo un loco escenario, si te pones a ver”, dijo, “porque cuando conocí la posibilidad, la negaba desde siempre, y ahora, algún tiempo después, soy esclavo a tiempo completo de este artefacto juntado con mi soledad”. Ahora, luego de varios corrientazas, de varias ausencias del otro lado, se pueden ver cicatrices y heridas aún sin curar. No se sabe si hay ya escapatoria, o si, por el contrario, ese corazón habrá de andar, de ahora en adelante, con la mirada perdida, buscando unos ojos que no vió, unos labios que no besó, una manos que no acarició.


25-01-06 | Leído 1936 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Amor con descuento



Amor con descuento. Tenemos lo más barato para usted y para muchas otras. Tenemos un amor barato, con 50% de descuento. Si lo ve de repente, parecerá que no tiene defectos, que todas sus costuras están completas. Firme aquí… gracias, que lo disfrute.
Al llegar a casa, se comienzan a ver los detalles escondidos, cuando estaba en venta. Cuando comienza a funcionar, no lo hace como usted lo necesitaba. No abarca las cosas en la que usted estaba interesada. El vendedor le mintió, y como era un descuento no responden a reclamos. El engaño fue ejecutado por falta de cuidado, por la desesperación de tener “uno de esos”. Ahora resulta que el material tiende a ensuciarse fácilmente. Ahora resulta que no se adapta a su cuerpo, a su cabeza. Tenemos un ejemplar que no guarda nada por nosotros, a pesar de tener grandes bolsillos. No molestan tanto las arrugas como lo inservible. Éste no es como el que estaba al lado, que si bien no tenía esta marca, se le veía mucho más acogedor. Pero en este lío se metió, querida clienta, y ahora, por el orgullo de no admitir su error, lo cargará puesto por un tiempo, mientras se irrita, mientras se lacera, mientras la miran; y lo peor, es que una vez que se pone “eso” por varios meses, años, es tan difícil quitárselo que sus hombros han comenzado a encoger, su cuello a arquearse, sus manos a avergonzarse… sus párpados a cansarse.
Desafortunadamente, me contaron que en esa tienda también hay artículos para caballeros…


14-02-06 | Leído 395 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Amor con descuento



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Desafortunadamente, me contaron que en esa tienda también hay artículos para caballeros…


14-02-06 | Leído 255 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Amor en descuento



Amor con descuento. Tenemos lo más barato para usted y para muchas otras. Tenemos un amor barato, con 50% de descuento. Si lo ve de repente, parecerá que no tiene defectos, que todas sus costuras están completas. Firme aquí… gracias, que lo disfrute.
Al llegar a casa, se comienzan a ver los detalles escondidos, cuando estaba en venta. Cuando comienza a funcionar, no lo hace como usted lo necesitaba. No abarca las cosas en la que usted estaba interesada. El vendedor le mintió, y como era un descuento no responden a reclamos. El engaño fue ejecutado por falta de cuidado, por la desesperación de tener “uno de esos”. Ahora resulta que el material tiende a ensuciarse fácilmente. Ahora resulta que no se adapta a su cuerpo, a su cabeza. Tenemos un ejemplar que no guarda nada por nosotros, a pesar de tener grandes bolsillos. No molestan tanto las arrugas como lo inservible. Éste no es como el que estaba al lado, que si bien no tenía esta marca, se le veía mucho más acogedor. Pero en este lío se metió, querida clienta, y ahora, por el orgullo de no admitir su error, lo cargará puesto por un tiempo, mientras se irrita, mientras se lacera, mientras la miran; y lo peor, es que una vez que se pone “eso” por varios meses, años, es tan difícil quitárselo que sus hombros han comenzado a encoger, su cuello a arquearse, sus manos a avergonzarse… sus párpados a cansarse.
Desafortunadamente, me contaron que en esa tienda también hay artículos para caballeros…


14-02-06 | Leído 746 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Anda, cúlpame



Me encanta la culpa. Todos deberíamos tener una… como un cepillo de dientes, pues, con el que remueves, observas y dejas asentar los brincos, las pérdidas, las omisiones. La culpa existe para recordarnos que no escaparemos de lo que salió mal. Será ese ángel malo que llevamos, no en el hombro, sino en la espalda, en los párpados, en las canas. Lo bueno de la culpa, es que salva; a los demás, claro, pero salva. En la medida en que llenemos nuestra mochila, seguramente descargamos a alguien más de ello. La culpa no te deja soñar, estar, reír sin complicaciones. Está siempre ahí para dirigir nuestras nuevas acciones, nuestros nuevos proyectos culpabilizantes que se emprenden para eliminar a la culpa, y terminan siendo un tremendo monumento a su majestad. No sé si decidí ser siempre el culpable, o fue un regalito de alguien más. No sé si es voluntario o es el torcimiento de las responsabilidades huérfanas, que flotan en el aire, esperando a que llegue yo y las recoja, como la ropa del tendedero. Mis piernas están cerca de protestar por el peso, que parece no aminorar, pero no podría yo quedar sin mi cuota de mortificación, recetada por los demás. De hecho, si se aburrió usted de leer esto, seguramente será mía la culpa…


10-02-06 | Leído 609 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Anocheció y no vi que estabas



El sol se metió y estaba yo de espaldas. Se fue la luz y no lo vi. La degradación del azul moribundo, pero prometedor, tocó el suelo y lo ignoré. Hablando, moviendo cosas, pendiente de no sé qué, perdí el ocaso. No pude ver lo que, aunque se repite cada día, es único, irrepetible. Por buscar en mis bolsillos, leer el boleto, ver la pantalla, abandoné la opción romántica del momento. Fue un descuido. Casi me pido disculpas por ello; pero, ¿cómo hacer? A cada segundo ocurren cosas hermosas, maravillosas y como cayendo de una cascada, podemos retener sólo un poco. Parecemos estar destinados a no poder disfrutar de todas las felicidades, de todos los buenos momentos posibles. Infortunada pesca, la que habrá de emprenderse, donde momentos sonrientes te miran, como para que los elijas, mientras se alejan lenta y cruelmente. Sensual contemplación, amenazada de ansiedad, de efímero brillo en los ojos, con todas las de ganar. Al menos, ahora déjame extender las manos y tocar las tuyas para disfrutar la calidez de tu presencia titubeante.


06-02-06 | Leído 866 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Aprendí sin ti, y lo quiero compartir contigo



Aquí estoy todavía. Estaba esperándote. Todo está en su sitio, incluso lo tuyo. No hubo pataletas, no hubo gritos ni cosas lanzadas por el aire en tu contra. Sólo hubo tristeza. Sólo quedó algo de esperanza. Casi nada ha cambiado. Lo único nuevo que puedo exhibir es la capacidad de despertar si ti, de conversar a solas conmigo, de ver desde el aire dónde estoy. A pesar del dolor, hubo ganancia, hubo darse cuenta. Cada día, mientras veía tu silla vacía, comía sin mucho paladear; como si lo hiciera para solo sobrevivir. Mientras escuchaba música, me traicionaban mis manos y te buscaban en el sofá. Poco a poco aprendí a estar sin compañía, sin alguien que ocupase mis miradas, mis caricias, mis picardías. Todo eso se envolvió en un regalo agridulce que me hizo enterarme de mí, de que existo, de lo que quiero, de lo que necesito, sin saber todavía qué significa. Recordé mucho mi infancia, cuando con timidez sólo observaba alrededor y me preguntaba cosas…tal vez ahora pueda contestar algunas. Mereces un reproche y un abrazo por el regalo. Te doy la bienvenida, de nuevo, a mi lado.


31-05-06 | Leído 589 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Aquí viene de nuevo



Tengo una sensación de tristeza, que, aunque identificada, no tiene forma ni nombre. No tiene lágrimas ni rabia. No tiene futuro, más allá. Tal vez luego se transforme en algo bien conocido, llorón, guayabero, pero todavía está en gestación.
Como todo lo que está en gestación, no está bien formado. Está en proceso. Está creciendo, tal vez. No había sentido una tristeza como ésta desde hace mucho tiempo.
Nada es gris afuera. La gente camina, habla, sonríe con la belleza que le permite el momento, se mete en el metro y se cae a coñazos.
Nadie parece saber. Nadie parece sentir la ajenitud del sufrimiento. El cielo tiene las agallas de estar más azul que nunca, en días donde lo que ha hecho es llover. De repente lo que necesitamos es que haya cielo encapotado, que llueva y nos mojemos; que alguien tropiece y sintamos dolor por algo explícito. Tal vez necesitamos algo de pobrecitos nosotros que sufrimos como nadie...algo deso.
Lo cierto es que cuando las razones no aparecen, la incertidumbre se viste de negro y no deja ver más allá, donde se pueden conseguir respuestas a las mismas malditas preguntas que, aunque la gente muera, aunque pasen mil años, siempre se acercarán a nuestro oído y susurrarán inexorables interrogantes... a quien pueda interesar.


06-11-05 | Leído 460 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Aquí, en el suelo



Hay cosas que no llegan. Hay cosas que pasan de largo. Hay cosas que pasan a través de nosotros y se alejan… y hay cosas que se quedan dentro. Estamos como parados en medio de un camino, mientras disparos de algún color, de alguna textura aciertan en nosotros o nos rozan. Con algo de desconcierto, ingenuidad, tal vez con algo de descaro, nos quedamos parados ahí, esperando que algo que esperamos llegue y se quede. Pero no nos movemos; seguimos ahí, parados, mirando con disimulo hacia algún lado. A veces, de repente, nos dan proyectiles llenos de dolor que acaban por derribarnos, y desde el suelo, seguimos viendo cómo nada se detiene, cómo sigue todo su curso, cómo nada cambia sin nosotros. Tal vez, lo que cambia, es que ahora los proyectiles aciertan en otros…otros más fuertes, quizás más débiles, quizás sin tanto descaro, sin tanta ingenuidad, quizás, totalmente preparados. ¿Me levanto? ¿Corro? ¿Me escondo? No parece hacer escondite para este tipo de dispositivos ejecutores, así que parece que podría quedarme agazapado aquí, donde llegan sólo algunos tipos de ráfaga: las grises, las que quitan la visión, las ganas de avanzar, el entendimiento de que las heridas sanan con los afectos, y su origen, a su vez, son el motor de su mismo remedio.


25-04-06 | Leído 716 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Aquí, solamente solo



La tarde oscurecía por la ventana y la casa se llenó de sombras. La lámpara no quería encenderse para experimentar la penumbra a plenitud. Los rayos moribundos de sol temeroso corrían por cada una de las arrugas del mantel, por cada uno de los cubiertos alguna vez dejados en su lugar, por un costado de la silla fría, hasta desaparecer tímidamente en el rincón donde parecen despedirse.
Por el otro lado, la luna cambia el color de los rayos que bañan los alrededores, inspirando algunos cantos en la fauna que curiosea de cerca el aire encerrado de aquel lugar. Pasan las horas con la lentitud del frío nocturno, contando odiosa y desconsideradamente los minutos en los que ni la inercia hace que el fuego no se encienda, que la luz no alumbre, que la copa no dé de beber. Pasan los días y cada uno de los objetos es presa de los caprichos de la lluvia, de la humedad, del calor de este lar.
Las fotografías en la pared son los únicos testigos de lo que no pasa en ningunos de los ambientes de la gastada cabaña, de lo crujidos escondidos de la madera, en el silbido trabajoso del barro y la arcilla que sobrevive en las vasijas las repisas y gavetas. De resto, no hay testigos, no hay quien tiemble, quien se acalore, quien sonría o llore de algo que pase o deje de pasar; no hay quien descubra el polvo encima y alrededor de cada cosa aquí dentro. Son tomas vacías, son espejos que no reflejan, son sombras que no persiguen, aunque su único oficio ha sido guardar secretos que comienzan a olvidárseles.
La mecedora en el zaguán está paralizada ahora, desde hace tiempo. Está anestesiada por la misma brisa que antes la acariciaba. Ya no escucha el sonido de la puerta, poco antes de su balanceo diario. Ya no queda bamboleándose al llegar una visita... sólo observa lo que se puede mover... los árboles de enfrente, la superficie del agua que ondea, el agua que cae de vez en cuando del cielo y los pequeños ríos que se hacen en el patio.
Sería interesante saber qué hora es, qué hay que hacer, hacia adónde ir... pero no hay nadie.


06-11-05 | Leído 447 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Atropéllame



Aquí estoy. Llévame por delante. Atropéllame. Yazgo voluntariamente indefenso esperando tu sentencia y mi penitencia. Me quedaré aquí quieto, sin la más mínima intención de moverme, mientras tu aplanadora, indiferente a argumentos tan débiles, acaba conmigo. Si ha de haber un culpable, seguramente soy yo. Tantos dedos apuntándome no deben estar equivocados, total, ellos si saben de culpa. Miro el reloj y no llega la embestida. Comienzo a dar golpecitos con los dedos, tratando de consumir los segundos de espera, pero no llegas con tu arsenal definitivo. Comienzo a sospechar que no sabes que soy el responsable de lo último que pasó. En ese caso, miraré alrededor, me aseguraré que nadie me haya visto, y sacudiendo mis ropas, me iré caminando disimuladamente, cabizbajo… tal vez, también silbando.


10-10-06 | Leído 388 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Bon Voyage



Sólo recuerdos me vienen mientras miro por la ventana de este nuevo viaje. No puedo concluir nada. No puedo analizar nada; simplemente, todo pasa enfrente. El paisaje que huye hacia el pasado trata de llevarse mis pensamientos con él. El viento sacude todo lo que puede. La sensación de moverme a tanta velocidad, a veces, me hace pensar que quiero huir, que quiero deshacerme de todas las viejas posibilidades, de todas las mortificaciones y gratificaciones que tuve y puede tener. A medida que pasa el camino enfrente, visito otros lugares, otras situaciones desconocidas y tengo la nueva sensación de la ignorancia que parecía haber perdido, entre esa danza interminable de mirar, caer y levantarme. Es distinto. No se si es bueno, pero es nuevo, es refrescante. Nuevos miedos, pero nuevas oportunidades pasan ante mis ojos… nuevos encantos.


21-08-06 | Leído 485 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



burbuja de vacío...



Me sentía en una burbuja, entre documentos, entre cuentas, en medio de pleitos legales. Sentía que no había salida, que debía ser bueno y cumplir con el entorno. Siempre había existido una inquietud, algo fuera del contexto calculado, planificado, de otros. Poco a poco fue mostrándose una manera, no de escapar, sino de entrar en un mundo más conocido, propio, agradable, como cuando te encuentras con un gran amigo. Poco a poco se ha ido abriendo esa compuerta, y los momentos de recreo han ido en ascenso. La burbuja está averiada y la mitad de mí está afuera. Uno de mis pies paga las cuentas, mientras el otro está en el aire. Uno de mis ojos está atento a lo que ocurre, con suspicacia agotadora, mientras el otro se cierra, entregado a algo recién encontrado, pero sumamente confiable….que se lo digo yo. En esta fase, donde soy dos en uno, salto de una parcela a la otra, sintiendo que el saltito ese prolonga la vida, acorta los esfuerzos, establece la paz.


20-01-06 | Leído 569 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Caer... caer



No sé. No sé nada de eso. Parece imposible de descifrar. Caminar, tropezar; caer, levantarse; perder, recuperarse… no hay fórmula, no hay receta, no hay atajo. Hay que caer, hay que morder el suelo, hay que cerrar los ojos desconsoladamente y llorar. No hay otro camino, sino el propio. Consejos, encaminamientos se pierden en la comprensión fallida de un pasado colectivo. De un futuro casi seguro. Sin embargo, no importa el brillante alegato, la perspectiva privilegiada: habrá roce con la vida, con la verdad propia, con el nuevo camino que brinda nuevos descubrimientos, nuevos espejismos y nuevas suspicacias acerca de lo que está, hasta ahora, detrás de la cortina. Es tan simple, que se vuelve complejo. Nadie tiene una cucharada de remedio para nosotros, nadie puede arrugar la cara de tal modo que nos resulte convincente. La sana terquedad ha de tocar la puerta y hay que abrirle después de un terrible rato de preguntas y especulación. Si pudiese haber el atajo, el camino fácil, rodaríamos más abajo aún, en lo que, se supone, es la empedrada senda de salvación secreta, privada.


29-09-06 | Leído 599 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



caer...levantarse...caer



Los caminos cambian de colores. La vista salta de bueno a malo, de bonito a feo, de tranquilo a tumultuoso con una velocidad insospechada. Las flores y las nubes cambian de semblante como explicando la estupidez de tu cara, cuando pasas viendo todo como esperando algo, como si se te debiera algo, como si vinieses a cobrar con tu mirada segura, con tu sonrisa disimulada.
El viento sopla sin tu permiso, la luz se te escapa de los ojos, el polvo te enceguece y de repente te das cuenta de que no tienes nada, de que nada te pertenece, de que nada te pide permiso para llegar o irse, que nada te obedece.
Sólo queda esperar. Sólo queda tomar lo que se te da como prisionero. Sólo queda agradecer las gotas que quedan en la piel luego de la fuerte tormenta, lamerlas con delicadeza, para no perderlas; con algo de prisa, para que nadie se aproveche; con un ojo cerrado, para no detallar demasiado.
Mientras, has de aprender la nueva lección, que te dice que sólo debes ver hacia delante y hacia arriba, para saber lo que viene. Deberás ponerte los lentes para sol, sin olvidar el paraguas. Deberás guardar en el bolsillo derecho algo de permisos, y en el izquierdo, algo de perdones. Deberás caminar un rato, correr el siguiente y descansar entonces... en ese orden, ya que corres el riesgo de morir de fatiga o de aburrimiento. Deberás conservar el sabor que dan los pasos disparejos, el levantarse, el caer (donde prefieras, al menos)...


06-11-05 | Leído 735 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Caigo



Caigo sin parar. No sé cuándo comenzó todo. No sé cuando. Todo se aleja hacia arriba, mientras todas mis extremidades flotan ante mis ojos. No me acostumbro, a pesar de que perdí la cuenta del tiempo que llevo con los ojos guiñados, evitando la brisa tan fuerte que hay aquí…aquí…y aquí. Trato de enderezarme par ver si hay un derredor visible, pero mi cuerpo no gira a mi voluntad…sólo sigue cayendo, y como si estuviese en una hamaca invisible y burlona, me mantiene de espaldas hacia donde voy, mientras sólo puedo ver lo que queda atrás; sólo puedo ver lo que ya no volverá, para que nazcan los lamentos, los arrepentimientos, los “ya no más”. Hasta las lágrimas me abandonan, y caen en ningún sitio; tal vez todo lo que soy se atomizará y se convertirá en lluvia; tal vez caiga por separado, obedeciendo al viento, encima de quienes se preguntarán por qué están tan tristes después de la extraña llovizna. Sólo espero haberles llevado algún pensamiento oportuno, algún recuerdo, alguna mirada alrededor para saber si alguien los miraba.


09-03-06 | Leído 479 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Caigo



corro, voy de espaldas al suelo, y aunque no siento laceraciones, la vista desconsoladora de todo cuanto se aleja, me mantiene en una triste expectativa. A medida que el viaje se hace más usual, mis ojos entrecerrados como por el viento que pasa en contra, dan una vuelta para saber qué hay por los lados, más allá. Hay recuerdos, hay decisiones, hay alegrías. Aunque sé que hay sitios cálidos, no me acerco. Aunque sé que hay brazos abiertos, sigo derecho. El viento comienza a enfriar mi piel, y ya no se sienten los latigazos de las ramas, las cortadas de las hojas alargadas de la maleza. Se me ocurre que al final del absurdo camino, hay agua. Estoy casi seguro de que habrá algún alivio a este fastidio activo, recurrente, insistente. Veo sonrisas que hay, que pasan, que se despiden, que me reciben, pero muestro mi más desconsiderado rictus de letargo y casi indiferencia ante la alfombra de gestos, de fiesta, de bienvenida. No hay agua, sólo hay una tensa tranquilidad que me recibe y no me desviste del torbellino en el que sigo envuelto sin remedio aparente, aún sin interés, sin esperanza.


05-04-06 | Leído 645 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Cállate



Cállate, no digas nada. No expliques nada. Cállate. No te justifiques, no trates de enderezar nada, que no hay nada torcido. No trates de emitir voz en este preciso momento, en el que todo parece perfecto. Quédate así, derramando tu ternura, brindándome tu silencio cómplice, elocuente, tu mirada generosa, tu sonrisa derrochadora. Haz que tus otras fuentes de expresión nos ejerzan beneficencia mutua. Adoro cuando no traes, arrastradas de tus labios, las razones por lo que esto es imposible de sobrevivir, de convertir en un modo de vida. No lo hagas, porque no es manejable. No lo hagas, por que, tal vez, eso matará todo tipo de argumento por decir.


14-07-06 | Leído 533 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Cansancio pasivo



Deje de correr hace rato, pero siento la misma exaltación de entonces. Dejé de moverme, de alejarme, pero no ha llegado el momento del descanso. El pecho no deja de ensancharse y desinflarse, como si la misma fuerza fuese requerida. Las gotas de sudor y esta pesadumbre no me dejan saber que ya no hay peligro, que puedo recostarme y respirar en paz. Algo de dentro parece seguir ordenando la huida, la constancia en el viaje accidentado. Qué vaina, que cuando creí llegar a un refugio, el techo, las paredes y la falta de tempestad no me sirvieron para cerrar la cortina, la que realmente se puede abrir y cerrar con honestidad, con humildad. Escucho las paredes al ser golpeadas, y no estoy seguro si es fuera o dentro el temporal. Siento que me muevo hasta casi caer de mis pies, a pesar de no luchar contra ninguna fuerza que lo justifique, que me haga el favor de mentir por mí… de creerme. No sé si ya sea el momento de abrir los ojos y comenzar a insultarme con lo que he sembrado, con mi propia cosecha. No sé si a estas alturas es más difícil cambiar de rumbo o terminar de morir en esta horrible comodidad, que me quita pedazos, que me deshace hasta el empeño de pensar, de vivir


17-04-06 | Leído 406 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Casi lo alcanzo...



Casi lo alcanzo, pero no lo he hecho; sólo sigo. Horas, días, años de ansiedad, de creer que lo tenía en el bolsillo, de creer que era su dueño, y resulta que siempre ha estado a cierta distancia, que no lo he tenido nunca. Debo reconocer que me ha servido de guía, para saber hacia dónde voy, lo que quiero, pero parece que terminaré, en algún momento, muy cansado, desilusionado. Es como el cuento del burro y la zanahoria, en el que una promesa casi palpable se mantiene tan cerca como para atraer, pero tan lejos como para no ser. He imaginado el sabor, el aroma; he soñado con estar a su lado, tranquilo, descansado, o al menos con alguna certeza, aunque sea mala. La conciencia de mi situación no me da energías para detenerme, para decidir de una vez. Soy un enfermo con conciencia de su enfermedad, pero sin disposición a cambiar. Soy mi propio verdugo, y los dos papeles me quedan al dedillo…tal vez, en silencio, decidí no renunciar a ninguno de los dos.


16-05-06 | Leído 469 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Cerraré los ojos



Cerraré los ojos y andaré. Pondré mis manos al frente y sentiré, desde cero, cómo se siente lo que aparece enfrente. Olvidaré mis prejuicios, todo lo que torcido entró en mi experiencia y lo aprenderé como un niño, sin complejos, sólo atendiendo a mis sentidos, a mis nuevas verdades. No escucharé, no me distraeré. Olvidaré por ese momento cualquier truco de percepción que me brinde comodidad, y ejerceré el tropiezo como pincel de mis nuevos mapas, como el creador de mis nuevas siluetas. Tendré la oportunidad in creíble de saber, aunque no lo entienda todavía.


04-08-06 | Leído 489 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Ciclos...



Todo parece tener un comienzo y un final. Eso dicen, eso creo. Nuestra vida parece ser uno de esos ciclos… parece, porque sólo conocemos el comienzo. Hay muchos ciclos que desfilan alrededor de nuestra vida, y nos hacemos los tontos. Esas omisiones tienen un precio más adelante… eso parece, eso he visto. Tal vez, en lo que la naturaleza hace su trabajo de siempre, sólo sentimos arrebatotes criminales, impotencia. Tal vez, sólo tal vez, los criminales están escondidos en nuestros zapatos, y no dejan de buscar fantasías desesperadas en las paredes de nuestros caprichos. Tal vez nos empeñamos en cerrar los ojos cada vez y comenzar a caminar con la esperanza suicida de no tropezar.


03-08-06 | Leído 445 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Cochino amor



(cochino=puerco,marrano,cerdo,chancho)

Porque me hizo caminar en el barro
Porque me hizo hacer cosas cochinas
Porque me hizo decir cosas cochinas
Porque me hizo conocer gente cochina
Porque me hizo pensar cosas cochinas
Porque me hizo actuar de manera cochina
Porque me hizo correr bajo la lluvia
Porque me hizo llorar sin bañarme
Porque me hizo olvidar la hora de la ducha
Ese amor fue tan cochino, pero, como el cochino y todos sus derivados,
fue muy rico.


18-10-05 | Leído 4091 veces | Recibió 9 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



comenzó por no entender



Todo comenzó por no entender. Todo comenzó por una mirada, por un darse cuenta sin razón aparente. Algo crujió sin sonar mucho. Noches largas de espera por algo que no tenía nombre, que no parecía tener forma. Largas pasantías por la ventana, como esperando, como anhelando. Al fin, el encuentro. Era todo silencio, mirada ininterrumpida; era una especie de sueño hecho realidad, pero sin saber qué hacer con él. Pasaban los minutos y sólo palabras sin sonido salían de sus labios. Nudos, rubor, y al fin, llanto. Un abrazo logro decir lo que no habían podido sus labios. Sólo un abrazo pudo sentenciar el fin de algo que no nació, que ya tenía un nombre. Tofo comenzó por no entender… y así terminó.


07-08-06 | Leído 403 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Como antes, como siempre



¿A mí? ¿Me elegiste a mí? ¿Por qué? Dime la razón de tu decisión. Yo siempre he estado detrás de las cortinas, con las manos en la cara. Tengo mis tesoros escondidos, pero siempre han sido cosa mía; nadie ha expresado nunca deseos de compartirlos. No te creo. No hubo señales. Es toda una sorpresa. Por eso quiero saber la razón. ¿será que tienes el don de poder ver por dentro sin acercarte? ¿Será que he estado en observación desde hace tiempo y no me enteré? Imagino que quien está corto de vista soy yo, envuelto en un no gigante, en mis párpados infinitos, en mis complejos florecientes. De cualquier manera, por haberlo hecho, mereces este caramelo. Por haberlo hecho, mereces una conversación. Yo, como nunca he sabido qué es lo que merezco, seguramente te hastiaré hasta que te enojes y, al irte, volveré detrás de los muros a los que siempre he pertenecido.


02-08-06 | Leído 467 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Como quisiera



Como quisiera que me escucharas con atención. Como quisiera que te sentaras un rato a mi lado y me miraras fijamente. Ojalá pudiese lograr que estemos unos instantes en la verdadera intimidad, en la soledad que nos dejara ser sinceros, sin mucho miedo, con ese miedo de siempre. Ojalá que no se ganase de nuevo el equilibrio entre el dar sin condiciones y el pedir austeramente. Como quisiera que dejásemos afuera la estela de persecución del resto del mundo y, como guareciéndonos de la nieve, entrásemos y nos diésemos calor. Pero parece que no se puede. Parece que estuviésemos condenados a estos centímetros de separación perpetua, a estas miradas llenas de temor y mentira; parece que fuésemos esclavos de nuestros lados oscuros, sin opción, sin consideraciones de ningún tipo. No parecemos salvables, reciclables, recuperables para un intento más. Creo que llegó el agotamiento, esa medida que siempre nos negamos a reconocer como existente, como amenazante… y acaba de llegar, de abrir la puerta y extender su mano inexorable enfrente de nosotros, un par de necios que fingían ser ciegos.


28-08-06 | Leído 453 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



coño, ¿llegaste?



Coño, vale...llegaste

Al fin te apareciste. Hiciste tanta falta, que creí que no volverías más. Hasta tu perro no meneó más la cola frente a tu retrato. Volviste, y sin avisar. Volviste diciendo que no te ibas más, que te hicimos tanta falta que me juras por este joropo de cruces que no te darán más ganas de irte.
Pero, no sé, te ves de un raro. Parece que hubieses vivido con la delgadez y el olvido. Tienes unas canas nuevas, una sonrisa enigmática que me hace preguntarme “pa qué coño volviste”. Pero bueno, lo bueno es bueno hasta que deja de ser bueno y te voy a dar un chancecito a ver qué haces con él.
Mientras tanto, pasa, siéntate y come como parece que te hace falta, mientras me miras a los ojos... pero antes, dame un abrazo.


25-10-05 | Leído 7461 veces | Recibió 45 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Contéstame



Quiero que me contestes mis preguntas. No quedes en silencio. Quiero que respondas cada cosa que menciono con el corazón; yo entenderé. Quiero saber hasta donde he llegado dentro de ti. Quiero saber cuánto de mi hay en ti, cuánto he invadido con tu permiso. Quisiera saber si escribes mi nombre cuando estás lejos, si me aparezco en tus sueños, si sonríes al recordarme. Quiero saber si es grato pensar en mí, si tengo un espacio infinito o recortado, si debo mirarte buscando aprobación cuando vaya a hacer algo tuyo. Quiero saber si es sumisa o arrojada la manera que deseas de mí. Me interesa saber si quieres caminar agarrados de la mano, o prefieres cierta discreción y guardar todo para cuando estemos solos. Es mi incertidumbre si cuando hago la cama, cuando te regalo algo, si cuando te hablo me recibes como espero o sólo estás dejando pasar el tiempo, antes de dejarme ir en contra de mi voluntad. Quiero saber si serás tú la última imagen que vea antes de morir, o dejarás que alguien más esté en tu lugar. Quiero saber si me quieres, y si el miedo dejará que me sigas queriendo para siempre


22-06-06 | Leído 812 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Convocatoria Guabina



La muy, pero muy en estado de descomposición Congregación Guabina de Este País retoma sus actividades formales, como respuesta al clamor de un pueblo guabino en crecimiento. Esto viene a solucionar las ansias de esta gente en estado vital dubitativo, y que no quiere llegar a la hipocresía como medio de salida.

Como primera actividad, se estableció que el grupo guabino se encuentra en estado mental depresivo, y en virtud de eso, debemos avanzar al próximo paso, que es el estado mental depresivo estructurado, donde cada quién sabe por qué carajo está como está, pero sin saber qué hacer... el próximo paso luego de éste, ya no es un estado guabino... allí sólo se sale al mundo exterior y se disfruta del dinero de una manera inconciente.

Esta primera actividad va acompañada de una inducción, cuyo instructor no se conoce todavía, pero que promete mucho... bueno o malo... promete mucho. Los temas a tratar se mencionan a continuación:

•La felicidad como concepto a apedrear
•¿Cómo hace la gente para creer que es feliz? ¿Cómo no tenerle envidia?
•Cómo dejar de preguntarse y tratar de explicarse tantas vainas mortificantes
•¿Por qué el romanticismo sólo funciona escribiendo canciones que pegan?
•Conciencia de que “todos los hombres son iguales” y “todas las mujeres también”
•¿Por qué creemos siempre que somos víctimas e igualito nos sentimos culpables?
•Cómo echarle la culpa a las cosas materiales. Menosprecio del surgimiento económico como medio para sentirse bien.

Estos tópicos resultaron de las experiencias de algunos de nuestros miembros, pero el objeto de esto es que todos participen. Por favor, esperamos su contribución; adjúntela y construiremos una analogía de lo que serían Los enunciados guabino-depresivos del 2000.

Saludos a todos
(Recuerden el Alka-Seltzer, Parsel y el suero antiofídico como medio de salvación)


06-11-05 | Leído 504 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Corre, bésame ahora



¿Cuánto tiempo estarás conmigo? ¿será toda la vida? ¿veremos las canas invadirnos? ¿será, más bien, fugaz? ¿será que pasamos la prueba de la primera semana, del primer mes, del primer año? ¿será que te puedo regalar mi pasión sin vergüenzas, sin consideraciones ridículas? ¿será que debo cuidarme por si me traer un cajón de prejuicios? ¿será que te lo traigo yo a ti? ¿será que basta mi sonrisa, mis caricias y mis ganas de estar? ¿será que debo hacer más, ponerme menos melindroso y poner los pies en el piso para comenzar a hacer cosas que no he hecho nunca, por nadie? ¿será que esta burbuja de miradas de estúpido deberá romperse dentro de poco? ¿será que soy tu refugio para compartir o para huir? ¿será que me cuentas quién eres, para comenzar a equivocarme más acertadamente? ¿será que una que otra discusión estéril nos llevará siempre al beso extenuado? ¿será que esas discusiones, en cambio, no nos lleven a nada parecido y nos hacemos los locos? ¿será que tu verdad se parece a la mía? ¿será que sabemos que coño es la verdad? ¿será que no nos conviene tanto estar diciendo verdades destructoras de momentos? ¿será que mejor nos quedamos con unas cuantas mentiritas y vivimos con ellas? ¿será que alguna enfermedad nos une o nos separa? ¿será que alguien se te aparece o se me aparece para tomar las sonrisas y las miradas y se hace el nuevo dueño? ¿será que nos acostumbramos a habernos perdido en algún momento? ¿será que no nos damos cuenta si ese momento pasó y lo enterramos, como ya lo estaríamos nosotros? ¿será que el futuro es mentira? ¿será que el pasado se pone de moda y nos echa a la basura? ¿será que estamos perdidos en el lugar correcto y no sabemos? ¿será que estamos perdidos, lejos del bienestar y llamamos a esto “amor”? ¿será que los desengaños serán tan numerosos y nace el jardín de la mentira y el rechazo? ¿será que terminaré o terminarás mirando por una ventana, esperando no sé qué? ¿será que saltamos por esa ventana y cuando estemos heridos con los vidrios querramos entra de nuevo? Vamos a hacer una vaina, rápido, ahora: Bésame.


04-01-06 | Leído 3293 veces | Recibió 16 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Corro con desespero



Corro con desespero. Corro hacia donde acostumbraba verte, abrazarte, acariciarte, pero no estás ahí. Con un sobresalto desesperado, bajo las escaleras y lanzo la mirada esperanzada sobre el balcón, pero sólo están tus cosas. Mirando hacia los lados, trato de recordar, tan pronto como la ceguera me permita, adónde podrías ir en un día como hoy, con un clima como el de hoy, con los cantos de la naturaleza…como hoy. En una carrera extenuante, voy al jardín donde te conocí, sentada en un tronco del viejo árbol caído. Luego de recuperar la respiración, una lágrima de frustración se escapa y cae en cualquier sitio. Cuando llego a nuestro nido, en el río, no cabe duda: No estás. No sé qué pasó; no sé cuándo pasó. No sé si te pasó a ti o a mí. No sé, no tengo ni lejana idea por qué desperté hoy solo, en mi cama fría, sin tus melodías de quehaceres, sin mi beso de buenos días. Podría ponerme aquí, en este muro, en este precipicio, a recordar las cosas que te dije para saber si soy el autor de esta tragedia, o asumir que mis palabras, mi presencia carecían de tu agrado, necesitaban de más que sólo yo. La desesperación de no saber nada me hace regresar lentamente y colocarme de nuevo, como al principio, cuando no estabas, cuando todo era más frío, cuando yo era sólo yo, y sentarme en el sillón donde tanto te besé, sentada en mis piernas; donde tanto te admiré, mientras el paisaje se infundía en ti, mientras la brisa peinaba tus cabellos como queriendo robarte. Quiero llorar. Quiero comenzar a desdoblarme y ser de nuevo yo. Quiero ser uno de nuevo, cerrar las dos puertas y sólo abrir una, por donde pueda sólo transitar yo. Pero mientras tanto, mientras imagino cómo sería, sólo quiero dormir cansado de sólo llorar, para despertar mañana, saber que todo lo que pensé eran necedades y darme cuenta de que todo fue una pesadilla, que me acabo de inventar una segunda oportunidad.


23-01-06 | Leído 752 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Creo que me entendiste bien



Creo que me entendiste bien. Creo que me expresé adecuadamente, con la importancia del caso. Creo que si entendiste. Creo que entendiste cada palabra, cada frase, cada esfuerzo que dediqué para decirlo. No tengo idea de lo que pensaste, si temiste, si decidiste correr de una vez, si llegó al fin tu liberación forzada. Esa no era la respuesta que debiste emitir. Esa no era la que yo esperaba. Eso que dijiste es sólo un banderín para darte tiempo. Eso que asomaste es un recurso bastante evidente de incapacidad para asumir, a cabalidad, lo que tanto me costó decir. No sé si tengas idea, pero pasé muchas horas oscuras por soportar. No sé si te acercas, siquiera, a lo que significó para mí el día de hoy. Es obvio que no vamos por el mismo camino; es obvio que no lo quise ver, saber, y no fue ante mi decisión de alejarme la que me hizo ver la oscura claridad; ni siquiera fue la ebullición de cosas atascadas en la garganta, en el entendimiento lo que me hizo comprender tu lejanía ahora conocida, quizás lo que respondiste… tal vez, ni eso, sino lo que veo detrás, asomando sus pies miserables debajo de las cortinas que te decoran.


28-08-06 | Leído 425 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Creo que te equivocaste. Lo siento



Me han cortado la flor de mi jardín. Siento que muero. Tal vez si moriré. Sólo me importa mi flor. No me importan las flores de los demás jardines, ni espero lo mismo de ellos. Era mi flor, no tuya ni de ellos… era sólo mía. Viendo todo desde lejos, desde luego, puedo ver que son parcelas, que son valores, que son amores atomizados que practican la crisis de vez en cuando… pero sólo la suya. Hay sueños, pero son distintos sueños. Tal vez en mis sueños no está dibujado el tuyo; tal vez en mi sueño, tus sueños no existen, tal vez estorban. No eres yo, y por eso no puedes ser igual a mí, querer, necesitar lo mismo que yo…así que te exijo distancia, porque mi amor tiene sólo ediciones especiales, licencias contadas.


06-04-06 | Leído 965 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Cristales sucios



El paisaje es evocador, pero el cristal está sucio. Se puede ver, de vez en cuando, claro, pero no es lo mismo que ven lo demás. Hay manchas atravesadas que no dejan distinguir las aves, ciertos brillos, el río. Me muevo de un lado al otro y no logro la plenitud. Sé que todo está ahí, pero, simplemente, no puedo verlo. No es un cristal que esté incrustado en una pared, que esté incrustado en mi nariz o en mis ojos: es un cristal que llevo dentro de mí, no manipulable, extremadamente difícil de limpiar o quitar. Dondequiera que voy es la misma esclavitud, que comienza en mis ojos y parece no terminar más. He usado todo tipo de medicamentos, pero éstos no encuentran la enfermedad en ninguna parte de mi cuerpo. Al parecer, según los entendedores, debo comenzar por usar mis ojos, por querer abrirlos… pero dicen que, tal vez, cuando lo logre, ya no habrá paisaje.


13-08-06 | Leído 439 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Cuando se acaba el amor...



cuando se acaba el amor, ¿que se siente? ¿que queda? lo quiero saber. ¿qué sabor se siente, qué aromas quedan?¿que recuerdos se van y cuales nos acompañan?¿cómo se sienten los besos y los abrazos ahora?¿qué nos quitó y nos regaló la costumbre, tantos días seguidos? quiero llorar y no sé porqué; no sé si es por lo que dejo o por lo que viene. siento que soy el único padre de mis sueños, y a pesar de eso temo quedarme solo con ellos, seguirlos si se aparecen o esperarlos el resto de mi vida.


06-11-05 | Leído 694 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Cuando se acaba todo...



cuando se acaba el amor, ¿que se siente? ¿que queda? lo quiero saber. ¿qué sabor se siente, qué aromas quedan?¿que recuerdos se van y cuales nos acompañan?¿cómo se sienten los besos y los abrazos ahora?¿qué nos quitó y nos regaló la costumbre, tantos días seguidos? quiero llorar y no sé porqué; no sé si es por lo que dejo o por lo que viene. siento que soy el único padre de mis sueños, y a pesar de eso temo quedarme solo con ellos, seguirlos si se aparecen o esperarlos el resto de mi vida.


09-12-05 | Leído 1089 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Cuántas...Cuáles



Cuántas cosas me he dicho tanto que me las he creído. Cuántas cosas han ido en contra de otras y descansan sobre una negativa que aparentemente no está. Cuántas cosas he dicho, y que por agradables las frené y las dejé siempre visibles. Cuantas cosas separan lo que soy de lo que creo que soy. Cuántas cosas están por debajo, dando vueltas, buscando salir, y cuántas están por encima, haciendo fuerza para no dejarlas ir, con su dolor de estar ahogados, pero sin morir. Cuántas cosas caminar hacia el otro lado estando por dentro. Cuántas cosas rechazo, siendo las que necesito y cuántas cosas acepto, yendo en mi contra. Cuántas cosas me quitan las fuerzas cuando hago lo que creo que debo y cuántas me dan ánimo ante una situación de indiferencia premeditada. Cuántas cosas luchan desde dentro, sin un poder de expresión distinto a mis enfermedades, mis malestares. Cuántas perversas cosas se han confabulado e hicieron una ronda a mi alrededor, convirtiéndome en mi propio carcelero. Cuántas cosas en estado de esclavitud me definen hoy. Ser un prejuicio con ropa y zapatos, un prejuicio que se puede tocar, al que se puede saludar, en quien se puede confiar, es un papel muy pesado para llevar sin ayuda.


24-11-05 | Leído 793 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Decepción cómplice



Y pasa el tiempo y no me entiendes. Y pasan los días y no sabes de la mano que tomas. Los tics tacs de l reloj están enredados de lo que ven, de lo que cuentan. Cada golpe sólo ha sido la causa de una hinchazón, pero nada más. Se hincha y se deshincha… y nada más, de nuevo salimos con la cara lavada a tropezar relucientemente, como nuevos, como cero kilómetros. Cada golpe es una inútil manta negra que no quiere saber qué pasa, por dónde es el camino, por qué de la paz. Te miro y no veo la voluntad. Veo palabras, construcciones magistrales de futuro que pronto se deshacen. Veo teorías que no aguantan un par de pruebas de poca malicia. Hasta cuándo. Hasta cuándo la tranquilidad vital de los años por venir será un tema de importancia que te impida dormir. Tu silencio es muestra indeseable de tramas ocultas, si las hubiere, de indisposición pecadora y desconsiderada, de experimentos serios sin saber de la seriedad. Se recorren los kilómetros y sólo aparecen vagas muestras de esperanzas eternas, ligeras luces de certeza de tercera edad, enrarecidas promesas de mañanas mejores. Pero bueno, la incertidumbre merecida es ganada, y sólo resta apretar el paso y sentir en la cara el polvo del camino, las delicadas laceraciones a las que hay lugar. Cierra la puerta.


08-11-06 | Leído 430 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



decide tú



Decidir… tengo un problema y tengo que decidir. Me da miedo decidir; siempre lo han hecho por mí, para bien o para mal. Pero ahora no hay nadie para decidir… lo tengo que hacer yo. Debo decidir primero que debo decidir. Siempre he hecho pocas decisiones, y entre esas pocas, siempre ha estado no decidir. Estoy en un camino sin salida. He visto mucha a mucha gente decidir y que ha fallado. Yo no quiero fallar. Tal vez no deba decidir. Tal vez deba, como siempre, cerrar los ojos y esperar que el tiempo de decidir pase y abrirlos en un sitio, tal vez uno peor, tal vez en una situación peor… pero a salvo, con algo de vida


26-10-05 | Leído 612 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Decidi por mi



Decidí por la tranquilidad. Decidí por el disfrute sencillo. Sin apuros, sin sacrificios, sin colas ni agotamientos. Decidí por mí, por vivir más por menos, escogiendo con más paciencia, con más atención. Ya no es lo más alto, lo mejor en las carteleras, en los catálogos, en las listas, en las pizarras. Debo dejar la pereza y comenzar a tantear con conciencia de mi mismo, de lo que llamo “mis necesidades reales”. Espero que, después de recorrer el nuevo camino, sin perder mucho, ganando, con calma, con mucha certeza, llegar a mi sitio preferido, por el que corrí, por el que desesperé muchas veces; por el que caí y me levanté en tantos intentos. Será otro comienzo, sin muchas dudas, sin muchas incertidumbres. Será como descansar de un largo viaje, sólo para tomar mejores energías, con medios no tan misteriosos para seguir con el itinerario no escrito… y todo esto, sólo para que mis vísceras entiendan que a partir de hoy, las escucho bien.


16-03-06 | Leído 684 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Depresión en 4 piezas



Viendo las piezas caer, las formas de las piezas, la velocidad con la que caen, sus colores, etc., deduje que ese jueguito tiene que ver mucho con la vida misma. Al comenzar, hay espacio, hay tiempo suficiente como para estar tranquilos. De repente, no formamos líneas, pero no importa... hay tiempo y posibilidades. A medida que aprendemos, tal vez necesitamos sacrificar alguna de las líneas de abajo por terminar, rapidito, de armar una que es urgente, más arriba... y sigue pasando el tiempo.
Sabemos que hay cuatro formas y que en algún momento, caerá la que necesitamos, mientras le guardamos el puesto y seguimos armando pedazos de línea. Tal vez no caiga ahora, pero ya caerá; y cuando eso ocurra, allí tendrá su puesto.
Comienzan a caer algo más rápido y nos ponemos a completar las líneas más urgentes, las de más arriba, mientras caen formas que no necesitamos y hasta de colores que no nos gustan. A medida que avanza el juego, dejamos huecos debajo mientras con algún éxito completamos las más superficiales... pero ahí vamos.
Avanzado más aún, vemos que caen las piezas con mayor velocidad, con menos espacio para maniobrar y en un estallido de crisis, sólo las tomamos y las lanzamos para los lados sin ver lo que hacemos, sólo tomamos de la pila y apartamos, buscando tal vez, demasiado tarde, la pieza que esperábamos... que llega justo cuando ya no la necesitamos.


06-11-05 | Leído 556 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Desaparecí de algún otro lado...



De repente aparecí aquí. Está oscuro. Hay árboles, pero no hay sol. Es de noche. Siento que es un castigo, que es un descarte. Seguramente desaparecí de otro sitio y esta es la penalización. Querer desaparecer y hacerlo sin esfuerzo, induce culpa. Cerrar los oídos a los reclamos y volar entre lágrimas parece ser la más cobarde de las soluciones… pero parece funcionar. Es un correr para sitios tal vez peores. Es, quizás, un correr desde algo terrible hacia algo peor… pero hay un receso. Antes de afrontar el nuevo obstáculo, hay un descanso, un momento de adormecimiento, de anestesia. Es como si alguien viniese y nos levantase del cauce mortal, sin saber quién es nuestro benefactor. Al final, no importa. Ahora estoy en ese receso. Ahora estoy descansando de las laceraciones de recién. Ahora estoy mirando, sólo mirando, mientras mi corazón late al ritmo al que un día estaba acostumbrado, cuando solía ser de día, cuando solía gustarme lo que ahora me ha castigado tanto.


06-07-06 | Leído 400 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Desde detrás de la reja



Desde detrás de la reja

Desde ahí, miro la manzana ajena y los labios se me hacen agua. con mis dedos sin querer soltar el metal retorcido la veo y la veo, imaginándola en mi mesa, en mi cesta. a veces sale a pasear por los alrededores, desde donde la puedo mirar desde más cerca, pero la reja igual me impide poder sentir fresco olor, sin siquiera poder imaginar su sabor. debo usar lo que he podido recoger con mis ojos, mis oídos y un poco de mi tacto, retorcerlos magistralmente para formar un material que me permita saltar la reja y descansar mis manos. Tal vez su brillo, tal vez su voz, tal vez alguna danza más allá de las multitudes, el bullicio y el escrutinio de quien no sabe nada, aunque vea. Debo tomar ese precario e incompleto material y hacer un pozo limpio, diáfano y tibio, en el que me pueda bañar de vez en cuando...cuando me den ganas de derribar la reja, cuando en mis momentos de flaqueza sienta que pierdo el oxígeno, que se me debilitan las piernas y he quedado aminorado por las cosas que no son, por las cosas que no serán.
Pero lo que veo es mío. Lo que registran algunos de mis sentidos me pertenece. Lo que produce ese influjo en mí, también es mío y me lo reservo. Por minusválido que luzca, por más fuera de la realidad que haya sido su nacimiento, es un poderoso brebaje en el desierto, es un estímulo inigualable que demuestra a cada sorbo que la vida existe, que los colores de brillo engañoso la adornan y las esperanzas moribundas son lindas mientras existen, mientras dan su última exalación; que, como cada ancestro, esas viejas y amarillas esperanzas te harán recordar siempre, siempre, que viviste, que estuviste, que tienes un deber que está fuera del alcance de las multitudes, de las escaramuzas de todos, que sólo tiene qué ver con el mundo de los secretos, con las sombras del llanto que nadie conoce, con las rabias que salen vestidas de sonrisa complaciente, con los deseos que nacen vivos y salen muertos...con la penumbra bendita del ser interior.


09-12-05 | Leído 790 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Desde la cerca



Desde ahí, miro la manzana ajena y los labios se me hacen agua. con mis dedos sin querer soltar el metal retorcido la veo y la veo, imaginándola en mi mesa, en mi cesta. a veces sale a pasear por los alrededores, desde donde la puedo mirar desde más cerca, pero la reja igual me impide poder sentir fresco olor, sin siquiera poder imaginar su sabor. debo usar lo que he podido recoger con mis ojos, mis oídos y un poco de mi tacto, retorcerlos magistralmente para formar un material que me permita sltar la reja y descansar mis manos. Tal vez su brillo, tal vez su voz, tal vez alguna danza más allá de las multitudes, el bullicio y el escrutinio de quien no sabe nada, aunque vea. Debo tomar ese precario e incompleto material y hacer un pozo limpio, diáfano y tibio, en el que me pueda bañar de vez en cuando...cuando me den ganas de derribar la reja, cuando en mis momentos de flaqueza sienta que pierdo el oxígeno, que se me debilitan las piernas y he quedado aminorado por las cosas que no son, por las cosas que no serán.
Pero lo que veo es mío. Lo que registran algunos de mis sentidos me pertenecen. Lo que produce ese influjo en mí, también es mío y me lo reservo. Por minusválido que luzca, por más fuera de la realidad que haya sido su nacimiento, es un poderoso brebaje en el desierto, es un estímulo inigualable que demuestra a cada sorbo que la vida existe, que los colores de brillo engañoso la adornan y las esperanzas moribundas son lindas mientras existen, mientras dan su última exalación; que, como cada ancestro, esas viejas y amarillas esperanzas te harán recordar siempre, siempre, que viviste, que estuviste, que tienes un deber que está fuera del alcance de las multitudes, de las escaramuzas de todos, que sólo tiene qué ver con el mundo de los secretos, con las sombras del llanto que nadie conoce, con las rabias que salen vestidas de sonrisa compleciente, con los deseos que nacen vivos y salen muertos...con la penumbra bendita del ser interior.


06-11-05 | Leído 445 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Desesperado



Estoy desesperado. Ya no encuentro qué hacer. No sé que más decir. Estoy a punto de reventar y sólo se me ocurre disparar. Si, disparar. No hay respuesta que me satisfaga. Siempre hay un “no sé qué” que me disgusta. La gente no se ajusta, por lo que es mejor que desaparezcan, con sus tonterías, con sus chillidos infantiles, con sus peticiones de comprensión. Que desaparezcan y vayan donde alguien que sirva de oído gigante, de paño de lágrimas, de hombro paterno…y todas esas estupideces. Mientras tanto, seguiré disparando, seguiré despachando a quien se atraviese para pedir. Mientras tanto, seguiré bien tranquilo, con mis oídos cerrados, con los ojos suficientemente abiertos como para no tropezar con los cuerpos que dejo. Mientras tanto, seguiré eliminando causas de mis disgustos, permisos para fastidiarme, disposiciones para entorpecer mi caminar. Mientras tanto, aunque queden pedazos míos junto a esos cuerpos, no tengo más remedio que seguir; aunque no me sienta mejor que cuando comencé a disparar, al menos tengo la sensación de que avanzo, de que hay menos cosas malas en el futuro, en el pasado, por delante, por detrás de mí… Un día de éstos me pongo a ver por dentro, a ver qué podría encontrar… si logro encontrar algo que se pueda ver, algo que pueda identificar... algo como cuerpos sin vida.


02-11-05 | Leído 1203 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Desperdicio



Ahora si puedo ver lo egoísta que era al querer tenerlo todo, si no hubiese podido disfrutar de todo eso con tan poco tiempo que destino a mí mismo. Aún así, lo quería. Aún así se lo quité a los demás. Aún así, hice quitárselos. Yo mismo; tengo un par de piernas, pies, y no camino, no recorro, no me transporto a donde me gustaría estar. Tengo mis brazos, pero no abrazo, por lo que no puedo pedir que me abracen a mí. Tengo dos manos perfectamente conservadas, pero no hago nada con ellas. No creo formas, no escribo, no trabajo con ellas. Tengo mis ojos presos de la imposibilidad, de la falta de disposición a ver. Mis oídos no quieren oír, tienen miedo. Todos mis tentáculos sensores de la realidad tienen miedo de funcionar, y en medio de este presidio me inserto más en mí, como un espiral, como una pesadilla. Tengo el presentimiento de que al final de ese recorrido funesto, caeré en un sitio aún peor del que huyo, como ha pasado en momentos anteriores de huida. Tengo todo y eso se convierte en nada, en deuda, en deuda impagable. Quisiera tener colecciones de momentos, de paisajes, de lágrimas y carcajadas. Quisiera tener cúmulos de abrazos, de palabras cálidas, de sonrisas cómplices, de compañías, de reclamos que terminen con un beso. Quisiera tener en mi memoria un coro de coqueterías que terminen en un baile muy lento. Quisiera poder saber que muchos instantes alejados del sosiego fueron excelentes, peligrosos, necesarios. Quisiera haber podido tener un álbum donde el que tomase las fotos, hubiese sido yo.


05-01-06 | Leído 640 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Dicen ellos...



Dicen que soy tu vicio. Dicen que te hago daño y no te das cuenta. Dicen, también, que tienes los ojos cerrados ante mi verdadera imagen perniciosa. Piensan que estás loca, y cada vez más loca, por compartir tus días conmigo. Creen que ya el juicio está hecho y resultaste culpable de decidir por ti misma. Te digo esto y te ríes. Te menciono la opinión de los otros, y asientes burlonamente, sin dejar de sonreír. Te prevengo contra el qué dirán, y te acercas donde estoy sentado. Te manifiesto mi preocupación por vivir entre tantos malos augurios, y te sientas en mi regazo, acariciándome la cara. Trato por todos los medios de cuidarte, y me besas desconsideradamente. Sin cerrar los ojos, recibo tu beso abusador, tratando de aconsejarte, y me abrazas de la manera más deliciosa que me pueda imaginar. Entre frases ahogadas por un beso que arropa, mis ojos se cierran y desisto de cualquier tontería que vaya en contra de seguir teniéndote, de seguir queriéndote, de seguir viviendo… al carajo todo.


10-05-06 | Leído 865 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



digan: "güiski"



¿Qué es un álbum? Algunos dirían que es algo que guarda momentos. Cuando la tecnología nos arropa, imagino un álbum con imágenes, con escenas del pasado, con sonidos, con voces que ya no existen, con olores lejanos, con sensaciones. Un álbum en el que, con un dedo en la imagen, se puede sentir lo que pudimos sentir entonces, probar el sabor de aquel cumpleaños, de aquel día de las madres con paella. Un álbum que nos brinde aquella tremenda borrachera en la que nos sentimos bien, seguros entre amigos y familia, entre recuerdos. Un álbum que nos permita vivir ese susto olvidado voluntariamente y retrotraer sus consecuencias. Un álbum que, en resumen, haga renacer retazos de vida que la ingrata dinámica hace enterrar y caer en una gris situación, llena de sabores, olores, sustos y desengaños ya olvidados, para volver a enterarnos que vivimos la misma vida de entonces, que nos haga sentir que somos lo mismo y tomar o evitar decisiones, situaciones, que nos hagan aparecer movidos en las nuevas fotos, tal vez borrados de las nuevas fotos… ¡click!


21-10-05 | Leído 1162 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



dime...¿qué encierras?



¿Qué encierra tu mirada gacha? ¿Qué encierran tus manos dubitativas, con gracia pecaminosa? ¿Qué formas furtivas dibujan tus piernas al caminar? ¿Qué felicidades y dolores oculta tu piel? ¿Qué tipo de dirección toma tu pelo cuando sopla el viento? ¿Qué palabras son las primeras de escapar de tu boca cuando sientes mi calor? ¿Qué piensas cuando cierras los ojos en mi presencia? ¿Qué crees que dejas cuando me das la espalda y te alejas? ¿Qué cosas recuerdas más cuando estás lejos? ¿Qué cosas te hacen lagrimar, dormir poco? ¿Que pensamientos te entretienen cuando permaneces lejos? ¿Qué novedades te ayudan a no pensar que me necesitas? ¿Qué pensaste justo antes de decidir regresar? ¿Cuál fue el gatillo al que le debo el favor? ¿Qué puedes estar esperando para el momento en que nos encontraremos? ¿Qué temores conservarás al estar de nuevo a mi lado? … ¿Qué sueñas ahora, que hemos dado la vuelta al mundo y lo mejor que encontramos seguimos siendo nosotros, lo nuestro?


01-11-05 | Leído 556 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Dónde quedaron esos días...



¿Dónde están aquellos días de estar juntos? ¿Dónde quedaron las conversaciones que entre todos tanto disfrutábamos? ¿Qué fue de la mesa que nos veía discutir, reír, rezar? ¿Qué hicieron con aquella casa, en la que cada cosa estaba puesta de una manera mágica? ¿Por qué crecemos sin la posibilidad de fabricar algo igual? ¿Será la escasez de dificultades, la falta de unión para la dificultad, para la necesidad entretenida? ¿Dónde están las prendas viejas que nos acobijaban como nada más lo ha hecho en estos días? No había mucho brillo, pero se veía bien cuando llegaban quienes más nos querían, quienes más nos cuidaban, quienes, tal vez, no sabían decir las palabras que ahora manipulamos vacía y abusivamente. No me enteraba si faltaba algo, pero, seguramente, no sobraba nada… todo estaba en su punto, en su momento. Ningún exceso hacía que la diligencia de cuidar los tesoros logrados fuese emocionante. Esos tesoros, esos que nunca sirvieron de chantaje, de bofetada, de manipulación, eran las más vistosas vestimentas de quienes, sin saberlo, hicieron nacer y crecer mis conversaciones internas, mis sueños, mis benditas disyuntivas entre el bien y el mal. Voy a ver cómo me levanto y miro lo que llevo dentro, para ver si queda material para reproducir en otros, en mí mismo, la riqueza que se me otorgó y que no veo esparcida por ningún lado.


22-06-06 | Leído 1634 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Dulce letargo



Casi estoy dormido. Han pasado las horas y abro los ojos sólo para saber que estoy aquí; luego los cierro y caigo de nuevo en el letargo de una tarde que pasa sin ser escuchada. Siento las almohadas apartándose cada vez que me muevo, las cobijas abrazarme sin pedirlo. No puedo despertar ni queriendo…y no quiero. Es como si me meciesen, como si me acariciasen la cabeza, como si masajeasen la espalda. Ni siquiera el más áspero de mis pensamientos puede romper con la capa de tranquilidad enfermiza que me atrapó hoy. Nadie parece poder ser escuchado, visto, determinado por mis sentidos limitados por una dulce somnolencia. Todos estos cientos de minutos, miles de segundos han sido un solo bostezo, que me deja sonriendo mientras lagrimo. Los suspiros y gemidos que no me abandonan desfilan en mi cuarto, como liberando el sutil demonio que los invocó al principio. Es un conjuro extraño, donde han asistido a mi habitación dioses, brujas, y otros seres mágicos que con telas de araña y soplidos me impiden levantarme. Después de luchar por un instante, sólo puedo rendirme y vender un trozo de vida al sueño, dejando mis sentidos sin sentido, ahogando mis terrores y mortificaciones en un amasijo de retorcijones inútiles.


20-03-06 | Leído 632 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El amor no es uno



El amor no es uno, son varios; hay amores formales, amores de etiqueta, de contrato y firma; hay amores informales, traviesos, desatados, libres. Existen amores cobardes, que no llegan a ser amores (como dice Silvio); hay amores locos, ciegos y peligrosos. Hay amores de flores, de colores y suavidades; hay amores de guerra, de dolor y muerte; hay amores urbanos, con smog, con colas y ruidos de sirena; hay amores de campos, de lagos y cielos limpios. Hay amores viejos, amores tranquilos y confiados; hay amores nuevos, relucientes, que brillan, aunque sean segundos; hay amores de violines y orquestas; hay amores de islas, de playas, de una embriaguez cualquiera; hay amores de cristales, de oficinas, de espejos y escritos; hay amores de flores, de cenas, de sortijas, de viajes; hay amores tímidos que apenas saben que son amores; hay amores de shorts y franela, de goma y cotidianidad; hay amores platónicos, de largavistas, de esperas sin sentido, de esperanzas perdidas; hay amores de presencia, de desgaste, demoledores; hay amores saludables, que nutren y nos ponen rosados; hay amores de detalles, de presencia; hay amores de recuerdos, de pérdida, de aprendizaje; hay amores ingratos, desgraciados, enfermos; hay amores de todos los colores, de todos los tamaños, de toda ocasión...


05-01-06 | Leído 752 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



El año nuevo...



Las gotas que quedaron en el cristal me miran, y entre todas me preguntan cómo es que me siento, de verdad. Al fondo, la ciudad bañada, limpia; el cerro de siempre, con lentas estolas de algodón, despierta y comienza a mirarnos como con sueño, como con ganas de seguir arropado, sumido en la indiferencia que brota en su noche. Cada vez hay menos gotas, y todas van dejando su marca en el cristal. El sol, invisible aún, todavía pelea con el abrigo del cerro, para ver si éste se deja calentar, a ver si comienza a trabajar. De nuevo saludos. De nuevo caminares. De nuevo despertares. De nuevo estamos en los primeros minutos del tiempo para el que se prometió en un ataque de embriaguez. Sin eliminar los miedos y estorbos que han estorbado, pretendemos seguir caminando hacia esa meta con sonrisas tempraneras que encierran siempre a la postergación, a la tristeza potencial de saber que el tiempo pasa y nos resistimos con toda la necedad a dar el primer paso, para dar cabida al segundo, al tercero. El sol aparece tímidamente, estableciendo que este día es un día “normal”, sin magia por fuera de nosotros. El cerro nos podría ayudar un poco, explicándonos que su belleza proviene de nuestra percepción, que no es sólo un cúmulo de tierra con árboles encima, si quisiésemos. Sólo pocas gotas van viendo cómo los viejos pensamientos van bajando mis párpados hasta dejarlos en su estado “normal”. ¿Cómo hago para inyectar magia a un cúmulo de gente haciendo una cola? ¿Cómo se pueden iluminar los ojos de quienes caminan solos desde hace rato, y por un tiempo más? ¿Cómo puedo ver en los demás el deseo de compartir que todos callan? ¿Qué puedo conseguir recorriendo las calles, las casas, las miradas, tropezando con mis propios pies, si lo que busco es algo de romanticismo, de tranquilidad, de paz? ¿Dónde debo buscar, si sólo puedo ver desde afuera, desde donde todo se disfraza de otras cosas, donde la precaución es miedo, donde el cariño es miedo, donde el valor es miedo? Feliz Año… ¿Nuevo?


02-01-06 | Leído 773 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El azul burlón



Amaneció triste, gris. Amaneció sin ganas. Amaneció con tedio y sueño. Caminaron las horas y nada salía bien; todo era torcido. Parecía uno de esos días fabricados para joder. Me enojé, me aislé, me prometí cabalgar el malestar hasta que llegase la noche y caer dormido con la intención acabar con este desgraciado día.
Pero cuando estaba tomando impulso para cabalgar, con un dolor de cabeza en mis bolsillos, con un “no” a flor de piel, y con mala disposición de sobra, el cielo me jugó una mala pasada y comenzó a aparecer en su uniforme azul, cesó la lluvia y se secaron los caminos. Es una burla a mis desgracias bien planificadas. Es una sacada de lengua a mi tristeza bien fundada.
Ahora no sé qué hacer con las sonrisas del alrededor, en el cielo azul, en el verde que invita a ser feliz. No sé qué hacer con la frustración huérfana, sin fundamento, sin razón aparente, que solo existe en un vacío baúl de amargura…


22-02-06 | Leído 752 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El bueno y el malo. Reflexión



Todo es observación, análisis y reflexión hasta que se aparecen mis amigos de discurso, el bueno y el malo. Resulta demasiado fácil, como para rechazar, pensar que todo es igual que siempre, que todos somos igual que siempre. Es tan fácil pensar que nada cambia, que nadie cambia, que se hace irresistible tener la razón. Afortunadamente, cuando todo se me enreda y comenzamos a ver que algunas cosas no tienen explicación, podría estar a punto de descubrir algo de verdad “bueno”. Quienes han sido malos, siempre necesitarán ser castigados para que comprendan su error eterno, perpetuo. Quienes han sido buenos, por su parte, merecerán nuestra atención, bondad y favor hasta que desaparezcan del mapa. Momento bendito es cuando la gente a quien quiero, a quien conozco bien, comienzan a bailar la danza macabra de pertenecer a los buenos y a los malos. El zigzagueo me confunde, me deja sin vista. No puedo, rápidamente, establecer qué tipo de pecados se manejan, qué tipo de categorías hay para estas formas extrañas. Tal vez se me haga más fácil cuando vea el suelo y vea una parte de mis pasos más allá de la raya de los chicos buenos. Tal vez se nos haga más necesario pensar en aquellas cosas que siempre hemos hecho de una manera más concienzuda, más libre, más abierta, porque ese derecho si lo tengo. Tal vez sea derecho de quienes me rodean que me abstenga de juzgarlos. Tal vez, desde ahora, comience a verlo todo más como las hojas en el viento, y no más como un montón de prejuicios estáticos, colgados de la ceguera y el aislamiento.


28-11-05 | Leído 253 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El bueno y el malo. Reflexión



Todo es observación, análisis y reflexión hasta que se aparecen mis amigos de discurso, el bueno y el malo. Resulta demasiado fácil, como para rechazar, pensar que todo es igual que siempre, que todos somos igual que siempre. Es tan fácil pensar que nada cambia, que nadie cambia, que se hace irresistible tener la razón. Afortunadamente, cuando todo se me enreda y comenzamos a ver que algunas cosas no tienen explicación, podría estar a punto de descubrir algo de verdad “bueno”. Quienes han sido malos, siempre necesitarán ser castigados para que comprendan su error eterno, perpetuo. Quienes han sido buenos, por su parte, merecerán nuestra atención, bondad y favor hasta que desaparezcan del mapa. Momento bendito es cuando la gente a quien quiero, a quien conozco bien, comienzan a bailar la danza macabra de pertenecer a los buenos y a los malos. El zigzagueo me confunde, me deja sin vista. No puedo, rápidamente, establecer qué tipo de pecados se manejan, qué tipo de categorías hay para estas formas extrañas. Tal vez se me haga más fácil cuando vea el suelo y vea una parte de mis pasos más allá de la raya de los chicos buenos. Tal vez se nos haga más necesario pensar en aquellas cosas que siempre hemos hecho de una manera más concienzuda, más libre, más abierta, porque ese derecho si lo tengo. Tal vez sea derecho de quienes me rodean que me abstenga de juzgarlos. Tal vez, desde ahora, comience a verlo todo más como las hojas en el viento, y no más como un montón de prejuicios estáticos, colgados de la ceguera y el aislamiento.


28-11-05 | Leído 292 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El cerro El Ávila, en Caracas, Venezuela



Qué pedazo de universo ahí detrás de ese cristal, que deja hipnotizada la sensibilidad. Qué podrá ser lo que se esconde y aún así, se muestra. Qué será lo que sabe bien sin haberlo tocado. Es un espacio bendito, predestinado, único. Es un espacio que se mueve y acompaña. Es un espacio que estuvo antes que nosotros y estará aún después, sometido a los eternos elogios, a las miradas que cuestionarán y reconocerán su majestad. Pleno de sol o privado de él; desnudo o arropado de algodones viajeros, siempre tiene una mirada para nosotros, para quien quiera. Oculto a los ojos de la ignorancia indolora, duerme y despierta enfrente de su audiencia, la mitad atenta, la mitad adormecida… una que otra mirada perdida. A veces caminado, a veces paseado, tiende sus alfombras de modo ingenuo para que sirvan de puente entre lo normal y lo especial. Incomprendido, castigado, constante, entregado, casi inmune. Sonríe por la bendición de, a menos, no ser culpado de nada de nuestros adentros. Portentoso monumento al borde de la ciudad no podría ser menos que un cementerio de miradas, de sueños, de suspiros, de lágrimas.


12-07-06 | Leído 1334 veces | Recibió 6 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El día pasa y yo sólo lo veo



El sol va corriendo. Su luz hace avanzar las sombras mientras nadie parece notarlo. De repente parece haber asomado en el amanecer. De repente pareció salir e iluminar las inmensidades azules y naranjas. De repente parece hacer calor. Muchos “de repentes” que no lo son. Muchas excusas para no ver que el tiempo sigue avanzando, como el invento mutilador que es, que siempre será. De repente, es mediodía y no he hecho mis quehaceres. Se me pasó la mañana no sé en qué, y ahora tengo menos posibilidades de completar lo que todavía no he definido ser mi jornada. Pasó el mediodía y se supone que debería estar a resguardo del sol, en alguna estructura hecha por mí mismo. En cambio, siento dolor en la espalda, en la cara, en mis manos. La luz es fuerte y se me hace difícil ver el comienzo retardado de mi camino, pero, por lo que ha pasado, si no me muevo, no llegaré a ver el ocaso…tal vez, ni el atardecer. Debo construir, imagino que desde adentro hacia fuera. Debo sentir que todo se construye solo, con un esfuerzo mínimo, provocado por la alegría que, a esta hora, me agacho a recoger.


24-05-06 | Leído 740 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El dialoguito ese... ¡ése!



- ¿Te canta?
- No
- ¿Baila contigo?
- No
- ¿Te dice cositas lindas?
- Tampoco
- ¿Te dedica tiempo?
- No
- ¿Recuerda los momentos buenos?
- No
- ¿Lo vas a dejar?
- ¡Qué va! ¿Estás loca?
- …Y , ¿Por qué estás con él desde hace tantos años?
- Porque me quiere.


13-03-06 | Leído 696 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El fin, donde esté, se acerca.



¿Cuándo comprenderemos que todo se acaba? ¿Cuándo nos daremos cuenta de que el fin existe? ¿Cuándo entenderemos que cuando llega ese momento, tal vez no supimos predecir?
Tal vez, cuando lo sepamos, comencemos a hacer las cosas que habemos de comenzar. Vamos flotando en un letargo de inactividad de todo espectro. Vamos sin saber adónde, desde dónde. Una cosita aquí, otra allá, nos asegura el entretenimiento…seguro podemos pasar una vida así, sin comenzar nada que la muerte nos venga a arrebatar. Los años pasan lentamente, pero sin detenerse; son como un barco que avanza mientras se hunde, con su agujero que crece con nuestra indiferencia, hasta que el miedo, como ave de rapiña, se posa sobre una esperanza moribunda, que trata de respirar para comenzar algo, justamente en el momento en que debe terminar.


04-04-06 | Leído 625 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



el flujo aquel...



Hay un flujo en las cosas, un flujo natural. Es lo más parecido a un equilibrio, al avance del agua por cualquier terreno. Las cosas fluyen, y al encontrar un estorbo, se tiende a rodearlo o a eliminarlo con el tiempo. Si es cuesta abajo, simplemente cae sin explicar, sin discernir. La fuerza es sólo un componente, el terreno es el complemento. Habrían canales, represas, y cuando lo los haya, habrá derrames, desbordes, tragedias, calamidades. Es la libertad sin límites, sin restricciones, con los peligros y satisfacciones a los que haya lugar, siempre con espacio al arrepentimiento inútil, que no repara.


04-08-06 | Leído 376 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El miedo



El miedo no da miedo. El miedo fastidia. El miedo es el producto de haber acogido una prisión. Reconocerse como cobarde es reconocerse como presidiario. Es reconocerse como quien rechaza la libertad como medio para quitarse el miedo a patadas, urgentemente. La libertad, cuando se supone plena, da mucho miedo. Pero cerrar el propio camino es una decisión a la que todos tenemos derecho. Ser infeliz voluntariamente, adrede, es algo que nadie puede negarnos; por eso, es que lo decido, lo decido en silencio, con los ojos cerrados, con lágrimas de áspero paseo. Camino hacia mi puerta, y antes de cerrarla echo un último vistazo a la luz que entraba. Con una barrida de mi vista y mi corazón por lo que pudo ser y decidí que no será, mi mano sudorosa empuja la puerta a la que, de ahora en adelante, no tendré acceso. Esa será mi sanción, no poder acceder a la llave que acabo de tirar. Mientras tanto, mientras viene lo que temo, me sentaré en medio de este cuarto oscuro, y miraré cómo se retiran, lentamente, los resplandores que se mueven por la rendija de la puerta. Mientras espero lo que escogí, mis pupilas se dilatan y se acostumbran a ver lo que pueda encontrar en medio de la falta de luz, de guía, entre gemidos cercanos de otros que ejercieron su derecho...


21-03-06 | Leído 701 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El siempre foráneo yo



Los cantos de los gallos y el cacareo incesante de las gallinas, dicen cada día, que la expresión es lo más importante. Sacar lo que se piensa, lo que se siente, hasta con cierto adorno, con cierto ribete. Conocerse, acariciarse por dentro, saberse vivo y comprometido con algo, con cualquier cosa, con lo más ridículo que uno pueda soñar. Y mientras digo esto, miro hacia un lado, no sé si hacia abajo, y miro rígidas fracciones de vida provocadas por necesidades más enfáticas, aún más viscerales que las mías, que las que me empujan a decir tantas cosas, a dar forma a mis más íntimos berrinches existenciales. Es otro tipo de hambre; es otro tipo de incapacidad, más permanente, más imponente. Son paredes que no muestran peldaños, que no dejan ver saliente donde apoyar el pié para impulsarse y salir del encierro. Son ignorancias menos voluntarias, pero más definitivas. Es el agua al cuello, es nariz y boca tapada, sin permitir algo de aire pasear por la tristeza imperceptible, inconcebible, que vigila y controla desde la oscuridad. No tengo argumento inteligente. No puedo apoyar en nada que se me pueda ocurrir… la cuerda que agarra el cuello no da más, ni un ápice a favor de nadie. Con mi capa no puedo arropar a nadie. Veo a todos desde lejos, pero con tanto dolor ignorante de mi parte. Crecí en otro entorno. Crecí entre espinas más redondeadas, más fáciles de esquivar. La indiferencia era entonces una buena herramienta para crecer, para ver sólo los colores pastel, para escuchar sólo los cantos de las aves y del agua al caer. Crecí en medio de una felicidad que ahora me parece desconsiderada, burlona y silenciosa, que me parece hipócrita; y lo peor, es que no puedo dejar de jactarme de ello, aún mirando y oyendo los gritos del otro lado, los lamentos que no sé curar, las heridas que tienen parte de mi nombre en algún lado que no deja de sangrar.


01-10-06 | Leído 656 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



El siempre foráneo yo



Los cantos de los gallos y el cacareo incesante de las gallinas, dicen cada día, que la expresión es lo más importante. Sacar lo que se piensa, lo que se siente, hasta con cierto adorno, con cierto ribete. Conocerse, acariciarse por dentro, saberse vivo y comprometido con algo, con cualquier cosa, con lo más ridículo que uno pueda soñar. Y mientras digo esto, miro hacia un lado, no sé si hacia abajo, y miro rígidas fracciones de vida provocadas por necesidades más enfáticas, aún más viscerales que las mías, que las que me empujan a decir tantas cosas, a dar forma a mis más íntimos berrinches existenciales. Es otro tipo de hambre; es otro tipo de incapacidad, más permanente, más imponente. Son paredes que no muestran peldaños, que no dejan ver saliente donde apoyar el pié para impulsarse y salir del encierro. Son ignorancias menos voluntarias, pero más definitivas. Es el agua al cuello, es nariz y boca tapada, sin permitir algo de aire pasear por la tristeza imperceptible, inconcebible, que vigila y controla desde la oscuridad. No tengo argumento inteligente. No puedo apoyar en nada que se me pueda ocurrir… la cuerda que agarra el cuello no da más, ni un ápice a favor de nadie. Con mi capa no puedo arropar a nadie. Veo a todos desde lejos, pero con tanto dolor ignorante de mi parte. Crecí en otro entorno. Crecí entre espinas más redondeadas, más fáciles de esquivar. La indiferencia era entonces una buena herramienta para crecer, para ver sólo los colores pastel, para escuchar sólo los cantos de las aves y del agua al caer. Crecí en medio de una felicidad que ahora me parece desconsiderada, burlona y silenciosa, que me parece hipócrita; y lo peor, es que no puedo dejar de jactarme de ello, aún mirando y oyendo los gritos del otro lado, los lamentos que no sé curar, las heridas que tienen parte de mi nombre en algún lado que no deja de sangrar.


01-10-06 | Leído 330 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



En el silencio...



En medio del silencio, todo se sabe, todo se escucha. Cuando duermen los ruidos, el entretenimiento, cuando es imposible distraerse, muy a pesar nuestro, comienza el discurso de la quietud. La respiración llega a su lentitud, los ojos pierden interés y la mente comienza a desarroparse. Al bajar la niebla del día, quedamos solo nosotros, solos, sin máscaras. Tus pensamientos comienzan a aparecer en forma de suspiros en alteración. Tus inquietudes piden audiencia. Tus miedos no pueden escapar a través de tus párpados… y yo lo siento. Como alfombras que enmudecen las caídas, el ruido durante el sol se silencia, pero ahora no. Ahora se escuchan tus esperanzas caer al piso, rodar por la habitación. Tu inconformidad suena como abanico que perturba el sueño. Tu impotencia cierra tus manos, mientras una lágrima suena al caer en tu almohada.


25-09-06 | Leído 679 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



En estos días



En estos días me he sentido desubicado. He sentido que quienes están a mi alrededor no toman una pizca de lo que he expresado como algo válido. Me siento un desajustado social para quien sólo importa un montón de tonterías imprácticas, desechables a priori… no sé, raras. Cuando comento mi situación, cada uno me brinda el consejo sano, el que se supone da un amigo; pero difícil e recoger lo que espero, lo que necesito. Creo que, para mi desgracia, quien tuvo la oportunidad de conocerme no lo hizo. Íntimamente, siento un desperdicio, algo irrecuperable, con la oportunidad de un pasado fértil, fructífero, entonces esperanzador.
Me siento a veces el criminal que quiere acabar con todo, de un plumazo, repentinamente. Siento que me miran ojos temerosos de que no seguí el consejo estándar, la receta aquella “que todos debemos seguir” para preservar una familia en crisis.
Pero nadie sabe nada. Nadie conoce mis eternos momentos de contemplación; mis interminables noches, días y mañanas de reflexión profunda, constructiva, ¡vital, coño! Nadie se imagina que mis decisiones se deben a algo tan valioso como lo que dejo atrás, a la conclusión infinitamente difícil que tejí durante años de lo que debe ser mi vida. Ni se imaginan los minutos de llanto recuperador y reconciliador que tuvieron que existir en silencio, como válvula de escape. Nadie sabe nada, ni siquiera el más cercano; ni siquiera quién me parió o quién se echó los palos conmigo.
Estoy desconcertado. Aparte de por mi problema primario, por lo raro y desajustado que he resultado. Creo que perdí mi tiempo conversando con quienes me escuchaban sin entenderme, tal vez por un respeto mal entendido; tal vez por falta de experiencia compartible.
Ahora sé que estoy solo.


06-11-05 | Leído 472 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



En la inmensidad



Camino en la inmensidad de una playa. Siento el viento en mi cara, en mi cuerpo. Aunque llegué con algunas lágrimas en los ojos, se secaron hace un rato con la fuerte brisa. El suave sol de esta hora da los buenos días y calienta la piel fría de encierro, de aislamiento, de indiferencia. Casi imperceptiblemente, mi contaminación va resquebrajando su costra de empeño y se va dejando llevar. Siento que cuando el agua llega a mis pies, regresa al mar con retazos de mis males, dejando gotas de bienestar adheridas por aquí, por allá, en una espuma de cosquillas. Sólo hay azul, verde y arena. Sólo estoy yo. Los buenos recuerdos se cuelan por mis oídos, en el ruido de las olas que se repiten infinitamente. Las esperanzas escondidas se desperezan y salen a pasear a mi lado. Camino en la inmensidad de una playa y sé que no soy el mismo que llegó, y aunque sé que no puedo llevarme todo esto conmigo en mi viaje de regreso, sé dónde está… sé dónde estoy.


06-10-06 | Leído 615 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



En medio de la corteza... salen



En medio de la corteza, las grietas crecientes dejan salir los buenos colores viejos, de verdes, naranjas y sus brillos. En medio del endurecimiento que provoca el viento, la quietud, la lluvia desatendida, se puede ver la sonrisa de lo usualmente oculto, de lo eventualmente olvidado. La paradoja en que lo sutil, lo débil y lo blando se abre camino por entre lo agreste, es una bendición no comprendida aún en este mundo de teoremas e instrumentos; paradoja que por ser tan físicamente aceptada, resulta increíble de doblar, de quebrar. Lo increíble de una flor en un barranco, una planta en medio de la ciudad, una semilla germinada donde le dé la gana, es una muestra de nuestra necedad, de nuestra necesidad de creer en la adversidad como nuestra guía. Pero no importa cuán imbéciles seamos, igual seguirán abriéndose grietas de éstas, de las benditas, y dejarán salir, muy a nuestro pesar, una sonrisa invencible.


27-10-06 | Leído 359 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



En un centro comercial...



Es de noche. Es un centro comercial. Es la ventana que da al estacionamiento. Es un oscuro laboratorio iluminado con medias luces, con neón, con postes, con linternas. La gente camina, se acompaña, se besa, discute, se muestra multitudinariamente indiferente. Las luces titilan, parpadean, casi como cada alma que pasa por aquí. Se nota felicidad en las miradas, tristeza en los párpados, superficialidad en el saludo…pero eso es lo que hay, lo que reina, lo que gobierna. Las atenciones desfilan temprano, cuando hay gramos de conciencia en los comensales. Las conversaciones acerca de nada se pasean mientras se espera el momento de menor escrúpulo, de menor miramiento. Todo comienza a girar y las palabras cambian de color, de sentido. Afuera, las luces que no se enteran de nada, hacen su trabajo, siempre el mismo, siempre nada. Afuera, la otra gente, que sólo ve lo que vive, ni imagina que hay otros mundos, otras realidades a punto de ebullir.


20-01-06 | Leído 849 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



En una palabra...



Caminar. Caer. Fracaso. Depresión. Amanecer. Luz. Sonrisa. Caminar. Caminar. Caer. Rabia. Reproche. Promesa. Dormir. Desesperanza. Monotonía. Mirar. Mirar. Cuestionar. Pregunta. Levantarse. Fuerte. Invencible. Caminar. Correr. Correr. Correr. Caer. Llorar. Llorar. Rabia. Promesa. Promesa. Caminar. Miedo. Caminar. Caminar. Caminar. Tranquilidad. Caminar. Mirar. Correr. Miedo. Caminar. Mirar. Mirar. Caminar. Correr. Correr. Miedo. Caminar. Alegría. Caminar. Respirar. Sosiego. Dormir. Descansar. Amanecer. Sonreír. Incertidumbre. Sonreír. Miedo. Sonreír.


22-06-06 | Leído 541 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Encerrado...¿por fuera?



Me siento bien hasta que pienso en la aprobación de quien no soy yo. Por qué estando tan solo me siento tan bien, tan construido, tan en el aire, y cuando abro la puerta el vandalismo me hace su víctima? Sólo cerrando con fuerza en el cerrojo el silencio me brinda paz, la media luz me regala claridad. Me costó mucho llegar aquí, donde me siento en familia estando sin compañía, y, sin embargo, de vez en cuando me carcomen las ganas de mirar hacia fuera, de sentir lo bueno de mi pasado. Me costó tanto el camino hacia aquí, y sin embargo, abro la ventana y me asomo hasta que me aturdo; abro la puerta hasta aturdirme de ebriedad, abuso y laceración, para sólo cerrar de nuevo y descansar sin molestias de fuera. Son ciclos los de abrir y cerrar. Son vueltas que doy, mareándome cuando las hago muy rápidas, muy frecuentes. He conocido a otros que también caminaron fuerte hasta llegar a su refugio, a su escondite, y es tan difícil compartir el malestar de sufrir de lo mismo, sin querer mencionarlo. Hasta ahora no puedo saber si quien está fuera de too soy yo, si quien está saqueando, desechando ilusiones propias y ajenas soy yo.


09-06-06 | Leído 571 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



engañosa pose



Estaba ahí parado y decidí saber de mí. Pues, estaba yo con media respiración contenida, con todos mis esfínteres contraídos, con una mano apretando a la otra y un “no” en mi boca para contestar cualquier propuesta. Mi cinturón bien apretado, como conteniendo lo prohibido. Los dedos de los pies en un movimiento continuo, casi armónico, casi gracioso. El ceño fruncido y mis labios presas de mis dientes indecisos, nerviosos. El dolorcito de cabeza y en la panza recordándome mi mal día… lo normal, pues. Pillé a mis ojos buscando no sé qué, ayudados por los movimientos de radar de mi cabeza. Sin embargo, con toda esa fiesta macabra por dentro, sigo ahí parado, pensando que paso un buen rato, un rato necesario, cuando más bien quisiera estar solo, llorando, tal vez preguntándome cosas cuya respuesta siempre he temido


21-10-05 | Leído 535 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Engreida



Cree que se acabó. Cree que con decirlo, basta. Cree que con razonarlo, basta. Cree que con el silencio y la distancia, basta. Cree que con reemplazos y trucos de cámara, basta. Sobran las buenas posibilidades de cortinas de humo, de dilaciones, de mentiras blanco oscuro…claro que sobran. Valiente decisión, esa de irte, de dejarme solo, de dejarme pensando. Afortunadamente, sé que no estarás bien. Sé que estarás tan mal como yo, y que una lágrima mía será una tuya. El amanecer del día de hoy te dejó la brillante posibilidad de arruinarlo todo. Todo, que aunque parece nada, es mucho. Y si no es mucho, al menos es lo mío, es lo tuyo. Corres hacia sitios distintos. Tus ojos verán cosas distintas de una fantasía crónica, que vino sin ser invitada y no quiere irse. No es tan fácil. Lamento no poder apoyarte en tu proyecto de rechazo mutuo. Si se pudiese gobernar en ese tipo de menesteres, no existiera el romanticismo que deseas aniquilar. Lo siento, pero lamentablemente, es algo personal.


21-03-06 | Leído 771 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Eres agua



No veo tus ojos, pero los podría dibujar. No siento el olor de tu piel, pero lo podría adivinar. Tus manos no me acarician, pero siento que algo recorre mi cuerpo…y no pregunto. Podrías estar a mil kilómetros, pero dices y contestas desde enfrente de mí. Estas sin estar. Vives y acompañas a pesar de tu invisibilidad. Recuerdo tu voz inaudible. Tu falta de presencia hace que te sienta a mi alrededor, entrando por las rendijas de cualquier ventana mal cerrada, por los escondrijos de mis deseos reprimidos, por cualquier impulso eléctrico que se genere en mi habitación. Se conocen las palabras sin acento. Se sienten las sonrisas remotas. Se observan las escaramuzas de líneas escritas que se enrollan por mis dedos y me obligan a escribir vocablos que no me atrevería. Estoy invadido por una sensación impersonal, etérea. Es como si hubieses usurpado los estados del agua; me llueves, me mojas, te evaporas y quedas rondando como una nube lasciva, burlona, y a la vez, atenta y condescendiente. Tal vez seas mi cielo azul. Tal vez seas lo me lo tapa.


04-01-06 | Leído 2182 veces | Recibió 9 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Eres sin ser



Eres la sombra que desaparece en la esquina. eres un borrón sobre tantas palabras. eres humo disipándose. eres un corte de luz durante la final de fútbol. eres un reloj parado. eres un ratito de tren detenido. eres la risa que se escurre sin escucharse. eres un par de ojos miedoso que corren sin zapatos. eres unas manos lindas que no acarician. eres un no sin firmeza y un si mentiroso. eres una espalda en la multitud. eres una presencia negada. eres un vacío de propuestas. eres un futuro inmediato con flojera. eres pero no eres...eres sin ser.


15-11-05 | Leído 242 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



eres...



Eres la sombra que desaparece en la esquina. eres un borrón sobre tantas palabras. eres humo disipándose. eres un corte de luz durante la final de fútbol. eres un reloj parado. eres un ratito de tren detenido. eres la risa que se escurre sin escucharse. eres un par de ojos miedoso que corren sin zapatos. eres unas manos lindas que no acarician. eres un no sin firmeza y un si mentiroso. eres una espalda en la multitud. eres una presencia negada. eres un vacío de propuestas. eres un futuro inmediato con flojera. eres pero no eres...eres sin ser.


25-10-05 | Leído 582 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Es mirar por primera vez



Es mirar por primera vez. Es quitar la venda olvidada y abrir los ojos ante la belleza de un verde que invade las sensaciones. Es decir “no puede ser”. Es darse cuenta de ser el verdugo propio, inexplicable; pero parece no importar ahora, ahora que lo que ocurre es tan descabelladamente bueno, ahora que no caben detalles perniciosos en lo que se ve. El recuerdo se doblega. El sufrimiento desapareció de repente, después de ser nuestro pan. Si borrasen mi pasado precisamente ahora, no me importaría, porque acabo de experimentar la misma experiencia, el mismo efecto. Siento remotamente que hay gente a mi lado, celebrando, congratulando, pero en un reflejo de mis brazos, me deshago de lo que me pueda tocar y me entrego a esta sensación de poder flotar, de disfrutar sin esfuerzo, sin límite, sin pago de deudas pasadas. Este momento es mío, y aunque, afortunadamente, otros pueden celebrar, ninguno podría sentir lo que siento, ninguno podría saber a lo que me aferro desde ahora… igual no entenderán, para bien o para mal.


12-09-06 | Leído 363 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Es música



La música llega de lejos. Al principio, no te mira. Se sienta lejos, pero no mucho. Se escucha, pero todavía…nada. Se oye hablar, sabe que la escuchas, sólo que no la miras. Pasa el rato y luego de disimular, te sientas un asiento más cerca. Sin sentirlo, alrededor de ti comienzan a pasear notas, melodías, cadencias hipnotizantes que te hacen buscar con la mirada su origen, pero es inútil. Disimulas lo posible, pero tu cuerpo te pone en evidencia. Sientes un repentino toque en el hombro, y, al voltear, ves a una chica que coquetea en tus oídos que te eriza la piel, que te trae recuerdos, que impone su dominio. Tu cara de odiota deberá despertar de vez en cuando para no caer presa del carcelero de turno. Un rato indeterminado, de repente sientes tedio, fastidio. Sientes que todo está muy quieto. Sientes que, luego de ver a los lados, no hay nada que te siga atando a ese lugar. De repente sientes una libertad impuesta: ¿quién quitó la música?


20-01-06 | Leído 538 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Esa visita



Es bonito pensar que cuando alguien muere va a un sitio mejor, con leones y venados, como en los dibujos del catesismo; que comienza un nuevo camino. Nos conviene creer esto y no pensar que simplemente se apagó una vida, que se acabó todo. Sin embargo, para los que quedamos de este lado, la segunda opción parece ser la válida. Aun así, desperdiciamos el tiempo, botamos a la basura las oportunidades de aprender, de disfrutar mientras se crece. Cada vez que alguien se va, nos reunimos en grupos y repetimos exactamente las mismas reflexiones, las mismas de la vez anterior y de la anterior a ésa. Las repetimos y no aprendemos, no actuamos, no cambiamos ninguna dirección, no nos damos cuenta de nada nuevo. ¡Qué payasada! Que payasada tan costosa. Es como el cuento de la inundación y el necio que esperaba la ayuda de Dios.
Se nos olvida rápidamente la lección, nos hacemos los locos con una habilidad de pillo. Para cada uno de los ausentes, ya la vida se fue, sin planificación previa; se quedaron tantas cosas por hacer y, cónchale vale, no presté suficiente atención a mi gente… si hubiese tenido un poco más de tiempo… Pero para los que todavía andamos por ahí, todo seguirá siendo pospuesto, esperado con tranquilidad ¿cuál es el apuro, si todo tiene su momento? La felicidad llegará en el futuro…ya van a ver.
Cuando llega esa visita, parece cuando estamos leyendo el mejor de los libros y, un buen día, alguien con más poder nos lo quita y arranca las últimas páginas, donde estaba el final feliz que creíamos que tenía, sin derecho a pataleo; y si hubiese derecho a pataleo, con seguridad argumentaríamos puras necedades y saldríamos aplazados de todas maneras.
Después de presenciar tantas visitas de ésas, y ver su inevitabilidad, ya no creo que sean visitas, sino que más bien vive con nosotros.


06-11-05 | Leído 447 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Esclavitud voluntaria (Inspirado por Candy)



¿Qué clase de esclavitud es la voluntaria? ¿Qué clase de presidio es aquél donde uno mismo es quien entra en la celda, cierra la puerta y tira la llave donde no se puede, ni siquiera ver? ¿Qué fuerzas oscuras hacen que caminemos donde no se puede ver, sintiendo que si se puede? ¿Por qué nos empeñamos en ir contra una corriente de miles de años, de muchas generaciones, en las que un mismo consejo de cómo hacer las cosas prevalece; en ir en contra de los que han sobrevivido y seguir, con los ojos cerrados a los que han fallado, a los que no se les reconoce mucho? ¿Valdrá tanto un sueño, un ideal, un beso no dado aún?


19-12-05 | Leído 1188 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Esperando y con una sonrisa



Esperando y con una sonrisa. Esperando y con toda la esperanza en el hombro. Esperando como contando los minutos, faltando, tal vez, años. Cada mañana, al amanecer, se levanta viendo a ver si aparece en el camino de venida. Se toma el café, y en la ventana se recuesta moviendo los árboles y montañas con los ojos. Pasa el día; arregla la casa, mueve el desorden, limpia sin parar, evitando cualquier sorpresa, cualquier desacomodo. Aunque sus ojos ya cuentas las líneas de la espera, su sonrisa muestra que no es suficiente el tiempo para acabar con su esperanza. Trabaja, hace sus quehaceres, hace lo que tiene qué hacer con un solo pensamiento en su cabeza: que aparezca. Pasan los días, siempre preparado, siempre bien bañado, siempre bien oloroso. El sol sigue en su paseo y saluda cada vez. La luna lo acompaña cuanto puede, empujando la soledad fuera de su cama, llenando sus ojos de brillo nuevo; sus labios de alegría virgen, sin vicios, sin cansancio, sin desesperaciones.


18-04-06 | Leído 497 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



estar aquí, parado



Esto de estar aquí parado por tanto tiempo es el laboratorio más interesante. He visto todas las clases de días que se pueden ver en cien años: nublados, claros y azules como hoy, fríos, demasiado cálidos; ha habido ruido ensordecedor, silencio sospechoso, viento que mueve y lluvia que alimenta. He visto pasar a muchos por mi lado: unos caminando, otros corriendo, otros se han quedado a vivir y se han ido después de algún tiempo. Unos han muerto justamente al pasar, mientras otros nacen y ven su primer día. He sentido la alegría de unos que conversan y cuentan la suerte que han tenido en poder llegar hasta aquí, mientras otros se quejan silenciosamente de la desgracia de haber vivido como lo hicieron. He podido ver crecer a algunos hasta su adultez, cuando se dan cuenta de que tienen que avanzar hacia otros sitios, a vivir otras cosas, a sentir cosas que aún no imaginaban. He visto insultos entre amigos, abrazos bañados de llanto entre quienes fuesen, otrora, enemigos. Me he asombrado al ver cómo se desechan con facilidad, y hasta con apremio enfermizo, criterios y modos de vida que antes fueron defendidos como nada, que fueron la estrella de navegación. He visto gente apurados en vivir, veloces en sentir, pero extrañamente sin saber qué, hacia adónde, con quién. Vi gente que botaba la hogaza de pan que traía en el bolsillo por un espejismo en el horizonte, y vi también cómo volvían años después a buscar, inútilmente, su hogaza ya consumida por alguien que pasó y la recogió. Muchos piensan que aquí es feo, árido, sin vida, pero yo creo que, después de tantos años, es vital, alimenticio. No sé si sea porque no puedo caminar y andar como esos otros lo han hecho, pero tampoco sé si se aprende más estando quieto, observando, que corriendo tanto para volver al mismo sitio. Es como escoger entre caminar en una laguna para sentir el paso del agua, en lugar de pararse en un río y sentir que el agua que corre a tu lado es toda la que puede pasar, toda la que puedes sentir.
No sé cuánto queda. No sé cuánto falta. Lo que me sigue emocionando, en medio de esta corteza vieja y seca, es que todavía hay cosas que me sorprenden, que me hacen sentir, o que, simplemente, me hacen recordar.


25-10-05 | Leído 460 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estás aquí... eres tú



Sólo se me ocurre que estás aquí, que llegaste. Quedé en parálisis, sin decir nada que delate mi presencia, mi inquietud. Con seguridad, estás mirando mis cosas desordenadas, descuidadas por la falta de audiencia, de destinatario. No dudo que, en tu paso lento y escrutador, sin soltar tus cachivaches, huelas mis pañuelos con tus ojos cerrados. Se escuchan tus suspiros y tu mirada en el corredor… eres tú. Una brisa que se cuela por la puerta abierta me trae tu perfume y comienzo a temblar sin moverme, a esperar cualquier roce, cualquier regalo que se pueda escuchar, sentir con la piel, anunciando que se acabó esta tranquilidad, esta independencia, esta capacidad espantosa de estar en soledad.


12-09-06 | Leído 681 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



estás pillado



Quedó la prueba. Cualquiera sabría de tu presencia en aquél momento. No hay duda: estuviste. Dejaste pistas, dejaste señales que no permiten un resquicio para titubear. Quedó tu olor, tu humedad. Quedaron tus risas atrapadas entre pocas paredes. Fuiste tú, eres culpable. Eres responsable por eso. Incluso, la picardía que se te dibuja mientras eres acusado, deja saber que no albergas arrepentimiento. Aún así, te daré una oportunidad, ciudadano. Aún así, no serás juzgado como todos. Eso si, deja de sembrar sonrisas efímeras porque serás apresado sin consideraciones, por seguir delinquiendo con esa sonrisa simpática y burlona.


28-07-06 | Leído 479 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Este foro...es como una casa



En la que se nos queda la llave dentro y no podemos entrar... :P


20-12-05 | Leído 732 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Este muñecote...



Veo alrededor y sonrío con comodidad. Veo gente inferior, veo actitudes tímidas que demuestran que puedo tener el control en cualquier momento. Solo puedo ver hacia abajo, como si fuese una nube, algo que flota, lejos de menosprecios propios; lejos de cualquier actitud timorata, sumisa, lapidaria. Soy todo un rabo de nube, como dijo Soledad. Tengo lo que no se tiene. Me muevo en espacios exclusivos, limpios, depurados, donde las impurezas, las ligerezas y lo desbalanceado son descartes casi congénitos. Soy, pues, algo especial; algo que los demás admiran sin conocer; algo supremo con lo que los demás se conforman con solo ver. Soy un cuerpo celeste deambulando por las calles de todos, por las plazas comunes. Soy realmente un regalo, un modelo, un verdadero paradigma de vida…
¿Cómo? ¿Qué no? Pero, ¿por qué? ¡Espera!... dime.


31-03-06 | Leído 865 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estoy acostado



Estoy acostado en alguna parte. Con mis ojos cerrados siento que un suave torrente de agua me baña sin llevarme; sólo estoy ahí, refrescado por la humedad perenne, por el favor inmerecido de alguien a quien desconozco. No sé si mis ojos cerrados son por placer o miedo, pero así me siento mejor. Escuchando el sonido del agua en sus pequeñas caídas, cerca de aquí, soy enganchado por la melodía, tan eterna como el viento, e invariablemente me decido por el sueño y la sonrisa. Parece no haber alternativa a este estado de éxtasis que me hace sentir irresponsable. Parece no haber “algo que hacer” mientras soy destinatario de esto. Son pobres los impulsos de pensar, de discernir entre lo bueno y lo malo. Son escasas las intenciones de incorporarme y caminar, sobre todo, porque no sé si es necesario. Tal vez, todo cambió. Tal vez no deba cambiarlo, y tal vez si… lo que es seguro es que la diligencia no se hará ahora… no ahora.


25-09-06 | Leído 409 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estoy borracho. Displiscencias



Estoy borracho. Llevo ya unos cuántos tragos de no me acuerdo qué, apenas me puedo mover. Según veo, estoy en la barra de un local nocturno. La luz baja, la gente bailando en el fondo, mucho ruido de música y voces exaltadas; mis párpados a medio andar disminuyeron sus latidos y ahora amenazan con cerrarse en cualquier momento. Miro lentamente, claro, a mi alrededor, y veo gente borrándose en las oscuridades, sorprendidas de vez en cuando por algunas de las luces giratorias que vienen a revelar el secreto… pero no veo bien. Estoy apoyado sobre mi codo en la barra, de espaldas a ella, extraña y cómodamente sentado en una silla altísima ;cada vez que voy al baño, a establecer un nuevo equilibrio, debo bajarme y subirme a esta terrible silla “sólo para sobrios y malabaristas”. Por cierto, que en el último viaje al baño, a pesar de lo que me queda de sobriedad, no pude caminar con el estilo que me caracteriza…y creo que me vieron. Mi sonrisa ahora se viste con un extraño guiño de un ojo, propio de alguien internado clínicamente.
Pero no me importa. Seguiré aquí, escuchando mi música, pensando en esos ojos que me siguen trayendo loco. Seguiré escribiendo sobre decenas de servilletas, si me alcanzan. Seguiré balbuceando cada canción que medio conozca, como el mejor de los disyokis (se escribe así, ¿no?). Seguiré recogiendo mi cuerpo cada media hora hasta que quede derecho de nuevo, y comenzaré cada nuevo ciclo de incertidumbres sensoriales. Y seguiré aquí, bebiendo, hasta perder toda la conciencia y algún buen espíritu me lleve a cada mientras manejo, sólo para evitar la tormentosa experiencia de verme en el espejo del ascensor con cierta sobriedad y acordarme luego… es algo muy feo cuando se tiene hipo y no se tienen aquellos ojos… ¡Salud!


01-12-05 | Leído 1511 veces | Recibió 10 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estoy cansado



Ya no puedo avanzar más. Renuncio. No recuerdo cuándo comencé, pero si recuerdo que comencé haciéndome preguntas, y cuando vi la primera respuesta, salí corriendo, sin ver para los lados, no sé si a favor o en contra del viento. Algún tiempo después, corría un poco más pensativo, más conciente, pero sin parar. El sudor se despedía de mí y yo no sabía qué cosas me esperaban. Siguió pasando el tiempo y bajé el ritmo. Caminaba muy rápido, pero ya no corría. No se puede negar que mis fuerzas todavía daban para sostener un paso alegre, expectante, entusiasta.
No sé qué pasó, que de las cosas fue, pero caí al piso. No sé cuándo comencé a caminar más lento, muy lento; cuándo caí. Lo cierto es que estoy aquí, tirado en el piso, y cualquier esfuerzo por avanzar algunos centímetros, es inútil. Se me hace, incluso, difícil mirar hacia delante. Ni siquiera, al tratar de extender mi brazo hacia delante, logro enderezarlo. Ya no hay esa alegría del comienza. No veo por ningún lado la luz que me indica hacia adónde es adelante, adónde debo ir. Estoy casi ciego. Siento pasar a mi lado a otros que sudan en su carrera, que correr sin parar, que sonríen como si nunca acabase. Estoy a punto de hacer mi último esfuerzo, tratando de estirar mi dedo índice para alcanzar algo que me diga que pude, que no fue en vano, que puedo sonreír es este último viaje. Necesito una señal de aprobación, pero veo que no aparece, que no existe, que ya es muy tarde para buscar aprobación… que es inútil levantarme y ver mi huella.


05-12-05 | Leído 750 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estoy enredado



Estoy enredado entre nudos invisibles, pero muy fuertes para mí. Cada vez que quiero decir algo, proponer algo, uno de esos nudos me detiene, me pone a pensar, me muestra la peor parte. Al pensar, al intentar desenvolver mi creatividad, la cuerda me frena. Parece que hay una red a mi alrededor que sujeta cada parte de mi cuerpo que quiera sublevarse, que quiera practicar la libertad. No puedo gritar ante la emergencia, sugerir ante la necesidad, inventar ante un escenario. Me duele por dentro y por fuera. Este entumecimiento que me envuelve me ha causado una enfermedad, y el remedio también está atado lejos de mis manos. Tendí un tejido, cual araña, en el que caí yo mismo y parece que me consumiré yo mismo, hasta que no quede nada para los demás en el suelo, sino una red que se podía deshacer entre los dedos, con algo de voluntad; hasta que no quede nada, sino la sempiterna estúpida reflexión en retrospectiva.


12-09-06 | Leído 437 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estoy harto



A veces no me dan ganas de hacer la cola, de presentar el ticket o de decir “buenos días”. En ocasiones me importa poco pisar el rayado, pasarme la luz o mirar pa’ los dos lados. De verdad que caminar derechito, seriecito y bien vestido como que da tedio. He intentado, y a veces resulté ileso, agarrar el cuchillo con la izquierda, lamer el plato o invadirme la nariz. A veces el respeto y la consideración son un fastidio que desgasta y pide más de lo que da.
Por eso, no me persigno más. Me dedicaré a ponerme corbatas anaranjadas, ultrajaré mi nariz en cualquier sitio, y si está lleno de gente, con más fuerza. Me sentaré en el piso y pondré la botas en el mueble pa’ que sepan que si puedo y me da la gana. Gritaré en las bibliotecas y me callaré en el karaoke, correré en el andén y le tomaré fotos con flash a los motorizados, pa’ que respeten mi irrespeto y mi holgura social


05-01-06 | Leído 854 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Estoy tranquilo



Estoy tranquilo. Tengo una sonrisa y no sé porqué. Sin embargo, la llevo. Camino y no sé hacia adónde, pero me siento bien. A medida que mi cuerpo se mueve, se balancea, no siento dolor, incomodidad o fatiga. Sólo sigo caminando. Todo se ve bien. Todos saludan, yo les correspondo. En mi correspondencia llegan postales con agradecimientos, dibujos de niños que están lejos, cartas con labios marcados. Siento esperanza. Hay tanto sol como aguanto y tanta llovizna como soporto. Al llegar a mi sitio, me lanzo en la hamaca, mirando el paisaje que está al frente, a los lados. Hay algo de brisa, que mueve algo del cabello que me queda. Puedo detectar pequeñas dificultades que pasan a mi lado, a las cuales les doy un toquecito y desaparecen. La sonrisa no desaparece, aunque la lleve ahora en los ojos. De repente, siento como si me elevase, como si algo me halase hacia arriba; miro hacia abajo, y están todos, todo. Veo el movimiento de cada uno, los problemas de cada uno, y sé que muy pronto se sentirán como yo, fuertes sin presumirlo, tranquilo sin cansancio, vivo, pero sin sufrir. Siento que esto no es un paréntesis, sino que puede llegar a ser una forma de permanecer a mi lado, sin perderme de nuevo.


24-01-06 | Leído 1137 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Eterna Presencia



No hay manera de desaparecer. No hay manera de no dejar huella. La única manera sería nunca haber aparecido. Algún rumbo se cambió con la presencia. Alguna sonrisa reconfortante se causó con nuestras señales. Algunos llantos necesarios surgieron con nuestras acciones u omisiones. No hay manera de borrar lo que se ha escrito, dicho, vivido. En alguna piedra de algún sitio ha quedado todo impreso. En los corazones de muchos han de quedar nuestras imágenes, aportando una mirada perdida de vez en cuando, un modelo a ser, aunque sea un mal ejemplo… pero no existirá el vacío. Aunque nadie se haya enterado de nuestro nombre, de nuestro aspecto, tal vez en la mano tienen una herramienta heredada; tal vez en sus palabras suenan frases nuestras, tal vez en la memoria seremos pasajeros de alguna clase. Por muy osado que suene decir que nadie nos recuerda, es más temeroso afirmar que existe un embrujo perverso de desaparición total de alguien que tuvo alma, cuerpo; que corrió por algún camino buscando un amor, que esperó anocheceres y amaneceres hasta encontrar una sonrisa pasajera… y si realmente existiese ese embrujo, entonces… no, no existe.


22-03-06 | Leído 562 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Eterno desconocido



Parado al borde de la acera, pasé unas tres horas sin hacer mucho. Sólo miraba a la gente que pasaba, a quienes conversaban a mi lado y a una que otra chica que se atreviera a mirarme. De la naturalidad de saberme ocioso, sin mucha orientación de entretenimiento, pasé a cierta preocupación que me logró inquietar: Nadie me conoce.
Saber que pasaron miles de personas por mi lado, y que ninguna pudiese saludarme, compartir conmigo un comentario, me puso pensativo. Saberme ahí parado, esperando ver a alguien a quién dirigirle la palabra y no lograrlo en tanto tiempo, me colocó en un plano de autoestima exageradamente humilde. Cada minuto que pasaba mirando atentamente a cada transeúnte pasar indiferente, desconsideradamente, me hacía afinar la vista, porque claro que habría alguien que me conociera, que gritase mi nombre de lejos y me diese un abrazo… por supuesto, soy yo, estoy aquí…¡véanme de una vez!
Pero el momento no llegó y la penumbra aderezada con soledad se ciñó sobre mí, que ahora estoy en mi cuarto, con miedo de ver la multitud por mi ventana, pensando que, a medida que pasen los años, no sólo seguiré siendo un desconocido masivo, sino que eso aumentará con nuevas multitudes que no sabrán que existo, que, de alguna manera, los estoy esperando.


26-01-06 | Leído 939 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Exhausto



Exhausto. Sentado con la cabeza casi colgando. Exhalaciones que muestran el fastidio, el esfuerzo hecho, y, sobre todo, el esfuerzo sin frutos. No sé para dónde mirar. No sé qué hacer para que no me persiga esta sensación de ser un prófugo, un deudor, un dependiente. De vez en cuando me levanto y miro al frente; trato de sentir lo bueno que me queda por vivir, pero es inútil. Por ahora, es inútil. No queda más que reptar por las piedras que me puse en el camino. No queda más sino afrontar las decisiones enrevesadas que tomé, con la seguridad de cortar con las pequeñas amarras del momento. Ahora si estoy atado, sin sorpresas, lentamente, a la velocidad que da el ver cómo todo gira y queda mirando en tu contra. Nada imprevisto. No hay excusa. Si lo merezco o no, parece no ser parte de mi conocimiento. Si soy bueno o malo, no me importa ya. Comencé en un camino y terminé en otro encontrado. Voy a lanzarme en el agua, con los ojos cerrados, con los sentidos adormecidos, y en medio del silencio veré si tiendo a subir o me hundo hasta el fondo que veo venir desde hace tiempo.


21-06-06 | Leído 437 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Existe un precio, claro..



Existe un precio. Yo lo sé. Lo que no sabía es que el precio variaba con el tiempo. Lo que no podía adivinar es que, de vez en cuando el producto se hacía invisible y sólo aparecía cuando yo daba la espalda. Las ofertas, los descuentos no son obligatorios, por lo que muchas lunas son a precio duro, en ocasiones con impuesto dizque al valor agregado; en ocasiones con impuestos improvisados. El hecho es que la estafa se hace presente. De la nada sale una ninfa gris y sonríe por mis ingenuos desatinos. El flujo de caja está ajustado y sale más de lo que entra, por lo que el precio en estos tiempos está alto, inentendible, impresionante. Esperaré un poco. Ensayaré dar la espalda a ver si la oferta se asusta por la falta de demanda y trataré de alejarme con los puños y los ojos apretados, como temiendo que la campana de apertura del negocio no suene, y el producto al cual he estado amarrado, hipotecado, se venda más barato a un postor que está lejos de ser el mejor.


22-08-06 | Leído 435 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Explícame la sonrisa



Explícame la sonrisa. Explícame la alegría. Explícame de dónde sale todo eso. Explícame, que quiero saber. Dime las razones, las causas y me lo escribes en la pizarra. Dime el porqué de ese brillo e los ojos, en los labios. Dime de dónde sale el desfile de gestos. Dime por qué parece no importar, por qué es un momento de intimidad que, por cosas de la vida, todos podemos ver. Dime, anda… dime. Haz tu mejor esfuerzo, usa tus mejores vocablos altisonantes, enrevesados, para describir tal explosión de abrazos, de caricias, entusiasmos. Por tu cara, según veo, pareces no poder explicarlo ahora y no me importa, ¿sabes por qué? Porque estoy contento.


24-11-06 | Leído 625 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Explosión



Ya no puedo contenerme. Me siento tan cargado de cosas indeseables, que no puedo levantarme. Como toda mala costumbre, confié y ahora por la puerta abierta se ha inundado mi paciencia, mi razón, mi compostura. Siento que mis ojos se ponen cada vez más brillantes, mis párpados parecen no existir; y de repente, un rictus imponente que no escatimará profusión en lo que sigue. De mis labios comienzan a salir todas las palabras que debí decir, pero mal dichas, tratando de aparentar una coherencia patológica. Mis brazos se mueven sin control, como empujando lo dicho, lo gritado; mis ojos liberan lágrimas que caen regadas en el piso, por los movimientos compulsivos de mi cuerpo. Se resquebraja mi voz. He dicho tanto que mis ojos rojos, húmedos, comienzan a perder su brillo, a ganar una precaria lucidez. Con el antebrazo limpio mi cara, mientras conservo mis vaivenes. Todavía de pié, mis voz se apaga como si ya mis ideas adormecidas por mi jaqueca no fluyesen. Ya puedo mirar a los lados, respirar, recordar dónde estoy y lo que queda de mí. Sólo sollozos me acompañan en este silencio final. No sé si tuve la razón. No sé si me excedí, si cometí un error… pero aún temblando, me siento mejor.


23-03-06 | Leído 397 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Extremadamente lejos...



Un murmullo en la lejanía. Una presencia detrás de cien montañas. Un saber que existe. Sonrisas sintéticas. Sonidos sin aromas. Promesa sin futuro. Viento que transporta sonrisas. Olor a sal, a océano. Lágrimas sin gravedad. Llanto sordo. Naufragio de ciudad. Perdones sin razón de ser. Ansiedad sin remedio. Distintas caras de una luna. Historias sin pruebas. Alas largas y espasmódicas. Culpabilidades sin juzgar. Sollozos en abandono. Ni siquiera se presume inocente… no puede, no quiere.


08-03-06 | Leído 475 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Felizmente, no lo sé



¿Existe la conciencia de la felicidad? Quienes son felices, ¿lo saben? Acaso, quienes se la pasan pensando en ello, ¿lo notan cuando llega? Vivan la ignorancia y la buena suerte, que son quienes más felices nos hacen…


01-03-06 | Leído 764 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Forcejeo



No pude evitar cerrar los ojos. Pensé que podía conservar la cordura. Hipnotizado por un aquello, un cosquilleo subió hasta mis párpados y se colgó hasta inutilizarlos, produciendo una sonrisa, ciertamente, enfermiza, que escapaba sin permiso, dejándome en evidencia, parado muy lejos de donde vine a estar. Y busqué, entonces, el regaño de un trago de ron; busqué la bofetada que me alejara del peligro, pero fue inútil, fue hasta ridículo el esfuerzo. Después de un forcejeo muy bien fingido, me hice irresponsable de mis actos y omisiones, quedando a merced de mis prohibiciones reglamentarias ya desnudas, y desprovistas de defensa alguna.


24-11-06 | Leído 440 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Fortuito



Muchas cosas del camino son así, fortuitas y bellas a la vez. No se necesita esfuerzo para la lograr la belleza fortuita, sólo se necesita oportunidad.
A veces, para obtenerla, sólo se necesita caminar y ver a lo lejos, hacia arriba; a veces con sólo mirar hacia abajo la consigues y es tuya… a su modo. Otras veces hablas con ella y se queda prendida en el pecho. Pero no la tomes, no la fuerces a tu modo; déjala y admírala, de esa manera siempre será la limpia y clara belleza que conociste ayer.


09-12-05 | Leído 594 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Fuerzas invisibles



Siento fuerzas invisibles que entorpecen mi caminar. Hace tanto que se de ellas, que ya no recuerdo cuál es mi paso natural. A veces parezco estar quieto, pero luego descubro que sólo estoy inmóvil por el forcejeo, que estoy quieto por un álgebra vacía que resulta de una extraña escaramuza interna. Al parecer, estoy sometido por un caos escondido que ya alcanzó su propio equilibrio. Soy el producto de una danza de vicios que se pusieron de acuerdo para no exterminar completamente a su huésped. Hay gritos de auxilio, brazadas, pataleos, pero nadie parece enterarse. Es una malvada combinación entre un grito y una mordaza, dando, como resultado, un tenso silencio, un balance que sale de una estrangulación, una paz que pide socorro, usando el brillo de unos ojos, el temblor de unas manos, por la definitiva explosión en llanto de alguien que ya no recuerda un solo minuto de entrega confiada, de ojos cerrados, de sueños en libertad.


20-04-06 | Leído 937 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Grietas



Sólo hay que traer el paraguas para que no llueva. Sólo traer las pastillas para no ver el dolor de cabeza. Sólo tener la intención para no poder. Sólo debemos sentarnos a esperar la lluvia, para que no aparezca. Sólo tenemos que estar con alguien para saber que no era lo que esperábamos. Qué vaina. Errado tantos disparos, viendo que la diana caminaba en sentido contrario. Corro perennemente con mis preciosas ofertas detrás del destinatario potencial, pero no son recibidas o no son apreciadas. Usar, parece ser el verbo…usar y desechar. El miedo, la causa del desecho. Y parece que ese desechar no tiene mucho reciclado. Parece todo pérdida. Hay que cargar con las grietas, los recuerdos, los remordimientos y los arrepentimientos que quedaron de cada aventura, brillante por fuera y vacía por dentro. Paradójicamente, mis ofertas y sus grietas no le quitan el valor que tienen. Afortunadamente, quien consiga desentrañar esos tesoros, se dará cuenta de que las grietas son, más bien, una muy cordial invitación a entrar.


11-05-06 | Leído 1076 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hablemos



Hablemos. Discutamos. Comencemos a golpear el tema con el cincel. Hagamos que los lados que no veíamos aparezcan ante nosotros. Sepamos lo que no sabíamos por boca del otro, y enderecemos las verdades acerca del tema. Redondeemos los vértices que nos hacían torturarnos, confundirnos, odiarnos. Separemos los talones del piso y observemos lo que nos dejamos ver. Sigamos, por favor, este proceso que tiende a lograr algo perfecto, inobjetable entre nosotros…nuestro. Tengo papel y lápiz; tengo mis manos extendidas sin condiciones enfrente de ti. Tengo la ambición de participar contigo en algo tan conversado, tan pulido, que tan sólo nuestras miradas, nuestras caricias y nuestras lágrimas podrán sellar sin más esfuerzo. Espero que después de esto, me sigas esperando con las mismas ganas de discutir, de redondear, de suavizar; seguro que llegaré con mis ojos pendientes, curiosos, impacientes.


20-06-06 | Leído 410 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hacerme el loco siempre es opción



Extrañeza, frescura y miradas. Eres la mejor aparición que he tenido en mucho tiempo; tal vez, la última antes de ti, fuiste tú misma. Tienes la buena propiedad de aparecerte en mi vida, de vez en cuando y al margen de lo que se pueda decir o escribir acerca de eso, siempre ha sido bueno.
Tus ojos son, en definitiva, un amuleto de buena suerte para mí y me resulta triste pensar que lo podrían dejar de ser algún día… prefiero pensar que no será así y hacerme el loco. Hacerme el loco y verlos mientras disfruto que me vean; mientras me escribes mensajes que me acarician como hace tiempo no lo hacían y que mi absurda existencia de sueños y paradojas necesita para vivir; prefiero hacerme el loco y no tumbar con palabras cuadradas lo que nuestros susurros redondeados y de colores poco a poco han sacado de debajo de la alfombra; hacerme el loco y seguir siendo acariciado exactamente las veces que quiero y escuchar exactamente las palabras que me hacen dormir, sin reglas, sin normas y con el respeto automático que me despiertas cuando estás a mi lado; hacerme el loco y poder tener en mi semana un día sin nombre, listo para ponerle el tuyo; hacerme el loco y seguir despertando y no saber si tus ojos cerrados entre mis brazos son un sueño o una realidad de lotería; hacerme el loco y contar algunas horas antes de verte; hacerme el loco, por ahora, y no saber a nombre de quién está tu presencia de mujer; hacerme el loco y seguir escribiendo cosas como esta… hacerme el loco y comenzar a vivir.


06-11-05 | Leído 485 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hagamos un pacto...¿si?



No hay sol, pero el aire cálido envuelve al que se da cuenta. El gris amenaza, pero la claridad tranquiliza a quien camina. Se ven sonrisas. Se leen sonrisas en los ojos que pasan por un lado. Es un día extraño. Parece notarse, en las caras de los transeúntes, cierta alegría. Pareciera que la lluvia de más temprano limpió una parte del cristal y se transluce el lado que quisiéramos mostrar siempre. Parece haber música. Parece haber ritmo festivo en los movimientos de cada uno. Hoy parece no ser un día malo para nadie. Definitivamente, hubo un acuerdo implícito, en el que se prometió no hacernos daño por un día. Han pasado diez horas de este día, y, al no saber del pacto hasta ahora, siento que he perdido mucho tiempo. Sabiendo del acuerdo, debo conversar con quienes necesito expresar buena voluntad, amor, amistad, sin el miedo usual de que algo salga mal. Hoy todos sabremos escuchar y contestaremos, sólo cuando sea necesario. Todos sabremos escuchar con los labios cerrados, con una mirada, una sonrisa, un abrazo, una palmada. Hoy aprovecharemos la oportunidad de callar cuando debamos. Hoy haremos magia. Hoy sale el sol por el lado correcto.


05-06-06 | Leído 724 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hay alguien detrás de mí...



Siento que alguien pasó por detrás de mí, pero volteo y no hay nadie. Escucho sonidos familiares, voces, silbidos, pero camino hacia el pasillo y no veo a nadie. Siento que me ponen la mano en el hombro, y aunque no veo a nadie no tengo miedo; hasta lo puedo tomar como un deseo de ánimo. A medida que camino veo sombras de figuras que no están, pero que caminan a mi lado. Me siento acompañado. Me aclaro la vista y un poco más lejos, veo una puerta abierta que no deja ver mucho de lo que hay adentro…y me dirijo hacia ella. Una vez pasado el umbral, veo alrededor y veo figuras sin sombra, sin voces, sin tacto ni sonrisas. Veo hacia atrás y la puerta ya hubo desaparecido, como si nunca hubiese existido, como si nunca me hubiese invitado a entrar. Antes estaba en un mundo en el que no sentía sin ver; ahora estoy en uno en el que sólo veo, sin sentir, sin palpar; sin calor ni ruido, con la iluminación exacta para ver bien lo que parece no estar, lo que parece no existir. Camino y no siento que avance. Hablo y no me siento escuchado. Me dejo caer, pero no llego nunca al suelo. Parece que lo que intente hacer será en vano. Parece que lo que intente vivir no será experiencia…ni buena, ni mala…nada. Pasé una puerta sin preguntar, sin mirar primero, sin opiniones, sin cuentos ni mitos acerca de ella. Pasé esa puerta y siento que no siento. Pasé esa puerta, y a pesar de este extraño encierro, no siento pesar ni remordimiento; no siento abandono ni culpa. Ahora sólo siento algo extraño en mis manos, y al verlas, veo cómo comienzan a desvanecerse, a volar en retazos por el espacio enfrente. Poco a poco, el resto de lo que fue mi cuerpo comienza a derretirse sin caer, a desmenuzarse en trozos invisibles, a desaparecer totalmente hasta perder lo que podría ser mi conciencia. Un tiempo después, no sé cuánto, despierto y estoy sentado en el mismo lugar del comienzo… y a pesar de parecer un mal sueño, aún tengo la sensación de una mano en mi hombro, de una figura que pasa de nuevo detrás de mí.


06-11-05 | Leído 900 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



hay amores



El amor no es uno, son varios; hay amores formales, amores de etiqueta, de contrato y firma; hay amores informales, traviesos, desatados, libres. Existen amores cobardes, que no llegan a ser amores (como dice Silvio); hay amores locos, ciegos y peligrosos. Hay amores de flores, de colores y suavidades; hay amores de guerra, de dolor y muerte; hay amores urbanos, con smog, con colas y ruidos de sirena; hay amores de campos, de lagos y cielos limpios. Hay amores viejos, amores tranquilos y confiados; hay amores nuevos, relucientes, que brillan, aunque sean segundos; hay amores de violines y orquestas; hay amores de islas, de playas, de una embriaguez cualquiera; hay amores de cristales, de oficinas, de espejos y escritos; hay amores de flores, de cenas, de sortijas, de viajes; hay amores tímidos que apenas saben que son amores; hay amores de shorts y franela, de goma y cotidianidad; hay amores platónicos, de largavistas, de esperas sin sentido, de esperanzas perdidas; hay amores de presencia, de desgaste, demoledores; hay amores saludables, que nutren y nos ponen rosados; hay amores de detalles, de presencia; hay amores de recuerdos, de pérdida, de aprendizaje; hay amores ingratos, desgraciados, enfermos; hay amores de todos los colores, de todos los tamaños, de toda ocasión...


25-10-05 | Leído 674 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hay un letargo



Hay un letargo, un letargo que parece inmovilidad… pero se mueve, se acerca, se aleja. Como siempre, en el transcurso del fenómeno, nuestra necia ignorancia es quien gobierna. Y aún después de saberlo, pretendemos ignorar algunas realidades, establecer teorías increíbles. Nos empeñamos, desde pequeños, en que las cosas no deben ocurrir a largo plazo, en que todo debe comenzar, crecer y desaparecer bajo el dominio indiscutible de nuestra limitada percepción. En realidad, nuestra inefable miopía nos acostumbra a ver sólo comienzos y terminaciones. Prácticamente, somos ajenos a los cambios importantes, a los transcursos, a las evoluciones, a los avisos de muerte próxima. Dejamos semillas regadas en el suelo y tenemos la capacidad para sorprendernos de encontrar nueva vida, situaciones distintas como consecuencia indudable de nuestra acción. Voluntariamente o no, damos la espalda al crecimiento de un niño, al envejecimiento de todos… del nuestro. Cerramos los ojos ante la descomposición de una relación, ante las nuevas oportunidades, ante el castigo de cerrar los ojos. Somos ciegos que tratamos de caminar sin extender las manos hacia delante, que tomamos, usamos y desechamos en el camino, sin saber lo que tuvimos, sin certeza de lo que podemos tener.


03-09-06 | Leído 571 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Hay una reja



Hay una reja. No puedo pasar. Lo tengo prohibido. Es injusto. Antes de saber de su existencia, estaba muy bien. Hay mucho terreno por recorrer de este lado. Estaba tranquilo hasta que supe que existía, y desde ese momento no pude estar tranquilo nunca más. Paso horas al día parado enfrente de la reja, con mis manos ensartadas en la trama de alambre, y aunque no sé si lo que se ve sólo llega hasta ese pequeño arbusto en la cima, preguntándome qué hay más allá, si podré alcanzarlo, si será mío alguna vez. A veces no tengo certeza si quiero saltarla, treparla, obviarla, y correr para buscar ese algo, o sólo espero sentado a que aparezca algo que haga el trámite por mí. Va a anochecer y no pasó nada. El sol salió y se metió de este lado de la reja, de mi lado. Los pájaros cantaron y volaron a mi lado. Las flores se abrieron y me preguntaron, desde mi lado, qué hacía aquí parado, y no supe responder. Desgraciado el día que descubrí un límite, porque ahora sé que no puedo hacer algo, aunque antes no me importase. Desgraciado ese día, porque me hizo preso y partió mi esperanza en dos. Desgraciado él, porque me hizo desgraciado a mí. Tal vez es el destino de cada uno, ése, de abandonar las realidades y abandonarse a ilusiones y espejismos sin saber distinguir entre ambos.


16-05-06 | Leído 539 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hay viento...



Hay viento. Los árboles asientan tantas veces como pueden. Las nubes avanzan de tras de otras nubes, como caminando en una multitud, como espiando mis movimientos. El sol es insuficiente y el tiempo frío se adueña de todo, de las hojas en el suelo, de los arbustos temerosos. No cesa el viento. Los párpados apenas paren miradas con dificultad. Los abrigos prestan su generosidad. Tu pelo ondea invitándome a recogerlo, mientras, de lejos, con las manos en tus bolsillos, me miras sin decir palabra. Las cosas vuelan llevadas por el viento incesante, mientras tú y yo seguimos parados sin movernos, sin retroceder, sin avanzar, sólo sintiendo los embates de esto que nos estremece sin lograr unirnos, sin lograr, al fin, separarnos de una vez. Sólo tú puedes ver mis lágrimas en medio de la tempestad. Sólo tú pudiste llegar primero, colocarte de espaldas al viento y mirarme para invitarme a seguir hasta allí, compartir el logro juntos… pero siento que es demasiado el esfuerzo, que el viento sopla más fuerte de lo previsto; siento que mis ojos se tapan de escombros y no puedo seguir tu silueta cada vez más lejana, cada vez menos posible.


02-03-06 | Leído 771 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hey, Nick!



Me agregaré al foro con otro nombre. Seré dos. Con otro nombre podré ser un equipo que se encargue de confundir. Pondré mis dos nombres como amigos, admiradores. Los pondré a coquetear entre ellos, hasta que se enamoren. Pelearemos, nos diremos unas cuantas cosas y después jugaremos a separarnos una y otra vez.
Seremos dos caminantes que observen todo a su alrededor. Nos esconderemos detrás de las piedras y cuando algo no nos cuadre, nos miraremos pícaramente y actuaremos en complicidad para pillar a los demás, para saber si son picaflores o gente con quien se pueda conversar. Seremos dos partes de una comedia, en la que quien se ríe no será el público. Seremos dos espías colaborando uno con el otro.
Cuando me canse, desactivaré uno de los nombres y vagaré solitario por el foro; me recostaré en los postes, en las esquinas por donde conversan los demás. Después de recoger lo que vea, lo comentaré a mi otra mitad en nuestro refugio… tal vez me dé alguna buena idea de cómo responder, de cómo escribir, total, él tiene más tiempo que yo allí.
Por último, volveremos los dos para anunciar la retirada. Caminaremos por última vez entre la multitud, nos despediremos, picaremos el ojo a una que otra fémina y después de abrazarnos muy fuerte, haremos “log off” para siempre… si es lo que creen, claro. Seguirán apareciendo nuevos nombres y nadie sabrá cuál será el fantasma que alguna vez, de manera fingida, se burló de todos... y lo peor, después de tanto jugar, no sabré ni siquiera cómo me llamo.


04-01-06 | Leído 1449 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hoy nadie me entendió



Hoy nadie me entendió. De hecho, terminó el día y quedé sólo como el niño bueno, pero raro. Traté de levantar el sublime polvo de una reflexión; traté de señalar una idea; traté de despertar magia, pero en cada caso, no tenía profundidad ante el resto. No existió la posibilidad ilusa de sonreír al final del día. Me fui con mi carga de vacío a la cama, tratando de situar ese terrible día de cosas planas, de sólo dos dimensiones, en alguna cartelera de prevención de mortificaciones… no sé si lo logré, pero debo estar preparado para encontrarme con nada, para golpear paredes gruesas, para soplar contra el viento, y que nada de eso me compunja; sin que nada de eso arranque pedazos valiosos de mí. Tendré en cuenta, guardada en el bolsillo de atrás, la posibilidad de aquel encuentro en el que no hay aportes dirigidos o a partir de nada, dirigidos o a partir de nadie. La amenaza de no sentirme nutrido “después de todo” es una realidad, lo sé; y tal vez no lo comprenda hasta entender lo simple e inútil que pueden ser las cosas que, de vez en cuando, quedan prendidos en el ruedo del pantalón.


19-09-06 | Leído 523 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hoy no quiero sonreír



Planearé un día algo sombrío, de tristeza voluntaria, plena, sin complejos ni explicaciones; sin justificación a lo que resulta un recurso válido para este amanecer tan oscuro. Evitaré las multitudes. Cerraré las ventanas, pidiendo permiso, claro, para sólo objetos que no causen nada, para ver lo que esta más cerca, sin tocarme. Buscaré un sitio a media luz, con música de muy de fondo, donde pueda sacar a desfilar los pesares uno a uno, y purgarlos luego. Cerraré los ojos y miraré hacia adentro, para ver qué espinas encuentro, qué raspones y laceraciones puedo saludar, para después despedirlas. Me declararé en duelo. Tiraré a pérdida la producción de hoy, sabiendo que no hace tanto daño. Seré un cuerpo en observación por mí mismo, sometido a un auto-escrutinio bastante severo, hasta que cause una tremenda discusión, en la que mis partes en conflicto no negocien, sino que una de ellas pierda estrepitosamente y de la banderita temporal de victoria a la otra, a la que mira, a la que pregunta, a la que observa y reclama, a la que se harta de vez en cuando.


29-12-05 | Leído 1316 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Hoy no te dejas ver



Hoy no te dejas ver. Andas detrás de las sábanas, detrás de los muros, detrás de las puertas. Hablas, y tu voz atraviesa los obstáculos con un acento de picardía y de miedo. No seas tímida. No voy a juzgar cualquier travesura que hayas cometido. Sal de ahí. Acércate. Siéntate a mi lado y mírame sin mucho pero. Ven. Sal de donde estés metida y déjame decirte lo que siento por ti. No importa que saltes de una rama a otra, de una habitación a otra; que corras de un lado a otro… será inútil. Cuando estés exhausta de tanto evadirme, llegaré con mi cara de sobrado y te diré lo que temes escuchar. Cuando ya tus piernas y tus párpados no den más, sabrás de las intenciones que te arropan y te mantendrán en un mejor cautiverio, uno, tal vez, en el que podamos correr los dos y escondernos juntos, mientras el tiempo transcurre y nos trae mejores noticias… otros opresores… quién sabe.


17-07-06 | Leído 694 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Huir...huir



Vengo caminando por el parque. Vengo rápido. Siento que algo que se desplaza a mi par por un lado del camino, pero no atino a saberlo. La tarde oscurecía y la visibilidad disminuía, por lo que decidí avanzar aún más rápido sin tratar de identificar nada. Algo alejado del camino, acelero el paso para alcanzar la vereda por la cual se sale del parque, lleno de árboles altos, arbustos tupidos y escondrijos entre sus ramas. Ya casi alcanzo la salida del paraje, y la oscura presencia se abalanza sobre mí, pudiendo yo, al menos en esta embestida, salir ileso, aunque el corazón parezca dar sus últimos latidos en esta carrera por salvar no sé qué. Sólo sé que corro, que corro con miedo, que corro para donde creo que estaré a salvo, que corro sin más instrumento que mi percepción de lo que amenaza mi vida. No sé cuánto dure corriendo, ni idea clara de lo que es mi pesadilla. Lo que si parezco saber, es que mientras más corro, más me interno en ella, sin posibilidades de despertar.


16-01-06 | Leído 964 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Igual se fue



Se iba intempestivamente, cuando la agarré por el brazo y la hice girar con fuerza, hasta que sus ojos sollozantes quedaron clavados en los míos. Me gritó “¡Déjame en paz!”, pero ya no hubo intentos de escapar, de liberarse de su atadura temblorosa. Los gestos rudos, de violencia, se desvanecieron como el vapor en el frío, dejando que nuestros cuerpos se relajasen y quedásemos colgados de nuestras miradas jadeantes. No hubo sonidos distintos de nuestras respiraciones. No hubo más luz que la que se reflejaba en sus lágrimas, todavía adornando sus mejillas. No pude responder, no sabía cómo. Sólo pude soltarla y rogar que no huyera, que se entregara al momento mágico que sucedía a la tragedia. Sólo suplicaba, en silencio, que prefiriese la tontería temporal de estar conmigo a usar la cabeza por un segundo, y perderse. Ahora debo conformarme con la terrible experiencia de un beso cortado por una carrera que no pude ver, hipnotizado por su jugada de truco, por su hábil movimiento de labios.


06-12-06 | Leído 395 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Implosión



Esto casi pleno de algún tipo de sabor negativo. Permanecí muchas horas, días, mientras me llenaba de esa extraña sustancia perniciosa. Seguramente me hacía falta para lidiar con alguna situación normalmente difícil, y ya que todo pasó, esta sensación parece ser inútil. Pero no pasa. No pasa e inquieta. No pasa y no deja de recordar para qué sirvió. Busco por todos los flancos y no encuentro ningún drenaje que pueda usar. Quito las tapas, abro las válvulas y no sale nada. Por el contrario, parece haberse solidificado y quedado a vivir dentro de mí. No quisiera pensar que debo acostumbrarme a estar así, impaciente, expectante, ansioso por nada aparente. El pecho está paralizado en una inspiración. Las manos tiemblan mientras duermen. Estoy alerta inútilmente. Espero que sea sólo el estallido de comprensión ante lo que ocurrió, que está cobrando sus emolumentos con mis vísceras, con mis ojos paranoicos, con mi tranquilidad.


10-04-06 | Leído 804 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Indiferencia



Te miro, pero no te miro. Pasas, pero no te miro. Pretendo usar algo de indiferencia contigo. Pretendo hacer que te preguntes qué me pasa, mientras yo lo sé exactamente. Pretendo que tu orgullo te impida preguntarme. Sé que te acercará, te mostrarás y buscarás la mejor excusa…para eso eres bueno. Te comportarás de lo mejorcito, buscando alguna indirección, algún atajo que arranque alguna de mis palabras, lo cual no ocurrirá (te lo aseguro). Tus sonrisas poderosas no podrán conmigo. Tus alusiones desde lejos no me harán voltear. Tus llamadas silenciosas esperando tu nombre serán derrotadas. Seguirás rondando, con la succión que brinda el vacío, con la falta imperdonable acechándote en mi indiferencia. No habrá imaginación ni recuerdo en mis poses. No habrá perdón o expectativa en mi caminar… Y así habrá pasado el tiempo. Así habrán pasado los años, y cuando olvide el origen de mi soledad sabré que mi voluntad habrá ganado, que soy inexorable, imbatible…que la soledad y el cúmulo de cosas por decir, por sentir, habrán de cerrar mis ojos al morir.


14-12-05 | Leído 789 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Indiferente naturaleza



Me veo caminando entre cosas que no me miran, que no saben quién soy, que no son capaces de criticar, de juzgar. Me veo solo, tranquilo, caminando entre los árboles, respirando algo realmente puro, sin mensajes escondidos, sin dobles intenciones, sin siquiera, una intención. Es espectacular el verdor, cuando nadie lo ha pintado para ser vendido. Es maravilloso el calor en los hombros, en la cara, cuando nadie lo dicta, cuando no es requisito para nada. Qué bondadoso el sudor que brinda ese calor de por aquí, qué benefactora la brisa que lo seca y nos deja frescos… sin costo adicional. Sentado en una piedra miro alrededor, dormito, me despierto por la llovizna repentina; sin ocultarme, me quedo, tratando de acaparar toda el agua para mí... imagino que es una de mis malas costumbres, que traje escondidas en la solapa, en los zapatos. Un rayo de luz nuevo y flamante comienza a secar mi ropa, y el olor a tierra mojada, a vegetación renacida vuelve a atraer poderosamente mi atención a ese ambiente tan extraño, donde nada parece exigir, donde todo está, como dice el poeta, indiferente a ti, y, sin embargo, no te oculta ni te prohíbe nada.


12-06-06 | Leído 387 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Inspirado en el desierto



Estoy inspirado. Cierro los ojos y toco mi instrumento, mi buen amigo. Hay gente alrededor, pero no parece importarme. Hay otros con sus instrumentos, hay gente conversando que no nos presta atención… eso lo sé por las pocas veces que abro los ojos y viro la mirada. Mi ebriedad no tiene que ver con nada que venga de afuera; es un torbellino que siento en el pecho y me recorre en cosquillas hasta la frente. Hay alegría, hay señales de humo entre nosotros, hay magia; en medio de este ambiente tan habitado por humo, licor y superficialidad, hay magia atrapada en quienes le abrieron la puerta una vez. Todos parecemos celebrar, aunque por causas distintas. Verdadera o falsa, todos estamos celebrando, y parece que continuaremos hasta llegar al borde y saborear esa verdad o esa mentira.


02-09-06 | Leído 422 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



invisible



Nadie me ve. Nadie voltea. Por más que me muevo, que levanto los brazos haciendo señas de lejos, nadie parece saber que estoy aquí. Trato de hacer ruido, pero el efecto es como si no saliese de mi. Me paro enfrente de ellos, muy cerca, y tratando de inmutar su mirada con muecas, con saltos desesperados ya, pasan caminando, como si yo no estuviese atravesado. Durante mucho tiempo hice cosas para diferenciarme de la pared, para ser uno de los prominentes, pero nunca pude. Traté, incluso, de hacer cosas malas, como los niños con falta de atención, pero ni siquiera eso cambió la vida de nadie. Me he dado cuenta de que lejos de hacer bien o daño, de alterar el rumbo de algo en mi vida, he pasado muy fácilmente entre las rendijas dejadas por las sombras, sin parar en ningún lado. No sé si alguna vez pude destacarme, atraer la atención, o al menos tropezar a alguien, causando algún retraso, alguna herida, algún favor. Tampoco sé si habría agradecido ser, al menos, de esos delincuentes que tienen alguna satisfacción alucinada, pero lo terrible de esta invisibilidad me está matando… por decirlo así


21-10-05 | Leído 648 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Invitación



Un silencio súbito invita al aplauso. Una sonrisa invita al saludo tímido. Las luces bajas invitan al acercamiento. Un halago invita a ruborizarse. Todo parece ser una invitación, todo se confabula. Nada parece interponerse a que te pueda decir lo que siento… pero no me atrevo. Siempre me parecerá muy pronto, a pesar del tiempo que ha pasado. Hoy puede ser la noche en la que saque el pañuelo repleto de cosas pendientes y me luzca contigo. Tal vez sea hoy cuando me destape y termines de enterarte de lo que eres para mí. Tal vez, esta noche, salga de mi cobardía fascinante y te diga algo. No sé si pueda. En este ratito en el que he tratado de darte un caramelo que tengo paseando por la ciudad o de susurrarte un preludio de algo, mis manos a punto de sudor o mi tartamudeo me dejan paralizado, como siempre… al menos me quedan dos horas para saber qué coño hago conmigo.


02-06-06 | Leído 757 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ir rápido



Ir rápido sólo hace llegar más rápido... si se llega. Sólo se ven líneas rectas. No hay olores, no hay detalles verdaderos; lo que hay es incertidumbre y lo borroso que puede ser algo visto desde un viaje relámpago. Tal vez sólo se pueda detallar bien a lo que va a nuestra misma velocidad, y eso si dura un tiempo a nuestro lado. No se conoce la sensación de saber que las nubes se mueven. No se ha experimentado de permanecer con la mirada fija en algo aparentemente quieto, inerte, y de repente saber que puntos de vida comienzan a resaltar y a jugar con el espacio donde habitan. Para ir rápido se necesita, al menos, saber adónde se va. Se requiere la certeza de ir en pos de algo no alcanzable, porque lo alcanzable es mucho más incierto, mucho más aparente. Para ir rápido se necesita la seguridad de saber que en algún momento se va a bajar la velocidad para, en definitiva, admirar el paisaje, oler el pasto, recostarse al borde de algo y ver de lejos, con tranquilidad, lo que puede ser el próximo paradero... eso si, sin correr, que puede ser desconcertante, peligroso.


17-10-05 | Leído 747 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Justicia?... si, claro



Justicia, piden todos. Si miras alrededor, todos claman por el preciado bien, pero tal vez nadie sepa qué es eso. Tal vez nadie sepa si la justicia es un intercambio de haceres por recibires ¿Qué hacer o dejar de hacer? ¿Qué recibir o dejar de recibir? ¿Qué ofrendas hay que dejar al pié del altar? ¿Qué transcurso de rodillas hay que caminar? Y a cambio, ¿qué recibir, qué reclamar, por qué luchar? No parece haber mucha noción de lo que la palabra “justicia” encierra. Ligerezas, superficialidades, rituales al ego… ¿qué son? ¿qué significan? A la hora de exigir justicia, queremos ser ciegos como su representación, queremos acotar los momentitos en los que conviene aplicar “todo su peso”. Riamos, miremos a los lados, silbemos y miremos al techo y reclamemos lo que nos fue sustraído, alejado en ese ínfimo segmento de vida recta. Pero nada es para morirse, todo sigue girando y se supone que debemos llenarnos de optimismo por lo que podrá ser.


30-08-06 | Leído 392 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La amarilla despedida de hoy



El sol se despidió hace rato. Cristales, ventanales, asientos y una grupo casual de gente. A lo lejos, el cerro, mirándonos cansados. Las nubes rayadas desfilando un avance de hasta luegos. En el horizonte se pintan las últimas luces entre neblina y montes, entre brisa fresca y ausencias de lo que fue un día de odiosas tareas. Al menos una antorcha en miniatura me acompaña. Al menos recuerdos e ideas risueñas salen de su escondite y se muestran, tímidas, pero con la certeza de que mi sonrisa saldrá a su encuentro. El último de los amarillos cumple su papel de la claridad del día, ya feneciente, ya de salida. Ni queda más que confiar en el tino del hombre de la guitarra, en poner el resto del efímero festín frente a mis ojos.


30-06-06 | Leído 381 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La carta



Leo la carta. Siento calor. Un calor extraño, ajeno a la normalidad. Abro una ventana, y a pesar de la brisa, no desaparece el encierro. Salgo a caminar, al espacio abierto de un paseo, y aún no me libero de ese nuevo captor. Según he visto, no puedo estar ni encerrado ni afuera, sin sentir la misma incomodidad. La desesperación toca la puerta, y, antes de que la tumbe, la dejo pasar en silencio. El sudor comienza a abrasarme, sentado en la sombra, con la mirada en el suelo y la respiración alterada. Me levanto y corro, corro muy rápido con la absurda convicción de que puedo agotar la fuente, el calor, drenar la desesperación… pero sólo llega el cansancio y entre gotas tibias y vapor, caigo de rodillas, sin entender, sin poder predecir ni relatar lo que comenzó al abrir el sobre.


03-08-06 | Leído 357 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La condena eterna



Veinte años es buen tiempo para un escarmiento. En veinte años de encierro se aprenden muchas cosas, se reflexionan unas cuantas y se olvidan muchas otras. Veinte años habrán de bastar. Veinte años son suficientes… ¡Pero veinte años nada más!
Tal vez maté a una persona, pero fue una, no quinientas. Tal vez destruí a varias familias, pero no a todas. Pagar por la culpa de haber pecado es sólo parte de la historia. La credibilidad, la confianza, la sonrisa original se ven agrietadas y aunque puedan tener la misma forma y las mismas ganas, hay más fragilidad. Pagar por haber delinquido es sólo la primera parte del cuento. De resto, andarás por más de un camino con la marca en un sitio visible, como reza detrás del carnet. Pero, ¿cuánto hace falta para borrar la mancha? ¿será que no se puede borrar? ¿será que pagar la deuda no acaba con la deuda? ¿serán culpas eternas las que nacen en el momento del crimen? ¿cómo se digiere eso? ¿cómo se entiende eso? Parece fácil para los ciudadanos de todos los días entender que hay gente que si es mala y sobre ellos deberá caer “todo el peso de la ley”…y si es un poquito más, no importa… Si es así, imagino que hay almas infinitamente caritativas que se encargarán de sonreírte, porque las que no son infinitamente caritativas se encargarán de borrarte la sonrisa, de hacerte ver que eres un delincuente y lo que sigue es una cadena perpetua fuera de la reja.


17-10-05 | Leído 540 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La cortina



Hay una cortina y sé qué hay detrás. Hay una cortina y estoy seguro de lo que encontraré al correrla. Encontraré cielo, montañas, olores a pasto y tierra mojada. Encontraré vida, compañía, disfrute impensable. Detrás de esa cortina hay mucha luz…se ve en los reflejos, ahí están, desfilando en el piso, recorriendo mis zapatos. Ahí detrás está lo que tendré en algún tiempo; mientras tanto, seguiré construyendo mi puente de los sueños. Una vez se abrió la cortina por el viento (cuando entraba un poco) y se dejó ver un cristal habitado de rocío, un verde tímido que servía de fondo a algo que ya no recuerdo lo que era. Al principio se veían más cosas, por casualidad, por intromisión, por nostalgia. Ahora, que soy fuerte, ya he dominado las tentaciones de correr esa cortina para no torturarme y poder esperar con calma. Ahora no me queda duda de que tengo el poder de asomarme cuando yo quiera, las veces que quiera, incluso, de salir un rato, pasear y regresar de nuevo a lo cotidiano... entonces, pensándolo bien, ¿por qué no lo hago?


02-05-06 | Leído 535 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La fuerza de lo transparente



Lo natural se asemeja al movimiento del agua. El agua, una vez en libertad, corre sin preguntar; corre obedeciendo sólo a una fuerza inexorable, natural, inundando todo cuanto se preste. Se estanca con alguna invitación y sigue su camino, según sea el momento. Hay sólo una manera de ser; no hay condiciones extrañas a lo evidente. Sólo la gravedad importa. Hay nichos donde el agua se estanca, y después de un tiempo se tranquiliza, cobra sosiego. Hay, por el contrario, sitios donde el agua se acumula, crece, espera sin respuestas, y poco a poco, como un modo de mandato, sobrepasa el límite impuesto y se derrama. Libre de nuevo, celebra el accidente que causó el júbilo de la nueva incertidumbre…enfatizando lo obvio: el agua es más que transparente.


31-03-06 | Leído 567 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La maquina dice que no soy yo



La máquina dice que no soy yo. La máquina rehúsa dejarme pasar… dice que soy otra persona, que no soy quien soy. La señorita operaria me ha dicho tantas veces que no soy el correcto, que estoy dudando de ello. Disimuladamente, doy un paso hacia atrás y me miro en el cristal de la puerta… y me veo. Con cierto sigilo, saco mi identificación de mi cartera… ¡y claro que soy yo! Tanto tiempo que me llevó reafirmar mi ego, tomar todas esas decisiones costosas, para que ahora una máquina y su cómplice que quieran confundir. Sin embargo, miro mis zapatos y trato de recordar cuándo los compré, y así con todo lo que me puedo ver por encima. ¡Ja! ¿Quién se creen que soy, un caído de la mata? Yo tengo muchas horas pensando, llorando, renaciendo entre las cenizas gritando mi nombre como para ahora ser despojado de mi identidad… ¿Cómo? ¿Qué cómo me llamo? Ya te digo…


01-08-06 | Leído 404 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La musa dormida



Ahí está, mirándome, recostada cobre un trozo de papel, una pluma de tinta negra. Tiene un brillo extraño, provocativo, como invitando a ser usada, a ser instrumento de mi inspiración. Pero la musa bosteza y sonríe, como en domingo, aletargada, sinvergüenza ella, negando el material que la pluma reclama. Y yo aquí, entre estas dos antagónicas chicas, tratando de explicarle a una, la somnolencia de la otra, tratando de mediar entre el ocio y la ansiedad. Soy instrumento de una y dueño de la otra. No controlo ni a mi dueña ni a mi esclava. Estoy apunto de salir corriendo como medida desesperada. Estoy a punto de reclamarle a una y amordazar a la otra. Tal vez deba esperar un poco. Tal vez deba hacerle un cariñito a las dos y solucionar esto de una vez


06-11-05 | Leído 902 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



la piedra



Con mi actitud, cree una piedra. Con mi necedad la modelé y la hice dura, impenetrable, intocable, casi invisible. Pasaba el tiempo y mis prejuicios perfeccionaban el desprecio por algo desconocido, impronunciable… simplemente distinto. Nadie mejor que yo cuando me lo propongo. Un día, ya distante de mi experimento, cuando caminaba muy tranquilo entre la maleza, tropecé con una gran piedra. Al caer me sentí desconcertado, no sabía lo que había pasado. Al devolverme para mirar, vi una gran roca volteada. Al mirar mejor, me di cuenta de lo blanda que era en su interior. Al preguntar, me mostró miedo, me mostró rencor: me reclamó. Ante mi obra, no tuve palabras, no tuve explicación creíble. Trayendo inmediatamente la conciencia de lo ridículo que fui, de lo cruel que había sido. Ante una cantidad interminable de porqués y reclamos, di la espalda y e retiré, dejando, una vez más, una escena abominable con mi firma al pié.


28-07-06 | Leído 608 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



LA PRIMERA VEZ



La primera vez de todas
La primera vez después de mucho tiempo
La primera vez contigo
La primera vez otra vez
Sólo esa vez y no sus repeticiones
Son las que guardo más adentro
Sólo esa vez y no las otras
Son las que le dan el nombre a la vida
Esa vez es la que nos dice
que sí se podía, que no era imposible
igualito como nos dice
que no habrá otra vez
la primera vez nos descubre
entusiasmos futuros, deseos y angustias;
la angustia de saber
que la primera vez es la única,
que a partir de ahora
puedo perder algo más


06-11-05 | Leído 495 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La primera vez



La primera vez de todas
La primera vez después de mucho tiempo
La primera vez contigo
La primera vez otra vez
Sólo esa vez y no sus repeticiones
Son las que guardo más adentro
Sólo esa vez y no las otras
Son las que le dan el nombre a la vida
Esa vez es la que nos dice
que sí se podía, que no era imposible
igualito como nos dice
que no habrá otra vez
la primera vez nos descubre
entusiasmos futuros, deseos y angustias;
la angustia de saber
que la primera vez es la única,
que a partir de ahora
puedo perder algo más


09-12-05 | Leído 647 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



La procesión...



Siento vacío, mucho vacío. Siento que no siento y no me gusta, duele, fastidia. No quiero sentir lo que siento, pero no hay remedio ahora… ahora, no. Hay una fuerza que trata de socorrerme, lo logra por unas horas, pocas horas, y se va y me abandona de nuevo a un sentimiento que atenta contra el respeto hacia mí mismo, que me destruye poco a poco, intensamente. Como dijo un amigo mío: “es como llorar al muerto, y el muerto al lado”. Ya no siento esperanzas pintadas, ya no siento que necesito el porqué (no el que se me dijo), lo que siento es que me debo defender, hacerme valer ante mí mismo. Siempre reclamo a la gente por no hacerme cariño y no puedo caer en el plano de no hacerme cariño, ni siquiera yo. A veces luce que sé cómo hacerlo. Seguro que no puede ser rápido y eso me tiene desesperado. Pierdo el sueño y eso me disgusta muchísimo. A veces pienso que todo esto no vale la pena, que la persona que dibuja mi pena no vale la pena… pero, ¿qué importa lo que conscientemente pensemos, si lo que mortifica no viene por fuerza de voluntad? Me siento defraudado, pero no lo suficiente. Me siento engañado. Engañado, sin aviso ni protesto. No quisiera que fuese por la vía de fraude que yo reaccione. Quisiera que sea producto de la conciencia de mí mismo, de que existo y merezco, de que puedo, de que tengo cosas valiosas que echo a un lado para pensar en la calamidad… pero, qué importa, si nada de esto todavía lo he logrado meter en el cajón o la gaveta donde va. Lo reciente de las cosas me tiene loco, irrespentándome con la presión de mi inconsciencia. Mientras tanto, otros matices del amor deben tomar su lugar y salvarme. El amor propio debe aparecer de una vez y protagonizar la vaina… pero parece que no se ve. Algunos días estoy más tranquilo que otro, pero su presencia hace que los esfuerzos estén en permanente peligro. Su tranquilidad le pone el acento a la impersonalidad, al desamor, a la frialdad con que se calcula un destino más incierto que el presente… y la esperanza no muere…


09-12-05 | Leído 1842 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La razón es mía



Defenderé mi punto mientras me quede aliento. No daré mi brazo a torcer. Me sostendré de mi silla y lo diré muchas veces…las necesarias. Aunque no entiendo los contras, pondré mi mano en la cintura y frunciré el ceño para demostrar control. Nadie me sacará de de mi posición ¿quiénes son para ello? ¿Qué derecho quieren ejercer? Pues, no. Yo soy el principio y el fin de esta conversación. Yo soy, hoy, el dueño de la razón inexpugnable… Sonrío con argumentos de sobra, cruzo los brazos y finjo escuchar lo que no escucho, por principio, porque no me da la gana. No importa. A pesar de que se unan en mi contra, saldré triunfante. Hoy no hay manera ni pretensión de convencerme; hoy no. Hoy es mi decisión, hoy es mi prerrogativa. Hoy… se jodieron todos.


30-06-06 | Leído 651 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La sombra de una nube



Desde lejos veo una sombra inmensa paseando por el cerro. Mientras dura el paso de la nube, puedo ver oscuridad en la vegetación, a la vez que todo permanece iluminado y cálido en los sitios desarropados. La sombra tiene matices. Unas facetas son claras, refrescantes, como brindando alivio al calor. Otras son muy oscuras, y mientras duran parecen pequeñas tempestades que se dan en un tiempo, que viéndolo de lejos, es breve, finito, aunque de cerca, estando allí, parezca que el sol no vendrá más, que se acabó todo para siempre. Parece que las nubes grises siempre dieran esa impresión, que no caminasen. Ojalá pudiese recordar en mis temporadas de sombra. A pesar de tanto pensar, de tanto reflexionar acerca de las teorías de las tristezas y las alegrías en las que me esfuerzo, de las sombras y la luz, parece que tiendo siempre a creer, dentro o fuera de las sombras, en la falsedad, en la ilusión de que lo favorable siempre lo será, en que al fin encontré la tierra prometida, o que la tragedia durará hasta que sea tarde recuperarme. Aparenta ser un revés y una pérdida de tiempo y pedazos de entereza lo de cultivar el “conocimiento” futuro en mis crisis. Cuando logro avistar un obstáculo o una oportunidad, y le tomo distancia para un brillante intento de aplicar la experiencia, uno distinto aparece y me deja indefenso. Parece totalmente inútil poder prevenir la fuerza de la calamidad, o la intensidad de mis felicidades, por lo que, desde ahora en adelante, entraré y saldré de mis sombras con los bolsillos llenos de mí, con la única certeza de que no moriré en el camino, saliendo con los bolsillos más llenos cada vez.


15-01-06 | Leído 647 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



La vida es un libro



La vida parece ser un libro, en el que se escribe cada día. Cada página podría ser un día, en el que se pueda escribir con emoción, con pasión, o no escribir nada. Levantar la pluma durante un día y sólo imaginar, releer páginas anteriores y poderlas comprender ahora, tal vez tarde, sin remedio; recordar los errores para el futuro y el mismo presente parece menester necesario. La vida parece ser un libro en plena escritura, del que no se conoce el número total de páginas por escribir, ni siquiera al escribir la última. Menester es, en consecuencia, escribir cada página con la misma profundidad -a pesar de lo simple, con el mismo disfrute, con la misma preocupación del pasado… no vaya a ser que quien lea ese pequeño bulto de papel, no logre entenderlo, incluso ignorar que fue una de las personas a quien se dedicó.


17-08-06 | Leído 350 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Las grutas



Decenas de posibilidades se muestran a cada paso que doy. Con cada paso desaparecen algunas; otras permanecen. Y con cada grupo complejo de opciones, me hago siempre las mismas preguntas; aparecen los mismos miedos; se ventilan los mismos entusiasmos. Sigo caminando, a veces en la oscuridad, a veces en la luz enceguecedora. Escucho voces alrededor, llantos, interrogantes, arrepentimientos, carcajadas, de otros que avanzan por estas grutas desconocidas. Muchos otros decidieron no avanzar más y quedarse en el espacio más cómodo que vieron, tras la posibilidad de no encontrar nada mejor; otros, porque no queda mucho tiempo antes de hacer lo que hay que hacer. Detrás de cada pared espera una nueva salida, entrada a otro escondrijo. Es una sucesión que no para. Es una constante decisión, que no se sabe si fue buena hasta que rinde frutos. Los aprendizajes coquetean detrás de los espantos, como probando la voluntad. No sé cuánto quiera aprender. No sé cuánto necesite aprender. En oportunidades me siento a descansar, miro a los lados y por doquier hay gente asentada, compartiendo, mientras yo camino solo. Debo confesar que lo que más temo, es que en este camino que parece infinito, cada paso no implique un avance. Debo confesar que lo que más temo, es que pueda pasar de largo y perder el sitio que nunca tuve… tal vez, lo que más temo, es que no pueda devolverme hacia delante y vague, como ya ve visto, sin el rumbo inteligente que creo vestir.


29-03-06 | Leído 559 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Le doy la espalda a la ventana



Le doy la espalda a la ventana. Arrimo la silla y, con una indiferencia bien voluntaria, bien rencorosa, doy la espalda. El tráfico, las luces, los destellos impersonales del paisaje nocturno sólo me recuerda quien siente la necesidad de salir a dar vueltas y lo hace. Yo no. Yo no. Yo prefiero proferir algún tipo de daño a lo que acuso como mi principal agresor en estos tiempos, aunque éste no se de cuenta de nada…sigue existiendo, lento, imponente; sigue coqueteando, seduciendo con sus rincones, castigando con sus silencios de grillos prófugos, arrullando con sus senderos libres de prohibiciones… sigue con su mano extendida.


23-06-06 | Leído 793 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Leer un poema



Leer un poema es como se barrido por una cortina de lana, mientras estamos recostados. Puede ser un trozo de música para nuestros oídos. Es, a veces, una pequeña molestia para lo que queremos recibir. Leer un poema es escuchar a alguien tan remoto como cercano; es escuchar el latido congelado de un corazón que se calentó con nuestra lectura de resurrección. Ese poema, puede, por otro lado, ser la propia conciencia escondida tras las armaduras ya añejas, cultivadas, sacándonos una sonrisa de tristeza; unas palabras de descrédito al fantasma recién aparecido, al necio que trata de derribarnos casi infructuosamente. Leer ese poema podría salvarnos de la inercia, detenernos en la inconciencia de nosotros mismos al ver que caminamos a un sitio distinto al que miramos, al que soñamos. Tal vez, ese poema convierta la mirada altiva en condescendiente, la mirada debilitada en fortalecida, la mirada perdida en un darse cuenta. Así que… cuidado cuando abras ese libro… tal vez te des cuenta de lo que eres y se destruya todo esto… todo esto.


04-04-06 | Leído 733 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lejos de ti



Estoy lejos de ti, pero no importa… esa no es la tendencia. Cuando miro hacia tu dirección, se acorta la distancia. Cuando doy sólo un paso a tu horizonte, es un paso menos que nos separa. Al soñarte te toco, al pensarte te acaricio. Si en algunos momentos sientes que una brisa abusa de tu espacio, sabe que soy yo quien anida tus mejillas con tus labios. ¿Lejos? Si, pero sólo para mis ojos, para mis pies. Mi mente guarda complejas imágenes de ti que te ven, que te huelen, que te sienten, y me hace el favor de engañar a mis sentidos a mi favor. Por ahora no importa. Por ahora es hasta risible que no estés cerca, al alcance de mi mirada perdida. Por ahora, estoy lleno de ti, como un jarrón, como un cántaro, que repleto, sólo se regodea en su plenitud efímera para disfrutar de su humedad interior, para seguir adelante, hasta que lo efímero cristalice en realidad o llegue la crueldad de la sequía de un autoengaño que me sirvió para seguir caminando.


22-09-06 | Leído 485 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Letargo terminal



Estoy en un letargo terminal. Tengo tanto veneno por dentro, que ni siquiera puedo morir. Estoy en un limbo de que comprendo nada. Podría decir que es un castigo, que es una oportunidad de redimirme; no lo sé, tal vez no quiera saberlo. Miro a los lados y no distingo mucho; se ven sombras, se ven siluetas. Escucho mi nombre, escucho gritos enredados con risas; escucho desinterés. Parece que hoy, sólo hoy, a esta hora, soy el centro de la atención. Parece que sólo por hoy existe la oferta de atención que siempre esperé, y, paradójicamente, no puedo saber de qué se trata, ni de quienes se trata. No sé de parte de quién sale lo que espero. No sé si es de quienes creí saber o no. Pasan lentos los minutos y me siento menos, reforzando el tambaleante lamento madrugador de que no habrá una segunda oportunidad.


23-06-06 | Leído 606 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Libertad...¿de quién?



Siempre hablo de libertad. Siempre me quejo. Siempre trato de ejercerla y argumento que tengo el derecho, que nadie me lo quitará, que lucharé hasta muerte, si es necesario. Y es cierto, el olor de las cosas que quiero oler, el sabor y la visión de las cosas que anhelo no son cambiables por muchas otras cosas. Mirar por la ventana sin querer salir volando por ella es un festín al que no renunciaré, del que no prescindiré. Quiero caminar sin permisos, sin licencias, sin consideraciones, sin justificaciones. Quiero probar mis propias limitaciones y no la de los otros. Quiero que me duelan mis propias decisiones. Necesito sentirme equivocado por mi mismo. Y pensando esto mismo, en mi derecho a protestar en nombre de mis decisiones con toda la vehemencia del caso, me he enterado de que es posible que alguien quiere que le dé su libertad.


28-12-05 | Leído 485 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Limítame... corre luego



El límite es el miedo. El límite es la emoción. El límite es la sazón. El límite invita al esfuerzo. Cuando no hay límite, la gracia tiene mal augurio. Cuando no hay límite, la necesidad pierde su efecto más importante, la creatividad, se pierden. Hazme una línea enfrente de mí para intentar, al menos, llegar hasta ella; no necesariamente la pasaré, pero la sentiré cerca. Dime que no se puede para asomarme y saber que si. Rétame con un límite. Dime que no, que tal vez, que después, y verás de lo que soy capaz. Cierra tus labios y sentirás el calor que habrá de abrirlos sin esfuerzo. Cuando no haya límites, invéntalos. Juega con las capacidades y con las ansiedades. Detenme con tus manos, y podré mirarlas de cerca, sentir su calor, besarlas, hacer que me rodeen y me abracen.


05-06-06 | Leído 670 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Llegué tarde



Llegué tarde. Sólo un poco, pero tarde. Ya no puedo dejarte lo que tenía pensado. Ya no puedo descargar todo el sentimiento que me hizo llegar aquí. No encontré, ni siquiera, tu olor. No pude ver tus huellas. Alguien dijo que te había visto en algún momento, pero no sé si se refería a ti, verdaderamente. No fue el reloj. No fue un malentendido. Parece un malvado plan para no estar allí en el momento adecuado, cuando me necesitabas. Parece una mala historia de amor, donde no se comparte, donde no se intercambian vivencias, alientos, caricias. Alguien lo planeó así y no puedo hacer nada ahora, que estoy sentado en el sitio donde estuviste sentada en algún momento del pasado inmediato… ese pasado que se me escurrió en mi última carrera inútil, a destiempo, en un instante que mordió lo imposible y que no podrá digerirlo nunca.


08-08-06 | Leído 423 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Llegué y no quería llegar



Llegué y no quería llegar. Estaba embelesado en el trayecto. Miraba hacia los lados, hacia arriba, hacia atrás y adelante. Mi movimiento producía brisa en contra, lluvia de frente. Como avanzaba, podía aprovechar uno que otro tropiezo para ver las cosas desde otro punto de vista. Pero ahora, ahora parezco varado; me dieron mis papeles en regla, mi abrazo y mis congratulaciones, y a pesar del júbilo público, mira, ya no siento la brisa, la lluvia, los buenos tropiezos como antes. En lugar de recoger alas, tengo lastre en los bolsillos. En lugar de navegar, siento que el agua sube por mi cuello y respirar se pide por favor. No hay puntos de vista distintos a éste, mi flamante y rasante. Mirar hacia los lados requiere hundirse un poco más, así que no sé si prolongar mis miopes exploraciones hasta que entre otra piedra en mi bolsillo casi lleno, o hacer un último forcejeo, un último berrinche que espero efectivo, definitivo. No sé si tenga tiempo de pensar, y temo basar mis próximas estrategias en clichés, en plantillas, en calcos que se habrían quedado adheridos en mi cabeza durante mis tiempos de despreocupación, en los días cuando vivía el teatro, la tragedia sólo como espectador.


26-09-06 | Leído 350 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Llévame



Llévame muy lejos por un rato, antes de que baje el sol. Llévame a dar un paseo donde no se sienta esto tan feo. No te olvides de llevar la bolsita con los dulces y el pañuelo, por si se me antoja comer o llorar. Sácame de aquí por un rato y demos una vuelta, sin mirar el reloj, sin ver a nadie, sólo caminando a tu lado, agarrados de la mano. No dejes que permanezca aquí solo, preguntándome cosas, contestándome cosas, martirizándome con otras cosas. Llévame donde pueda respirar aire un poco más frío, donde provoque sentarse y ver alrededor, sintiendo tu silencio cómplice, tu presencia de sabio. Abre esta vaina y deja que mis piernas hagan los suyo, guiadas por el miedo de seguir entumecidas, paralizadas, sin ejercer su plausible función de llevarnos donde soñemos. No me dejes aquí, marchitándome como una planta privada de sol y agua. Sólo tal vez, después de un rato, decida regresar yo mismo, pero con la certeza de que pertenezco aquí, y para bien o mal debo dejar mi huella en este sitio, donde soy presa de frecuentes ataques de ceguera.


17-10-05 | Leído 608 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Llueve tanto...



Llueve demasiado. No deja de llover. La ropa me pesa de lo mojada que está. Por cada gota que me cae, despido otra. Estoy saturado. No puedo ver hacia arriba, del tamaño de las gotas que caen. Apenas puedo ver al frente, parpadeando lo más rápido posible, para no perder la poca visión que tengo ahora. Estoy fastidiado. Estoy casi con una rodilla en el piso, y no hay señal de que amainará el aguacero. Mis pies sólo dejan pasar el torrente entre ellos, sin poder levantarse y avanzar un poco, algo. Debajo del árbol que me guarecía, sólo caen chorros que golpean más duro que afuera. Ya no huele a tierra mojada, ni a pasto fresco… todo fue llevado por este desfile amorfo de fuerzas en contra. Todo fue arrasado en un solo acto de gravedad, de una sola exhalación, de una sola sorpresa.


18-07-06 | Leído 325 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Llueve tanto...



Llueve demasiado. No deja de llover. La ropa me pesa de lo mojada que está. Por cada gota que me cae, despido otra. Estoy saturado. No puedo ver hacia arriba, del tamaño de las gotas que caen. Apenas puedo ver al frente, parpadeando lo más rápido posible, para no perder la poca visión que tengo ahora. Estoy fastidiado. Estoy casi con una rodilla en el piso, y no hay señal de que amainará el aguacero. Mis pies sólo dejan pasar el torrente entre ellos, sin poder levantarse y avanzar un poco, algo. Debajo del árbol que me guarecía, sólo caen chorros que golpean más duro que afuera. Ya no huele a tierra mojada, ni a pasto fresco… todo fue llevado por este desfile amorfo de fuerzas en contra. Todo fue arrasado en un solo acto de gravedad, de una sola exhalación, de una sola sorpresa.


18-07-06 | Leído 544 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lluvia lejana



Hay somnolencia. El sonido del agua al caer arrulla como una abuela. Uno de mis ojos se descubre y mira por la ventana abierta, y sólo se puede sentir la caricia del gigante que cae, permanente, constante, ininterrumpido. El viento parece leer mi pensamiento y me lanza algunas migajas de lluvia en mi frente sorprendida. Es como un aviso de que hay vida más allá de nuestras barreras, de nuestros complejos de unicidad. Es como un darse cuenta de que estamos encerrados en medio de nuestros ridículos logros, sin poder apreciar las cosas que ocurren más allá de nuestra miopía, más allá de nuestra minusvalía voluntaria.


16-08-06 | Leído 357 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lo abraza



Lo abraza como diciéndole “te necesito”. Lo abraza como queriendo apresarlo ya. Lo abraza urgentemente para que no escape. Lo abraza mientras se balancean con fuerza, con preocupación. Lo abraza en medio de las luces, con el temor de que desaparezca en la oscuridad. Lo abraza con fuerza, con correspondencia, con ganas. Lo abraza con los ojos cerrados, con los labios mordidos. Parece que, después de ahora, no hubiese mañana


20-01-06 | Leído 812 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lo bueno y lo malo. Reflexión



Todo es observación, análisis y reflexión hasta que se aparecen mis amigos de discurso, el bueno y el malo. Resulta demasiado fácil, como para rechazar, pensar que todo es igual que siempre, que todos somos igual que siempre. Es tan fácil pensar que nada cambia, que nadie cambia, que se hace irresistible tener la razón. Afortunadamente, cuando todo se me enreda y comenzamos a ver que algunas cosas no tienen explicación, podría estar a punto de descubrir algo de verdad “bueno”. Quienes han sido malos, siempre necesitarán ser castigados para que comprendan su error eterno, perpetuo. Quienes han sido buenos, por su parte, merecerán nuestra atención, bondad y favor hasta que desaparezcan del mapa. Momento bendito es cuando la gente a quien quiero, a quien conozco bien, comienzan a bailar la danza macabra de pertenecer a los buenos y a los malos. El zigzagueo me confunde, me deja sin vista. No puedo, rápidamente, establecer qué tipo de pecados se manejan, qué tipo de categorías hay para estas formas extrañas. Tal vez se me haga más fácil cuando vea el suelo y vea una parte de mis pasos más allá de la raya de los chicos buenos. Tal vez se nos haga más necesario pensar en aquellas cosas que siempre hemos hecho de una manera más concienzuda, más libre, más abierta, porque ese derecho si lo tengo. Tal vez sea derecho de quienes me rodean que me abstenga de juzgarlos. Tal vez, desde ahora, comience a verlo todo más como las hojas en el viento, y no más como un montón de prejuicios estáticos, colgados de la ceguera y el aislamiento.


28-11-05 | Leído 2163 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lo que no entiendo



Si ves algo que no entiendes, que no comprendes, tal vez estás observando la sombra de una nube sobre otra; quizás estás enfrentando una pena sobre otra, un error sobre otro. Si ves algo que no puedes identificar, puede ser algo iluminado por dos luces distintas. Hasta la belleza podría no ser entendida. Ser feliz y no saberlo, estar triste y no saberlo, nos lleva a estados incomprensibles. Lo negaremos todo. No daremos crédito a nada que nuestra presidiaria mente no pueda catalogar, colocar entre cuatro asfixiantes paredes. No entendemos lo que tiene más de una torsión. No estamos en capacidad de ver a través de dos espejos, de sólo escuchar, de dar la mano primero. Tal vez, en unos años, cuando hayamos desechado parte importante del combustible, decidamos quemar el resto.


06-06-06 | Leído 564 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lo sé todo...¿sabías?



Existe la extraña tentación de querer comprenderlo todo. Podría ser una necesidad de bienestar, de tranquilidad. Es, ciertamente, una quimera que nuestra humilde mente albergue la totalidad de los rumbos posibles de nuestras acciones u omisiones, de nuestra sabiduría convicta y nuestra ignorancia campante. Pero, ¿Y si fuese posible? ¿Y si pudiésemos tomar esa masa impensable y meterla en un bolsillo, tenerla a la mano siempre? ¿Cómo podríamos actuar, sabiendo qué sentimos, que somos la imperfección que ya conocemos? ¿Podremos hablar de un exceso de conocimiento, de una falta de ignorancia? ¿En qué lío nos habremos metido, poseyendo semejante herramienta? Tal vez no haya más sorpresas. Tal vez una flor no signifique más lo mismo. Quizás la pasión, la sensibilidad hayan sido abolidas, abatidas. Podríamos ser dioses de piedra, dispensadores de razón odiosamente racionales. Nuestro cerebro sería el más implacable carcelero de nuestro corazón. Si no hay caminos nuevos a la comprensión de nuevas o las mismas cosas, nos limitaríamos a ser jueces eternos de nuestras mismas calamidades…a las que estamos amarrados por naturaleza.


13-02-06 | Leído 610 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Lo sé, pero no les importa



Hace tiempo se escuchó la voz del conocimiento:
-Yo soy el saber. Yo lo sé todo. Yo sé cómo se creó todo lo que existe y sé también cómo ha de terminar. Mientras tanto, sé qué cosas habrán de suceder y por qué. Sé que ese hombre que camina está triste, desesperado, a punto de una locura terminal. Él me vió, pero no se detuvo a leer la respuesta a su problema. Sé que ese viejo tiene un dolor de muchos años, pero que, de alguna manera, la causa de ese dolor lo hace seguir viviendo aunque sea con esa carga. Sé que esa mujer que baja por esas escaleras trata de distraerse de lo que la hace llorar, y mientras más lo hace, más piensa que lo logra…hasta que llega el silencio. Pero, a pesar de todo, ninguno pasa por aquí, ni lee, ni pregunta, ni se atreve a hablarme de su situación. La cobardía, la ignorancia, la falta de consideración evitan que se acerquen un poco, y cuando lo intentan, cuando están a medio camino, desmayan y se deslizan hasta donde no me pueden ver. Parecen predestinados a no poder saber de mí, a desaprovechar esta publicación del futuro en pasado.
Ante la indiferencia, la desidia, se dictó la sentencia de efecto eterno:
-¡Que se joda cada uno!


24-10-05 | Leído 549 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Lo volviste a hacer...



No me digas que lo volviste a hacer... por favor, no. ¿Volviste a decir lo mismo, a la misma persona? No me digas que en el mismo lugar, para mayor calamidad....¿qué? ay, no. Y ahora, ¿qué va a hacer? ¿Ya pensaste qué cosas debes rehacer para ganarte, al menos, una mirada? ¿por qué lo hiciste si sabías, ¡Claro que lo sabías! lo que iba a pasar? Ven acá, déjame mirarte. Claro que sonrío, pero sólo de imaginar cómo fue todo. ¿Qué pasó? ¿llovía? ¿hacía calor? ¿qué te pasó? ¿qué sentiste cuando dejaste salir el demonio por tus ojos, ahora rojos? Qué vaina. Mírate, ahora quien se ríe eres tú... lo disfrutaste, ¿verdad? Sacaste todas esas espinas guardadas, ¿cierto? Bueno, al menos gozas de buen desahogo... los carajazos que vienen en contra necesitan un destinatario de buena salud, de buen semblante, de buena disposición, como de la que gozas ahora. Nos vemos.


02-08-06 | Leído 596 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Luz y sombra....¿sombra?



Es a veces confuso el momento de la luz o de la sombra. En oportunidades es tan claro saber que es un momento rosado, o un momento terrible; pero hay ocasiones donde se mezclan y no sabemos si todo el resultado de todo el torbellino es luz o es oscuridad. Hay tejidos que abrigan de la adversidad, usando hilos de sufrimiento, de dolor, de desconsolación… sólo que no lo sabemos. No sabemos de dónde ha salido todo nuestro bienestar, nuestra manera ligera de ver las cosas. No sabemos si todo fue tejido con dolor, con pecado, y por eso es muy fácil defender nuestros argumentos, con nuestra ignorancia como aliado que fortalece al revés. No conocemos las patas de la mesa en la que comemos cada día. Lo insólito se hace presente, tomado de la mano con el conocimiento crudo que nos faltaba. Es un estallido, es un vendaval que nos toca a la puerta… es, tal vez, por lo que no solemos abrirla.


11-09-06 | Leído 397 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mal vestido



Hasta ahora estuve dormido, después de una noche reconfortante. Estoy desnudo, nada distinto de mi cobija se atreve a ocultarme. Un nuevo día. Me restriego los ojos, me estiro y bostezo para dejar los escombros de sueños que puedan quedar detrás de las orejas. Practico la higiene diaria: los dientes, el baño, los cosméticos. Sigo desnudo. Voy a mi habitación, abro el closet y saco mi ropa interior, mi camisa, un pantalón, corbata y los zapatos del día. Una vez bien vestido, me peino y luego de chequearme bien en el espejo, abro un extraño mueble que conservo desde que nací, y que fue creciendo conmigo…es inmenso. En una de las gavetas están las mentiras guardadas; saco la de hoy, la digo…parece creíble. Dos gavetas más abajo están las excusas; es una de las más grandes. Tomo dos y las guardo en los bolsillos, por si acaso. En la puerta delgada de la derecha, está la indiferencia; luce fuerte, brillante, impecable. Ésta la tengo que vestir apenas salga de la casa, para que no se arrugue y todo se eche a perder. Creo que estoy completo… ¡No! me faltan todavía algunos complejos que no sé dónde están; siempre los olvido, pero tarde o temprano parecen encontrarme ellos a mí. Ahora… claro, la sonrisa hipócrita ¡qué hubiese sido de mí sin este valioso y útil artículo! Me la mido… todo bien… qué linda sonrisa, parece de verdad, aunque sea una copia aprendida. Por último, abro la gaveta cerca del piso y veo la honestidad agazapada e una esquinita; por allá está la sinceridad, mal doblada debajo de la alegría todavía manchada. Después de contemplar estos obsoletos artículos, de un golpe cierro esa terrible gaveta, que, por cierto, fue la primera que tuve, pero por alguna razón no usé más.
¡Listo! Ahora si estoy listo para salir y dar lo mejor de mí, aunque no sepa que el mueble se está agrietando por el peso de las cosas que más pesan dentro, tal vez por la falta de uso de la última gaveta… miro al cielo con mi sonrisa nueva, pero creo que va a llover y no tengo paraguas.


07-04-06 | Leído 470 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Maldito licor...



Maldito licor
Que me hace perder la noción
Que me sirve de rincón
Que me desconecta de mis quehaceres
Que me hace hablar más de lo normal
Que me hace pensar más de lo usual
Oh, sustancia maléfica
Que exagera mis felicidades y mis desencantos
Que dramatiza la seriedad
Que enseria mis superficialidades
Para ver… ¿dónde está la botella?


28-12-05 | Leído 1662 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Malo no es...



Lo malo, en exceso, hace daño. Dame algo de dolor por minutos, para poder asimilarlo. Dame algo de quejido por algunos instantes, para poder entender de dónde viene. Dame un poco de amargura, para extrañar mi buena tranquilidad, para ir por ella de nuevo. Dame indiferencia, y así comienzo a hacerte las piruetas de siempre, las que te gustan. Dame uno que otro tropiezo, para no olvidar cómo levantarme. Dame calor asfixiante, para apreciar la brisa que me pierdo a veces. Dame lejanía, para extrañarte… pero no mucha. Dámelo todo calculado, por períodos que demuestren tu piedad y tu excepcional dominio en el arte del castigo, y verás que me mantengo vivo, con ganas… para ti, para los dos.


29-03-06 | Leído 559 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Manchado...



Hay manchas. Manchas regadas por todas partes. Manchas que se mueven, que parecen ir de un individuo a otro; que se aprenden, crecen y se mudan. Que parecen no terminar.
En medio de mi cacareada inmunidad, observo y observo. Veo en la cara de los otros la limpieza que me garantiza el haber compartido con ellos algunas cosas mías. De repente, en un movimiento imprevisto, veo que en el otro lado de su rostro hay una mancha. Una mancha que no veía, que no sentía, que no imaginaba. Una mancha que desconcierta y, antes de querer una explicación, sólo quiero sentarme y tratar de pensar... y luego descansar un rato.
Tal vez no son manchas absolutas; quisiera pensar que no es así. Quisiera pensar que son territorios negros con los cuales se me hace sencillo guardar distancia y que sólo atacan a parte de la persona... que no es un ataque masivo, pero de toda maneras espero una explicación, una razón para lo que parece una payasada de la vida. ¿Será que esa debilidad es imprevisible? ¿será que existe en cada uno de nosotros esperando la oportunidad de presentarse? ¿será que la distancia entre lo bueno y lo malo se recorta inexorablemente ante algún artificio maléfico de circunstancias? ¿será que sólo no hemos tenido la oportunidad? ¿será que jugamos a juzgar? ¿será que jugamos a perder? ¿cuánto valemos? ¿tan poco que sería mejor regalarnos o perdernos?
...la vaina está jodía.


06-11-05 | Leído 729 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Manzanas y peras



¿Cómo comparo peras con manzanas? ¿Cómo comparo, peligrosamente, mis prioridades? ¿Cómo le pongo una puntuación a lo que siento, a los que necesito? ¿Cómo me atrevo a decir que unas si y las otras no? ¿Es posible ser comprendido en mi intento confuso? Alguien no estará satisfecho y su voz se dejará escuchar, aunque sea en la oscuridad. ¿Cómo podré ser escuchado sin ser juzgado? Es tan difícil que me preparo, no sé cómo, para recibir los impactos de lo que la incomprensión me depare. ¿Podría responder cínicamente? ¿Podría decir lo que pienso sin enmienda ni parcho? No sé qué hacer por ahora, pero si sé que lo que hice lo preferí… luego me auto examinaré, seguramente me auto juzgaré, y seguramente, la próxima vez, haré lo mismo.


13-01-06 | Leído 1326 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Más adentro y con un palo en la mano



Últimamente, cuando pasa algo, siento que debo protegerme del dolor. Pero no pienso. Al cabo de un rato, unas horas o días siento que no siento tensión. Siento que estoy bien. Habría que ver si lo que creo sentir es realmente lo que me ocurre... no vaya a ser que esté detrás de una pared, con un palo en la mano. Hasta ahora sigo sintiéndome bien; ojalá me dure años. Toda esta charla de tranquilidad total se debe a que debemos sentir temor, inquietud, culpa, dolor con las cosas que nos suceden. Trato de mitigar el dolor con un poco de más dolor inmediato, lo cual me deja casi ligero ante las decisiones potenciales. He escuchado que revolcarse en el dolor hace más daño del que cura, pero entonces habría que definir revolcarse.
En algún momento me dije a mí mismo que ¡basta! Que ¡ya! Que me iba a recostar sobre un colchón de tranquilidad, de desapego, de egoísmo, quizás... un colchón verdaderamente mío. Ese colchón, chico... ese colchón huele feo, es viejo, está roto, cuestionado hasta decir basta...pero tiene mi forma, ¿dónde me voy a recostar? ¿En otro nuevo, plano? Creo que es hora de recostarse un tiempo; no sé cuánto, no importa...es mi tiempo... me lo pago luego, si es que tengo...
Quiero abrazar el rótulo de loco y quedarme dormido un rato, pasando la convalecencia tristemente bien... como debe ser. Luego quisiera desertar y con mi rotulito apretao disfrutar el verde y el azul con más necesidad, hasta con desesperación; con ganas de reír y llorar exactamente como me lo pidan las vísceras, que dicho sea de paso, son mis mejores asesores... mis intestinos y mi estómago tienen un puesto muy alto en el mi organidrama.
Este fue un rato posterior al almuerzo, en mi puesto de trabajo, con música celestial de Enya, mientras miraba el cielo gris azul de petare, tratando de hablar con mi mejor amigo... y creo que últimamente me he acercado a él mucho, aunque ya vivíamos en la misma cabeza y mis ojos no daban con él... pero uno que otro ser del exterior me indicó dónde estaba él. Gocé algo escribiendo esto. Me siento triste, pero cierto en algunas cosas importantes... quisiera vivir lo contrario, pero no podré. Tendré que ser feliz concientemente y eso el lo más difícil que se me ha atravesado en el camino.


06-11-05 | Leído 479 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Más triste



Pobrecito yo. Sólo por hoy me daré el permiso para deprimirme desconsoladamente, para compadecerme de mí mismo. Hoy la lástima será mi cobija. No oiré las voces internas que brindan fortaleza para enfrentarse a estos duros momentos. No subiré la mirada ni me sobrepondré hoy. Sólo por hoy dejaré la coraza que me acompaña en mis viajes de supervivencia colgando en la silla y saldré con la pena desnuda adonde haya frío, lluvia, incomprensión. Hoy no buscaré a mi mejor amigo para que me escuche, ni me distraeré, como dice el manual del deprimido. Hoy lloraré como un bebé, sin parar, casi sin respirar entre sollozos. Hoy mis lágrimas correrán camino abajo, sin estorbos, sin complejos, hasta unirse a lo que les dé la gana…no me importa. Hoy me declaro triste, pero despreocupado de la tristeza. Hoy decidí liberar ese malestar y mirarlo desde aquí a ver adónde va, qué le provoca, dónde se revuelca. Tal vez así aprenda un poco más y me evite futuras tristezas causadas por las mismas necedades. Ahí voy, ya comenzó todo.


26-04-06 | Leído 830 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me categorizaré



Me categorizaré. Seré parte de algo que me guste… no como ahora. Me convertiré en un color de muchos parecidos, en una forma perteneciente a un patrón. Desde ahora, seré uno de muchos, parte de algo. Desde este momento, dejaré aparte los matices, los tonos de grises. Desde ahora, trasquilaré las puntas que sobren, y podré caber en un hoyo con forma similar al escombro que resultó. Desde ahora, me despedazaré y me juntaré muy convenientemente a lo que tengo enfrente. A partir de mañana, cuando cesen las lágrimas, los lamentos, los resentimientos, seré algo realmente nuevo, flamante, enfocado. Eliminaré eso de estar regado entre retazos de distinto parecer, entre brillos que recuerdan lo indeseable, entre ser y no ser, entre decir y no decir. De una vez tomaré la decisión de sentarme con los brazos cruzados y sonreír sin nada qué temer, sin nada qué explicar, sin nada qué recordar o predecir… mientras haya luz


08-11-06 | Leído 386 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me critican



Alguien se atrevió a hacerme una crítica que considero desconsiderada hace poco. Primero, rabié, reclamé, di la espalda, reí con ínfulas, olvidé; y hoy amanecí con un malestar como el que produce meter la mano en lo que estaba escondido, encerrado voluntariamente, y sacarla para saber qué era. He utilizado todos los argumentos justificativos para hacer que todo esté a mi favor, y, sin embargo, siendo el dueño del juego, de las reglas, voy perdiendo. Pierdo y no sé contra quién… o si. Comienzo a correr y no sé adónde, sólo me alejo de donde creo que está el peligro, la equivocación, lo que me quiere hacer daño. Pero es inútil, por más que corro, sigo percibiendo el mismo olor a culpa y a reproche que tengo. Veo que un comentario que me tomó por sorpresa, me tiró al piso. Veo que cualquiera puede notar mis pareceres, mis actuaciones y opinar, y lo que antes me parecía justo, ahora me condena. Pensándolo bien, no pocos deben pensar lo que sólo uno me dijo. Pensándolo bien, no ha de ser una isla adversaria la que me contradice. Temo abrir mis oídos a todo el que quiera expresarse y saber que puedo llegar a ser un estorbo, un obstáculo para las oportunidades, un mutilador de sueños.


14-06-06 | Leído 704 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me cuesta



Me cuesta aprender. Me cuesta usar mi pasado como defensa. Me cuesta un mundo la tranquilidad, la certeza, el sueño pesado. Me cuesta saberme en paz, dormirme con un libro abierto en mis manos, sonreír sin pensar en la razón. Es la primera vez, y no sé si será la última que estoy así, caminando a ciegas. Las manos no bastan, las palabras no bastan, los olores no son suficientes. Mi mirada perdida sigue perdida, sin poder fijarse en nada cercano, cotidiano; sigue mirando a lo lejos, a la nada… imperturbable. A veces creo que el guiño ante la luz del amanecer no es lo que debe experimentar alguien con algo de vida a cuestas. A veces creo que ya he estado en la muerte y, sin que nadie lo sepa, regreso sin la blanca experiencia que hace virar la vida de las personas. A veces creo que el sol y la luna me han visto más que yo a ellos, sin contar, sin mirar relojes. Mi cuerpo disminuyó en forma y brillo. Mi rostro se despidió de los colores pasteles hace años, para darle paso al rictus constante, tenebroso que ahora me viste, a esta sonrisa fingida que es sólo reflejo de cada recuerdo que se incinera dentro de mí.


05-11-06 | Leído 526 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me curé.. ¿me curé?



Me curé. Me curé y no supe cuándo. Me curé y no supe cómo. Un buen día me di cuenta de que el ceño fruncido por el dolor ya no tenía deudas. Sin darme cuenta, vi que mi andar de costado, evitando afincar, ya no tenía causas… y ensayé enderezarme. Extraña sensación, esa, de andar sin motivo para quejarse, aunque la inercia dilata un poco. Con el dolor se va la queja cotidiana y sus culpables. Con el sufrimiento urgente se va el asidero para maldecir, y así es difícil seguir, sin juicios, sin sentencias, sin señalamientos. Todo me aburre y no sé qué hacer con el tiempo a favor, que ahora se torna en contra. Olvidé cómo construir, cómo entrelazar, cómo usar mis manos. Ante el rudo silencio sólo me queda quejarme, como nunca dejé de hacerlo, como supe que siempre sería.


28-12-06 | Leído 418 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Me llenaré de vacío



Me llenaré de vacío. Absorberé tanto de nada, hasta plenarme de inexistencia. Seguiré contando ceros hasta que sume algo. Me mantendré soplando y soplando, hasta derribar algo que si exista. Seguiré recorriendo caminos de sueños, de deseo, de destino. Por un rato más, siquiera, seguiré apretando mis manos asiendo nada, hasta saber que el esfuerzo sirvió de algo, aunque sea de mala noticia. Seguiré mirando para ningún sitio, hasta que algo, por fin, se atraviese y me diga dónde estoy.


24-03-06 | Leído 555 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Me lo dijeron...



Me dijeron que me había curado. Todos me felicitaron, me abrazaron y hasta me cargaron. Cuando miro a los lados, hay gente esperando que diga algo, a que me dirija a ellos en la cima de la alegría y el alivio y exprese lo bien que me siento.
Me descuidé en algún momento, antes de todo esto. Cometí el error de cerrar los ojos y dejarme llevar por una extraña corriente, desconocida, aunque atractiva…cómoda. Luego de un tiempo, no quise evitar permanecer en ese ambiente alucinante, resbalé y caí. Ahora me dicen que me curé, pero no sé de qué enfermedad. Dicen que ya estoy bien, mientras me siento como al principio. Todos me apoyan en algo que no conoce, que ni yo sé qué es o si existe. Tal vez estoy enfermo de estar fuera de mis límites, de mis terrenos, que aunque bien ricos, igual los dejé por dar un paseo temerario. Tal vez mi enfermedad era la indiferencia; tal vez era un berrinche, un reclamo a la nada. Tal vez la suma de muchas tonterías convirtió mi vida en una gran tontería.


02-08-06 | Leído 668 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me ofrezco, aunque sea sin nombre



Me ofrezco. Te ofrezco a… mi mismo. Puedo hacer muchas cosas que, tal vez, puedes necesitar ahora. Puedo portarme bien la mayoría del tiempo. Puedo estar contigo más tiempo del que imaginas (sin caer en lo enfermizo, claro). Puedo correr cien metros como en 30 segundos, pero eso si: los recorro. Puedo gritar duro para espantar a un perro que te venga a morder. Puedo cargar 50 kilogramos por raticos, hasta que los brazos, los hombros o las piernas no me den. Puedo darte muchos besos para contentarte, para molestarte o para hacerte dormir. Puedo cargarte, de vez en cuando, de la cocina al cuarto, del baño al cuarto, del pasillo al cuarto, y, para variar, del cuarto a cualquier sitio de la casa. Puedo viajar con gusto. Puedo ensuciarme los pies, la camisa y los “chores” sin que me den soponcios. Puedo dormir en el piso cuando te enojes, más de una noche. Puedo saltar hasta dos metros y medio de altura. Puedo acariciarte para despertarte. Puedo decirte cositas al oído para que te sonrojes. Puedo ser simpático en la mayoría de las veces y puedo explicarte el resto sin molestarte. Puedo contar hasta 10, 100 ó 1000 cuando me molesto. Puedo reírme de la mayoría de las cosas, y darme a entender en el resto de los casos. Puedo, mira, caminar bajo el sol por horas, sabiendo que me esperas. Puedo bañarme con agua fría. Puedo escribirte una canción y cantártela. Puedo pedirte cosas sin abrir la boca; puedo complacerte sin que abras la tuya. Puedo vivir donde tú quieras, porque puedo saber dónde dirás. Puedo llorar cuando no estés, y para que no veas egoísmo, puedo llorar también delante de ti. Puedo ponerme rojo de la vergüenza. Puedo encerrarme contigo meses en casa, sin más audiencia ni quehacer que tú. Puedo bailar contigo en la avenida…o en la acera, mejor. Puedo llevar el control de los precios en el mercado y decirte cuándo nos quedamos limpios. Puedo verte siempre como mi novia, si quieres. Puedo, para terminar la oferta, estar al alcance de tu vista y tus brazos por el resto de mis días… ¿Puedo?


06-11-05 | Leído 1093 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me quiero aburrir



Quiero que las tragedias, las carreras, los descansos programados cesen. Quiero no tener nada que hacer. Quiero hundirme en el olvido de todos, que me hagan falta y luego salir a buscarlos. Quiero sentir que no hay ideas, que no hay impulsos, que no hay voces que llamen a hacer nada. Quiero desaparecer en el silencio, en el que ni la conciencia tenga voz o voto. Quiero enrollarme en dos o tres rutinas y que me comience a doler el cuerpo de no hacer nada, sin botar el tiempo. Quiero sentir que nadie llame, que nadie pregunte, que nadie se interese, para comenzar a preguntarme por qué. Quiero que el descanso necesario pase al plano de lo insoportable y se convierta en tedio, en desesperación. Quiero tener que pensar, desde el principio, qué es lo que me gusta, lo que me hace falta, lo que necesito. Quiero retroceder en mis tonterías y colocarme en un punto donde pueda, de nuevo, caminar de nuevo hacia delante.


30-11-05 | Leído 866 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me siento bien... ¿y qué?



Es evidente: me siento muy bien. No sé qué me trajo aquí, así. Un buen plato, una copa, aire y claridad en exceso. La poca gente que me rodea ahora no parece enojarse con esta risita estúpida que visto. Entre bocados y tragos de vino volteo a ver los alrededores, con los párpados hartos de sol, sin poder pensar con la boca llena. Aparto la vajilla, y entre los riscos, veo la culpa, la mortificación y la tensión tratando, infructuosamente, de subir por las rocas resbaladizas. Rico que está esto. Hasta mis pies pueden sentir la brisa por debajo; mi pecho, el aire fresco por dentro. Mi imagen, pobre en urbanidad, en buenas costumbres, insiste silenciosa en seguir cómplice de mis sentidos, de esta grosero despliegue de primitivismo. Una vocecita parece reclamarme la escena, pero la verdad, es que con el viento en mis oídos, en mis ojos, en mi pelo, no la puedo oír. Entre mis masticadas y mis sorbos, entre el sueñito sabroso que me ahorca, creo que me seguiré sintiendo bien, con todo el cinismo posible… total, ya habrá tiempo para lo otro.


26-09-06 | Leído 577 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



me siento pecadoramente bien



No siento culpa. No siento remordimiento. Siento ganas de reír. Siento ganas de no hacer nada y esperar a que algo pase. No siento deudas ni penas. No siento presión ni apuro. Tengo hasta sueño. Podría desperdiciar unas cuantas horas en cama, sin salir corriendo por algo urgente. Podría viajar para ningún lado, y cuando llegue salir para otro lado sin la sensación haberme equivocado. Siento que puedo escuchar música, ir al teatro, al cine, al parque a caminar, sin hacer la llamada, sin pensar en la hora. Creo que puedo estar así un buen tiempo, antes que lleguen las facturas del mes, antes de hacer el trámite en el ministerio, antes de volver a hacer las colas de siempre, para recibir los maltratos de costumbre. Siento el oxígeno que el aire disculpado brinda. Siento que ni siquiera las exhalaciones son desperdicio, que todavía son aprovechables. Siento que puedo ver por la ventana sin caerme, caminar sin tropezar, correr sin cansarme, acariciar sin firmar...es más, ya vengo


17-10-05 | Leído 932 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Me sumergeré en el aire



Escucho ruido, mucho ruido. Veo personas hablándome, pero no las entiendo, son muchas. Me empujan, me halan por un brazo, me sonríen, pero igual, no sé de qué se trata. Como cuando niño, fui a la playa y me sumergí atentamente en el agua tranquila. Ya no se escucha nada que no sean mis propios movimientos, mis burbujas, y hasta mi voz. Es un silencia extraño, comenzando por lo limitado; son solo segundos que estoy en ese estado de contemplación propia, de libre aletargamiento placentero. Algunos se refieren a mi actitud como de cobardía, pero no me importa, no quiero ser un valeroso atropellado por cosas que no entiendo; no quiero morir sin saber exactamente por qué. Ejerceré mi cobardía hasta que pueda hallar claridad, claridad para hacerme responsable de mis actos, de mis equivocaciones, de mis dudas… aunque, al final, tampoco les parezca responsabilidad. Buscaré el verdadero peso de las maletas que habré de arrastrar por mi causa. Trataré de leer, en medio de lo turbio, cada próximo paso a dar, para no perder tanto tiempo, para no equivocarme continuamente, para no desgastarme como lo vengo haciendo ahora.


15-06-06 | Leído 400 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mejores tinieblas



Por favor, que se vaya la luz y conversemos un rato. Que se vaya la luz y me miras a los ojos. Que se apaguen todos los aparatos y se acabe el ruido…y pueda escucharte respirar, suspirar. Ojalá decreten toque de queda, estado de excepción, y nos quedemos encerrados aquí, recordando que también en la ciudad sopla el viento. Ojalá pueda encender una vela y leer un libro que tengo llevando polvo. Ojalá sólo se pueda escuchar música suave y pueda dormir sin sobresaltos, sin zumbidos recogidos durante el día. Ojalá que haya tanto silencio que pueda escuchar lo que pienso. Espero que, de vez en cuando, las distracciones se descompongan y me dejen en mejores tinieblas.


11-01-06 | Leído 928 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mi rompecabezas



Este es mi rompecabezas. Antes no sabía que era mi tarea completarlo, apenas sabía que lo tenía. Hace tiempo busqué y busqué y comencé a armarlo para completarme. Tengo tiempo tratando de compactar alguno de sus lados, pero no he podido. Hay piezas muy parecidas, otras muy distintas del resto. Hay piezas, que sin saber qué son o parte de qué son, son bellas. He unido dos y éstas se han despegado por sus lados de otras. He tratado de colocarlas todas muy juntas a ver si les veo el sentido, pero sólo logro enredarme. Me desespero tratando de encontrar el encaje, y más de una vez he golpeado la mesa y desechado lo que había logrado. Hago trampa, me hago el desentendido, pero no hay manera fácil de encarar la cuestión. A veces he pensado que hay piezas que no hacen falta. A veces me he convencido de que con muchas menos piezas, podría lograr lo que quiero… pero me intimido al pensar que un rompecabezas a mi manera sería algo incompleto, deforme, mal hecho. En este punto, por vez repetida, entre sollozos recojo las piezas y la guardo por otro tiempo más en su caja, en el sótano, lejos de nuevo, tratando de encontrar el momento adecuado en el futuro para sacarla y hacer lo que debo hacer. Mientras tanto, seguiré viviendo mi vida saltando entre piezas inconexas del un rompecabezas que no diseñé yo, pero que se me entregó para ser armado.


31-05-06 | Leído 849 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mírame y verás



No sé a qué te refieres cuando dices que hay un problema. Seguro no es nada. Yo podría batirlo en pocos instantes. No sé qué significa eso de lo que tú tanto te quejas. Realmente, ni lo imagino. De verdad que cuando mencionas dificultades, me parece un pequeño corredor con corto recorrido. Mira estos ojos y podrás ver lo que significa sonreír entre obstáculos. Mira estos movimientos al pasar, y podrás darte cuenta de que hay mucho más allá de tu corta vista. Súbete a mi hombro y podrás ver lo que te pierdes por estar enredado en tus cosas de siempre. Entra, siéntate, bebe un trago conmigo; mira por la ventana… ¿Qué te parece? ¿No es algo que parezcas merecer? Yo creo que si. ¿Por qué me miras así? ¿No me crees? Dame la mano…anda. ¿Por qué? Por favor, no te niegues, que todo está muy cerca de ti para que lo deseches. No importa que tu mano tiemble, dámela y será algo distinto de ahora en adelante… No te entiendo. No entiendo tu mirada. No entiendo tu parálisis.
Nos vemos luego.


06-07-06 | Leído 385 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mirar al que mira...



Hace tiempo que veo las cosas, y en un giro de la vista, comencé a ver a los que miran. Comencé a ver quiénes ven qué cosas, quiénes se reúnen para ver qué cosas y quienes prefieren verlas solos. Se pueden descubrir miradas que acarician, miradas perdidas, sufrimientos por no ser el objetivo. Se puede saber de cómplices de miradas, de miradas cobardes al suelo, de miradas mentirosas al techo, de miradas airadas al horizonte. El aderezo han de ser las miradas que sonríen, las que dicen lo que nadie podría, las que dan la bienvenida sin palabra. He visto todos los tipos de miradas, de destino de esas miradas y todavía me pregunto demasiadas cosas, por ejemplo, sé que me están mirando ahora y no logro descubrir de qué se trata… seguramente tengo la otra mitad de la respuesta. Cerraré los ojos para ver mirar mejor.


06-07-06 | Leído 390 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Míreme ahora



Mírame. Levanta la mirada del piso. Muéstrame tu último sollozo, anda. Déjame apartar tu pelo de tu frente. Me atrevo a mirarte con picardía para ver si el brillo sin brillo de tus ojos aparece, y tus labios sonríen entre la tos. Déjame darte algo de calor. Déjame llevarte dentro. ¿Estás bien? ¿Quieres algo? Está bien. No, no expliques nada, que no es necesario. No me digas nada que ya sepa. Mejor es el silencio, para verte tomar color, calor. Lo mejor es que te relajes y veas que no es tarde. Lo mejor será que termines de sonreír. ¿Viste? La alegría no se ha agotado dentro de ti. Aprovecha la que te queda para sembrarla y vienes luego con más de esa cosecha y me dejas un poco. Mientras eso ocurre, te tendré en mis pensamientos, en mis recuerdos. Mientras eso ocurre, me quedaré esperándote, sin prisas, sin apuro, sin condiciones.


18-07-06 | Leído 357 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Miro al cielo



Miro al cielo, y me siento a ver. Las nubes tienen un baile en cámara lenta, en el cual participan todas las que quieren. Unas salen de la montaña; otras, del horizonte. Pareciera que se tienen una cita para encontrarse y bailar encima de mí. Cuando se encuentran surgen formas infinitas, que, al fusionarse, se desmenuzan en el suave y callado impacto. Los retazos que despide el lento entrecruce forma nuevas formas, como mostrando lo que pueden hacer. Con todo el entusiasmo se forma un ángel caído, una manada de animales saltando un pozo, un corazón herido, un alma camino al cielo. Aparecen. De vez en cuando, grandes y pesadas grisáceas que emulan enormes carruajes, y, alrededor, pequeños pretendientes de aquella parsimoniosa fantasía. El sol baja un poco en la tarde casi despejada, cuando aparecen tersos velos naranja para las escapadizas formas de elegante transcurrir. Después de un rato, cuando debo levantarme con mucho interés sobre una rama para ver el final de espectáculo, todas las chicas corren con algo de timidez, mirando hacia atrás, detrás de la última rendija de luz del día.
Siempre hay baile. Todos los días hay baile, por muy concurrida o desierta que parezca la pista de baile, siempre se pueden ver algunas texturas simpáticas, llenas de emoción prohibida, detrás de alguna ladera del cerro… por lo que vendré un rato mañana.


19-01-06 | Leído 631 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Miro la foto, pero no la entiendo



Miro una foto donde aparezco de bebé, dormido sentado en la mesa, enfrente del plato todavía con comida, con el cubierto en la mano, y me pregunto si esa escena se podría repetir en este tiempo. En esa foto nada parece importarme; de hecho, no me importaba. Si lo mismo ocurriera hoy, me espantaría de dormirme a la mesa, tendría mucho cuidado con mi cabello, no vaya a ser que me lo haya ensuciado. Si eso ocurriera hoy, me enojaría porque nadie me dijo que me quedé ahí, como si fuese un vagabundo. Si pasara hoy, me preocuparía mi rutina de sueño actual, me estresaría pensando que hay cosas que me perturban, pero que no sé qué son. Preguntaría, incluso, al despertar, por qué está el mismo mantel de ayer.
Hoy todo parece tan complejo, que no puedo descifrarlo todo. Soy un experto haciendo críticas, creando argumentos brillantes que me sorprenden. Tengo tantos puntos de vista al observar algo, que no sabría cuál usar cuando mirase una mariposa posada en una silla. Hoy siento espinas a los costados, que me impiden que pierda la pose. Cuento con un complejo de culpa que me facilita el trato con el prójimo. Nadie puede con mi mirada escrutadora. Soy, pues, todo un adulto que tuvo la suerte de no tener suerte, y ahora parece tratar absorberla de los demás, a cualquier precio.


08-02-06 | Leído 481 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Miro y miro



Miro y miro. Detallo y detallo. De repente, te encuentro. Súbitamente, me detengo y no quiero ver más. Eres tú. Extiendo la mano. Te llevo. Te llevo lejos. Eres mía. No quiero ver más, a pesar de las advertencias. Presiento que eres lo que mejor me calza. ¿Cómo puedo asegurar que eres lo que quiero para siempre? ¿Cómo puedo asegurar tan grave cosa? No lo sé, no me importa. Es lo menos parecido a revisar un estante en una tienda, a mirar un catálogo… si fuese así, en la segunda página encontré lo que quería. Casi me lanzo sobre el producto y lo oculto de los especuladores, de los mercaderes inescrupulosos, sin corazón, sin nada valioso qué ofrecer. Se me pegó la gana en que fueses tú, sin seguir buscando; tú, sin seguir dudando; tú sin, seguir caminando entre plástico y vacío, sin sentido. Es gracioso que lo me cuentas ahora… que hace rato me mirabas.


17-07-06 | Leído 338 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mis buenos amigos



Yo no quiero amigos malos. Yo los prefiero buenos, muy buenos… inmaculados. yo les exijo, al comenzar, su historial bien detallado. Yo rechazo los pecados que ensucien estas importantes relaciones; yo mantengo un entorno adecuado, moralmente aprobado, multitudinariamente aceptado. Modales, atención casi cronométrica a mi persona, respeto a toda prueba. Eso de aceptar gente al lado de uno, con historias oscuras, incomprensibles; acoger tan de cerca personas con proclividad a deslices, a tentaciones, a debilidades mundanas, definitivamente es de lo último. Por eso, si tienen ustedes la suerte de verme en mi entorno social, en fotos, en videos, sabrán de la perfección, del balance, el equilibrio que disfruto con mis amigos…
¿Cómo? ¿Aduladores? -No sabes lo que dices- Por supuesto que no, solo que todos ellos obedecen, corresponden a la altura exigida por mí para estar a mi lado… además, ¿qué tiene de malo que le reconozcan a uno las virtudes por las que siempre se ha estado orgulloso?


06-10-06 | Leído 715 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Mis propias mentiras



Estaba ahí parado y decidí saber de mí. Pues, estaba yo con media respiración contenida, con todos mis esfínteres contenidos, con una mano apretando a la otra y un “no” a flor de labios para contestar cualquier propuesta. Mi cinturón bien apretado, como conteniendo lo prohibido. Los dedos de los pies, en un movimiento continuo, casi armónico, casi gracioso. El ceño fruncido y mis labios, presas de mis dientes indecisos... diría que hasta nerviosos. El dolorcito de cabeza y de panza de siempre, que me recuerdan el día un tanto difícil…lo normal, pues. Mis ojos buscando no sé qué, ayudados por los movimientos radarescos de mi cabeza.
Sin embargo, con toda esta fiesta macabra por dentro, sigo ahí parado, pensando que la estoy pasando bien, que paso un rato necesario, cuando realmente lo que quiero es estar solo.


23-11-05 | Leído 1132 veces | Recibió 6 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Miserias...



Variadas y pintorescas son algunas miserias… aún más que las mías. Parezco ser un aficionado, pero todavía me queda tiempo para perfeccionarme en el campo. Parece no importar si hay guiños, sonrisas, llantos, todo se asemeja a la misma práctica de asomarse para ver si te miran; de inflarse a ver si pareces grande. No sé, tal vez no entiendo ciertas miserias, y es lo que me hace vulnerable ante mi propio juicio. Mi visión propia, tal vez egoísta, me hace juzgar, mirar de reojo, pero no soporto escuchar lo que escucho alrededor, lo ajeno de aquellas palabras que intentan impresionar a alguien, a algunos, mientras dejan despojos tirados en el suelo, sus energías convertidas en nada… una noche más.


06-07-06 | Leído 901 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Nada qué perder...



Sin nada qué perder. Así me siento. Siento que mis bolsillos, mis hombros y mis párpados ya no tienen nada qué ofrecer. Con cada paso que doy, creo que voy dejando migajas propias, sin saber si son para luego regresar, o para dejar un rastro para quienes se atreven a quedar en la ruina después de mí. Hace días está nublado; hace días no sale el sol. No hay nadie a la orilla del camino. No se ve la sombra de nada. Todo es gris. Sé que hay insectos cerca, pero sin verlos sé que comentan acerca de mí. Miro al cielo y no hay aves volando. Duermo y no sé con qué sueño, y al despertar es el mismo retrato en claroscuro enfrente de mí. Los mismos trazos, rudos, sin matices, mientras quien se degrada soy yo mismo, detrás de ningún sitio, sin un espejo para sentir la compañía más miserable que pueda tener. No sé adónde camino, y el instinto me dice que siga. Todavía no conozco la sensación de no querer caminar más, de no querer avanzar… tal vez sea cuestión de tiempo hasta que consiga alguna razón asesina de esperanzas disimuladas, disfrazadas de inercia.


20-02-06 | Leído 751 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Nadie me escucha, nadie me ve



Nadie quiere escuchar lo que tengo por decir. Me preparé tanto, esperé tanto este momento, y cuando estoy en el sitio preciso, nadie espera escucharme. Ya antes he hablado para los demás, he dicho lo que han querido que diga… los he visto complacidos; con mis exposiciones con convicción logré impresionarlos. Tal vez por eso es que me llamaron varias veces, para que les complaciera sobre los temas que no habían podido manejar correctamente y un apoyo, un respaldo de alguien como yo, era necesario. Pero desde hace algunas ocasiones, he visto menos asentimientos, incluso, menos gente… hasta hoy, que no hay nadie. Tal vez no lo entienda. He mantenido mi convicción siempre, la convicción que les agradaba, la convicción que apuntaba para el mismo sitio. La diferencia es que ya no se puede conversar, ya no hay admiración, no hay apoyo… siento, no como si las miradas mirase a otro sitio, sino como que las miradas sigue igual, mientras quien se movió fui yo.


27-06-06 | Leído 2317 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Necesito escapar



Debo escapar. No sé de qué, pero debo salir rápido, correr lejos. Nadie me ha dicho que me buscan, pero sé que lo harán en algún momento. Sé que rompí algo, o robé algo o maté algo. Ya veo las linternas zigzagueando en el suelo oscuro de este anochecer. Hay perros ansiosos, guardias apurados; hay latidos sobresaltados que no me dejan escuchar lo que dicen, las instrucciones que siguen. Aunque ya pasé el muro y sé que nadie sabe adónde fui, aunque estoy solo y libre, no me siento como tal. Siento que de un momento a otro alguien me apresará, alguien me agarrará por el hombro y me tirará en el suelo, con un papel en las manos y compulsión por leerme todo lo que debo, todo lo que devolvería si supiera lo que es. Aunque estoy seguro de que no volveré a ver algún uniforme, algún perro de esos de cerca nunca más, el sobresalto no me deja dormir en mi nueva libertad conquistada con artilugio. Algo hice mal que no me siento bien. Algo dejé torcido, que me fueron a buscar. Algo, que no sé que es, quedó diciendo mi nombre delatado. Algo, que no sé qué es por más que trate, está mirando ahora, con dirección precisa, hacia acá, detrás del muro, de la colina, del árbol, detrás de los cuales me refugio, y creo que no habrá manera de engañar alguna vez a ese algo, por más que corra, por más que hable de cosas distintas, por más que ría o que mire hacia otro lado.


07-11-05 | Leído 2683 veces | Recibió 6 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Necesito parar



Tal vez es la costumbre. Tal vez es la inercia. Tal vez lo artificial de la necesidad de correr hacia delante nos obliga a vestirnos de un problema distinto cada día. Tal vez debamos descansar detrás de un árbol, mientras terminamos de jadear, donde nadie nos pregunte. Tal vez sea necesario, después de estos años, lograr que nuestra respiración sea lenta, que lo sobresaltos, las pesadillas y los complejos de culpa den un paseo indefinido, sin presión. Esta vez, tal vez decida cometer un par de pecados y sonría luego, con un “¿y qué?” desvergonzado en mi cara. Seguramente, dormiría sin la usual ayuda moderna. Seguramente, despertaría sin saltar de la cama. Probablemente, podría sentir, en mi soledad bien ganada, el aire que entra por el balcón ahora abierto en mi cara, hasta sentir que todo es fresco, como ya no recordaba.


15-08-06 | Leído 592 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No acabará la sonrisa



Nunca. Podrá interrumpirse, podrá disminuir, pero nunca acabará. Podrá pasar tiempo suficiente como para pensar que ya acabó, que se fue, pero sólo es cuestión de tiempo. Podrán (y van a) salir estorbos, en mi vista que no me permitan ver lo que me dibuje mi sonrisa de nuevo. Podrán (y van a) haber obstáculos que no permitan alcanzar el motivo de mi sonrisa, del brillo de mis ojos, pero el amanecer siempre llegará con mi sonrisa a cuestas. Largos corredores de llanto, de sollozos, de reflexión deberán recorrerse; y que no haya engaño bienintencionado: deberán recorrerse. Detener las lágrimas es detener el proceso que limpiará con eufemismo el camino a la alegría. Hay tiempo para todo, para todos, para mí. Los tiempos han de ocurrir, de recorrerse, de dejar atrás. Fosilizarse no es opción: hay que sonreír, y para eso hay que hacer espacio, tender el mantel, llamar a quien haya que amar, a quien haya que perdonar, a quien ha de perdonarnos y compartir esa mesa manufacturada con la mente, con las glándulas, contra el miedo y el orgullo. Pero, por ahora, trataré de detener esta falsa y constante risa de payaso, producto de mis infelicidades tan corpulentas, que parece que sonríen más que yo.


13-12-05 | Leído 552 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No apagues la luz



No apagues la luz. No ahora. No hagas que vas para mis ojos. Déjame sentir por un momento que lo que puedo acariciar eres tú, en persona. No enciendas la ansiedad de ver tus ojos y tus expresiones mientras estoy a tu lado, mientras te acaricio. Déjame sentir que te afecto, que te altero de una manera enfermiza, provocando tu tímida impaciencia. No apagues la luz; no hagas que comience a olvidarte desde ahora. No dejes de entrar por mis ojos… no ahora. Ahora quiero más que las mismas penumbras e interrogantes que ahorcan de siempre.


13-08-06 | Leído 537 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No busco lo que dices...



No estoy aquí buscando eso que dices, pero disfruto de ello, del bienestar que brinda. No tomé en cuenta esto que me gritas, pero ya que está aquí, lo tomaré. Resulta que nada de lo que pensé se dio, pero se dieron muchas otras cosas, y fíjate cómo las tomo, cómo las respeto y cómo las hago mías. No fue lo que pensé, sino mejor. No fue lo que me dibujé en mis sueños, pero vaya que lo parecen. ¿Cómo hago, antes de que sigas mirando mal, con lo que he recogido en el camino y puesto en mis bolsillos como tesoros? Sé que me equivoqué al planear, al soñar, al mirar hacia adelante cuando estaba bien atrás, pero no me puedo negar a mirar mi verdadero camino, el que, por accidente, me tocó transitar, el que al día de hoy, es. Un hombre me dijo que el pensamiento de que no hay nada eterno sólo ha de vivir en los que no consiguen su camino, en los que deben cambiar muchas veces el rumbo y dejar retazos de vida regados por doquier antes de encontrar una razón para vivir, y defenderla hasta morir… y yo le creo.


28-12-05 | Leído 477 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No correré más



No correré más. No huiré más. Me detendré de repente y me volverá a ver hacia atrás. Lo hago y veo que todos mis persecutores en fila, amontonándose ante mi cambio de actitud. Quedan paralizados, como mirándome, como preguntándose qué me pasó, como escondiéndose uno detrás del otro, para no ser identificado. Tiene sentido, los miedos, los complejos, las indecisiones, los odios que albergamos dentro parecen campear a nuestras espaldas, y por ser invisibles, se perfilan casi invencibles. Hasta que volteamos a verlos. Parecen palidecer, parecen quedar en evidencia por nuestra arremetida. Los veo con algo de cinismo y comienzan a caer; los que van quedando, al verse también descubiertos, van desapareciendo, y a medida que van cayendo, siento cómo con tanta fuerza renovada, sólo deseo sentarme a un lado, para tratar de mirar todo lo que dejé de ver por huir durante tanto tiempo, durante ese tiempo necio de correr sin saber por qué.


27-06-06 | Leído 355 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No dejes de sonreír



No dejes de sonreír mientras puedas. No dejes de disfrutar eso que sale de nadie sabe dónde y refleja lo que llaman felicidad. Trata de seguir empujando lo que motiva tu sonrisa hasta el límite. Las veces que no sonreímos no garantizan un cúmulo para más tarde; si no aprovechas de sonreír ahora, la causa, tal vez, no vuelva. Si sabes de algún pozo, alguna cueva, algún baúl que al abrir, encuentres una sonrisa, es bueno ir en pos de ella. Si la sonrisa dura poco, no importa, la estela que deja siempre es placentera. Cuando termine la sonrisa sabrás que es un intervalo necesario, sólo para saber que puedes sonreír por muchas cosas más; sólo para saber que hay sonrisa como lluvia en el camino, como para empaparse y quedar goteando un buen rato. Cuando termine la sonrisa sabrás que es la señal para moverte, para dispersarla, para regalarla… no hay pérdida en ello. Seguramente, quien te quiere, te la devolverá.


22-06-06 | Leído 9415 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No digas nada



No digas nada: sólo mírame. No me expliques nada, sólo siéntate aquí y déjame disfrutar de tu presencia. No digas nada, y menos si es algo genial, inteligente. Te he visto de lejos y me gusta como sonríes, cómo caminas, cómo disparas miradas perdidas de vez en cuando. No sé cómo es tu voz, y no me interesa. No he sentido tu aliento, el calor de tu piel, pero me interesas mucho. Siéntate, anda, por aquí, y no digas lo raro que te puedas sentir, lo presa de alguna personalidad desquiciada que puedas sentirte; sólo calla y lee en silencio esta carta que te escribí, levantando la vista cuando te de risa, para verte bien cuando la intimidación te ataque, cuando tus mejillas se pongan rojas. En ella escribí todo lo que me pareces, aún estando de lejos, y quiero saber, adivinando por qué línea vas, tus reacciones ante lo que yo siento… pero no menciones palabra alguna para que todo sea perfecto, para que no hay ala más mínima posibilidad de daño a este manto de fantasía que inventé y que no quiero que, ni siquiera tú, el objeto de la creatividad, meta la pata y se esfume todo.
Está bien. Ya pareces haberla leído toda. Me gustó mucho cómo la tomaste. Soñaré con eso. Ahora, levántate, camina hacia donde siempre te he visto y sigue tu vida, olvidando que alguien, en algún momento, arrancó un trozo de tu alma y se fue para siempre, sin daños, sin palabras, sin lamentos, sin exageraciones, sin dolor.


13-12-05 | Leído 820 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No es odio, es dolor



Escucho a mi corazón decir que te odia, pero sé que no es para tanto. Te recibiría cada vez, una tras otra, a pesar de lo que he dicho. Te soñaría con repeticiones morbosas, mientras sienta que no desgasto dentro de mí con ello. Te contestaría siempre que me llames, sin excepción. Miraría siempre hacia donde crea que estás y asistiría a cualquier ensayo de lo peor que haya, sólo por saber que estás cerca. Quisiera escuchar tu voz desde detrás de algún muro, alguna reja. Correría muchos caminos por sólo asegurarme de que me veas, fugazmente, una vez más, sólo para regresar sonriente y conforme. Te soñaría todas las noches si supiera por dónde se le ordena al subconsciente estúpido cómo hacerlo. Trataría de vivir lo que nos faltó, buscando, sé que infructuosamente, de encontrar algo que me decepcionase mortalmente de ti, pero luego de verte en otros brazos, escuchando otros labios, conformándote con otra vida, sé que me será imposible.


27-03-06 | Leído 1184 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No estás más aquí



No estás aquí, y trato de llenar mis espacios. Te fuiste, y coloco pedazos de materiales en los espacios de mi vida que creo controlar. Canto, dibujo y escribo, pero todo me sale tan mal que vuelvo al mismo terrible punto de partida. Estás lejos y lo que puedo hacer es saberlo. Pareciera que los objetos que me rodean son forman la audiencia de esta gran payasada que protagonizo, en la que trato de hacer que “uno” sea “dos” con sólo cambiar la posición, con mirar para varios sitios, con apretar los dientes, esperando que de alguna de las rendijas de este cuarto cerrado salga algo parecido a ti, tu voz, tu aliento, tu aroma. He escuchado voces de alerta, de terror, pero como un niño empeñado seguiré buscando pedazos de cosas que armen tu figura, que rellenen tu lugar en mi cama. Seguiré enrollándome en una cuerda hasta quedar asfixiado, simulando que me abrazas, feliz de regresar.


30-01-06 | Leído 980 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No existe



Lo que no se expresa, no existe. Lo que no se muestra, no es. Lo que no sale a la luz, no ha sido visto nunca, es sólo un acto de fe. Torbellinos de emociones recorren los cuerpos sin una salida a la luz de los ojos de nadie. Turbulencias de llanto quedan atrapadas dentro, en el secreto tembloroso de sus protagonistas. Corrientes de frases liberadoras se pasean minusválidas por las mentes, dejando sólo un suspiro, una mirada hacia el suelo como prueba de su existencia. Es un castigo autoinfligido, con una lejana esperanza como instrumento para seguir viviendo en cautiverio. Te quieros ajenos pasan por un lado, y suenan tan deliciosos como lejanos; son manjares prohibidos por nuestros temores. Te adoros embisten de cerca, pero con distinto destinatario. No se trata de mercer o no. No se trata de ser bueno o malo. Nos e trata de justicia. Parece ser un designio caprichoso de un malévolo gran poder, que se enquista en nuestras vísceras, que nos retuerce de dolor cuando pensamos que algo más es posible. Es un verdugo con una capucha negra que sentencia presidio perpetuo, por conceptos incomprensibles…dizque por una o dos decisiones dubitativas del pasado. Es un verdugo que tiene nuestra cara, nuestro cuerpo, nuestra decisión… somos nosotros, sin más ganas de seguir siendo nosotros.


22-06-06 | Leído 477 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No ha llegado... todavía



No hay nadie. No ha habido nadie desde hace mucho tiempo. Nadie sabe si habrá alguien en lo que queda de vida. No hay ninguna certeza de que llegue alguien que me mire y se emocione, ni siquiera de que llegue alguien y se de cuenta de que existo parado a su puerta. Pero no me importa, yo estoy aquí, hay flores por todos lados, en todo momento. Tengo una sonrisa que aguanta la lluvia y el sol, y aunque toma recesos, es sólo eso. Veo alrededor y nadie viene hacia acá. No siento aromas de perfumes ni de ropa recién lavada… pero lo habrá, y a partir de ese día, comenzaré a verle sentido a mis días de contemplación, de espera, de preparación. Desde ese día, mi sonrisa no descanso ni fin. Mientras tanto, déjame sentarme un ratito y comer de este caramelo.


01-03-06 | Leído 515 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No hablaré más



No hablaré más. No seré bien educado. No seré cortés. No venderé más mi producto y me iré a un lado; no estaré más a la vista. No trataré de caer bien, dado que me abarato y el maltrato no escasea. No correré más detrás de nadie, preguntando mis necedades, preguntando direcciones. No esperaré una carta. Creo que probaré conmigo, probaré hacer un esfuerzo. Si converso, si reflexiono, si tengo una duda, preferiré caminar y averiguar. Creo que tengo cosas por regalarme. Creo que tengo cosas ociosas que no me han funcionado por falta de voluntad. No he revisado bien mis bolsillos a ver qué recursos tengo. Tal vez sólo mire a la gente que pasa a mi lado y arrancaré de su mirada lo que quieren decir y lo que no quieren. Sólo extenderé la mano donde presuma que falta y, con seguridad, alguien saldrá bien parado. Haré que mis percepciones cambien y me den mejores dividendos. Cambiaré la venta por el trueque y seguro me sentiré más rico que antes. Por ahora, disculpe, me voy.


11-07-06 | Leído 459 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No hablo más



Sentando en la plaza, mirando para todos lados, las ardillas, los perros, la gente que va y viene, pensaba y pensaba. Practicaba mi deporte favorito: reflexionar.
En un momento, se me acercó un joven que, con un bulto de libros bajo el brazo, una gota de sudor en la frente y la mirada inquieta, me pidió la hora mientras seguía en su caminata apurada. Yo lo miraba mientras caminaba sin decir nada, y él, a medida que caminaba sin parar, con cara de extrañeza, ahora se alejaba mientras veía que no le respondía. Yo no le respondí, ni le respondería a nadie nada de lo que pregunte… porque no hablo más.
En un millón de libros destacan que el lenguaje es lo que diferencia al hombre del resto de los animales; su inteligencia y su capacidad de manejar símbolos le brindan al hombre su superioridad sobre las demás especies. Pero a mí no me importa.
Cuando niño, me emocionaba mientras aprendía a leer; le recitaba a mi mamá todo los escritos que se atravesaban en mi camino…todos. En la escuela, con mis amiguitos, era una época de florecimiento del lenguaje primario, y, ni pensar acerca de la secundaria y la universidad. Se podía decir que tenía una tradición familiar y propia del buen lenguaje, del manejo excelente de la retórica; todo lo que quería decir, lo sabía decir y de la manera más conveniente. Las palabras y frases salían de mis labios como agua tibia; era un placer para los demás escucharme; mis amigos me buscaban para que les dijera algo, cualquier cosa. Era el paraíso lexical.
Súbitamente, comenzaron a ocurrir cosas que me hicieron dar cuenta de que mi manejo del lenguaje no era de total ayuda. Comencé a tener problemas con personas con quienes ya había hablado, sobre cosas ya conversadas. Vi que, por ejemplo, yo me gastaba el tiempo y el dinero en levantarme a una chica, que después de alejarse de mí, se iba con alguien que sólo había usado un guiño de su ojo y una sonrisa, en sólo dos segundos. Paulatinamente, mi novia de turno comenzó a notar fallas en mi pronunciación, cuyas ocurrencias se daban con más y más frecuencia. Muchas personas, en lugar de responder con lo que yo me propuse sacarle, respondían con un “¿Ah? ¿qué dijiste?”, con lo que debía repetir muchas veces lo que quería decir.
Mi habilidad, mi ornamento se alejaba poco a poco, pero con paso seguro.
Pronto llegó el momento en que respondía con “sí”, “ajá”, “por allá”, “tu madre”, con una señal de mano, una torcida de labios o una estirada de cejas. Mis mejores y entrañables amigos, los saludaba con un “tonce, qué más” y me alejaba rápidamente antes de que me preguntaran algo. No quería responder a nada.
Creo que últimamente mi problema me ha atacado más en el ánimo. Cuando quiero tomar un refresco, llego a la panadería, me paro frente al mostrador y me quedo callado; luego me doy la vuelta y me voy. No quiero ver a mi familia ni a ninguna persona que venga a hablarme. He pensado en dar vueltas por el Metro, los ascensores, un matrimonio de diez años o cualquier otro sitio donde la gente no se hable, pero no quisiera someterme a un eventual gesto de cortesía.
Siento como si fuese un adicto a quien su vicio le degradó hasta perderlo todo, incluso el habla.


06-11-05 | Leído 688 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No hay cielo hoy



No he visto el cielo. No sé si ha llovido hoy. Nadie ha podido contarme una historia. He paseado todo el día entre papeles, permisos, pantallas y definiciones. He sido envuelto por conceptos de operación, de reglas, de políticas, pero aunque hace un día apetecible hasta de ser visto, no ha ocurrido. Las alfombras y cielos rasos no se asemejan, ni por casualidad, al pasto y las nubes que hacen hoy. El timbre del teléfono y las solicitudes han sido el único alimento de mis oídos. Me he sorprendido, inconscientemente, cantando; y la desesperación subterránea se nota en el permiso de escucharme a mí mismo, con esta terrible voz. El tiempo pasa rápido, sonriente, burlón, y creo que cuando salga de aquí no habrá mucha claridad para admirar paisaje alguno, distinto de las luces del tránsito, del los postes cansados, de la luna que arropa. Todo va dirigido al descanso posterior al cansancio. Todo está dispuesto para que los diálogos afectivos sean recortados al mínimo, tratando de utilizar la comprensión de los demás como medio para estar tranquilos, sentirnos cumplidores de un día más. Somos, poco a poco, cada vez más, con costumbre y argumento, distribuidores de abandono, comenzando la lista por nosotros mismos…


11-04-06 | Leído 476 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No hay música... aún



No hay música. Sólo hay un coro desordenado de voces…muchas voces, altas voces. No hay ritmos, cadencias, armonías. Nada desliza. La musa está ociosa, y, minusválida, sólo puede describir. Lo frío del ambiente domina los oídos esperanzados de quienes esperamos el sonido de una tecla, de una cuerda, de un acorde salvador. Pero nada. No ocurre nada fuera del rumor colectivo, del murmullo perenne. Sólo baila la pluma sobre el papel la danza del aburrimiento; sólo se pasean los ojos a medios párpados sobre las risas ajenas, a través de la muchedumbre indiferente… Eso si, el cerro me mira, sonríe y me pregunta qué carazos hago aquí…cerro impaciente.
¡Caramba! Al fin comenzó… dejaré de escribir


06-07-06 | Leído 711 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No llegaste... de nuevo



Te esperé y no llegaste. Después de que me preparé para verte de nuevo, no apareciste. Luego de colonia, ropa limpia, sonrisa propia, no llegaste. Vi como los demás llegaban, se saludaban, compartían un rato con las tazas y los platos como testigos, y mi sonrisa nerviosa contaba de tu ausencia. Mirando de un lado a otro, de una mesa a otra, pude ver lágrimas cayendo en las copas, sonrisas vertidas en las servilletas, rubor enredado en los cubiertos. Miraba el reloj, miraba la puerta, me miraba sentado allí, apretando la poca esperanza que me quedaba, para que no se escurriera hasta el piso. No viniste. Tal vez fue el miedo. Tal vez fue la expectativa exagerada. Tal vez fue falta de deseo y cortesía. No sé lo que fue, pero lo que creo saber es que estoy solo, con una ensalada que me mira, se ríe de mí y me comenta con la copa de vino. Me siento ridículo. Parece que todos supiesen que fui plantado por alguien volátil, impredecible. Puedo verte en las pantallas de distracción del local, en un sitio no tan lejano de esta calle, indecisa, preguntándote si terminas de llegar o no; tratando de decidir algo que sea más o menos cómodo para ti, sin tener que hacer promesas a un tedioso, sin tener que dejar una parte de ti conmigo. Es tarde, mejor me voy… antes de que puedas llegar y complicar todo.


08-02-06 | Leído 987 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No lo sabía



Estaba seguro de que lo sabía. Aposté, porfié, y aseguré a todos que yo lo sabía… pero luego me di cuenta de que no era así, que no estaba ni cerca de saberlo. Me cuesta admitirlo, pero no lo sabía. Hice todas las diligencias, pero no tenía, ni siquiera, una buena idea. Cuando ahora me pega el viento en la cara, por más que busco grietas por donde se pudo colar algo de ignorancia, hasta que me plenó, siento una desubicación terrible. No lo sabía. Eso es todo. Así como es “todo” lo que hice para sentirme seguro, confiado, hasta llegar a alardear de lo que suponía, yo sabía. Todo gira a mi alrededor y siento que los colores y las formas son producto de mi recorrido, de mis facultades, pero ahora sabiendo que puedo estar totalmente equivocado en algunas cosas, quién sabe qué me espera, qué podré descubrir que me deje desubicado de nuevo, con esta horrorosa sensación de no saber nada, de hacer el ridículo ante mí mismo. Todos siguen su camino, sonríen, continúan en sus quehaceres, mientras yo me siento al fondo del precipicio, después de caer estrepitosamente, lastimado por mis creencias, por mi falso crecimiento, por mi personalidad de papel. Qué doloroso es darse cuenta al final del día, que todo el trabajo está viciado, que todos los argumentos se van agachando hasta dejar ver, detrás de si, a la verdad bien apostada, sentada, sonriente, con cara de “te lo dije”. Mi cara me pesa mucho. Mis decisiones comienzan a halarme hacia abajo y no sé hasta donde me hundiré, antes de comenzar a respirar de nuevo.


03-01-06 | Leído 577 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No lo sé, y parece que ni quiero saberlo



No sé. No sé y parece estar mal. Pero la verdad es que no sé. No sé cómo enfrentar el juicio de los demás respecto de mi ignorancia. No sé si es voluntario o no. Hay muchas cosas que no sé, y una de ellas es cómo corregir lo que no puedo entender, lo que no puedo, ni siquiera, percibir. Son versiones, opiniones en voz baja las que me llegan mientras, en mi ingenua tranquilidad, en mi ensimismada paz. Padezco, según la audiencia, de una enfermedad; podría decir yo que no duele, que no incomoda, no mortifica. Estoy asintomático, en una gravedad demasiado llevadera como para notarla. No sé y no sé si quiera corregir eso. No sé y por más preocupado que deba estar, no lo estoy. Pasa el tiempo y nadie ausculta a favor. Pasa el tiempo y mi isla parece ser, según los entendidos, más pequeña. Por mala suerte, no veo la calamidad acercarse. Por culpa de mi ceguera crónica, no detecto la inminencia de la catástrofe. Esto de no saber es algo muy extraño, que no da para saberse perdido y poder continuar en lo que en los grandes tomos se cataloga como locura, como indiferencia, como negligencia o irresponsabilidad… pero no sé, no sé si seguir escuchando voces agoreras, a mi ignorante manera de ver, o cerrar los ojos y sonreír, y celebrar mi desconocimiento puro y desconsiderado.


30-11-06 | Leído 534 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No me convences... casi



Todo lo que dices me parece muy lindo, pero no me convence. Mientras hablas, te clavo la mirada buscando el trasfondo. Sonríes, una que otra vez me tomas mi mano con la tuya, como enfatizando tus palabras. De vez en cuando asiento, como acelerando la verdad posterior. Pasa el tiempo y todavía no soy tomado por sorpresa. Pasa el tiempo y mis cambios de posición me delatan. No respondo, de hecho, hay pasajes de tu discurso que no escucho por estar buscando el verdadero mensaje en tus manos, ene. Sudor que comienza a aparecer en tu frente. Después de detenerte, después de ver mi interés enrarecido, tu mirada se torna gris y tu sonrisa se marchita, te das cuenta de que es inútil llegar transitando ese camino. Me clavas la vista en un momento de resolución, te acercas y me besas; me besas fuerte, pero suavemente, prolongado, auténtico, y cuando mis ojos se cierran y cuando sienten una lágrima en mi mano, es cuando comprendo todo el tiempo que solemos perder en símbolos inventados por otros, en necedades argumentales.


03-08-06 | Leído 512 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No me dejes...



Nunca dejes de acariciarme. No pares de mirarme y sonreír. Ni se te ocurra dejar de hablarme o saber que estoy cerca. Si en sueños me has tenido lejos, te los prohibiré, atendiéndote como más quieras, como menos me convenga. No me prives de tu letra, de tu suspiro, de tus olores abandonados en mi refugio. No te despidas ni temporalmente; no quisiera saber que la distancia me limita para disfrutarte. No aceptaré parcialmente. No negociaré pequeñas y progresivas ausencias. Me haré el tonto y rechazaré todos tus te lo dijes. Me molestaré y patalearé; gritaré y haré berrinches… usaré todas las herramientas que la niñez no pudo quitarme. Ya lo sabes, por ahora, debes quedarte, mimarme y hacerme dormir con tu mano en mi cabeza, en mis ojos, en mis labios… te estaré vigilando.


28-08-06 | Leído 546 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No me quites la excusa



Te pediré lo más difícil que pueda pedirte, para que no lo logres y así puedo yo sentarme a descansar, viendo cómo te quejas, cómo te lamentas de mis condiciones. Te pediré para que no me puedas dar y culparé a la vida, al destino, a la mala suerte. Te mandaré a correr por el espacio, a caminar sobre el agua, para esperarte al otro lado, con la certeza de que no podrás llegar. Te pediré que estés alegre todos los días, que no llores ante la tristeza, para que cuando lo hagas, tener la facilidad de huir de tu lado, de tus ideas, de tu recuerdo no nato. Cortaré todo antes de que aparezca con una excusa extraordinaria, imposible, impensable, para, con un remo, golpearte y dejarte atrás, y así seguiré mi camino, inventando grandes excusas para que cada árbol del camino tenga grandes dificultades y muera a mi paso… hasta que alguno tenga como menester mis pedidos y aparezca enfrente, con el cielo agarrado por el rabo, sin darme la oportunidad de inventar de nuevo algo monumental, sin poder defenderme de mi propia mentira.


30-11-05 | Leído 2099 veces | Recibió 15 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No parece haber nada donde descansar.



No parece haber nada donde descansar. Camino, tanteo, me arrastro, y no encuentro algo que me quiera acoger. Es todo frío, duro, áspero; nada da la recepción para cuando se llega exhausto, sin ganas de conversar, sin mucho argumento a trabajar. Mi espalda siente un malestar de frío, una falta de bienvenida inequívoca. En medio de la oscuridad me echo sobre manos y rodillas y abanico el suelo sin respuesta hospitalaria. Luego de un rato, mis manos y no mis ganas me anuncian que no hay vacantes para mí, que no puedo sustituir nada de lo poco que hay, y caigo. Entre el polvo y las piedras debo serpentear y buscar la forma que tenga a bien ese suelo de prestarme. Entre la suciedad y lo que no identifico, debo asentir y esperar algún mendrugo, algo que no me sentencie de inmediato a dormir con los ojos abiertos, sin poder soñar, sin querer imaginar el resto. Después de un rato de horas, de días, ya creo haberme acostumbrado y no puedo juzgar, no puedo desacreditar. Sólo me queda comparar y establecer una medida de cosas aceptables, no muy apasionadas de cómo vivir mi vida.


30-08-06 | Leído 362 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No preguntaré



No quiero preguntar. No quiero responder. No quiero darle nombre a todo. No quiero usar porqués ni dos puntos. Quiero obviar los explícitos y dejar pasar las justificaciones. Quiero que algo distinto de mis labios expliquen lo que siento. Quiero que en una caricia se me pueda escuchar. Quiero que con mi silencia se sepa lo que callo. Quiero que con un roce, se narren mis tiernas y pícaras intenciones. Quiero que con un suspiro casi imperceptible, sepas donde curarme. Quiero que con un suspiro, se lea el resto de lo que pudo pasar por mi cabeza. Quiero que, con un abrazo, sepas lo que soy capaz de hacer por ti. Quiero, coño, que con poco percibir, sepas lo que puedo llegar a ser para ti.


06-01-06 | Leído 1118 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No preguntes



No preguntes. No preguntes si te quiero, porque te acabo de besar. No preguntes si estaré, porque me acabo de sentar. No preguntes en qué pienso, si no dejo de mirarte. No preguntes. No preguntes cuando vuelvo, si no he decidido irme. No preguntes qué pasó, si no lo sé yo mismo. No preguntes la razón, porque no se trata de razones…no las tuyas. No preguntes. No preguntes si ocurrirá, porque nadie lo sabe…tal vez, como todo lo que dura, comienza por aquí. No preguntes mi manera de sentir pensar, si solo ella me hace estar junto a ti. No preguntes qué tenemos en común, porque la respuesta es “nada”. No preguntes. No preguntes seremos felices a futuro, mientras llenas de miedo estos días. No preguntes, porque sospecho que, tal vez, ya sepas las respuestas y te resulta demasiado grande. No preguntes, porque ya estoy fastidiado… La respuesta es “no”.


11-07-06 | Leído 445 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No pude



Traté de hacerlo y no pude. Fue el peor error que pude cometer. Yo sabía que si lo hacía, me iría mal. Tantos me previnieron… el miedo se transformó en certeza. La terrible posibilidad se convirtió en certeza y creo que para la próxima no lo intento. Necesito certezas, garantías, protección; no puedo cometer este tipo de tonterías que atentan contra mí. Pasa e tiempo desde aquel episodio, y siento la misma necesidad de cuando lo intenté, pero más temor que entonces. El hecho es que lo sigo anhelando en silencio, y a pesar de que hice otras cosas más seguras para compensar mi necesidad, no surtió el efecto esperado. Fue como beber cuando se necesitaba comer. Ahora, como un fantasma incisivo, surge de entre mis pensamientos y aparece detrás de cada esquina, de cada árbol. Siento que perdí algo, pero no sé qué es con certeza, tal vez el valor, tal vez la esperanza, tal vez la cordura. Aquí estoy ahora, al comienzo de la bajada, muerto del terror, con el casco puesto en el sudor, con las manos en el manubrio que mira hacia delante con más frescura que yo… nos vemos en un rato, y espero contarles una mejor historia.


06-10-06 | Leído 445 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No puedo decirte más



No puedo decirte más. Si debo confesar algo, pues diré que soy culpable… pero no puedo decirte más. Qué más quieres que haga, si ya dije la verdad, mientras apretaba los labios y los ojos, esperando el golpe de vuelta. No puedo hacer más. No puedo corregir nada. Lo hice mal. Podría unir la piezas y rehacer las cosas, pero no quedarán igual. Todo es distinto, por más que lo desees con el corazón. Las cosas se han dañado. No puedo dar lo que pides, ni recibir lo que das, con la diligencia que sueñas. Nuestra estadía juntos fue un lindo forcejeo que pretendió dar minutos adicionales a una existencia infeliz, en medio de pasiones que llegaron a ser enfermizas, que llegaron a ser una adicción a la peor de las sustancias. Ya nadie puede hacer nada. Ya se quemó la antorcha. Ya se apagó el fuego encendido con leña verde. Ya se fue lo que no terminó de llegar nunca… y no puedo hacer nada. Al parecer, no se trata de amar, no se trata de merecer. Soy uno de los tristes jugadores enviciados de un juego con reglas extrañas, hechas por otras víctimas anteriores. Soy sólo una pieza inútil ahora, de un juego que se me salió de las manos y veo que me dejó tirado en el camino.


28-06-06 | Leído 523 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No puedo dejar de llorar



No puedo dejar de llorar. Estaba tranquilo, y de repente, estalló el llanto. No lo entiendo, pero mientras, sigo llorando. Tengo recuerdos, buenos, menos buenos, mientras mis lágrimas recorren mi cara para luego morir en el suelo seco. Siento placer, siento dolor, y en medio de esta confusión inconsolable, no sé si me siento feliz o desdichado; en medio de esta vorágine tibia no sé si es arrepentimiento, conformidad o es la tormenta antes de la tranquilidad esperada por siempre. No lo sé. Tal vez no quiera saberlo ahora, todavía. Tal vez deba disfrutar de todo lo que me dice que siento, que no he muerto, como pensaba. En este mismo momento dejo de forcejear y me entrego. Cierro los ojos, abro mis brazos y caigo en ningún lugar de cuidado… soy como un conducto por donde circulan sensaciones, emociones. Siento que mientras menos pendiente estoy de lo que está ocurriendo, se van resolviendo mis interrogantes. Siento que mientras floto, todos los nudos de mis complejos se van deshaciendo. Siento que, mientras estoy ajeno en esta escena segura, inocua, mis lágrimas desaparecen y dejan ver a mis ojos, el nuevo paisaje que siempre tuve enfrente de mis ojos cerrados por miedo.


08-08-06 | Leído 1063 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No puedo parar de sonreír



No puedo parar de sonreír. Es algo extraño, pero muy bienvenido. Decidí acostarme en la hamaca, en el zaguán de la casa, mirando el cerro, viendo el atardecer, y tengo la sensación de que algo bueno ocurrió y no me di cuenta; es como si una buena estela de brisa fresca hubiese pasado de largo, pero muy cerca. No hago sino recordar las mejores ocasiones, lo más hilarante, lo más afectivo. Miro alrededor y no veo ningún letrero que me diga lo que pasa. No hay semáforos, no hay desaprobación, no hay obstáculos. El mecer de mi hamaca parece ser el vuelo seguro desde muy alto, desde donde nadie puede interrumpirme, donde nadie puede argüir verdades redentoras. Desde aquí, no sé hasta dónde, no sé hasta cuándo, pero, ni siquiera queriendo, ni siquiera temiendo, podría dejar de sonreír.


18-07-06 | Leído 350 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No puedo pensar



No puedo pensar. Existe ahora una efervescencia tan intensa, que no sé qué puedo ver, saber lo que hay. Es divagar, es dar vueltas, sin saber cuándo terminará todo. Y sigo..y sigo. Y todo flota, como esperando la señal lúdica para caer en su sitio. Y todo gira, como buscando, sin éxito, el cuadre perfecto. No sé si el ruido viene de afuera o de adentro. Estoy en silencio y, aún así, no puedo saberlo. Mientras el desfile de actores continúa, seguiré callando y cerraré mis ojos; tal vez así continúen todas esas cosas burlesca y bulliciosas a caer, una por una, y de una vez me entere del paisaje que me rodea realmente, de los escombros que dejó la última calamidad, la última secuela de mi vida.


25-08-06 | Leído 630 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No queda nada



No hay nadie nada alrededor. Estoy parado en medio de la nada. Puedo ver muchos objetos tirados, sin dueño ni uso. Sólo son los últimos testigos de lo que pasó hace ya algún tiempo. Puedo ver la disposición de esos objetos, imaginar en qué eran utilizados. Hay grupos ordenados con cierta simpatía, mostrando un patrón muy hábil de imaginar. Hay juguetes que en algún momento fueron compañeros de juegos, de sueños de algún niño, sin importar su edad adulta. Hay álbumes de fotografías, hay ropa doblada, hay platos y cubiertos. En algún momento hubo gente alrededor de la mesa, mirando a los otros comensales, haciendo bromas acerca de lo viejo de sus vestidos. Parecen aparecer figuras transparentes que interpretan a los que poseían las casas, los muebles, la vida. Sólo queda imaginar lo que fue, lo que no será más, lo que se perdió sin culpas, sin responsabilidades, sin decisión. Creo que sobro aquí, tratando de reanimar las cosas muertas, tratando de inyectar algo de sentimiento a lo que ya no yace en ninguna memoria. Creo que me voy yo también.


21-06-06 | Leído 382 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No quiero elegir



No quiero elegir. No quiero. Siento que no puedo. Prefiero que me obliguen, que alguien me quite opciones y me deje sólo una. No quiero hacerme responsable de nada, y menos si es más grande que yo. Prefiero la dictadura del destino, caminar por el interior de un tubo, tener sólo una senda. De alguien más serán las culpas, los remordimientos, los lamentos de haber escogido mal… pero no mías. Ahora mismo se abren varias puertas y con el temor del caso, estoy saboteando lo que más pueda para que se cierren las otras, para que quede una, o mejor, alguien llegue antes que yo y poder hacer alarde de mis miserias, despliegue de mis mediocridades de sobreviviente.


25-08-06 | Leído 526 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No quiero que te pase nada



No quiero que te pase nada de lo que me pasó a mí. Te quiero protegido, te quiero mejor, te quiero a salvo. No quisiera que ni una brizna de paja te rozara, para que puedas dedicarte a las cosas sutiles a las que el alma tiene derecho, sin tanto tropiezo como yo tuve. En resumen, te quiero más viejo que yo, con mejor salud; quiero morir antes que tú. Pero a veces pienso y pienso, y me siento tan bien, a pesar de todo, que no sabría la manera de llevarte de la mano, hacerte ver las cosas que yo he visto, y, sin vivirlas, sientas algo parecido a las satisfacciones, alegrías y tranquilidades que yo he experimentado. Te quiero a salvo, pero a veces no sé lo que significa. Te quiero seguro, pero tengo malos mensajes de algún duende malvado que dice que estoy equivocado, y que no te estoy heredando nada que se pueda utilizar en tu defensa, si no que es el aislamiento mismo. Temo darte encierro y que luego tomes una salida desesperada… desesperada para huir de mí, de todo lo que he considerado durante toda mi vida, mi mejor esfuerzo.


07-08-06 | Leído 1125 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No quiero saberlo todo



No quiero saber de todo. Quiero saber sólo de algunas cosas. Quiero ser más selectivo desde ahora. Tanto que sé y no me sirve de mucho. Sé de formas, de líneas, de figuras, de cálculo, pero sé poco de contenidos, de profundidades, de movimientos, de impulsos, de respuestas variables. Creo que he perdido mucho tiempo, y mi supervivencia se coloca en peligro de desaparecer si no tomo una decisión. Los libros pasan a mi lado como balas en mi contra. He estado convencido de que saber mucho es bueno, que saber de cualquier cosa, por si acaso, es necesario… pero ha habido tantos “por si acasos” y tan pocos casos, que me comienzo a cansar. Sé cómo pintar un paisaje, pero no he visitado una pradera con árboles. Sé a qué distancia exacta están las estrellas, pero nunca las he visto acompañado. Sé también a qué velocidad viaja el viento, pero no lo he sentido en la cara. Sé qué es un asteroide, pero nunca he pedido un deseo al verlo. Sé qué temperatura hay en la superficie solar, pero no he sentido el calor de una mejilla que me besa.
Apartaré los lápices, escuadras y termómetros, y me enfrentaré a la naturaleza sin ánimo de medirla, sino de sentirla. Cambiaré mis percepciones cuadradas y exactas por sensaciones. Sabré qué es lo que hay alrededor, aún con los ojos cerrados, sintiendo los olores, escuchando al viento, a las aves. Cambiaré la ciencia por el misterio. Viviré, me arrepentiré, me lamentaré, corregiré otro tipo de ecuaciones… aprenderé a estar en paz, aunque no cuadre nada, aunque haya desorden, aunque, por razones extrañas que no quiero aprender, todavía sonría.


30-03-06 | Leído 726 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No quiero tenerte tanto



No quiero tenerte tanto. No quiero. El peligro de perderte se puede hacer aún más peligroso. No quiero disfrutar de tu mirada tan tierna, tan condescendiente conmigo, sólo para que el tiempo, en cualquier medida, me lo quite y me deje en un suspenso oscuro, sin luz. No quiero elevarme hasta el cielo, sólo para caer mientras lo veo alejarse en una jugada ajena, antes de quebrarme. No quiero sentir el vértigo de tu cercanía, no quiero que tu aliento siga conmigo, no quiero que te vaya sin haber llegado. No quiero que me dejes sin haberte sentido totalmente mía. No necesito ese tipo de castigos ahora. No quiero que dejes de caminar por mi lado, hablarme como lo haces, reírte de mis más serias y pícaras pretensiones, sin que pase un tiempo, sin acostumbrarme a ti, sin pensar, engañosamente que envejecerías a mi lado.


01-08-06 | Leído 451 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



No sé dónde estás, pero eres mía



Hay un sitio donde estás ahora. He soñado contigo de manera desesperada, infinitas veces, pero no te he visto; de hecho, no te conozco. Mientras yo paso la vida encerrado en este cuarto gris, mirando por la ventana y esperando que pase alguien con un aura que ponuncie mi nombre sobre sus sienes, tú seguramente estás lejos de aquí, de mí. Seguramente estás con alguien más, con quien aprendes las cosas que me brindarás a mí. Seguramente estás viendo paisajes que luego me contarás. Seguramente te estás cuidando tu salud, para poder brindarme larga pasantía a tu lado. Mientras, sigo aquí, tratando de imaginarte, de saberte con unos ojos de mirada que escarba y descubre. Mientras, sigo aquí, dibujando cuerpos sin cara, atendiéndote en mis sueños, sin poder saber tu nombre, sin poder brindarte la sonrisa que tengo mientras escribo. Quisiera poder curar tus lágrimas del presente. Quisiera ser la puerta que cierre tu pasado tal vez triste que ahora vives. Quisiera ser, cuando llegue a tu vida, la mano extendida que tanto esperaste, los labios que sólo te pueden dar. Espero que seas para mí los brazos en los que necesitas encerrarte. Espero… espero encontrarte, por que si no, moriré como una mesa puesta para la cena que nunca fue. Moriré sin ser tuyo.


18-01-06 | Leído 2421 veces | Recibió 9 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No seas maluca, baila conmigo



Quiero bailar. Quiero bailar contigo. Quiero sentirte en mis brazos y es la manera más fácil que se me ocurre. Quiero que me tomes y des vueltas a mi alrededor, mientras disimulas tu mirada en las ventanas de atrás, en las luces de lejos. Quiero sentir cómo te deslizar por la pista, cómo te acercas, cómo me abrazas. Quiero saberte agradada, deleitada por algo que no sé qué es…ni me importa. Quiero que me digas que te sientes muy bien, que quieres que se repita, que quisieras ser la dueña de este desgarbado paso de baile para siempre. Quiero que te rías, que pierdas el control y te carcajees, mientras yo hago lo posible por parecer serio. Quiero que me arranques la timidez con un acercamiento bien, pero bien calculado. Quiero que dentro de un ratico, comiences a ponerme rojo de la vergüenza, diciéndome cosas, recostándote en mi hombro, cantándome pedacitos malintencionados de canciones al oído. Quiero que me seques el sudor de mi frente, que me soples en la cara, que me digas una que otra mentira blanca para sentirme mejor…quiero que, al terminar la música, me sigas abrazando, me sigas mirando, hasta que se entrometa un beso entre nosotros.


15-11-05 | Leído 1090 veces | Recibió 6 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



No te pedí



Lo hiciste. Lo hiciste bien. Lo hiciste soñado, perfecto… pero yo no te lo pedí. Invertiste tiempo, esfuerzo, afecto, pasión, de una manera excepcional. Tal vez, si alguien buscase lo que tú das en alguien más, no lo conseguiría… pero yo no te lo pedí. Lo he disfrutado, lo he palpado y apreciado. He gastado mis minutos y uno que otro sueño en ello. He decidido por segundos, antes de retractarme, a favor de acercarme a ti. He llorado de emoción, incluso; he gritado tu nombre, te he mencionado a mis amigos, a un montón de gente, y, aún así, no te lo pedí. Nunca dudé de ti, sino de mí. Ahora sólo puedo agradecerlo. Sólo puedo tenerlo en un lugar especial. Sólo puedo verte con cariño. Sólo puedo hacerte una reverencia por los favores recibidos.


26-04-06 | Leído 560 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Normalmente



El tiempo sigue pasando y mis ojos continúan colgando de la falsa esperanza de alegría. Es una anestesia que hace que la normalidad sea cruel, pero, aún así, normal. No imagino un respiro fresco, un pozo de agua en el camino. No concibo una mano tendida en mi dirección, un abrazo, un suspiro me que tenga como destinatario. Sigo caminando a gachas, sin poder correr plenamente… sin siquiera tenerlo como una opción. El sol, la brisa, las flores en el camino, los niños jugueteando permanecen fuera de mi contexto, inalcanzables como disfrute. Mientras me atrevo a verlos, a olerlos, sentirlos, recibo el aviso normal de mi modo de vida, de mi cosecha fatídica que parece nunca agotarse. No son para mí. No son eso de lo que se puede escribir, de lo que se pueda recordar. En fin, levantaré la mirada del piso sólo para ver quién está de turno en el látigo, y la bajaré muy rápidamente para que no me malentiendan, para no caer tan rápido sobre mis rodillas.


16-08-06 | Leído 427 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Nubes detrás del cerro



Salen las nubes detrás del cerro. Es un movimiento tan lento, tan suave, pero tan majestuoso, que sólo puede verse después de unos instantes de verlo fijamente. Es como un despertar, como un levantarse, como un ver cómo van las cosas de este lado. De las nubes que salen, se despegan motas que se adelantan y avisan. Comienza el desfile a media altura. Hacen rondas de izquierda a derecha, y viceversa. En un rato, seguramente, llegarán las grises y pesadas, que lloverán si gustan. En un momento, todo será distinto, aunque nadie sabe cuánto. Él está ahí, aunque se vista y se desvista, aunque desaparezca, aunque mire por un huequito, aunque no me mire como yo a él, desde esta ventana de morbosidades y anhelos de sentir el viento frío, la lluvia sorpresiva, de sentir la neblina purificando algunos pecados, de poder ver hacia abajo desde su cima, imaginando los miles de atolondrados que ocupan su tiempo en ver hacia arriba, donde se encuentra el verde y el azul.

Saludos, Yamila.


07-12-05 | Leído 889 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ocurrió un milagro



Ocurrió un milagro. Milagro oportuno. Milagro que devuelve el aliento. Milagro parcho que endereza el rumbo que creí perdido. Milagro milagroso, pues. Agradecimientos al milagro, que vino para brindar la segunda oportunidad. Pero, ¿cuánto dura un milagro? ¿Expira, vence? ¿Acaba el milagro? Años de mejoría. Años de sonrisas que se creían no ocurrirían. Años de explicar porqués con la vivencia como testimonio vivo. Ahora ya pasó. Lo ganado se gastó y no hay más. ¿Esperamos otro milagro? ¿Podremos esperar más de ese escaso recurso ya utilizado? ¿Podremos decir que nos ganamos un nuevo milagro? ¿Podemos decir que nos lo merecemos, sin haber visto alrededor? ¿Habremos aprendido la lección de que el regalo era sólo uno? Quisiera creer que puedo aceptar la fatalidad de las cosas como algo natural, sin esperar premios inesperados. Desearía poder bajar la vista y aceptar lo que viene como consecuencia normal de algo que hice, que dejé de hacer. Quisiera poder mirar hacia el frente y comenzar a caminar solo, sin esperanzas rebuscadas, sin resortes escondidos… si lograse eso, sería un verdadero milagro.


23-05-06 | Leído 825 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ódiame, si quieres



Mírame con odio si quieres. Dime asperezas, si eso parece hacerte feliz. Reclámame lo desconsiderado y egoísta que fui. Dime que no me complacerás, que no te veré más, que no me escucharás más. Pasa por mi lado sin mirarme con tus ojos. Comenta, en voz alta, lo patán que he sido. Escríbeme cartas donde me recuerdas cada infidelidad, cada indiferencia, cada amargura. Haz todo eso, haz lo que quieras, pero eso si: sígueme mirando, sígueme diciéndo, sigue pasando a mi lado, sigue escribiéndome…sigue pendiente de mí.


23-03-06 | Leído 514 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Oferta



Me ofrezco. Te ofrezco a… mi mismo. Puedo hacer muchas cosas que, tal vez, puedes necesitar ahora. Puedo portarme bien la mayoría del tiempo. Puedo estar contigo más tiempo del que imaginas (sin caer en lo enfermizo, claro). Puedo correr cien metros como en 30 segundos, pero eso si: los recorro. Puedo gritar duro para espantar a un perro que te venga a morder. Puedo cargar 50 kilogramos por raticos, hasta que los brazos, los hombros o las piernas no me den. Puedo darte muchos besos para contentarte, para molestarte o para hacerte dormir. Puedo cargarte, de vez en cuando, de la cocina al cuarto, del baño al cuarto, del pasillo al cuarto, y, para variar, del cuarto a cualquier sitio de la casa. Puedo viajar con gusto. Puedo ensuciarme los pies, la camisa y los pantalones cortos sin que me den desmayos. Puedo dormir en el piso cuando te enojes, más de una noche. Puedo saltar hasta dos metros y medio de altura. Puedo acariciarte para despertarte. Puedo decirte cositas al oído para que te sonrojes. Puedo ser simpático en la mayoría de las veces y puedo explicarte el resto sin molestarte. Puedo contar hasta 10, 100 ó 1000 cuando me molesto. Puedo reírme de la mayoría de las cosas, y darme a entender en el resto de los casos. Puedo, mira, caminar bajo el sol por horas, sabiendo que me esperas. Puedo bañarme con agua fría. Puedo escribirte una canción y cantártela. Puedo pedirte cosas sin abrir la boca; puedo complacerte sin que abras la tuya. Puedo vivir donde tú quieras, porque puedo saber dónde dirás. Puedo llorar cuando no estés, y para que no veas egoísmo, puedo llorar también delante de ti. Puedo ponerme rojo de la vergüenza. Puedo encerrarme contigo meses en casa, sin más audiencia ni quehacer que tú. Puedo bailar contigo en la avenida…o en la acera, mejor. Puedo llevar el control de los precios en el mercado y decirte cuándo nos quedamos limpios. Puedo verte siempre como mi novia, si quieres. Puedo, para terminar la oferta, estar al alcance de tu vista y tus brazos por el resto de mis días… ¿Puedo?


17-10-05 | Leído 543 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Olvídate de ti...



Vamos a distraernos. Vamos a inventar nuevos aparatos, a inventar estudios sobre esos nuevos aparatos y a vivir sobre esos nuevos aparatos. Vamos a inventar sistemas, vamos a profundizarlos y luego vamos a vivir de ellos y para ellos. Vamos a inventar maneras de inventar; inventar maneras de profundizar lo que ya es bastante profundo, y luego vamos a inventar cualquier otra cosa.
Mientras tanto, vamos a alejarnos de nosotros mismos hasta un punto en el que seamos lo que hacemos y no lo que fuimos. Vamos a meternos de patas y cabeza en las posibilidades del cerebro y nos olvidamos cada vez más de las posibilidades del corazón. Seamos prácticos, alejémonos de la hermosa complejidad de lo que somos y vamos a usar el dinero. En lugar de hacer, decir, escribir lo que nos sale, hagamos, digamos y escribamos lo que otro decida. Hagámonos los locos y decidamos divorciarnos del olor de la piel, del aliento, del tacto calientito del amor correspondido, de la amistad a muerte, de la conversación y la reflexión. Borremos los recuerdos de los fallos y divirtámonos con la buena inversión económica.
Midamos cuánto dura y cuánto llena lo fácil de mirar hacia los lados, antes de mirar para adentro. Saquemos la basura del carro, del jardín, y dejemos algo de desecho tóxico dentro de nosotros a ver si resulta algo bueno, además de la conmiseración de quienes nos ven, sinceramente, con preocupación.


15-11-05 | Leído 774 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Oscuridad pasajera



La puerta se cierra y borra la luz que todavía entra al cuarto. Se desvanece la luz, corriendo como cortina por el rostro, por los pequeños grandes ojos, que parpadean lentamente, como despidiendo el brillo que brinda el exterior. Los pasos en la oscuridad llevan a buscar un lugar en el sillón de siempre, refugio del cuerpo cansado, forma adaptada al cuerpo desde hace tiempo, recibe las quejas del día, incluso, a veces, al cuerpo ya dormido, embriagado de alienación.
Sólo se escucha cómo se calma la respiración, con dificultad, con incredulidad, hasta recobrar la cadencia que produce el silencio, la oscuridad, la soledad voluntaria. No han pasado muchos años de su nacimiento, pero ya ha recogido suficientes laceraciones como para comprender el dolor propio, aunque no así sus soluciones.
Con los brazos y piernas estirados, como si flotase en un pozo quieto, restablecen la relajación que hace horas dio el sueño casi reparador, antes de ir a la escuela, de estar en un ambiente de comparaciones odiosas, de expectativas enajenadas. El olor a perfume sobrevive a todo el itinerario escrito y se posa, una vez más, sobre el espaldar ya tibio.
El aparato de radio la mira desde un lado, como mascota acostumbrada, a que lo encienda en la misma emisora de siempre. Algo en ella hace que escuche y virando hacia la mesita de noche, encienda el aparato ya tranquilo con la rutina de cada noche.
El sonido de violines sedantes entra por sus oídos y se posa en sus párpados, haciendo que se cierren por la fuerza del agrado al fin presente en su día. Las melodías y los vaivenes hacen que abra sus grandes ojos, y en una mirada perdida, prolongada, sus pupilas quedan paralizadas, mientras una caballería de pensamientos alegres, infantiles, fantasiosos, eleva su estar a otra parte, a otros lugares infinitos, absolutos, irrenunciables, inviolables, suyos.
Después de un rato en medio de la cadencia de aquellos instrumentos invisibles, la oscuridad ya puede ver brillos, colores discretos, amigables; formas. Y, al fin, una sonrisa.


17-03-06 | Leído 503 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Oye, tú no eres libre



Tú no eres libre; sólo crees que lo eres y eso es suficiente para ti. Dejas de caminar por algunos sitios, voluntariamente, sin saber que si quisieses no pudieras. Siempre haces el mismo recorrido, miras las mismas cosas por decisión propia, soberana, ignorando que si decidieses más allá irías directo a la frustración. Eres omnipotente sólo hasta donde alcanza la mirada, no más allá. Sonríes por poseer todo cuanto quieres, pero sin saber que no puedes querer más, porque no hay para ti. No hay dificultades en tu expresión, en tus criterios, en tus argumentos, porque la miopía de tus alcances te lo facilita. Tú no eres libre, porque no tienes lo que no necesitas. Tú no eres libre, porque no deseas lo superfluo.
Oye, encantado de conocerte… ¿tendrás espacio para mí?


29-11-05 | Leído 1091 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Paraada allí



Veo que estás parada ahí, enfrente de mí. Llegué aquí, corrí hasta aquí para hablarte, para me que mirases. Pero no me miras. Tus ojos se pierden en el camino que también se pierde. Te hablo, te suplico, te hago señas y nada. Después de un rato, se me antoja que no te has dado cuenta de que estoy allí, rogando, tarde ya, el regreso. Te asemejas a una estatua preciosa que deja su cabello pasear por la brisa que si se atreve a acariciarte. La sentencia parece ser definitiva, aunque no queda claro quién la dictó. Sólo me queda mirar impotente una lágrima en tus ojos inamovibles, que baja por tus mejillas indiferentes a mi angustia. No hay por favores, berrinches o pataletas trasnochadas que te hagan reaccionar a mi favor, a lo que todavía creo nuestro favor. Estoy seguro de que esa visión bizarra del abandono es el único recuerdo que me quedará de ti, del accidente fatal que resultó lo nuestro.


30-11-06 | Leído 551 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Paralizado



Todos parecen caminar con certeza. Todos parecen tener un destino seguro. Pero yo no. En medio de tanto movimiento, me siento detenido, inmóvil, inútil. No soy parte de nada, no ayudo ni perjudico. No hago ninguna diferencia. Parezco no existir. Parezco ser sólo un par de ojos, colgados de cientos de quejas y obstáculos imaginarios. Parezco ocupar un puesto mejor aprovechable. A veces no sé si es peor ser un estorbo o un vacío, un invisible. Mientras, el ruido sigue; las palabras viajan, llegan, y como en cualquier domingo festivo, todo se queda solo y yo en medio de ello. Voy a casa y no logro dormir, seguramente porque no tengo sueños, más allás. Conozco todos los aspectos del techo sobre mi cama; hay irregularidades que evocan malos recuerdos, torciones en mi camino; hay restos de pintura vieja, mal tapada, que me revuelcan en mis arrepentimientos, en su entierro pretendido, fallido; hay oscuridades que nunca se muestran, como si fuesen los miedos a los que le encargué mi persecución, para protegerme de lo que necesitaba… puedo verme ahí, acostado, tratando de conseguir sentido a todo cuanto me sale al paso en mi pensamiento… y, de repente, me hago transparente, cada vez más, y finalmente dejo de verme… espero estar dormido.


21-08-06 | Leído 688 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Paralizado...



Estás a mi vista. Estás enfrente. Estás detrás de unas personas que no quiénes son. Con ansiedad, me dirijo a ti, pero sólo puedo avanzar muy poco; es como si tratase de correr estando dentro del agua. Miro alrededor de mi cuerpo, pero no logro ver nada que me impida correr hacia ti. Sin embargo, no puedo. Me desplazo tan lento, que si se te ocurriese moverte hacia otro sitio, te perdería de vista. Entonces, trato de llamarte, de gritar tu nombre, pero solo yo escucha mi voz. En mi impotencia miro a los demás, pero siguen ahí parados, conversando…riendo algunos, mientras yo estoy entrando en una desesperación sordomuda. Trato de burlar la fuerza que me sostiene preso haciendo movimientos repentinos, desgraciadamente hilarantes, pero sólo logro cansarme. Tú sigues ahí parada, como contemplando algo en el salón. Pareces no tener idea de que yo estoy ahí, al fin, a tu alcance, a tu disposición, a tus órdenes. Quienes caminan a mi lado, parecen no verme; me tropiezan, pero no me sienten, por lo que siguen su camino sin inmutarse.
De repente, viras tu mirada desde las altas paredes del lugar y la posas, al fin, en mí. Me estás mirando. Dejo de esforzarme, con la esperanza inmediata de que te acerques. Veo como comienzas a levantar los brazos hacia mí, como pidiéndome que vaya a ti. Siento como tu recién nacida sonrisa me da la bienvenida. Pero no puedo moverme.
Estábamos allí los dos, tú pidiéndome que me acercase, y yo, sin saber cómo hacerlo, sin saber qué cuándo… como antes, como siempre.


30-01-06 | Leído 657 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Paréntesis



Sentado aquí, puedo ver la sombra bien definida de una nube que pasa justo encima de mí. En los árboles cercanos, puedo ver los pájaros que se posan en sus ramas, como mirándome, para luego irse cantando. Por algunos instantes sentí que la gente que pasaba a mi alrededor me veía y sonreía, sin abrir los labios, para luego seguir su camino. Siento alegría. No sé por qué, pero por encima de cualquier dificultad, siento alegría. Siento, de vez en cuando, que soy el centro de la atención de buenos mensajes. Siento que soy el destinatario de buenas nuevas, aunque no sepa, por ahora, cuáles son. Al abrir la puerta, siento una brisa que en vez de soplar, me susurra algo. Veo el columpio en el patio; se mueve como si hubiese sido usado para agradar a alguien. Hace mucho rato nadie se queja, nadie llora, nadie pregunta. A todos les ha dado por leer, por sonreír, por descansar en la grama, por dormirse con la ventana abierta, como dejando de lado el miedo a la vulnerabilidad descubierta. Parece que estoy en un paréntesis mágico, en un oasis, sin espejismos, que invita a aprovechar este minuto, esta hora, esta vida. Ya vengo.


08-12-05 | Leído 732 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Pasa el tiempo



Pasan los días y siempre es igual. Pasan los años, y no parece nada cambiar. Al principio se vivieron las angustias, las alegrías de tenerte y no tenerte, de perderte. Las aventuras épicas, los saltos por los montes y los ríos ya son pasado… muy pasado. Eres como una ola sin mar, sin sucesoras, sin antecesoras: estoy condenado. No hay daños, no hay mentiras, no hay gritos ni malos ojos. No hay llanto, tristezas manifiestas ni protestas en la habitación. No parece haber nada, a pesar del aire espeso. No parece quedar nada de lo que ayer fue, cuando moríamos por la razón contraria. Somos lo contrario a la efervescencia. Somos lo contrario a la erupción. Somos lo contrario al estallido de una estrella. Pronto todo nuestro derredor será absorbido por nuestro silencio. Incluso los objetos serán succionados por nuestro aburrimiento, y cuando estemos sentados en el suelo, cuando no estemos rodeados de nada que nos sirva para apoyarnos, que nos sirva para escondernos, sin siquiera el ánimo de ser enemigos, nos preguntaremos qué pasó. No habrá nada original; las mismas carretas corriendo detrás de los caballos que todos solemos, infaustamente, usar como modo de vida.


13-03-06 | Leído 234 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Peleemos



Inventemos un problema y peleemos. Inventemos un defecto adicional, y que comience otra cruzada de pasión. Sé indiferente, y aplicaré mis cartas para esa jugada. Haz tus berrinches y te miraré indescifrablemente, hasta que revientes de la intriga. Golpearé la mesa mientras comes, para saberte sorprendida, impotente, y entonces, furiosa sin remedio. Dejaré todo en medio del desorden vegetativo de lo cotidiano, que, como montones de desperdicio, crece casi invisiblemente hasta hacer imposible respirar. Hagámonos preguntas maliciosas mientras el otro está de espaldas. Admiremos, por un momento furtivo, la piel apetecible del enemigo, hasta caer en cuenta de la debilidad prohibida: párate derecho y cierra la boca, que todavía falta lucha casi estéril, lo suficiente como para oxigenar esta rutina que mata, esta tranquilidad que corroe como sarcasmo, como castigo ante la petulancia de ser “felices”.


06-12-06 | Leído 415 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Perfecto, pues



Todo luce perfecto. No hay nada por debajo del estándar. Todo limpio, pulido. Yo, igual de impecable, todo en mi sitio, nada movido. Todo brilla en mí y alrededor. Todo está exactamente como decidí que debía ir…hasta parece un ambiente sacado de un sueño, donde no hay altisonancias, o grisáceos rincones donde se pueda distraer o ser indiferente. Todo llama a ser visto, a ser determinado como mi obra sin errores, perfecta, como ya dije. Pero no hay calor, no hay imprecisiones. No hay compañía. No hay risas ni llantos; no hay gritos, carcajadas o sollozos. Todo está perfectamente…frío. Hace falta algo de dobles sentidos provocados mudamente, algo de roce, de fingida indiferencias. Hace falta algunos “cierra los ojos”, “ya llegué” o “me voy de esta vaina” de vez en cuando. Hace falta asustarse con la posible soledad, con un baño de agua fría, con un vacío en sueños. Mientras tanto, sigo aquí, languideciendo en este precioso mueble, mirando el reloj para saber cuándo llegará mi tan esperado paquete de imperfecciones.


22-12-05 | Leído 1240 veces | Recibió 9 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Perfectos (Saludos, Yamila)



Somos perfectos y no lo sabemos. A lo largo de nuestra vida llenamos nuestro discurso con ingratitudes acerca de lo imperfectos que somos, acerca de lo mal que nos va. Lo que es difícil de aceptar es que nos vaya mal, sin saber que el diseño perfecto no tratar de ser siempre “bueno”, sino conveniente. La conveniencia de las cosas que vivimos se complementa con el provecho, con el aprendizaje que tomamos al final de cada camino. Somos máquinas perfectas que están diseñadas para abrir puertas luego de ver que se cierran las anteriores. Tenemos la capacidad de tomar la oscuridad y convertirla en luz. Podemos, si queremos, convertir un esfuerzo infructuoso, aparentemente inútil, en el mejor paseo logrado. Tenemos la posibilidad de convertir un recuerdo en una esperanza, un dolor en sonrisas, esperas en certezas. Podríamos hacer un esfuerzo y dejar de dibujar fantasías amargas, de guardarlas en nuestro álbum; ese espacio es para mejores cosas. Cada año que pasa, podemos saber, si queremos, que lo bueno del año pasado era un espejismo, que fue un ladrillo que se colocó y se debió eliminar.
La subterraneidad de los que se construye poco a poco es su más grande defecto…tal vez el único. Lo perfecto debe tener tiempo para ser apreciado como tal cosa. Lo perfecto debe despertar el ojo crítico de muchos, la admiración de otros y, al menos, la certeza y la felicidad en uno: en quien lo construyó. Somos una máquina que recicla vida, que absorbe vivencias, que las convierte en experiencia, y que, a su vez, absorbe mejor luego… después de unas cuantas vueltas, unos cuantos ciclos, debería producir felicidad, tranquilidad, sonrisas espontáneas; producir amor con efervescencia, tal vez con alegría indescifrable. Ya vengo.


03-04-06 | Leído 937 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Pero dímelo



Dime qué debo hacer. Dime por dónde camino. Dime, por favor, qué te digo… pero no me dejes sin decirme la razón. Podría ponerme a pensar angustiadamente qué cosas pudieron dañarte, molestarte, inquietarte, pero no tendría el tino que no he tenido en años. Dime qué pasó, cuándo comenzó, porque la fecha del final ya parezco tenerla en las manos, escrita en mi frente. Estoy seguro de poder patalear, de poder gritar, llorar y gritar improperios, pero quisiera saber por qué, exactamente. Dime qué es lo que debo enfrentar. Dime qué es lo que es parte de mí y no pudo ser parte de ti. Dime con qué no pudiste convivir, porque, seguramente, yo tampoco podré convivir con ello. No me des la espalda sin gritarme en mi cara lo malo o abandonador que fui. No desaparezcas sin lanzarme lo primero que veas, mientras tejes sarcasmos sobre lo que he significado. ¡Oye!... lo hiciste. No quisiste evitarlo, y tal vez por eso, seas la víctima, tu propia víctima la próxima vez.


26-05-06 | Leído 866 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Pero... es que estás aquí



No te veo. ¿Dónde estás? No me imagino. Es más, temo que no aparezcas más nunca. Pero tal vez estás detrás de la puerta, viendo cómo me preocupo. Tal vez me procuras un regalo, el detalle de hoy, un susto. Pero a medida que pasan los minutos mi soledad recién nacida, comienzo a temer. Seguramente es una tontería, porque estás cerca, ¿por qué habrías de alejarte de repente? Miro el reloj, sonrío y me sacudo el miedo mientras la tentación me lleva a mirar las cosas que pudiste haber recogido para irte. Desde aquí, sentado, se ven todas. Pero, ¿qué digo? Si apenas tienes unos instantes lejos y ya estoy nervioso. Me recuesto, miro hacia el techo y un cosquilleo me recorre como buscando mis oídos y decirme una mala noticia. Me levanto, me asomo a la ventana, casi como todos los días, abro la puerta como para recoger algo que sé que no han dejado. Camino por toda la casa, miro tu ropa…toda tu ropa. Me duele la cabeza y los malos pensamientos de pérdida bailan en ella. No puedo dejar de mirar el sitio por donde aparecerás…espero. En un súbito espasmo, comienzo a llorar, todavía sin preguntarme porqué. No encuentro el extremo de la cuerda para recogerla, para mirarla y resolver el problema que tengo. Me desplomo sobre la cama, y mirando el techo, mis lágrimas inundan mis ojos. Después de los últimos sollozos, creo que me quedé dormido, luego de nada, me encuentro en tu regazo, sin poder explicar lo tanto que te quiero, lo enfermizo que aparenta mi entrega, lo feliz que me siento de verte de nuevo.


02-05-06 | Leído 744 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



pidiendo favores



Camino pidiendo favores. Arranco pedazos de camino y me los robo, colocándolos, forzosamente, en mi alforja de experiencias necesarias. Voy succionando las cosas que deberían llegar a mis ojos, a mis oídos, a mí sin pedirlo. Pago por música, por besos, por caricias, por miradas, por conversaciones, por recuerdos. Desembolsillo monedas cuya misión es traer de vuelta algo de afecto, de atención. Y comienza el desfile de bandoleros que ofrecen de todo al mejor postor. Y les siguen los letreros, las pancartas, las luces parpadeantes que intentan comprar mi voluntad. ¿Debo negarme? ¿Debo mirar hacia otro lado y seguir mi camino? Ahora no lo sé. Por ahora sólo siento el aire turbio alrededor; sólo siento los corrientazas de quien me roza, los aromas que ruegan, que invitan, que bajan sus precios de manera vertiginosa con cada duda que presento. Es hasta gracioso disfrutar del besuqueo en el aire, mientras muestro mi cara de niño bueno. Es una experiencia fuerte, un experimento en el que no sé si quien yace en el fondo del tubo de ensayo soy yo o el resto. Es un torbellino de cosas que desfilan enfrente, enfrente de otro más que pasó por este portal, cabizbajo y con las manos en los bolsillos… como buscando, entre sus diez dedos, alguna manera de ganar tributos que no conocen el metal… y que no lo harán nunca, aunque a veces uno se empeñe.


10-01-07 | Leído 697 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Pienso en ti



Pienso en ti. Tropiezo en cada paso de cotidianidad porque pienso en ti. La brisa de la tarde no llega a mi frente porque ahí vives, de un modo terrible y desconsiderado. Cuando salgo, se me olvida todo, menos tu foto. Cuando como, mis ojos te buscan en la nada, a lo lejos… muy lejos. Duermo con los ojos abiertos, y cuando despierto está ahí, sentada en el techo de mi habitación, con tus brazos de mentira abiertos; con tus ojos de fantasía, mirándome. Me he sorprendido parado en medio de todos, paralizado, volando por tus predios, viendo a ver si te veo y simulo un rescate. He olvidado parpadear para refrescar mis ojos. He dejado de sonreír, ahorrando para cuando al fin te vea. Caminar solo es la regla. Balbucear tu nombre es la regla. Entretenerme con tu ausencia es la regla.


10-10-06 | Leído 425 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Pongámoslo así...



Déjame ver cómo lo pongo para entenderlo. En una bandeja puse las cosas que conforman mi vida, y mirando cada una, por separado, con mucha minuciosidad, pero no logro que sean lo que quiero. Las pongo en forma de círculo, y parece un conjunto de vicios, desfilando, pasando enfrente de mí, y me miran con sus risas burlonas y solidarias entre ellas. Las pongo, en cambio, en línea recta, y se asemejan a una caminata directo hacia el barranco, sin poder virar para salvarme, sin poder mirar hacia los lados. Algo molesto, las comienzo a colocar separadas entre si, y me parecen tristes islas en las que sus habitantes están condenados a penar. Secando el sudor de mi frente, me levanto y me siento en la silla de enfrente, y nada… no consigo la forma. Me fue dicho que lo mejor es lo que pasa, que lo conveniente es lo que tenemos, como estamos, pero me parece absurdo carecer de la capacidad de ordenar mi vida, darle la forma adecuada. Sé que, como cuando se escribe con tinta indeleble, no puedo borrar para comenzar de nuevo. He visto a muchos aprender a dibujar casi tarde, mientras mis garabatos, mi vida, sigue inconexa de alguna alegría de tenerla. He sacado punta y la he partido tantas veces, que ya no me queda creyón… ahora estoy aquí, sentado de nuevo, con una nueva página en blanco, la última, y un miserable pedazo de grafito, con el que tengo que dibujar el mejor de mis garabatos, el que me dé algo de luz, el que tome de la mano y me hale hacia adelante…


09-02-06 | Leído 979 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Por eso mismo, fallaré



Si no fallo, fallaré de todos modos. Si no me equivoco, no podré enderezar y comprender. Si no engaño, no podré arrepentirme. Si no hago daño, no podré ser perdonado. Si no hago de tonto, no podré perdonar el daño proveniente de los demás. Si no trato, no lo podré lograr.
Si no fallo, el arrepentimiento, la comprensión, el perdón y el logro serán extraños para mí. Si la incertidumbre no existe, no podré buscar el camino, no desearé preguntarme cómo, por qué... y menos moverme. Sin algo de desánimo, no podré pisar el fondo que impulsa hacia arriba. Si no conozco el fracaso, será muy difícil valorar el éxito que tendré en lo sucesivo; éxito que reside en cosas más pequeñas que lo que se enseña en los libros de texto, en las publicidades. Si no conozco el borde, no sabré cuándo estoy dentro. Si no conozco el borde, no sabré cuándo estoy afuera. Si no paso el borde, no sabré lo que significa estar fuera; no sabré quién soy justo cuando estoy ahí, ni quien me acompañará. Si no caigo, no sé a qué altura me encuentro. Tal vez, cuando estoy parado por mucho rato, me fastidia y creo que no hay más... pero siempre hay. Tal vez, cuando estoy aburrido, lo que hago es envenenarme con el ocio, en lugar de escarbar un poco, cada vez, en lo que hay dentro; y si he recogido lo suficiente al caminar, seguramente adentro hay mucho por revisar, por palpar, por comprender, por revivir. Si no tropiezo, seguiré botando cosas valiosas, hasta que bote más de lo que consumo, y cuando sólo pruebe de todo, el paisaje lucirá vacío porque habré perdido la noción del aprovechamiento, de la riqueza acumulada que espera por ser descubierta para reciclar la vida.


17-10-05 | Leído 545 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Porque yo pago



Como yo pago, tú escuchas lo que tenga que decir. Como yo pago, tú me apoyas. Como yo pago, te ríes de mis gracias. Como pago, tengo derecho a verme retribuido. Como te vas sin pagar un centavo, tienes el novísimo deber de estar aquí. ¿Qué pasó? Te veo bostezando ¿Qué pasó? Veo que comienzas a desprenderte de tus tareas recién adquiridas. Muy bien…así me gusta. Lleva la corriente, conversa, sonríe aparente, dame mi golpecito en el hombro y menciona eso que quiero escuchar. Mírame cuando te vea, contesta cuando te hable…no olvides que yo pago y tú sales ileso del gasto y el estrés. Ya sabes el guión: déjate llevar… por mí.


30-06-06 | Leído 349 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Prejuicio



Me gusta el complejo, me hace sentir cómodo. El prejuicio me hace estar a distancia de lo que me perjudicaría, aunque los demás dicen que es demasiado distante. No me importa, no debe importarme. Acaricio mi cobija protectora con cierto miedo de que se destape un pié, un hombro, y me vea expuesto a lo terrible que me rodea. Podría asegurar que he salvado mi vida en muchas oportunidades, gracias a mi densa prudencia. Podría afirmar, sin lugar a muchas dudas, que en ningún sitio existe el calor y la confianza que vive en el aire atrapado entre mi cobertor y yo. No puede, entonces, ser aislamiento; no puede ser, entonces, un alambre de púas en contra de lo que se me acerca, sin importar la intención. No puede ser, no debe ser, no quiero que sea. Aún así, de vez en cuando siento sombras que aparentan existir más entre la gruesa tela y yo, que fuera. De vez en cuando siento frío, aunque sude, y no sé si ensayar un desarrope y me arriesgue, al querer caminar, tropezar con las telarañas que se han asentado lentas, silenciosas, perennes, alrededor de mis talones llenos de amnesia, ajenos al ejercicio que los diseñó. Por lo tanto, luego de tanto pensar y pensar, de temer y temer, decida, más bien, antes de querer parecer mi propio redentor de fantasía, seguir en eso de sufrir y sufrir, pero con la seguridad de que seguiría siendo yo mi propio verdugo… ¿quién más que yo lo merecería?


18-01-07 | Leído 537 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Préstame tus ojos



Préstame tus ojos. Regálame algo de tu mirada. Dime lo que ves allí, donde estás ahora… sé que es mejor, sé que me gustaría verlo. Préstame tus percepciones de lo que te rodea. Envíame por un correo especial los olores de la tierra mojada y del pasto donde estás sentada. Hazme saber del alimento que te mantiene caminando lejos de mí. Dime si algún recuerdo me lleva de vez en cuando a tu lado; dime si alguna lágrima honra mi ausencia, si algún suspiro me invoca si tu permiso. Toca una de tus mejillas como quisieras que yo lo hiciese. Mírate en un espero para desde tus ojos saberte la misma de siempre. Canta en silencio alguna de nuestras melodías, para hacerlo a dúo, como antes. Corre por el campo, para perseguirte un poco más lejos, y siente esa cosquilla de cuando se está a punto de ser alcanzada por la picardía, y cuando al descansar del juego divino caigas al piso, por favor, haz que te duermes en mi regazo, con mis caricias.


25-09-06 | Leído 417 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Prueba. No abrir



El Ávila

[c:\Documents and Settings\LROTHE\Mis documentos\Album\Natura\natura 011.jpg]


07-12-05 | Leído 533 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Qué paquete, hermano



Quién sabe adonde vamos con este paseo colectivo. Amamos, contaminamos, herimos, nos arrepentimos, cometemos ligerezas, lloramos, pagamos por nuestros pecados (lo sepamos, o no; lo aprovechemos o no), cantamos, dormimos, perdemos el tiempo, ganamos tiempo sin saberlo; contemplamos, acariciamos, cerramos y abrimos los ojos; escondemos nuestras manos, las extendemos, nos damos cuenta (aunque callemos), nos hacemos de la vista gorda, odiamos, idolatramos, idealizamos; sentimos frío, calor; sentimos la indeferencia, la ejercemos; juzgamos, practicamos el egoísmo, somos mártires…y un gran etcétera. Somos un complejo paquete muy fácil de tomar o de rechazar de lejos. Nunca se sabe lo que somos, hasta que nos atrevemos a abrir los brazos, los ojos, el corazón. Mientras tanto, el predilecto de los etcéteras, el miedo, seguirá tratando de cerrar todas las cosas que nos gustaría, necesitamos tener abiertas, y seguiremos siendo un feo paquete.


13-02-06 | Leído 438 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Qué te crees?



Qué importante pareces ahora. Qué por encima te haces notar. Caminas más segura y sin ver ya para el suelo. Quedé tan impactado, que ni si quiera estoy seguro de que me reconociste al pasar a mi lado; no sé si me tropezaste a propósito o si, por el contrario, ya terminaste de borrar mi imagen de tu camino. Por lo que veo, tu manera de ser, de acercarte, de mirar quedaron tiradas en el pasado. Veo que tienes nueva y concurrida compañía; veo que ríen en coro y que comentan acerca de los demás. No me cuadran tus ojos vacíos con lo que puedo recordar. No puedo comparar tus frivolidades evidentes con la condescendencia que no he alcanzado a borrar, que derramó sus semillas en suelo estéril… por lo que veo. De verdad, ahora que te veo, no te veo; ahora que parecía la oportunidad para renovar mis recuerdos de tu expresión en mi expectante impaciencia, prefiero no hacerlo.


02-09-06 | Leído 465 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Qué vaina



Qué vaina con el romanticismo. Qué vaina con los gestos, con las miradas, con el verbo redondeado. Qué vaina con mirar un paisaje y gastarse, involuntariamente, unas horas de tierna estupidez. Que vaina que el ambiente no tenga más olores, las sugerencias invisibles que nuestros sentidos sobrenaturales deban percibir. Qué vaina con lo que no se dice, y aún así se escucha. Qué vaina con los que se comprende sin entender, sin escuchar, sin estar. Qué vaina con la magia del silencio elocuente, de los movimientos que deletrean una expresión de amor… qué vaina… ¡qué vaina!


04-08-06 | Leído 397 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Quédate otra vez



Quédate a mi lado. No expulses de mí la magia que produces; no te la lleves, para darla, tarde o temprano a alguien más. Debo aprovechar que ahora estás aquí para, un poco apurado, colocar mi bandera y declararte mía, “sin aviso ni protesto”. Tal vez no tengo idea de cómo lograr la reconquista de las plazas perdidas hasta hoy, pero declaro inaceptable tu partida, con tan preciado tesoro a cuestas. Mejor quédate, mejor acaríciame hasta hacerme dormir y comenzar por perder ese tiempo de inconciencia. Por favor, intenta de nuevo tus artes impensables de bienestar, para, en medio del mismo peligro reciente, comenzar a abandonarme, a sólo recibir, a parasitar en tu vida, como una desenlace inexorable… de nuevo.


12-09-06 | Leído 415 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Quedé dormido...



Terminé dormido. No hubo remedio a tan grande fuerza invasora. Ya no siento la almohada, ni el frío, ni las paredes de mi cuarto. Mis percepciones de la realidad resbalan por mis brazos y piernas, y quedan atrás. Con la despreocupación del caso, me incorporo, no sé en qué sitio, en qué circunstancias, y sólo se ve una claridad cegadora que poco a poco, y amablemente, baja su intensidad. Después de mirar con interés hacia enfrente, tu figura va definiéndose y me tranquilizo de no estar solo, a la vez que siento ansias por acercarme a ti. Luces preciosa, sonriente, y una caricia de sol llega y descansa en tu frente, en tus mejillas, y hace aclarar tus ojos hasta saber yo que me miras, que sabes que estoy cerca. Es un poder más allá de lo que puedo entender. Ninguno se mueve, pero sólo la mirada nos mantiene unidos, esperanzados, alegres. No pasa el tiempo, no se hace corto ni largo; sólo tú eres mi dimensión, mis coordenadas y mi espacio. No hay nada que cree ansiedad. No existe el peligro, ni el abandono. No hay oscuridades ni ignorancias, inoportunidades ni esperas. Todo parece una invitación sin condiciones, donde nada se perderá, donde nada se temerá, donde nada será razonado…sólo es una invitación a sentir.


20-03-06 | Leído 478 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



quién sabrá?



Quién sabe...

Si lo que se ama está cerca, si viene, si pasó, si ya está y es invisible
Si lo que se necesita está mucho más al alcance que lo que se quiere
Si lo ausente no comienza a ser más presente de lo que antes era
Si las huellas son marcas en el piso del pasado o guías para más adelante
Si las cosas que dijimos nos cambiaron más a nosotros que a otros
Si un arranque de malcriadez es más revelador que la consideración abnegada
Si cerrar los ojos nos ayuda a ver todo más claro
Si la felicidad es un cuento más creíble de lo que se pueda leer
Si desperdiciar el vivir es botar el tesoro más costoso
Si quince minutos de honestidad ayudan más que años de esfuerzos torcidos
Si una sonrisa dice más que un guiño de ojo


25-10-05 | Leído 843 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Quiero hacer más de nada



Quiero hacer nada…y quiero hacerlo lo más posible. Quiero llevar el ocio a extremos sombríos, eliminar cualquier vestigio de acción o pensamiento al mínimo. Quiero hacer cada vez menos. Necesito hacer menos de cada cosa, hasta llegar a nada… es la única manera de no equivocarme. Quiero apagar la fuente de tanta torción; quiero cerrar el paso a tanta consideración inútil, esa que se produce antes de, inevitablemente, lograr una estupidez. Quiero que mis ojos no miren tentaciones de colores y brillos. Quiero que mis oídos no escuchen palabras que exciten el pensamiento con sonidos extraños, anhelados. Quiero que mi piel se aleje de palideces que hagan recostarse sobre mis párpados y abandonarme. Quiero que todo desaparezca como la sombra al amanecer, lenta, pero seguramente. No quiero incertidumbres causadas por mí o por mis percepciones. Quiero dejar todo en cero, en nada, en silencio; un silencio donde sólo se oiga los latidos de mi corazón errático, y mi respiración agitada, que todavía descansa de la última calamidad.


15-03-06 | Leído 696 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Quiero sólo lo suficiente



Quiero lo suficiente… tal vez menos. Quiero una respuesta…a veces, para quedar con alguna intriga encantadora que me mantenga pensando por días. Quiero decir lo que siento, a veces, para darle la vuelta y escribirlo de la mejor manera que pueda se leído, absorbido, asumido como verdad. Quiero una sonrisa, sólo a veces, para comprender que no es gratis, que no es inexorable sólo quererlo. Quiero radiantes rayos de sol, a veces, para, durante los días grises, cultivar la nostalgia y recibirlos plenamente, con el frío moribundo en mi pecho. No lo quiero todo, no lo quiero siempre. Quiero tener carencias qué solucionar, tristezas qué recorrer, apetitos qué satisfacer. Quiero seguir sintiendo lo placentero que puede llegar a ser la vida, sabiendo que parte de ese placer es la aventura de su persecución por caminos tortuosos, espinados; sabiendo que, aunque merecerlo nunca es la carta de triunfo, llevamos la mitad del éxito por dentro, sólo esperando que la otra mitad aparezca… sólo a veces.


27-03-06 | Leído 815 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Quise cambiar



Hoy quise usar la violencia y cambiar todo. Después de esperar a ver si todo cambiaba por razones naturales. Después de dejar que todo “fluyera”. Después de usar la propia irresponsabilidad como arma dilatoria. En un ataque de desesperación, arranqué todas las piezas que conforman mi día y las lancé hacia el techo, cayendo en el mismo orden. Fingí sonreír, pero nadie me contestó. Quise decir algunos secretos en forma honesta, pero no me escucharon. Todo era tan malo y similar como el último día de visita. Nada parecía estar a favor, como siempre ocurre. Ni las estatuas me miraban. La indiferencia alrededor no me permitió existir de modo distinto. La inercia de la mala siembra era inexorable. Fracasé en cambiarme el nombre, la percepción de todo, el color de mis ojos. Rompí el espejo y no me veo más como era, como pudo ser. Al doblar en cada pasillo, siempre me encuentro con la sentencia a la que he tratado de huirle desde que me di cuenta.


20-02-06 | Leído 901 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Quisiera que estuvieses aquí



Quisiera que estuvieses aquí. Quisiera que estuvieses cerca, entre un grupo de gente ajena. Quisiera verte desde lejos y tratar de engancharte con una mirada hasta lograrlo. Quisiera que estuviese aquí para conquistarte, para insistir sin perder la dignidad… si es que es posible. Quisiera verte fijo, de lejos, de cerca… no importa, y lograr que me intimides, que me amenaces con tus ojos entrecerrados. Quisiera que estuvieses aquí para saber de nuevo lo nuevo: el descubrimiento. Quisiera que ese capricho se repitiese, sólo para confirmar que fue posible una vez.


04-08-06 | Leído 565 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Recuerdo...



Recuerdo cuando estabas. Recuerdo irremediablemente, cuando estabas conmigo. Recuerdo que me pintabas sonrisas en mi cara. Recuerdo las alegrías que me brindabas, a pesar de mucho. Recuerdo y guardo con mucho amor tus miradas buscando miradas en mí. Recuerdo la tranquilidad que significaba saber que andabas cerca, detrás de una de esas paredes, en el jardín, en la sala. Recuerdo cuando nos sentábamos horas a conversar, a guiñar los ojos, a hacernos cosquillas y a burlarnos de nuestras payasadas. Recuerdo cuando debías ir de viaje, tus regresos y todo lo contenido en mi garganta que salía súbitamente al no controlarme, al verte de nuevo, al saberte mía de nuevo, al ver morir una ausencia que mataba. Recuerdo, incluso, cuando te fuiste y sólo dejaste estos recuerdos que suelo manosear para sobrevivir. Recuerdo que en ese momento no recordabas lo mejor de mí. Recuerdo la puerta cerrándose, y el sonido de tranca que selló mi vida como algo miserable. Por eso, no quisiera recordarte, pero lo hago inexorablemente, dejando la humedad de mis dedos en tus retratos, en mi cama, en mi existencia… ¿y tú? ¿me recuerdas?


11-05-06 | Leído 846 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Recuerdo...



Recuerdo cuando estabas. Recuerdo irremediablemente, cuando estabas conmigo. Recuerdo que me pintabas sonrisas en mi cara. Recuerdo las alegrías que me brindabas, a pesar de mucho. Recuerdo y guardo con mucho amor tus miradas buscando miradas en mí. Recuerdo la tranquilidad que significaba saber que andabas cerca, detrás de una de esas paredes, en el jardín, en la sala. Recuerdo cuando nos sentábamos horas a conversar, a guiñar los ojos, a hacernos cosquillas y a burlarnos de nuestras payasadas. Recuerdo cuando debías ir de viaje, tus regresos y todo lo contenido en mi garganta que salía súbitamente al no controlarme, al verte de nuevo, al saberte mía de nuevo, al ver morir una ausencia que mataba. Recuerdo, incluso, cuando te fuiste y sólo dejaste estos recuerdos que suelo manosear para sobrevivir. Recuerdo que en ese momento no recordabas lo mejor de mí. Recuerdo la puerta cerrándose, y el sonido de tranca que selló mi vida como algo miserable. Por eso, no quisiera recordarte, pero lo hago inexorablemente, dejando la humedad de mis dedos en tus retratos, en mi cama, en mi existencia… ¿y tú? ¿me recuerdas?


11-05-06 | Leído 890 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Reflejos



Miro a mis flancos y no veo a nadie. No sé si hay alguien, si lo hubo, y menos si lo habrá. Pregunto y nadie responde. No escucho nada a lo que pueda yo responder. Sólo quedan ecos de voces muertas, voces de abandono. Aunque a veces veo gente a mi lado, sonriendo, conversando, al mirar al espejo sólo me veo yo, con pretensiones, con engaños que no se cree ningún espejo. Ilusión la de correr y buscar alguien para ser dos, la de hacer maromas para que te aplaudan, pero con cada paso que doy sólo logro retroceder y caer de rodillas en el mismo sitio, de nuevo, como al principio, como siempre. Las sombras pasean a mi lado como fantasmas, como fotos viejas de álbumes que sólo recuerdan que ahora es peor que antes, peor que siempre. Sin embargo, por entre las rendijas que dejan ver los espejos, puedo ver una sonrisa… ¿eres tú?


15-03-06 | Leído 708 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Reflejos en el suelo



No era cierto, era un reflejo. Yo sabía que había algo extraño, y, tal vez, obvié el detalle premeditadamente, alevosamente. Caminando veo muchas cosas que parecen ser otras distintas. Conversando, parece que estoy en un juego de reflejos en el que no puedo ver lo que hay detrás de la palabra, de la expresión evidente. Durmiendo, vivo cosas que están muy lejos de ser lo que ahora soy y no sé si es lo que soy o lo que quiero ser. Muchas, demasiadas veces he creído entrar en un mundo distinto, esperado, y al moverme me doy cuenta de que sólo pateo un charco en el piso y todo desaparece sin haber existido. En la noche, sentado solo, trato de encontrarme y me espanta todo lo que consigo. No sé si son reflejos lo que recolecto en ese camino; hace tanto que me alimento de esos espejos, que ya no sé cuál es la entrada ni la salida. Sólo me queda cerrar los ojos, extender los brazos y con mis manos ir descubriendo el camino, las formas… mis formas.


04-05-06 | Leído 942 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Rendirse



Rendirse. Rendirse de todas maneras. Rendirse sin argumento. Rendirse sin, siquiera, el esfuerzo reflejo. Rendirse sin un hálito de resignación. Rendirse con las manos enlazadas en el pecho. Rendirse con la mirada tranquila. Rendirse en la corriente de un extraño riachuelo. Rendirse sin preguntar lo que se estila. Rendirse sin protocolo, sin etiqueta. Rendirse porque si, porque da la gana. Rendirse como un decir. Rendirse por decir rendirse. Rendirse como el cierre de la función, como la bajada de telón. Rendirse por que es el momento. Rendirse porque no hay opción, esa opción que no se sabe si se desea. Rendirse regalando el boleto de entrada a otro más entusiasmado. Rendirse sin justificarse tanto, como ahora… me rindo.


27-09-06 | Leído 499 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sal de ahí, que nada te ata



Sólo se te ven los pies. El resto está cubierto por una niebla que no te deja ver a tu alrededor, que no nos deja verte bien. Creo que nadie sabe lo grande que eres y que puedes llegar a ser. De hecho, como no ves más allá de tu nariz, tampoco lo sabes. Anda, da un paso adelante, inclínate un momento hacia delante y saca la cabeza; estoy seguro de que si logras ver durante un rato tu entorno, te darás cuenta de que podrías ser y hacer cosas más grandiosas que esa contaminación que te rodea, que te atrapa. Da un paso y sal. Da un paso, que para dar pasos importantes siempre hay que dar el primero. Lávate la cara, come algo y ponte el mejor vestido, para que veas que la suerte no tiene que ver.


25-01-06 | Leído 1358 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sale el sol



Al fin sale el sol. Después de huir infructuosamente de la lluvia toda la noche, sale el sol. Sentado en una piedra, cansado, goteando todo mi cuerpo, temblando del frío, al fin siento algo de calor. Creí que nunca llegaría; creí que no sobreviviría antes de ver el sol de nuevo, antes de escuchar de nuevo sus consejos bien intencionados, optimistas. Miro alrededor y veo que todo comienza a reflejar luz, que una brisa arranca las últimas gotas de las hojas, la humedad del suelo. El río recobra su nivel sin pedir perdón. Pasan los minutos y mis ropas, ya secas, me invitan a seguir caminando, aunque sea bajo la amenaza de un cielo nublado más adelante, ante la inminencia de otra noche. Mientras tanto, a caminar y ver… como si fuese la última vez


07-03-06 | Leído 667 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Salgo del bosque



Camino después de ver la luz, después de salir del precioso bosque donde caminaba hace poco. No se podían ver muchas cosas, pero era placentero pasear debajo de las frondas. No sabía su ubicación, para volver, pero no me importó… sólo caminaba. Inesperadamente, debí salir; llegó la luz del final del paseo. Listo. Salí.
Me siento raro. Siento que en lugar de deslizar mis pies en la hierba, estuve dejando malas semillas a mi paso. Siento que en de recostarme en un árbol, para tomar sombra, sólo lo empujaba para acercar su caída. Siento, extrañamente, que en lugar de mojarme la piel con el rocío, perturbé una tranquilidad, una inquietud perenne; siento que me hundí hasta las rodillas, en algo tan denso como armonioso. Siento que, después de sentirme algo esparcido en mis pulmones, en mi corazón, sólo puedo entender que hubo destrucción de algo que no comprendo. No puedo hacer nada. Siento que si me devuelvo, podría incursionar en el mismo acto irresponsable de sentirme bien con algo sencillo, y ahora, sin la ignorancia como principal arma para mi bienestar. Prefiero quedarme aquí parado, al borde, con mis ropas goteando, con mi piel olorosa a vegetación rasgada, mirando mi trayectoria, para saber en algún momento, en algún chispazo de entendimiento, saber qué es exactamente lo que no debo repetir.


07-02-06 | Leído 549 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Se cayó la llamada...



Se cayó la baranda, pero no toda. Se deslizó parte de la cortina y te pude ver; supe que existías, que tenías voz, que sonreías. Parece que la vida me hubiese regalado segundos de buenos latidos, instantes de expectativa derretida, lagunas de temblores en mis sorprendidas extremidades. Es como si hubiese volado bajo por un jardín infinito, para luego aterrizar de bruces. Bajó la luz del sol, desapareció tu aroma y miro desesperadamente a mi alrededor, como buscando llevarme la misma divina bofetada que me acaba de revolcar. Con la respiración acelerada, y la mano haciéndome sombra en la frente, trato de divisar lo que no es mío, ni será, pero que me perteneció por casi nada. Fue como un ventarrón fugaz de aire limpio. Fue como una lluvia que terminó apenas llegó al piso caliente. Fue una locura sin nombre, sin reconocimiento, sin culpa ni carcajada, sin explicación ni porqués.
Después de un rato, sólo me acostumbré a la idea, a la misma idea, y después de una sonrisa de nostalgia agradecida, me levanto, suspiro y sigo caminando.


17-02-06 | Leído 986 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Se fue



Se fue y no dijo nada. Se fue y no sé cuándo. No dejó ninguna de sus cosas… por eso digo que se fue. Se fue y me dejó haciéndome preguntas. Se fue y no me dejó una pista, para descubrir la razón de su ausencia. Lo que si parece definitivo, es que no está. Cuando me levanto, quedo con el comentario escurrido. Cuando llego, el grito de saludo se desinfla a su mitad. No hay destinatario para mis miradas, para mis regalos, para mis ganas. Tal vez si sepa la razón, aunque no la he pensado. Tal vez se fue con tantas preguntas como yo quedé. Tal vez tampoco comprendió las respuestas que no di. Podría ser que en su caminata por el parque, ahora comience a plantearse las cosas como yo todavía no me preparo a enfrentar. Tal vez se había ido antes, aunque estando aquí, a mi lado. Quizás se preguntaba por mi ausencia cuando estábamos en el mismo lugar. Quizás yo soy quien se fue primero, y ahora me niego a responder las mismas preguntas que me fueron encargadas antes, cuando todavía tenía futuro.


13-02-06 | Leído 497 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



sentado aquí de nuevo...



Hay algunas sonrisas. Hay música. La melodía es familiar, cómplice, sedante. La letra de la canción ha de mencionar algo de dolor o felicidad… no se sabe… sólo mi pié inquieto lo puede intuir. Esta microantorcha a media luz guía mi pluma y hace de una historia, un chisme; de una verdad, un paseo; de este trago, mi acompañante. Las miradas perdidas no escasean, parecieran estar a la orden del día. Una carcajada, una palmada, un golpecito que descubre la timidez. Las sillas se mueven, brindis en gestación, soledades manifiestas y monólogos entre dos que no se entienden, que no se saben cerca. Toda una experiencia confusa, inentendible, fascinante, de cómo nos empeñamos en estar aquí.


28-07-06 | Leído 415 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Serán flores, entonces



Aquí te traigo estas flores para expresarte mi amor. Te las traigo porque tengo un grave problema cuando trato de decirte de frente lo que siento por ti. Te las traigo, porque resulta más fácil, menos embarazoso, que plantarme a meter la pata mientras me examinas. Te las traigo, porque la cobardía del error es más fuerte que yo. Te las traigo porque el nudo de mi garganta, afortunadamente, no lo tengo en mi corazón. Te traigo estas flores porque no me queda más remedio. Te las dejo aquí, para no ver tus ojos viéndome inquisitivamente. Te las dejo y salgo corriendo, con la esperanza de que las veas, las huelas y las guardes donde más te plazca…con eso duermo tranquilo, hasta que nos tengamos que encontrar en la calle, en la escuela, en el mercado, donde sea, y tenga que bajar la mirada para seguir derecho apretando mis puños y mis ojos. Te regalo estas flores porque es la única manera que se me ocurre de que algo mío pueda ser tuyo inmediatamente, de saber que algún día, en sueños o en canciones, podré mirarte y decir que te amo, sin tener que morir de la vergüenza.


10-11-05 | Leído 618 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Serás tú alguna vez?



Mírame a los ojos… dije a los ojos. ¿Me escuchaste? ¿Qué crees que debo hacer? ¡Mírame a los ojos! ¿Has sentido mis palabras? ¿Has visto mi honestidad? ¿Has intentado ver mis labios cuando te digo mis cosas? No sé miras hacia abajo para mirarme o para decir una mentira. No sé si puedo aspirar a que me recuerdes por cosas que no se ven. No sé si resignarme a saber que todo lo que te quedará de mí es mi color de piel, mi calor cada vez más volátil en tu memoria, para dentro de algunos años. Mírame directo a los ojos y dime lo que piensas de lo que ves. Por última vez, sin culpa alguna, confiesa eso que siempre he necesitado escuchar de ti, de tu mirada huidiza, de tu falta de valor para tantas cosas… dímelo, antes de que quite este espejo que tengo enfrente. Luego, será tarde.


18-04-06 | Leído 413 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Si queda cielo



Todavía queda cielo. Todavía brilla el sol. Todavía queda calor en el ambiente. Finalmente puedo descubrir que el pesimismo me arropaba los ojos. Miro a un lado y la brisa todavía mueve las ramas. Todavía existe la esperanza, la sonrisa, la energía que mueve hacia delante. Todavía está la cómoda mecedora en el patio, que me invita con su balanceo, como para que me recueste un rato, para recuperar lo que todavía no había perdido. Todavía queda aire por respirar, y creo que lo estoy perdiendo aquí sentado. Nos vemos.


11-04-06 | Leído 538 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Si sólo hablara...



Si el corazón hablara. Vaya cliché, que merece algo de atención. Si el corazón hablara, te hubiese dicho las cosas a tiempo, cuando servían de algo, cuando hoy era futuro…un futuro contigo. Si el corazón hablara, hubiese dicho cuánto lamentaba haber cometidos los errores dictados por mi cabeza, la correcta, la rígida, la presuntuosa. Si el corazón hablara, hubiese podido escuchar lo que sentía el día en que te dije adiós. Si hablara, hubiese podido mostrarte que era tuyo, que no quería ser lo libre que fue, que prefería quedarse encerrado contigo, solo, acariciado. Si el corazón hablara, muchas cosas que quedaron y murieron dentro hubiesen buscado salida a la libertad, a la honestidad. Si pudiese pronunciar palabra, hubiese escarbado en el suelo y buscado la elocuencia que merecía otorgarle. Pero, pensándolo mejor, sabiendo que soy el mismo necio de entonces, tal vez no hubiese escuchado.


17-08-06 | Leído 368 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Si, claro



“Te juro que te olvidaré, y ese día, triunfaré”. Necedades del decir. Promesas, juramentos parados sobre una tumba simbólica; cruces en las manos, rosarios y velones. Se sufre, se llora; se despotrica y nada detendrá el río de lágrimas que nos ahogará mientras que ese día feliz, cuando “ya no me duelas” y me sentiré extremadamente feliz, llegue. Te escribiré canciones y montado en un cerro, seré el más poderoso de los amantes redimidos… toda esa tontería, y cuando afirme que estoy feliz porque ya no te quiero, es porque más te quiero… más si expreso que hasta me gustaría saludarte, abrazarte y desearte bien, es entonces cuando calladamente ya no te querré, y no estaré feliz, sino tranquilo.


05-01-06 | Leído 839 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Siempre llueve



Todos los días llueve. Todos, sin excepción. Llueve en la tarde, mientras que en la mañana hay sol desnudo, nubes tímidas. Parece una sentencia vengativa, que invariablemente se oscurezca el día y se acabe antes de tiempo, llorando, de ojos cerrados, prematuramente. Ahora, mientras me quejo, estoy bajo techo, hinchado del pesar, y cuando llegue la tarde seguiré aquí, despotricando de la lluvia, cerrando mis ojos, dando la espalda al otro lado del día. En lugar de tomar mis pantuflas y salir a pasear, a calentar mi piel, mi vista, me concentro muy concienzudamente en el oscuro porvenir, en la penumbra aún ausente. Al parecer, soy de la oscuridad, soy de la mortificación, soy de la negación. No me conformo, no acepto lo medio lleno, pensando que existe la plenitud mentirosa, ilusa y tramposa. Quizás no quiero sentirme algo mejor, de un gris más claro. Quizás no me importe empañar mis jardines cercanos del moho de mi humor… seguramente, lo que quiero es joder.


22-09-06 | Leído 549 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Siento celos



Siento celos. Claro que si. No quiero que te vean. No quiero que sepan de ti. No quiero que te miren de lejos, no importa cuánto tiempo pase: tú eres mía, tú eres ajena para el resto. Te pareceré fastidioso, te quejarás de lo mismo este largo trayecto, pero no me da la gana. Más altos, más vistosos, más intrigantes, pero ninguno es digno de pretenderte. Sólo yo puedo saber qué te agrada, qué te sostiene, qué te tiene conmigo…eso creo. Haré maromas, te distraeré, hablaré rapidito, antes de que te fijes en cualquiera de esos bandoleros que sólo quieren de ti lo más profundo, sin precio, sin costo, sin sueño, sin amanecer, sin merecerlo…aunque no mucho se trate de eso.


30-06-06 | Leído 442 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Siento pasión



Siento pasión. Siento emoción, ganas de brincar y gritar. No sé si es para bien o mal, pero no puedo estar tranquilo. No puedo evitar unas lágrimas, un jadeo. Se quejan mi corazón, mi estómago y mis piernas. No puedo hablar correctamente, a mi ritmo, me enredo. Se me ocurre que no me importa este berrinche de mi cuerpo; que se joda por un rato, pero no dejaré que cuidarme sea una excusa para tragarme lo que siento. Sé que mi piel experimenta laceraciones mientras mi alma se ve acariciada. Sé que mi garganta desmaya por el esfuerzo, mientras mis lágrimas me bañan. No me importa, me daré permiso para hacer travesuras importantes, que alimenten más que al físico. Seguiré enflaqueciendo a niveles de alarma pública, seguiré cultivando mis ojeras y mi fuerza. Me arriesgaré a vivir una vida de bienestar inentendido. Me arriesgaré a comprimir las vivencias en menos tiempo, para ir ganando seguridad de que será una vida completa, aunque, paradójicamente, más corta.


13-09-06 | Leído 369 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Siento que floto



Siento que floto. Me siento en medio de un escape. No sé de qué corro, pero tengo seguridad de mi fuga por lo culpablemente bien que me siento. Sólo se escucha el ondear del agua tranquila. Sólo se siente el paso de la brisa que saluda y sigue. Sólo se puede ver que todo está en armonía. Seguramente, le hice daño a alguien. Seguramente dejé plantado a alguien… seguramente. Cada vez que me siento así, es porque fracturé algo que no debía. Si siento esta culpa, ha de ser porque soy culpable. De cuando en cuando me consigo en un sitio adecuado, me sorprendo sonriendo, y, apostaría lo que fuese, hay alguien molesto, agredido, abandonado. No preguntaré, porque temo fastidiarme con la respuesta. Lo más probable es que no mejore la situación. Quedaré, preferiblemente, en mi ya usual estado intermitente de bienestar desconsiderado con los demás.


10-07-06 | Leído 638 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Siento vacío



Siento vacío, mucho vacío. Siento que no siento y no me gusta, duele, fastidia. No quiero sentir lo que siento, pero no hay remedio ahora… ahora, no. Hay una fuerza que trata de socorrerme, lo logra por unas horas, pocas horas, y se va y me abandona de nuevo a un sentimiento que atenta contra el respeto hacia mí mismo, que me destruye poco a poco, intensamente. Como dijo un amigo mío: “es como llorar al muerto, y el muerto al lado”. Ya no siento esperanzas pintadas, ya no siento que necesito el porqué (no el que se me dijo), lo que siento es que me debo defender, hacerme valer ante mí mismo. Siempre reclamo a la gente por no hacerme cariño y no puedo caer en el plano de no hacerme cariño, ni siquiera yo. A veces luce que sé cómo hacerlo. Seguro que no puede ser rápido y eso me tiene desesperado. Pierdo el sueño y eso me disgusta muchísimo. A veces pienso que todo esto no vale la pena, que la persona que dibuja mi pena no vale la pena… pero, ¿qué importa lo que conscientemente pensemos, si lo que mortifica no viene por fuerza de voluntad? Me siento defraudado, pero no lo suficiente. Me siento engañado. Engañado, sin aviso ni protesto. No quisiera que fuese por la vía de fraude que yo reaccione. Quisiera que sea producto de la conciencia de mí mismo, de que existo y merezco, de que puedo, de que tengo cosas valiosas que echo a un lado para pensar en la calamidad… pero, qué importa, si nada de esto todavía lo he logrado meter en el cajón o la gaveta donde va. Lo reciente de las cosas me tiene loco, irrespentándome con la presión de mi inconsciencia. Mientras tanto, otros matices del amor deben tomar su lugar y salvarme. El amor propio debe aparecer de una vez y protagonizar la vaina… pero parece que no se ve. Algunos días estoy más tranquilo que otro, pero su presencia hace que los esfuerzos estén en permanente peligro. Su tranquilidad le pone el acento a la impersonalidad, al desamor, a la frialdad con que se calcula un destino más incierto que el presente… y la esperanza no muere…


06-11-05 | Leído 1274 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sigo esperando



Sigo esperando. Sigo aquí, como un niño perdido a quien se le dice que al estar perdido, no se mueva, para ser encontrado de nuevo. No voy a abandonar mi lugar… todavía no; aún me queda tiempo para este riesgo calculado, para esta aventura a solas. El reloj, el café, el balcón. Ya aprendí la rutina para esperar, para no desesperar. Sé hacia dónde caminar, dónde detenerme y dónde entretenerme; sin mentiras, sin ilusiones. La única certeza viene de no sé qué sitio dentro de mí. Mi incredulidad y mi escepticismo se han visto derrotados por una fuerza mayor, por un impulso repleto de verdades, de argumentos irrefutables. Por eso, sin ansiedades, sin miedos, sigo esperando.


11-09-06 | Leído 351 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sigues ahí



Estás ahí, acostado, dormido, después de lo que nos puso a correr de angustia. A veces despiertas y nos ves; tus ojos sonríen, dándonos algo de oxígeno para seguir a tu lado con algo más de fuerza que la usual. Hay un aura a tu alrededor que hace brinda tranquilidad a los pretendidos tranquilizadores. En un giro extraño, somos nosotros quienes estamos aliviados y tú quien nos cobija. El miedo no se apaga, a pesar de tu estado, pero al mismo tiempo, es una bendición estar aquí, sabiéndote duradero, condescendiente, suavemente autoritario, protector. Tus miradas somnolientas, tu mano despierta, tus guiños tan simpáticos dan constancia de tu presencia. Algunos momentos sirven para examinar las cuentas, las deudas, los recuerdos, los deberes, los compromisos que compartimos. Es un momento especial en el que revisamos lo que hay debajo de la alfombra, detrás de los retratos. Es un momento en el que consideramos no tenerte como una terrible opción. Tal vez, este ha de ser el mejor momento tuyo, todavía vivo, de saber quién llegó angustiado y sudoroso a visitarte, de saber quién lloró arrodillado a un lado de tu cama, en aliviado ritual de agradecimiento. Te queremos.


23-05-06 | Leído 610 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Silueta



Sólo queda una silueta. Sin detalles, sin más sombras que ella misma. Claroscuros que cuenten del pasado. Sin brillo, sin más que decir…sólo queda una silueta. La rodeo, la miro desde allá y sólo se ven los bordes, sólo se aprecian los contrastes entre ello y el presente. Es un lleno que parece vacío. Es una figura que degeneró en fondo. Por más que lo deseo, no puedo sacar una señal verdadera de vida. Sólo se aprecian poses, movimientos demasiado simples que no se acercan, por mucho, a lo que fue antes, cuando existía la luz… ¡Qué digo existía! Lo buscaba la luz… a esa figura entonces digna de admiración, de atención, de cercanía. Ahora, pues, hay que dejar que todo siga su enrevesado, su inexplicable, su inexorable curso.


30-06-06 | Leído 375 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Simetría castigadora



Hay una extraña simetría, en la que siempre figuro en el centro de todo. Esa simetría es cruel y sin miramientos, colocando elementos alrededor de mí, haciéndome el centro de todo. Sé que me esforzado por ello, pero ya no quiero estar más solo, lejos de todo, siendo admirado por quienes no me entienden. Cada vez que me acerco a algo, las circunstancias tienden a alejarme de ello, a dejarme de nuevo en el centro, con mi espectacular visión global de las cosas, con mi capacidad de organizar, de controlar, de premiar y castigar. Ya no quiero estar en ese pulido asiento centrípeto, que actúa como un embudo resbaloso, en el que logro llegar al borde por sólo unos instantes mágicos, efímeros, frustrantes, sólo para caer de nuevo en mi pesaroso sitio, donde la perfección regula todo. Planearé escapar, escapar de esto, escapar de mí, y no estoy seguro de tener tanta motivación como la que tuve cuando quise entrar.


27-06-06 | Leído 348 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sin costo adicional



Sin costo adicional. Todo cuesta. Parece que sin costo adicional no se puede conseguir nada. A veces, cuando uno está gozando, disfrutando, bien, comienza a mirar para los lados, buscando la cartelera de precios, donde debe decir cuánto cuesta ese momento. En medio de una situación, de cualquiera, de modo paranoico, vemos unos ojos y nos preguntamos “¿cuánto me irá a costar esto?”. Como en una cola en el cine, en Mac Donald’s, siempre habremos de ser pechados por cualquier cosa que queramos. Por eso, cuando me tomas de la mano, miro en tus ojos lo que ello ha de significar para mí, lo que se acerca, lo que me costará. Por eso, cuando me preguntas, con disimulo miro tu frente, el dorso de tus manos, para saber cuánto me costará. Y temo. Donde hay costo, hay gastos, hay ganancias y pérdidas. Al estar a tu lado, al caminar juntos, al reír, al sentirnos bien, no puedo quitarme de la cabeza que puedo caer en quiebra.


01-09-06 | Leído 454 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sin moverme, sin sentirme



Tan lento, que nadie m cree. Tan pasivo, que nadie me toma e serio. Tan imperceptible, que las sorpresas se atribuyen en otra dirección. Soy un reflejo quieto en la pared; soy un brillo, que de constante, es normal; soy alguien con el paisaje acuestas. No parezco inventor de cosas. No parezco descubridor de continentes; no parezco ir a ninguna velocidad cotizada. Lo que no parece ser público, es el avance, el enfriamiento que produje sobre esta montaña, la tensión que eventualmente ejerzo sobre el camino por venir… sobre sus caminantes. Pero aquí estoy, largo ya, cambiante ya, desplegado ya. Quién no quiera verlo, sentirá los cristales de hielo en su espalda; sentirá el aire flagelante en sus rincones; sentirá la invasión invisible que traigo sobre sus adentros, la presencia inmóvil de quien estuvo siempre y nunca más podrá… querrá estar.


08-11-06 | Leído 374 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sin palabras



Me preguntas por qué y no sé responder. Buscas una razón, un motivo por el que todo ocurrió… pero no puedo hablarte. Esto ocurrió naturalmente, sin palabras, sin quejidos ni suspiros. No sé explicarte el porqué de estar aquí, parado frente a ti, con esta disposición a hacer lo inimaginable, lo imprevisto, lo inaudito. Todo parece fluir de esta manera inevitable, sin alternativa, casi sobrenatural, y tú te limitas a preguntar “por qué”. Tal vez es así como comienzan y terminan las cosas; tal vez es así como ocurren y se desenvuelven tantas situaciones. Al encontrarte, fue por dejarme llevar, por cerrar los ojos y dar pasos que resultaron siendo nuestros aliados. Durante nuestra pasantía por la aventura y la convivencia, por el compartir y transcurrir, las palabras fueron sólo brazadas en medio de una corriente inexorable, no aportaban, no quitaban; y es ahora, en este momento difícil cuando me pides que las use. No puedo. No puedo traducir lo que siento usando mi voz, un pedazo de papel. No puedo.


16-08-06 | Leído 371 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Soledad



La soledad omnipresente. La soledad repartida entre gente que vive cerca, juntos, que convive. La soledad concurrida de Mario, tal vez. Es como una penitencia, como un saco de ladrillos eternamente engrapada en la espalda. Burbujas que tardan en romperse, por decir que se rompen. Invisibilidad entre ojos saludables para ver sólo hacia otro lado. Verdades mezquinas que no tienden la mano: sólo la recogen, como si fuese a ser arrancada por alguien de al lado. Mundos extraños en medio del mismo mundo; percepciones torcidas adrede de cosas que ya vienen torcidas de nacimiento. El sol parece repartir sentencias sobre todo el que se deje iluminar. Cada nuevo día se parece al anterior, sin esperanza, sin luz interna que deje ver lo que hay dentro. Si fuésemos árboles, sólo podríamos dejar caer hojas, sin permitir que nuevas más verdes y vivas quedasen en su lugar. Si fuésemos árboles, sólo seríamos una figura fantasmagórica, sin ganas ni capacidad para reproducir la vida que llevamos dentro. Si fuésemos árboles, sólo seríamos siluetas aferradas cobardemente al suelo, sin más fin que estar allí parados por siempre.


14-09-06 | Leído 376 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Solicito mi día de furia



A veces no me dan ganas de hacer la cola, de presentar el ticket o de decir “buenos días”. En ocasiones me importa poco pisar el rayado, pasarme la luz o mirar pa’ los dos lados. De verdad que caminar derechito, seriecito y bien vestido como que da fastidio. He intentado, y a veces resulté ileso, agarrar el cuchillo con la izquierda, lamer el plato o invadirme la nariz. A veces el respeto y la consideración son un fastidio que desgasta y pide más de lo que da.
Por eso, no me persigno más. Me dedicaré a ponerme corbatas anaranjadas, ultrajaré mi nariz en cualquier sitio, y si está lleno de gente, con más fuerza. Me sentaré en el piso y pondré la botas en el mueble pa’ que sepan que si puedo y me da la gana. Gritaré en las bibliotecas y me callaré en el karaoke, correré en el andén y le tomaré fotos con flash a los motorizados, pa’ que respeten mi irrespeto y mi holgura social. Besaré a las catiras de ojos marrones, aunque sean ajenas y a las morenas de ojos amarillos aunque no quieran


06-11-05 | Leído 431 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sólo bastó un momento



Sólo bastó un momento para acabar con todo. Demasiado corto para terminar con tanto. Una imprudencia, un mal movimiento, una omisión, y todo lo que era nuestro mundo, se fue. Gritos, lamentos, gente alrededor, y aún siendo todos extraños, la compasión nos arropó. Desesperación, llamadas, miradas tratando de buscar lo que ya no había; los cuerpos yacían entre el amasijo de metal y cuero, entre el silencio recién instaurado. No había nada qué buscar, aunque quisiésemos; no había respuesta de los rostros recién inmortales, que hasta hace segundos se rodeaban de sueños, se bañaban en esperanza. Los minutos traen el lamento resignado de los impotentes. La tranquilidad excesiva, el viento que canta melodías pasadas, el calor temprano de la última mañana del cuento sólo nos ponen en el camino lento e inevitable de la pérdida, de la extrañeza, de la negación de todo lo que pueda construir ahora, en este momento de confusión.
Hace poco pasé cerca de sitio, y no pude evitar se halado por las tres cruces clavadas en ese árbol marcado de ese camino, el único testigo presente del fin de la historia, la única pieza del azar dispuesta ese día, para esos ausentes.


05-11-06 | Leído 377 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sólo imagina



Imagina que no existe la memoria, la experiencia, el aprendizaje. Imagina que las vivencias, los consejos y la prevención no existiesen. Imagina que nuestro motor fuesen siempre los impulsos alocados, apasionados, auténticos; sería una verdadera locura. Tal vez, el promedio de vida no llegaría a diez años. Pudiésemos ver cómo, en medio de la anarquía de los argumentos superficiales, vagaríamos como burbujas desde el fondo, esclavos empeñados de nuestra naturaleza impulsiva, temeraria. Serían chispazos inevitables, inmunes a las sentencias moralistas de quienes han vivido algo antes, por no existir, claro. Serían gotas incontenibles de pasión, mortales por su desenfreno. Sería un espectáculo de luces tan efímeras como llenas de maravilla, de atracción letal; proyectiles en búsqueda de la máxima velocidad, de la máxima experimentación posible. Sería correr con los ojos cerrados, ignorantes de los obstáculos hasta que fuese tarde. Pero no; no somos así, por el bien del tiempo por permanecer asidos cobardemente a esta existencia. No experimentaremos nunca esas velocidades, esas carreras sonreídas a ciegas. Tendremos que conformarnos con el obsequio de muchos años adicionales, a cambio de un pobre promedio de luz que nos alcance más horas, independientemente de que temamos a la oscuridad. No tenemos la luz como motor, tenemos el miedo como freno constante de nuestro andar. Vivimos la vida de un modo en el que creamos la ilusión de más luz, fingiendo momentos de explosión a favor, sólo mediante el truco de bajar los párpados a la mitad.


05-10-06 | Leído 547 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sólo por hoy



Hoy…sólo miraré al cielo. Hoy me desharé de los lazos que me mantienen en el suelo y miraré hacia el cielo. Hoy viviré de algo simple, sin comer, sólo con algo de lluvia. Hoy me encontraré con la falta de complejos, con lo sencillo de las pocas cosas que veré. Hoy me dedicaré a detallar lo que a diario no presto atención. Hoy aprenderé de qué se compone un movimiento tan suave como imposible de notar. Hoy sentiré la brisa desde otra perspectiva. Hoy punzaré el azul del espacio con mi mirada perdida, con mi mirada atenta. Hoy grabaré las miles de formas que toman las nubes, imaginando las cosas sencillas del entorno, sin mucho pensar, sin mucho apurarse…hay tiempo. Cuando caiga la noche, trataré de arroparme con el firmamento lleno de estrellas, todas ellas mirándome, criticándome, sonriendo con su brillo a veces parpadeante… pero no haré caso. La luna y las estrellas han sido testigos de demasiadas cosas mezquinas, han sido confidentes, celestinas, ya no son lo que eran antes. Creo que puedo soportar la única cara que muestra la luna, temiendo de nuevo una cara desconocida, en un sitio tan lejano como ese, tan insólito como ese. Sólo quedará el recuerdo borroso de un extraño sueño, en el que estaba suspendido en un espacio dedicado sólo a mí.


21-06-06 | Leído 717 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sólo traigo esto...



Sólo te tengo esto como regalo. Sólo esto puedo tomar de un sitio y dártelo. De resto, se me ocurren muchas maneras de obtener una sonrisa, una mano que reciba. Se me ocurren varias cositas que te podrían gustar, como unas caricias en la espalda, como unas cosquillas en tu costado, como un soplido en medio del calor abrasante. Podría, mirándote ahora, con esa cara de curiosidad, sacarte la lengua y darte un chocolate. Podría arrastrarte, con los ojos tapados, hacia una linda vista verde y azul que no reconozcas por el tiempo que dejaste pasar, y que creías que no volvería. Te metería en mi bolsillo predilecto para sacarte muy fácilmente cuando lo desee, mirarte, hacerte morisquetas y, para hacerte sufrir, te metería de nuevo para que comenzaras a hacerme cosquillas de nuevo desde tu prisión, para ahora sacarte nuevamente y darte besos que te apabullen y fastidien… yo también disfrutaría mucho. Podría darte todas estas tonterías, o una tontería mayor que te pudiese producir algo de alegría, con brillo en los ojos y en los labios; algo más duradero, si quisieses. Podría ser algo que no tenga término, pero cuya fascinación esté en sus terribles posibilidades de terminar mañana, como ya pasó. ¿Te provoca?


24-04-06 | Leído 560 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sólo un instante



En un instante, en un transcurso fugaz, debajo de sombras intermitentes de árboles soleados, con los ojos guiñados por el resplandor de un sol que parece eternamente generoso; y en medio de la escena, una sonrisa. Una sonrisa lenta, casi imperceptible al producirse. Una sonrisa que parece halada por un hilo. Es un instante de disfrute. Es el darse cuenta de que la esperanza tuvo respuesta. Es, justamente, el instante después de que comprendemos que todo salió bien. Es como el respirar agitado luego de la salvación. Es el placer sin culpas, es la satisfacción de saberse vivo y con ganas. Sería aventurado establecer un momento mejor que el de ahora, cuando parece que todo a nuestro derredor nos aprueba, nos acoge, nos da la bienvenida. Un parpadeo nos dice que es cierto, que no es producto de una ilusión. El eco después del grito nos afirma que estamos ahí para sabernos, para apreciarnos, para no cometer el crimen de olvidar que este momento puede llegar.


08-05-06 | Leído 661 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



solos...



Es otra la temperatura. Es otro el ambiente. No hay público, no hay timbres ni autoridades. No hay moral ni juzgados. No hay un solo rincón de desaprobación. Sólo hay soledad compartida, deseos reprimidos a los que se les abrió la puerta de repente. Hay expectativa, miedo, sombras cruzadas por las luces que quieren saber qué pasa ahí dentro. Hay miradas que giran sin moverse, que brillan en la oscuridad. Hay manos extendidas, luego de vencer la timidez. Hay escaramuzas de peticiones mudas que son escuchadas a la perfección. Hay preguntas que tienen que ver con afuera. Es un ave en su jaula, con la puerta abierta y teme volar, aunque no deja de mirar a los lados, como buscando un lugar que se parezca a ella, que se parezca a ambos. Los minutos siguen pasando, robando oportunidades de acercarse, de acariciarse ya no de lejos; pasan con mirada burlona, llenando su mochila con miedo, con desperdicio, con reglas y preguntas inútiles. De pronto, todo el ambiente desaparece de la vista, y cerrando los ojos, todo desaparece y se convierte en vértigo, con la belleza de un beso.


23-02-06 | Leído 533 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Soy quien no ves



Soy quien no ves, pero estos cerquita de ti. Soy a quien dejas con el saludo. Soy a quien no miras por más de unas fracciones desgarradoras de segundos. Soy quien te conoce, más allá de lo que puedas recordar de ti misma. Soy el anónimo que sólo absorbe en silencio, que se da el lujo de sufrir sin tu permiso. Soy ese ángel guardián todavía cesante. Tal vez, a veces, puedes sentir alguna fuerza a tu alrededor que me puede delatar, y es cuando miras alrededor como si alguien susurrase sin dirección. Esa fuerza es la que guardo para ti. Esa fuerza es la que se nutre de verte cada día, y lejos de disminuir, aumenta sospechosamente. Sigue caminando; ya no pienses que algo o alguien puso en ti la semilla de la duda de que hay algo que no sabes, que no conoces, pero que sientes como una brisa ocasional. Sigue caminando, que de una manera casi inevitable, al tropezar, quizás conozcas a alguien que teme, que se horroriza, de seguir siendo invisible, aún después de ese momento mágico.


29-08-06 | Leído 441 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



soy un imbécil...gracias a Dios



Una vez me dijeron: “es que lo que se me atraviesa en el camino es puro imbécil”, había yo estado en ese camino... creo que me dijeron imbécil, pero no me afectó. Más bien me dio risa y fingido desconcierto.
Pero pensándolo bien, la palabra “imbécil” no suena tan mal, si le quitamos la acepción. De resto, hasta estoy orgulloso de haber sido imbécil muchas veces en mi vida. Siendo imbécil uno se entera de algunas realidades. Si nos vamos al significado (Falto de juicio y entendimiento), siempre habrán cosas que uno no entiende; que cree que son de una manera, y son de otra. La falta de juicio es lo mismo: por no entender, uno no se hace juicio alguno. Es saludable ser imbécil, porque quien se mortifica es el otro o la otra. Ser imbécil es ser inocente. Ser imbécil es ser ingenuo. Ser imbécil es estar lejos de ser inteligente. Tal vez ser imbécil sea ser amable, comprensivo, pero nunca inteligente.
Tal vez muchas de las maneras de ser de uno están llenas de imbecilidad. Seguramente habrá alguien que nos aconseje no ser tan imbéciles, o nos eche el peor de los “paraos”, de la peor manera... pero es necesario. Queda establecido que aprender rápidamente es una de las ventajas de ser imbécil. Tal vez los inteligentes no aprenden tan rápido, porque tienen que remontar su inteligencia y ver, con mucha precisión, lo que han de aprender.
Así que no te sientas insultado cuando te digan imbécil. Al escuchar esa palabra, levanta la frente y respira el aire que entra en tu cuerpo como señal de alivio...ser inteligente es difícil; ser imbécil es natural, y como toda cosa natural, no hace engordar, no contamina ni mata de hambre.


25-10-05 | Leído 624 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Soy yo



Se abrió el telón, y a que adivinas quién a apreció… ¡claro! Yo. Quién te espera siempre, sin saberlo, sin decirlo, cometiendo el pecado de parecer indiferente. Claro que yo, quien se imagina con todos los años y a tu lado. Yo, por supuesto, quien sabe lo que tus ojos dicen por ti. Quién más si no soy yo, quien sabe cuándo estás cuando te sientes así. No podría ser nadie más, quien te da el abrazo sin que preguntes quién es. Difícilmente otra persona lee donde no hay letras, escucha donde no hay voces y siente cuando no estás. Es una sentencia que nadie te llorará y muera de tristeza cuando te vayas. Ojalá estés bien.


15-06-06 | Leído 662 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Sueño triste



Tengo el sueño que provoca la tristeza. Los párpados desaprueban todo lo que dejan ver, y a media asta, tapan el azul del cielo y todo lo que esté a su altura. El letargo de no querer ver las buenas cosas que nos rodean, sólo lleva a recostarse. Algo pasó, algo irremediable, y sólo me dejo llevar por mi cuerpo renuente a su rutina, sin ganas de usar un músculo. Es vagar por un espacio reducido, durante un tiempo egoísta por finito. Tal vez durmiendo pase el tiempo sin sentir. Tal vez, sin conciencia, deje de sufrir un buen rato; pero temo dejarme llevar porque debe ser lo que sienten los que se quieren ir…y tal vez no regrese. Paradoja que me hace preferir estar donde estoy mal, sin más oficio que temer… sólo temer.


01-03-06 | Leído 498 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Suficiente?



Después de caminar tanto, de caer y levantarme como pensé que podría, no sé cuánto es suficiente. Sé que tengo, pero no sé si soy. He tratado de buscar piezas en el camino y armar mi rompecabezas, pero no sé si tengo las requeridas, si me faltan muchas o si me pasé del punto indicado. A veces me ataca el frenesí de recoger retazos de experiencias que desfilan por enfrente de mí. A veces me recuesto un rato, simulando que ya estoy completo, que debo disfrutar del tesoro, entonces lo siento como un botín y me levanto para seguir el intercambio. Mientras me repleto de trozos, se me acaban las manos y comienzan a caérseme algunos; no me tranquiliza pensar que lo que dejo atrás son las sobras, o por el contrario, son pedazos de vida valiosos, irrecuperable. En fin, parece no haber remedio para la incertidumbre, y abrigándome, me reincorporo y camino junto a los demás, a las penas comunes, pero bueno, compartidas al fin, en lugar de seguir experimentando, buscando, sintiendo que casi alcanzo, hasta el terrible punto titubeante, la conformidad en mi mismo… cada vez.


26-09-06 | Leído 409 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Tal vez no fue nada



Tal vez no fue nada, tal vez no fue tanto, tal vez fue sólo un sueño y despertamos. Tal vez despertamos y ahora no hay nada. Tal vez despertamos y la vida sigue exactamente igual que un jueves en la mañana. Son meros “tal veces”.
Lo que si es cierto, es que tu aliento no se borra de mi mente, tus ojos cerrados y tus manos egoístas estaban allí. Estaban y decía “aquí estamos”; no hubo timidez cuando era tarde. Cierto es que conversamos como amigos, nos reímos como compinches. Cierto es que encontrar eso es prácticamente imposible; es, de hecho, de las cosas menos frecuentes que hay en el camino y mira, mujer de mis pensamientos, no quiero dejarlo pasar...no tan rápido...pero ese soy yo. No sé tú.
Sé que es inconveniente, sé que es escondido, prohibido, multado y encarcelable, pero no me importa... a mí... quisiera sentir cerca tu mirada desentendida de la calle, de la gente, de los pasos cercanos, de la luz del sol...
Si no estuvieses interesada, por favor, déjame saberlo para invertir estos ímpetus en la pintura, la filmación o la fotografía, al menos concibiéndote como mi musa, como una inspiración que se atravesó un jueves en la noche...


15-11-05 | Leído 1125 veces | Recibió 7 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



tarde...



A esta hora, sin sol ya, se puede ver algo extraño por aquí. Se puede ver una bruma esparcida por todos lados. Está cerca. Está lejos. Está por todos lados. Escudriña, se asoma, se queda mirando. No tengo duda de que oculta la curiosidad de saber qué hacemos, qué pensamos. Los minutos pasan y la luz comienza discurso de despedida. Pero permanece allí. El último viaje de algunos pájaros atraviesa su velo, pero la niebla conserva el interés y se queda aún más… hasta parece buscar una silla con su mirada vacía. Yo, ya percatado de esa presencia fantasmal ya prolongada, busco cubrir con mi espalda mis secretos a punto de revelarse; esconder, mientras más tiempo pueda, las debilidades a punto de dejarme en evidencia.


28-07-06 | Leído 496 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



te espiaré... por primera y última



Me esconderé y te veré pasar si que me notes. Me esconderé todo el tiempo que pueda para saber cómo eres sin mí. Estaré cerca, pero invisible. Sabré, por fin, cómo hablas con los demás, cómo los miras, cómo te alejas. Seré mi ausencia, para poder saberte. No quiero tu honestidad, tu sinceridad. No quiero que seas sensible o delicada conmigo. Desde ahora buscaré entre los matorrales, entre las paredes o paseos, para saber si tienes miradas perdidas que puedan ser para mí. Sabré qué cara pones cuando me llamas, qué sonrisas usas o si haces señas a alguien más. Me pondré fastidioso sin que lo sepas. Me agotaré sabiendo. No creeré más en el sexto sentido, en los presentimientos o predicciones de algún iluminado. Tomaré la grave decisión de saber lo que haces, tal como lo haces… ya no como lo cuentas, como lo que filtras, y sabré la verdad, por unos minutos, podré reclamar con la evidencia, antes de perderte para siempre.


29-08-06 | Leído 386 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



te estás yendo



Te estás yendo. Muy lentamente, pero sin pausa. Se cerró el ciclo; se vivió lo que correspondía. Por eso te vas. Quedó la satisfacción, quedó el dolor curado. Quedó el sabor y el buen recuerdo de las sonrisas espontáneas, auténticas, incondicionales. Con sólo una mirada mía, te devolverías. Con una interpretación caprichosa de una señal tu camino, detendrías tu marcha y regresarías a mis besos... pero nada de eso ocurre. Ese toque imperceptible no se presenta... y sigues alejándote. Es como poseer casi todas las piedras de un río y necesitar sólo una más para que el escenario gire a nuestro favor. Es como tocar la gloria sin poder asirla. Es como sentirse perdidos estando muy cerca. Te alejas sabiendo que no quieres, sintiendo que traicionas algo que no puedes explicar... que no puedo explicarte. ¿Por qué no nos complaces mirando hacia atrás? ¿Por qué no buscas una entre tus excusas de siempre en este momento trascendental? Tal vez yo tampoco podría contestar en tu lugar. Tal vez la necedad y el miedo no saben cuándo desaparecer


31-07-06 | Leído 853 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Te juro que seré feliz sin ti...



“Te juro que te olvidaré, y ese día, triunfaré”. Necedades del decir. Promesas, juramentos parados sobre una tumba simbólica; cruces en las manos, rosarios y velones. Se sufre, se llora; se despotrica y nada detendrá el río de lágrimas que nos ahogará mientras que ese día feliz, cuando “ya no me duelas” y me sentiré extremadamente feliz, llegue. Te escribiré canciones y montado en un cerro, seré el más poderoso de los amantes redimidos… toda esa tontería, y cuando afirme que estoy feliz porque ya no te quiero, es porque más te quiero… más si expreso que hasta me gustaría saludarte, abrazarte y desearte bien, es entonces cuando calladamente ya no te querré, y no estaré feliz, sino tranquilo…


21-11-05 | Leído 2660 veces | Recibió 11 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Te lo prometieron, ¿cierto?



¿Alguna vez te prometieron quererte para toda la vida? ¿Alguna vez te diste cuenta de que no sería posible, a pesar de lo bien que todo lucía? ¿Pasó una y otra vez? Pues, aquí estoy yo, parado frente a ti, mirando esos lindos ojos que vieron pasar ilusiones hasta cerrarse abrazando una lágrima. Aquí estoy yo, tembloroso por repetir aquellas palabras que una vez te ilusionaron, pero que ahora sólo te despiertan sospechas. Aquí estoy yo, pues, dando vueltas, buscando una cola qué morder, tratando de expresar algo que alguna vez era el preludio de tu infiernos. Hago un esfuerzo y salen rodeos, necedades, titubeos, pero no termino de concretar el punto. Me miras como preguntándote qué diré. Me miras como adivinando por arte de magia lo que exploto por decirte, y se comienzan a ver en tus ojos, de nuevo, las grietas, la desilusión, la decepción de saber que sólo quiero decir que te quiero para mí.


09-06-06 | Leído 461 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Te miro desde hace rato



Te miro desde hace rato. Te miro y sé que eres muy joven. Te miro y veo la duda en tu ceño. Veo la inocencia que motiva a la curiosidad. Veo la fuerza que atrae el logro. Veo la ilusión que hace soñar. Veo un ramillete de cosas que a los experimentados podría parecer un torpe proceso de aprendizaje, pero que deja entrever lo hermoso de crecer cada día, cotidianamente, entre la ida y la vuelta siempre distintas, aunque sean al mismo sitio. Te veo y veo ese brillo fresco, nuevo en tus ojos. Te veo y me hace sonreír tu picardía, al mirar y creer que nadie te ve. Sé que poco a poco lo que se repite es tranquilidad, seguridad, salvación, y lo distinto es ansiedad, miedo, titubeo. Te veo y deseo, por lo más sagrado de cada quien, que nadie llegue y te diga que te equivocas, que debes detenerte; deseo que nadie te arrastre por el terrible camino conocido que sólo regala más tiempo de vida, sin sentir su sabor. Espero que, al llegar a mi edad, tus ojos conserven el brillo que los míos perdieron… y que ahora sólo buscan el brillo ajeno para maravillarse.


03-10-06 | Leído 484 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Te puedo querer...



Te puedo querer sin que lo sepas. Te puedo querer sin que lo quieras. Te puedo querer sin que lo merezcas. Te puedo querer sin que me creas. Te puedo querer, incluso, sin creerte. Te puedo querer de lejos. Te puedo querer sin abrir la boca. Te puedo querer desconsideradamente. Te puedo querer adivinándote. Te puedo querer odiándote. Te puedo querer pensando que ya no te quiero.
Lo que no puedo hacer es quererte pensando. No puedo quererte explicándote. No puedo quererte justificándome. No puedo quererte mudo. No puedo quererte mientras no me quieras. No puedo quererte si tu llanto no es por mí.
No puedo negar que te quiero, ni siquiera puedo negártelo a ti, pero en este caso, sólo me resta decirte “te quiero” y cambiar el rumbo.


19-12-05 | Leído 1552 veces | Recibió 9 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Te siento cerca



Todos miran alrededor porque algo va a pasar. Los pájaros vuelan de un lado a otro, sin descansar, gritando sin parar, porque algo han de saber. La lluvia nos golpeó de repente y se fue sin explicar. Una vieja me miró y sonrió sin decirme nada, con su semblante casi familiar. El viento en mi cara es un anuncio. Flechas pintadas, migajas de pan, túneles con luces al final, todas señales de que andas cerca… sé que estás ahí, sal de la sombra y muéstrame, finalmente, tu temerosa y ávida mirada.


10-03-06 | Leído 475 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tenerlo todo



Tenerlo todo. Terrible estado. Imposible estado. Tenerlo todo es la sentencia para no poder tener más. Es una afortunada afirmación disparada en un momento de felicidad. Es una expresión emanada de la racionalización, de la defensiva celosa. Es un suspiro que se escabulle por una sonrisa, por unos párpados a media asta. Tenerlo todo es tan posible como imposible, y esta intermitencia es el dulce y chocante motor de la vida, lo que nos permite descubrir, sentir, de vez en cuando, que de verdad lo tenemos todo… o no tenemos nada.


17-08-06 | Leído 382 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tengo derecho a callar



Tenemos derecho a callar. Tenemos derecho a no contestar un saludo. Podemos no mirar a quien nos llama o a quien nos pregunta. Claro que si. Podemos no llenar expectativas, contestar cartas o levantar a los caídos. Tenemos derecho a vivir el mundo que nos ha costado un mundo construir, seguro, estable, al ras de la tranquilidad necesaria, vital. Lo que, al parecer, según este tipo que tengo sentado a mi lado, en esta barra, no tengo derecho es a esperar respuesta a una estúpida pregunta que le acabo de hacer y me urge conocer.


24-03-06 | Leído 412 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tienes permiso



Tienes permiso de molestarte. Tienes permiso de patalear, de decir que no habrá nada para ti. Tienes el permiso para decir que todo te fue negado, que alguien llegó primero y lo tomó. Tienes el permiso para insultar tu suerte y decir que la niebla no te dejó ver que había una posibilidad. Tienes el permiso para mirarme sin deseos de hablarme, para no querer abrazarme y decirme que me quieres como yo a ti.
Pero ese es tu problema. Yo estaré siempre aquí, esperando a que tengas ganas de reír o de llorar. Estaré siempre pendiente de lo que puedas pedir, necesitar, incluso que no esté observándote. Estaré siempre pendiente aunque no esté cerca. Te enseñaré, desde la lejanía, a balbucear palabras que sean la llave de la felicidad...ese grifo que tapaste con tu cara de c..., con tu desidia a no querer ver más allá de tus lágrimas, que, como todo cristal falso, muestra todo deforme, lejano, inmerecido.


14-12-05 | Leído 874 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tierna cobardía...



No me mires así, que me inquietas. No me sonrías, porque me desarmas. No me susurres, porque me dejas sin argumentos. Por más que trato de que entres en razón, que me entiendas, me sigues sonriendo de prohibidos modos pícaros. He cambiado la pose frente a ti a ver si ahora me intentas comprender, pero tu lunar no se aparta de mi vista. Es insoportable. Quiero conversar, quiero que participemos de algo mutuo, mientras sólo obtengo guiños, labios mordidos, caricias. No puedo mover mis manos al hablar porque me intentas besar las puntas de los dedos. No sé cuántas veces habré de intentar algo en lo que me presiento tiernamente vencido, de nuevo, con tu cabello en mi cara… a tu manera. Baja de mi regazo y mírame a los ojos… ¡No! ¡Así no! Fíjate, tengo que saber algo ahora, pero necesito que pongas de tu parte para… ya va… déjame hablar… ¿no ves que…? …está bien.


22-06-06 | Leído 772 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Todavía no



Hoy el mar está tranquilo. La brisa y el viento no andan por aquí. Los pájaros sólo me miran y esperan. Quienes me quieren me sonríen y asienten. Las nubes giran encima de mí, en un ritual de apoyo…y giran. Es como un alto en el camino; es como un verme yo mismo…creo que debo decir algo; creo que debo hacer algo. Todo se ha detenido y se aparta, facilitando todo lo que decida ahora, todo lo que está pendiente. Se han alineado las estrellas y apuntan hacia mi, como dándome la palabra, su brillo, su elocuencia… pero creo que, de nuevo, no estoy listo… seguiré corriendo el riesgo mortal de querer manifestarme y hacerlo en contra de la naturaleza de las cosas, no siempre generosa como hoy. Si, creo que seguiré esperando no sé qué cosa, con esta lágrima de compañía que no me deja en paz.


30-03-06 | Leído 701 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Todo gira



El borde de la montaña de define por las nubes de fondo. Un cielo azul, un día soleado, se define por la presencia o ausencia de las nubes. El frescor del campo, el descanso al pié de un árbol, se define por la fronda de éste. Hay elementos que desaparecen y dejan ver otros; hay elementos que aparecen y opacan, para bien o para mal, al que yacía detrás, descubierto, responsable de nuestro tiempo anterior. Todo se mueve; más bien, todo gira. Las cosas pasan a nuestro lado, las vemos, las anhelamos, y muchas veces las dejamos pasar. Mucho tiempo después, podría ser que pase de nuevo el encuentro, pero tal vez no es lo que vimos la primera vez…tal vez no somos los mismos de esa primera vez. Y todo sigue girando sin parar. Nos embarcamos en decisiones y comenzamos a girar sobre alguna alfombra voladora que nos pertenece, pero, tal vez, no para siempre. Tenemos poco tiempo para este viaje. Seguramente debemos abandonar este transporte y tomar otro que nos sirva mejor en ese momento. Tal vez nos aferremos a la posesión del momento y comencemos a causar calamidades propias, ajenas; tal vez comencemos a ver cómo nuestro egoísmo corroe las oportunidades propias y de otros. Tal vez la ceguera no nos deja saber si giramos en algún sentido, quizás, tan solo saber si estamos girando o parados al margen, botando el tiempo, frustrando lo que una vez fue un carrusel querido, donde sólo se podía subir.


11-07-06 | Leído 423 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



todo parece ser un disfraz



Todo parece un disfraz que tapa la cara nocturna, la verdadera. Todo parece una cacería enfermiza, tal vez, de mariposas de colores sin calor, cuando lo que nos hace respirar es algo de buena temperatura; y como completando la paradoja, lo que nos hace sudar es un poco de aire. El verde y el azul no son pareja, y si le ponemos rosado, ¡menos! Son colores mosqueteros difíciles de encontrar, imposibles de comprar. Nos burlamos a cada rato del “deber de no claudicar”. Renunciamos con la facilidad respiratoria. Si lo fácil no funciona, ¿por qué entonces lo difícil tampoco? ¿será que no hay buenas o malas notas? ¿Será que hay que tolerar la pelea continua entre el esfuerzo y la lotería?
A veces, con la mano en la cabeza, me pregunto si también tengo que comprar lo que Master Card no puede. Caminar por este tema me recuerda la película “The Matrix”, donde la gente vivía en el lado de adentro del espejo de Alicia. Poses, muchos “¿como me veo?”. La evidencia de lo relativo de la verdad es agobiado por la grandeza de la mentira; todo parece una gran y efectiva inyección de fastidio que nos hace, cada vez, mirar menos a más gente, sonreír menos por más cosas.
La erosión, como el agua, se va llevando el polvo y el sedimento va definiendo pocos y vitales peñones que no se mueven. Porque es prestado, no es fácil…no tiene colores pero qué pesados son; tan pesados como queridos, como nuestros.


27-10-05 | Leído 712 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Todo se quemó



Todo se quemó. Parece no haber quedado nada. La negritud del paisaje parece ser el augurio a las esperanzas de quienes estaban al comienzo. Todo son filas de humo moribundo, escapando de formas que ya no son, de promontorios de nada, de amasijos de vida pasada. Girando la vista, parece que la muerte absoluta invadió toda posibilidad. Siento impotencia, siento rabia, siento que alguien no actuó a tiempo, o que, simplemente, viró la mirada lejos de la culpa, mientras toneladas de vida, gritaban de dolor. No sé qué pensar. No sé si dar crédito a mi paisaje claroscuro oscuro, o, pensar de vez en cuando, después de tiempos eternos, renace la vida y la esperanza en ella, como toda realidad visible, como toda verdad inexorable… aunque no logre vivir para verla.


14-07-06 | Leído 445 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Todo se quemó...



Se quemó todo. Lo que se pueden ver son las llamas, pero realmente lo que arde ya desapareció. No puedo hacer nada. Tanto tiempo viendo las cosas crecer, reproducirse, y ahora las veo morir sin poder hacer nada. Seguramente es natural. Alguien me va a venir a decir que todo pasa, que el “chou” debe continuar, que son ciclos de la vida, y todo esas tonterías. Seguro saldrán nuevos soles, se podrán ver pajaritos volando y atardeceres muy lindos y todo eso, pero igual me quedé sin nada. Sé que nacerán niños, morirán malandros. Sé que todavía queda gente que me quiere y que me podría echar una mano en la reconstrucción, pero la verdad es que me da la gana de deprimirme y ejercer mi derecho de “pobrecito yo”.


25-10-05 | Leído 469 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Toma, te traje un poco...



Te traje un poco de comida. No me mires con extrañeza, ya no me importa lo que pasó. Toma, ten algo de alimento para que puedas reponerte. Aprovecha el empujón, que, por lo general, cuando uno está tirado en el piso mucha gente no sabe cómo acercarse…y ni hablar de los que no quieren. ¿Está bueno? A mí me gusta mucho. Tienes unas heridas no curadas en la frente, ¿ya no te duelen? ¿Quieres que las cure? Te dije que no me miraras así, que todo está bien. ¿Sabes? A veces me hace falta que me converses un poco, al menos para saber que todo está bien. Si hubiese sabido de esto, seguro te hubiese atajado y hubiese sido menos dramático. ¿Te siente mejor? Toma, limpia tu boca y recuéstate un poco. A pesar de todo, te ha ido bien para lo que pudiese haber sido. Siempre te recuerdo, pero por temor a lo mismo de siempre, no te llamo. Ahora, viéndote así, creo que debemos hablar más seguido. Hey… ¿hey? Bueno, espero que despiertes tengas lo ojos más abiertos. Después te abrazo.


24-04-06 | Leído 771 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Toqué a tu puerta



Toqué a tu puerta, y no hubo respuesta. Toqué cuando supe que estabas ahí, que tenía tiempo para escucharme. Toqué a tu puerta cuando tenía un patético cúmulo de cosas por liberar, pero tus oídos ensordecieron ante mi súplica, ante mi padecimiento. Dormí recostado a tu puerta, arropado con mis propios sollozos, arrullado con el silencio de estar afuera. Pasaban los días, pasaba la gente, pasaba el viento, y nada que la cerradura giraba para darme paso. Me doy cuenta de que el miedo y la incertidumbre ya han pasado antes que yo, pero siempre te mostré, incluso, la claridad de mis confusiones… por eso no comprendo el abandono de ese momento. Ahora mi puerta está sonando; se escuchan palabras susurradas, solicitudes de auxilio. Luego de un rato, puedo escuchar claramente que te deslizas por la madera sorda, cómplice…conozco ese sonido, esa terrible textura al caer sin consuelo. Ahora, cuando soy yo quien está dentro, en un sillón cómodo, cobijado, casi en estado somnífero, practico el sadismo de comparar ambas posiciones, practico la duda, y hasta el malestar de saberte afuera. Tal vez, no abra ahora. Tal vez no abra nunca. Lo que si sé es que me he dado la libertad incondicional de probar tu desesperanza hasta saber que soy tan culpable como tú.


13-06-06 | Leído 371 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tortura que limpia...



Estoy sentado en un cuarto sin mucha luz. De mi cara sólo se ven los reflejos de luces lejanas, que se cuelan por rendijas intencionales para que entre el oxígeno. Miro al frente. De repente, todo comienza a girar, entre recuerdos. Es como si hubiese una multitud encerrada conmigo, por enterarse de lo que pueda pasar. Lo que puedo imaginar son pasajes de mi vida, imágenes de las que tengo más idea que recuerdo. Estoy siendo sometido a una exposición intensiva de alguna terapia que no estoy seguro que cure. Me han sido retirados todos mis argumentos de defensa. Me quitaron mis dilaciones al contestar, mis rodeos para responder. Alguien me ha dicho, sin dejarse ver, que sea honesto, que mientras más trate de ocultar detalle, más atropelladamente saldrán, mostrando más de mi miseria. Pasó el momento. Todo ha terminado. Dije lo indecible, lo despreciable, lo descartable. Mientras respondían las cuestiones relativas a mi vida, a mis pecados, a mis omisiones, a mis ignorancias voluntarias, sentía que una cascada me caía en los hombros, en mis ojos cerrados, en mis gemidos de aguantar, en mi negativa a pedir piedad al verdugo. Sin embargo, en el trayecto, al final, en este momento en el que yazgo agotado, en el que la humedad de mi cuerpo es secada con los rayos del sol de la mañana, me siento redimido, renacido, y aunque ya todos saben lo que fui, lo que soy y no lo aprueban, al menos puedo vivir en paz conmigo, mi mejor y único amigo.


26-06-06 | Leído 419 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Tráfico...



En mi carro, a buena velocidad, de cara al viento, se presumía un buen viaje. Sonó el teléfono, eras tú. Me dijiste que lo pensaste, que no; que así era mejor. El tránsito se hizo lento, el cielo oscurecía a medida que explicabas tus razones. Un relámpago rimó con tu adiós. Nada se movía. Las luces encendidas de los demás carros, me hacían ver lo que a oscuras mantuve, sin resolver; las luces de emergencia comenzaron a titilar en mi cara, anunciando tiempos peores. La llovizna fría y triste comenzó a llorar por mí, haciéndome el favor de expresar la perdida, la sorpresa que no era sorpresa. Se empañaban los cristales con el vapor de las quejas. El aire acondicionado no era suficiente; soplaba, pero no como el viento fresco que antes entraba por las ventanas. Quise aumentarlo y sólo logré frío que congelaba, que me despertaba antes una nueva realidad. Después de horas de sollozos entre el cielo y el suelo, la cola avanzaba muy lentamente, dejando ver el camino de nuevo. El cielo estaba oscuro, aunque no llovía ya. El clima estaba frío afuera y adentro, pero se veían muchas cosas con algo de claridad. Al llegar a mi destino de ese día, frené por vez final, y cayendo enfrente de mi, bajando por el parabrisas, la última lágrima.


09-03-06 | Leído 962 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tranquilo, que es normal



Lo especial ya es normal. Lo excelente, ya es normal. Lo que antes perseguía con pasión, lo que me hacía soñar, gritar, carcajear, es normal. Supongo que estoy bien. He colocado las cosas sencillas a un lado, porque son las primeras víctimas del tedio. Ahora busco cosas más complejas, más duraderas para colocar en el molino de novedades, de las que todas, poco a poco, por su entrada pasan grandes cosas, sorpresas, llantos, y salen de él cosas normales, cosas que no tienen el mismo color, el mismo brillo. Pero yo sigo buscando, porque algo de lo que encuentre deberá ser duradero, idealmente eterno. Y busco, y muelo, y acabo con cada unas de mis expectativas hasta quedar en cero de nuevo, con ganas de no sé qué. Cíclicamente vivo depresiones luego de acabar con todo, después de beberlo, de comerlo, de verlo, escucharlo, olerlo, sentirlo… me he dado cuenta de que soy un perfecto destructor de lo que llega a mí. Sé ahora que nada podrá saciar mis insatisfacciones por algún rato. Sé ahora que pido mucho más de lo que se me podrá dar, y no se me ocurre preguntarme de dónde saqué que habría mucho más para mí, cuando no puedo, ni siquiera, lidiar con las cosas “normales”.


19-01-06 | Leído 1691 veces | Recibió 12 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tristes herramientas sin proyecto



Ha pasado el tiempo. Poco a poco he sentido necesidad de juntar algunas herramientas para completar mi futuro. He juntado muchos, de los más variados instrumentos para hacer cualquier torción, agujero, etc. He pasado años imaginándome mecanismos, poleas, balanzas, grúas, juntando cosas que me ayuden a llevar a cabo otras más trascendentales, y de pronto me he dado cuenta de que no hay proyectos, no hay nada qué hacer con esto que tengo ahora. No hay piezas qué juntar, materiales a tratar, tornillos qué apretar. Poco a poco la cortina de la simplicidad me deja ver que estoy cargado de demasiados “cómos”, sin “qués” por emprender. He ido moliendo pequeñas piedras, sin usar el producto en nada. Parece que estoy en un valle de logros que no alcanzan ninguna altura importante; es como una ciudad con sólo edificios de un piso, sin torres, sin miradores, sin árboles, sin parques, todo desierto. He ido utilizando las herramientas tan costosas en hechuras de poca monta, y ahora, que no tengo mucho espacio para construir es que me doy cuenta de lo apretado que estoy.
Tengo que volar, tengo que cerrar los ojos y pensar que no debo pensar tanto. Debo salir, respirar con los brazos altos, abiertos. Tengo que inspirarme y lograr, en la parcelita que me queda, el mejor de los jardines, el más grande de los logros del que soy capaz, antes de aplastar a la pequeña musa que apenas sobrevive, con otra de mis torpes, desganadas y minusválidas tonterías.


14-12-05 | Leído 777 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tu ciencia



Mientras explicabas la influencia del bióxido de carbono en el efecto invernadero del planeta, sólo podía ver tus manos volar e imaginar una caricia. Mientras disertabas acerca de la gravedad, de las mareas, me extasiaba con la pasión con la que el tema te arranca ese brillo de tus ojos. Mientras analizabas las doctrinas políticas y su cómo afecta los estilos de vida de los seres humanos, me enamoré de tu sonrisa. Sólo podía ver los efectos que estar allí, parada, gestualizando, riendo, avergonzándote, tenía en ti. No podía ni quería quitar mi vista de esa figura iluminada, que se movía frente a la audiencia, de un lado a otro. En pocos minutos llegué a adorar esa fábrica de argumentos, adornados con esa voz angelical. Inexorablemente, fui succionado por aquella preciosa aparición que me fue regalada por la ciencia.
Disculpa, por favor, que después de dos horas de explicaciones, de brillantes conclusiones, al ser interrogado, sólo pude decir, entre temblores y claros de garganta: “¿Perdón? la pregunta fue lo único que no entendí”


03-08-06 | Leído 694 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tu máscara



Tengo tu mirada, pero delineada fuera de tu rostro. Te tengo enfrente, presente, siento tu calor, pero no sé qué expresión se queda presa, sin poder llegar a mí. Sé cuándo llegas, cuándo te vas; sé lo que haces, a qué horas, si lo haces bien o no, pero no tengo cómo saber cómo te sientes haciéndolo. Soy espectador maniatado para saber de tus energías. Soy ignorante eterno de lo que guardas, de lo que puedes regalar, de lo que desperdicias en tu calabozo. Por ello, desde ahora en adelante, me dedicaré a perseguirte, a ver qué rincones frecuentas, qué antros te atraen, qué corredores naturales pueden sentarte a dedicarles tiempo. Trataré de vigilarte, a seguirte, a marcar tu camino, a ver si puedo dibujar un mapa geográfico de tus motivaciones, de tus carencias, y luego de haber utilizado todos los instrumentos, las herramientas, las posibilidades detectivescas, saber de tus alegrías, de eso tan misterioso que tienes guardado en un sitio prohibido para mí.


29-12-05 | Leído 857 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tu motivo



Tu motivo parecía válido, pero no era ese el motivo. Pasaste por delante de todos con esa bandera y la apoyé… pero esa no era la bandera. Todo cuadraba, todo encajaba, pero no era tu intención. Tu intención era otra, oculta para mí. Tu intención no tenía nada que ver con nadie, pero ibas adelante con tu campaña oculta de razones, de medias verdades, de risas vacías y tristezas de mentira. Ha pasado el tiempo y ahora no se asemejas a lo que fuiste antes. Pareces otro. Parece que te has enfriado y no reconoces afectos, no reconoces manos tendidas ni saludos cordiales. Todo se olvidó, y si no fuese así, todo está oculto debajo de esa estúpida sonrisa pública, que muestras hasta cuando estás en soledad. Declaro mi reclamo al que está debajo de todas esas telas novísimas, al que está debajo de esa costra de pasarla bien, al que está ahogado en una mentira asfixiante, que se gestó cuando solías ser mi amigo.


17-07-06 | Leído 468 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



tu sonrisa



Una sonrisa es un adorno al rostro. Es una puerta recién abierta. Es una ventana con brisa. Una sonrisa es una bienvenida. Es aprobación, es licencia, es ternura. Una sonrisa es brillo en los ojos, es un sueño real. Una sonrisa es compañía, es recuerdo, es nostalgia. Una sonrisa es salir de un apuro, es pasar el susto, es descanso de la travesura. Una sonrisa es timidez, es sorpresa, es nerviosismo porque te vi. Una sonrisa es comprensión, es darse cuenta, es que me gustas. Una sonrisa es picardía, es pose, es el retrato del pasillo. Una sonrisa es volver, es estar, es saberlo. Ahora mismo tengo una sonrisa de esas, que dan ganas de llorar; tengo la sonrisa porque te recuerdo sonreír, antes de irte, sin sonrisas, sin brillo en los ojos, sin sorpresa, sin sueños.


07-03-06 | Leído 669 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Tus ojos



Tus ojos…¿Ventanas del alma?
Quisiera estar en tus ojos y saber qué ves. Quisiera esconderme detrás de tus pupilas y dirigirme a tu voluntad, a las cosas que prefieres ver. Quisiera saber qué lee, qué revisas, qué buscas con tus ojos. Quisiera saber qué horizonte miras cuando sientes nostalgia, cuando te sientes sola. Quisiera ser un espía y conocer en qué líneas de un libro, de una carta, te detienes y piensas, y recuerdas. Quisiera usar tus castaños de lente y saber qué agrandas cuando ves, qué disminuyes cuando pasas la mirada, qué cosas no notas y mueren antes de nacer. Quisiera que tus propios ojos me dijeran una mirada. Quisiera, mujer de Dios, que detuvieras tu andar, que pasases un segundo y mirases estos ojos menos agraciados y les inyectases algo de vida con los secretos que guardan tus párpados, con las palabras que nunca dicen. Quisiera, amada mía, que me veas sonriendo y así saber si resistes, como yo no podría, la mirada del amor.
[C:\Documents and Settings\LROTHE\Mis documentos\Mis imágenes\Tus ojos.JPG]


17-11-05 | Leído 1101 veces | Recibió 7 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Un mal día, pana...



Final de un mal día. Si hubo un paso al frente, no me enteré bien. Todo pareció una terrible aritmética, en la que no pude identificar avance alguno. Cada impulso era para emparejar un atraso, una metida de pata. Cada palabra fue usada en mi contra. Cada gesto fue malentendido, y el abuso no estuvo ausente. Poco a poco se fueron aflojando los tornillos de mi optimismo, los nudos de mis fortalezas primitivas, y caí en mi querida compañía, la depresión. Sentado en el piso, o más abajo, veo cómo todo pasa sin tocarme. Las pocas cosas que logran un roce, lastiman sin remordimiento. Y ya que estoy aquí, en esta perspectiva tan interesante, no dejo pasar detalle. Miro arriba, a mi alrededor, y me limito a gozar de las alegrías ajenas, a apreciar le gozo ajeno, a saber que alguien puede estar ahorita muy feliz, mientras lo veo, mientras es espiado inocuamente por este servidor. Pero no todo es malo, en esta dureza del suelo, no todo es contrario. Estoy seguro de que, recogiendo estas caras de alegría con cierta habilidad, las podré usar luego, aunque sea de antifaz, para los tiempos duros que vienen.


15-12-06 | Leído 435 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Un mordisquito, ¿Si?



Quiero morderte. Morderte una orejita, pa que alborotes. Morderte la nariz, pa que cierres lo ojos. Morderte un labio, pa que me ataques violentamente. Morderte un cachete, a pesar de lo difícil en alguien de tu contextura, para que te enojes y me pegues por ordinario. Morderte el hombro, pa que te florezcan tus cosquillas. Morderte un el dedo chiquito, pa que me mires con el rabito del ojo. Quisiera dejar mis marcas por todo tu cuerpo, para que al verlas y recordarlas, te comiences a marcar por dentro y veas que no podrás, más nunca, dejar de ser mordida por mí… o, al menos, de desearlo.


17-10-05 | Leído 1163 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Un pensamiento ajeno para compartir. Saludos



> Una vez le preguntaron a Buda
> que es lo que a él más le sorprendía
> de la humanidad, y respondió:
>
> "Los hombres, que pierden la salud para juntar dinero,
>
> y luego
> pierden el dinero para recuperar la salud
>
> y por pensar ansiosamente en el futuro,
>
> olvidan el presente de tal forma, que acaban por no
> vivir ni el presente ni el futuro,
>
> viven como si nunca fuesen a morir,
> y mueren como si nunca hubiesen vivido."


13-01-06 | Leído 818 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Un poco de oxígeno tardío... (gracias Yamila, por tu aporte)



Estoy cansado de la oscuridad. Ya no soporto ni siquiera unos cuantos segundos más de esto, aunque haya esperado años. Tirado en el suelo, exhausto, maloliente, con mis párpados a media asta, tomé la decisión de salir de aquí. Miro alrededor y busco un asidero, algo firme en qué apoyarme para levantarme, pero lo que veo son cosas en desorden, utensilios regados; lo más cercano está muy lejos para servirme de ello, por lo que trato, muy dificultosamente, de incorporarme usando mis manos, mis entumecidas piernas. Me muevo casi infructuosamente, con mi frágil decisión doblándose casi hasta partirse. Siento calambres en toda partes, sobre todo en mi mente, que no me dejan hacerlo fácil, tan rápido como quisiera. Logré incorporarme precariamente sobre mis piernas, apoyado con mis manos en la mesa. La oscuridad sigue, pero ya estoy de pie, muy sudado, expectante, cuando de repente, con un coñazo, abro la ventana untada en polvo, en olvido, en más nunca, y entra la luz; la luz enceguecedora, que me deja ciego por unos minutos. Luego, todo comienza a aparecer ante mí. Todo lo que quise ocultar, de lo que corrí, ahora me miran sentados, no sé si esperando, no sé si contentos por el nacimiento casi tardío de este nuevo ser. Mirando hacia un lado y hacia otro, echo a llorar desconsoladamente y en un solo grito, dejo salir cada partícula de dolor que hay en mí. Sólo queda levantar la cabeza. Sólo queda comenzar a respirar. El resto… no se sabe, pero se puede mirar.


01-06-06 | Leído 472 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Un rayo de sol



Fui despertado por un rayo de sol en mi cara. Hacía tiempo que no sentía la extraña sensación de tibieza sobre mis ojos cerrados. Temprano, de mañanita, cuando el sol apenas balbucea lo que será su brillo pleno, son caricias las que regala mientras recorre el cuerpo; es como si buscase algo en ti, cual linterna curiosa. No molesta, no incomoda. Es una especie de baño invisible, de invasión permitida. Es un saludo al día recién nacido, a las nuevas intenciones, a las nuevas fuerzas que el día anterior trasquiló. Es una inspiración antes de recobrar la conciencia. Es una bienvenida de parte de un aliado no entendido. Debo levantarme, asearme y colocarme mis lentes oscuros, para preferir ignorar lo que me hizo despertar suavemente y entregarme a lo que me trasquila a diario.


10-10-06 | Leído 723 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Una delicadeza



Una delicadeza es una caricia, es un toque, un pequeño movimiento. Una delicadeza es una necesidad, un detalle que quiebra; una brisa que mueve, un destello que derrite. Esa delicadeza es lo que esperé, es lo que aparta las estupideces y aflora una sonrisa que grita, casi asfixiada, “al fin”. Una delicadeza es el final de un sollozo oculto. Una delicadeza, es pues, lo que me vence.


24-03-06 | Leído 422 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Usa el miedo



Usa el miedo. Úsalo en mi contra… te lo permito, te lo pido. Como es tu usanza, sigue tejiendo trampas en mi camino, a tu lado, para hacerme temblar al atreverme a pensar en alejarme de ti. Sigue abriendo huecos, colgando mazas, alineando púas para hacerme temblar al ver lo peligroso de la huida, lo vulnerable de esa fuga. No quisiera saber de una rendija de luz, de facilidad de alejarme, de desprendimiento para perderte. Por favor, usa cualquier artificio indebido que venga a tu mente, cualquier truco sucio que se te ocurra para tenerme a tus pies.


18-08-06 | Leído 317 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ver hacia atrás...



En un ataque de retrospección, tomaré mis viejos zapatos olvidados, sucios, y caminaré por los viejos caminos, por lo que llegué aquí. Tomaré mis pantalones sueltos, desteñidos, cómodos, y pasearé por los viejos sitios que me inspiraban, que me llenaban de esperanza en el pasado. Tomaré mi sombrero, mi bastón de subir cerros y me retiraré a los parajes que siempre me hicieron sentir vivo, pleno. Tomaré a mis familiares ausentes y les diré cuánto los quiero, cuánto me hacen falta ahora; a mis viejos amigos, a quienes no vi más, y les desearé suerte después de abrazarlos. Tomaré los viejos pensamientos, aquellos que con limpieza de alma me daban impulso, fuerza, y agotaban la cobardía para decidir, y los pondré en marcha de nuevo. Haré uso de mi vieja inocencia para seguir descubriendo tesoros en los demás, en los que me rodean, dando cabida a fallar, a equivocarme, y a aprender de nuevo, porque hasta donde puedo ver, lo que he aprendido no ha servido sino para ver hacia atrás.


28-12-05 | Leído 826 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



vete, pero por un ratito



“El amor es el dolor de vivir lejos del ser amado”, reza una frase anónima. Si eso es así, si el amor es el dolor de la ausencia, deberíamos entonces crear pequeñas ausencias, crear pequeños dolores, que, manejados de la manera más cobarde logren sentir de nuevo el éxtasis del rencuentro. Vivir lejos podría ser terrible, por lo que hay que caminar lejos, mirar lejos, escuchar lejos para después volver, muy rápido, al sitio. Se podrían inventar miles de maneras de ausentarse por algunos segundos, dando la impresión de pérdida por poco transcurso. Deberían crear alguna pócima que logre hacernos sentir una ausencia total, pero fingida. Debería, algún sabio del presente, establecer la manera de hacer que no obviemos lo más importante: la vida. Y en estos días, aunque no han inventado nada, lo más parecido a esto es un examen médico cambiado por otro.


26-10-05 | Leído 517 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Viaje



Sólo recuerdos me vienen mientras miro por la ventana de este nuevo viaje. No puedo concluir nada. No puedo analizar nada; simplemente, todo pasa enfrente. El paisaje que huye hacia el pasado trata de llevarse mis pensamientos con él. El viento sacude todo lo que puede. La sensación de moverme a tanta velocidad, a veces, me hace pensar que quiero huir, que quiero deshacerme de todas las viejas posibilidades, de todas las mortificaciones y gratificaciones que tuve y puede tener. A medida que pasa el camino enfrente, visito otros lugares, otras situaciones desconocidas y tengo la nueva sensación de la ignorancia que parecía haber perdido, entre esa danza interminable de mirar, caer y levantarme. Es distinto. No se si es bueno, pero es nuevo, es refrescante. Nuevos miedos, pero nuevas oportunidades pasan ante mis ojos… nuevos encantos.


21-08-06 | Leído 387 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Vienes en mis sueños....



Vienes en mis sueños, me pellizcas y te vas de nuevo. De pronto despierto, como si hubiese sido real. Me levanto, corro hacia la ventana y no te veo escapando. Después de hurgar por cada árbol del jardín, detrás de la cerca, escondida en la oscuridad de esta madrugada, y nada. No te veo. No eres de verdad, como siempre, como nunca. Eres un fantasma que juega conmigo. Eres algo etéreo que se va sin haber venido. Eres fugaz en medio de tu ausencia. Eres la ficción más verdadera que te tenido. Eres belleza que mis ojos no han visto. Eres suavidad que mis manos no han tocado, y, aún así, creo que existes. Dejaré flores en la puerta. Dejaré comida en la mesa. Dejaré mis brazos abiertos. Tal vez, en algún momento en el futuro siempre incierto, aparezcas y hagas uso de mis ofrendas desquiciadas, de mis favores incondicionales. Tal vez, algún día aparezcas de frente y me tomes, y entre el miedo y la pregunta, callado, deje mi cuerpo sin vida de este lado de la cortina.


28-08-06 | Leído 416 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Viniste



Viniste. Lo sé. Sé que anduviste husmeando mientras no estuve. Huele a ti; no a perfume, sino a tu piel. Se ve que miraste el retrato donde aparecemos los dos. Las flores del jarrón están olidas, miradas con mucho cariño. La cama está hecha. Dejaste algo de café en la jarra que estaba olvidada en alguna parte de la casa. Hay algo de orden que no es común sino cuando vienes. La cama está tibia (me acostaré sobre tu calor y sigo viendo). Hay un ambiente que destila sinceridad y picardía. Seguramente hay alguna inocua trampa, en la que algún objeto colgado saldrá a recibirme cuando deje de buscarte. No puedes estar tan lejos de mí como pensabas, y furtivamente me visitas para dejarme la intriga, las ganas de hablarte. Viniste y dejaste de nuevo tus recuerdos ebullendo. Dejaste la estela de tus existencia entre mis enceres, entre mis paredes, en mi cama. Es una locura. Es enfermizo. Es, tal vez, la única manera que tengo de poder vivir sin ti.


10-05-06 | Leído 681 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Vivo preso



Dicen que vivo preso, pero aún así, me siento bien. En este espacio limitado, puedo caminar, correr, ver. Es más, puedo pedir que alejen de mí la reja, ampliando el espacio a niveles a los que critican mi situación, no podrían llegar. Tengo un horario, una hora de salida, de entrada y de recreación. A veces trato de buscarle el sentido a ver mi situación como un encierro, a lo que estoy sometido, pero tengo más que otros, puedo más que muchos. Además, mi espacio crece entre las rejas, así que parece que no estuviesen, que nadie las hubiese puesto. Es más, hay un sitio desde el que no se ven rejas, aunque sepas que están… están… si están… Bueno, me olvidaré de nuevo de mis rejas y seguiré admirando lo que me fue dado. Seguiré entrando en el hoyo que hice, y miraré el cielo, ese espacio infinito que nadie podrá encerrar, recoger. No hay remedio, debo seguir empujando esta sonrisa en público y seguir jugando al rey de los argumentos.


14-09-06 | Leído 389 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Volar (inspirado por un individuo sin nombre)



A veces escucho en canciones, reflexiones de locos y de otras fuentes nutritivas la posibilidad de volar que tenemos los seres humanos. Al que no está en la onda excelsa de pensar un poco más allá de las cosas, de inventar realidades, le resultaría esto simplemente una necedad.
Pero yo lo siento así. Sí se puede volar, pero hay que saber cómo. Lo que pasa es que saber cómo no significa saber cuándo; sólo se vuela y ya, sin explicaciones ni razonamientos lógicos de ningún tipo.
En estos días escuchaba música en mi cama, y por entre la ventana medio abierta, a través del cristal maltratado, sucio, todavía se podía apreciar el azul aquél del cielo y una gran nube blanca y gris que avanzaba lentamente por mi vista. Entonces pensé que las cosas más grandes, las más evidentes o difíciles de ocultar como el cielo, las nubes, un cerro como el nuestro, sólo podrían ser ocultadas por un cuarto oscuro y la falta de imaginación. Recordaba los paisajes naturales que he tenido la suerte de visitar, montañas verdes o rocosas, playas tan tranquilas o violentas como las desees, llanuras que se pierden en la curiosidad y la imaginación. La sensación de volar se parece a aquella que tienes cuando miras a Caracas desde El Ávila, cuando miras a todos brincar, correr, preocuparse, mientras estás sentado en la grama del cerro, tranquilo, tal vez sudando el esfuerzo que se paga por esa vista y la cola de sosiego que brinda.
Después aterricé de nuevo, cuando terminó mi canción propulsora de vuelos de los que nadie se entera que hago solito, clandestinamente


09-12-05 | Leído 619 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Y corro...y corro



Estoy corriendo. Es una risa medio pícara. Mientras corro, escribo. A veces me escondo y escribo lo que venía pensando hace un rato. Creo que me buscan, pero no estoy seguro. De todas maneras, me esconderé detrás de cada árbol, de cada poste que me encuentre. Sólo de pensar en lo que hago, me río. A veces las carcajadas salen y se quedan pegadas en las barandas de mi camino de fuga. Algo de sudor frío sale al encuentro de algo de aire. Mientras, sigo escribiendo mis garabatos puntiagudos sobre papel arrugado por las torciones de mi mano prófuga. No recuerdo qué fue lo que hice para correr, y nadie parece perseguirme ahora; seguramente he hecho varias cosas por las que podría correr, pero no se me viene ninguna ahora a la mente. A veces una sonrisa, a veces con seriedad…creo que ya me acostumbré a correr, y si no fuese por la risa, les juro que no aguantaría. Nos vemos más adelante!


28-04-06 | Leído 439 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Y en medio de todos...tú



Un ejército de luces, ruido que inunda el sitio. Risas, conversas y gritos, y, entre todo el vendaval, tú… sola tú. Sentada al borde, oyes, pero no escuchas; ves, pero no miras. Estás sola entre semejante concurrencia. Rondas de halagos, series pesarosas de invitaciones y manos tendidas; todas sin rostro. Pero sólo manejas el disimulo como instrumento de evasión, como arma sin carga para ignorar que no muy lejos hay alguien con la mirada clavada en tus ojos, en tus movimientos; que hay alguien que desde hace horas ya sabes cómo ríes, cómo reaccionas ante las sorpresas; que hay alguien que sabe cómo es que te sientes sola, sin la calidez perfecta donde depositar tu brillos, tu voz, tus deslices. Pasan los minutos y de vez en cuando se abren espacios entre tu soledad y mi maravillada noche. Sigue el reloj sentenciando menos tiempo de vida, y tú sigues derramando tus momentos entre presencias vacías, entre la rapiña que intenta enceguecerte y robarte lo que de lejos parece ser un tesoro. Tu mirada sigue perdida, sigue buscando un punto en la multitud donde posarse, y, en un momento terrible para mi tranquilidad y mi paisaje, me miraste.


20-04-06 | Leído 612 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



y nada que despierta...



Ahí está, mirándome, recostada cobre un trozo de papel, una pluma de tinta negra. Tiene un brillo extraño, provocativo, como invitando a ser usada, a ser instrumento de mi inspiración. Pero la musa bosteza y sonríe, como en domingo, aletargada, sinvergüenza ella, negando el material que la pluma reclama. Y yo aquí, entre estas dos antagónicas chicas, tratando de explicarle a una, la somnolencia de la otra, tratando de mediar entre el ocio y la ansiedad. Soy instrumento de una y dueño de la otra. No controlo ni a mi dueña ni a mi esclava. Estoy apunto de salir corriendo como medida desesperada. Estoy a punto de reclamarle a una y amordazar a la otra. Tal vez deba esperar un poco. Tal vez deba hacerle un cariñito a las dos y solucionar esto de una vez.


21-10-05 | Leído 519 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



Y permanezco...



Ahora cierro los ojos y sólo huelo el verde del pasto, el oscuro de la tierra recién mojada por una lluvia repentina. Sólo huelo la madera de los árboles, mientras me recuesto muy lentamente en uno, como si hubiese perdido la fuerza en mis piernas, como si la brisa hubiese extraído la energía necesaria para salir de este espacio agraciado. Trato de abrir los ojos, pero solo puedo lograr algo borroso enfrente de mí. En los instantes que se aproximan, mi piel comienza a mimetizarse con lo que me rodea, integrándome, inicialmente sin mi voluntad, a todo esto tan limpio, tan ello. Siento que los complejos, los apuros, la necesidad de correr sin rumbo se desvanecen y solo yazgo en paz, sin perturbación, sin sorpresas. Pronto comienza a llegar gente a admirar el paisaje, el nuevo espacio al que pertenezco. Caminan a mi derredor, se apoyan en mí, y en un acto de continuidad asombrosa, se adhieren a los que ya pasamos por eso, conformando un misterioso grupo de seres atrapados en el lugar correcto, sin querer escapar.


31-05-06 | Leído 438 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



y sin embargo, giran...



Caminar una y otra vez sobre el mismo camino, bonito camino, podría ser que enturbiase lo que se puede ver, lo que podemos disfrutar, lo que podamos sentir como vital, convirtiéndolo en algo parecido al agua, en algo necesario, pero no especialmente atractivo. Los pasos se dan, el tiempo pasa, y de una leve bruma que había en el aire, el frío vapor va girando lentamente, hasta ir dando forma clara a los demonios de la nueva época.


29-12-05 | Leído 537 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



y te hallaré



Buscaré un mapa y te buscaré en él. Miraré por donde hay más brillos, más colores. Buscaré por dónde haya más gente sonriendo de verte. Estaré atento, con una lente, aumentando las huellas que dejaste, a ver adonde te llevó el despecho. Haré trazos, proyectaré parábolas, te encontraré. Si por casualidad, hay agua entre tú y yo, caminaré muy rápido con mis dedos y saltaré hasta tenerte cerca. Aplanaré las montañas con mis manos, doblaré el papel y te acercaré obligada. Jugaré a ser Dios. Cuando vea que te mueves, que te alejas, borraré el camino recorrido, y quedarás exhausta de intentarlo. Cuando ya esté mirándote por encima de tu hombro, muy de cerca, te susurraré, te pediré perdón entre lápices, escuadras y transportadores; insistiré hasta sacar punta de nuevo, hasta que, cansada de ser querida, mires hacia arriba y pidas ser rescatada.


10-03-06 | Leído 1048 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Y te miro...



Te miro desde mi lugar, y no puedo sino sonreír. Veo como te mueves, las muecas que haces, tus miradas disimuladas hacia acá. Duraría horas mirándote, apreciando el regalo que significa el simple hecho de tenerte cerca. De vez en cuando pasar a mi lado y me despeinas, te ríes, corres y desapareces por un rato… Pero sé que andas por ahí. No importan las grandes emociones, las grandes declaraciones con una rodilla en el piso, los espectaculares regalos que pueda haber… sé que estás ahí, y sólo saberlo me desinfla en la tranquilidad. Es una montaña de pequeñas cosas. Es la gracia cotidiana, el detalle oportuno, el guiño de ojo el combustible para durar más, para tenerte más, para disfrutar en tu compañía. En medio de alguna conversación, a lo largo de un rato de oficio casero te veo y no es igual a nada; parecen comenzar a salir auras por todos tus lados y el perfume que dejas… es otra cosa. Mi seguridad en que esto es especial a pesar de lo normal, me regala la tranquilidad de la que siempre hablé, la que siempre soñé. Gracias.


26-04-06 | Leído 765 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya llovió, pero afuera.



Ya llovió. Ya escampó. Ya no hay viento amenazador. Ya las nubes sólo se despiden, quedándose un rato. El aire limpio invita a ver alrededor. Las paredes mojadas parecen estar vivas, parecen haber renacido de algún tipo de muerte temporal. Las ventanas no se han abierto; todavía no hemos llegado a eso. Las gotas caen cada vez más lentamente de las cosas expuestas. Hay pozos, hay tierra mojada, hay vapor del sol irrespetado. Mis zapatos mojados revelan algunos pasos de carrera antes de la tempestad. Aunque ya parece nacer un nuevo sol, mi ánimo está nublado, y la pérdida todavía tiene su mesa puesta con ofertas de oscuridad, de grises oscuros, de una terrible excelente memoria. No hay tal cosa en mí como la limpieza del cielo después de la llovizna. No hay celebración por nuevas primaveras. Sólo parece haber un camino de pozos que ahogan mis pasos hasta llegar a mi casa, donde solo, trataré de secar mis pies y crear un artificio de calidez en mi cama, hecho conmigo mismo.


04-05-06 | Leído 250 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya no hay nada...



Ya no hay ruido. Ya no hay estruendo. Ya no hay reclamo o culpa. Ya no hay inquietud. Sólo estoy en el piso, recostado, exhausto, solo, en el momento justo después de que el dolor pasa. Aunque hay gente alrededor, y parecen señalarme mientras dicen cosas que no oigo, estoy envuelto en una tranquilidad que resulta del aturdimiento. En un momento inesperado, cierro los ojos y partes de mi cuerpo comienzan a elevarse muy lentamente. No me asombro. Sólo me dejo cargar por una fuerza invisible. En sólo unos momentos, puedo verme a distancia del suelo, donde todavía puedo ver mi cuerpo tendido, inmóvil, abandonado ahora hasta por mí. No siento emoción alguna por ahora; sólo miro lo que puedo mirar, mientras todo comienza a moverse en el entorno donde todavía estoy. Las imágenes de objetos inmóviles, de personas, de palabras, va quedando atrás. La esperanza parece no ser la protagonista. La culpa, tampoco. No siento que deba explicar algo, ni que se me reclame más por algo que haya hecho o dejado de hacer. No sé lo que viene, no imagino lo que se me prepara en algún sitio, si es que alguien se fijó en mí. Lo que si sé, es que hasta ahora siento menos dolor, menos tristeza.


08-05-06 | Leído 411 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya no hay nada...



Ya no hay ruido. Ya no hay estruendo. Ya no hay reclamo o culpa. Ya no hay inquietud. Sólo estoy en el piso, recostado, exhausto, solo, en el momento justo después de que el dolor pasa. Aunque hay gente alrededor, y parecen señalarme mientras dicen cosas que no oigo, estoy envuelto en una tranquilidad que resulta del aturdimiento. En un momento inesperado, cierro los ojos y partes de mi cuerpo comienzan a elevarse muy lentamente. No me asombro. Sólo me dejo cargar por una fuerza invisible. En sólo unos momentos, puedo verme a distancia del suelo, donde todavía puedo ver mi cuerpo tendido, inmóvil, abandonado ahora hasta por mí. No siento emoción alguna por ahora; sólo miro lo que puedo mirar, mientras todo comienza a moverse en el entorno donde todavía estoy. Las imágenes de objetos inmóviles, de personas, de palabras, va quedando atrás. La esperanza parece no ser la protagonista. La culpa, tampoco. No siento que deba explicar algo, ni que se me reclame más por algo que haya hecho o dejado de hacer. No sé lo que viene, no imagino lo que se me prepara en algún sitio, si es que alguien se fijó en mí. Lo que si sé, es que hasta ahora siento menos dolor, menos tristeza.


08-05-06 | Leído 311 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya no hay nada...



Ya no hay ruido. Ya no hay estruendo. Ya no hay reclamo o culpa. Ya no hay inquietud. Sólo estoy en el piso, recostado, exhausto, solo, en el momento justo después de que el dolor pasa. Aunque hay gente alrededor, y parecen señalarme mientras dicen cosas que no oigo, estoy envuelto en una tranquilidad que resulta del aturdimiento. En un momento inesperado, cierro los ojos y partes de mi cuerpo comienzan a elevarse muy lentamente. No me asombro. Sólo me dejo cargar por una fuerza invisible. En sólo unos momentos, puedo verme a distancia del suelo, donde todavía puedo ver mi cuerpo tendido, inmóvil, abandonado ahora hasta por mí. No siento emoción alguna por ahora; sólo miro lo que puedo mirar, mientras todo comienza a moverse en el entorno donde todavía estoy. Las imágenes de objetos inmóviles, de personas, de palabras, va quedando atrás. La esperanza parece no ser la protagonista. La culpa, tampoco. No siento que deba explicar algo, ni que se me reclame más por algo que haya hecho o dejado de hacer. No sé lo que viene, no imagino lo que se me prepara en algún sitio, si es que alguien se fijó en mí. Lo que si sé, es que hasta ahora siento menos dolor, menos tristeza.


08-05-06 | Leído 299 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya no hay nada...



Ya no hay ruido. Ya no hay estruendo. Ya no hay reclamo o culpa. Ya no hay inquietud. Sólo estoy en el piso, recostado, exhausto, solo, en el momento justo después de que el dolor pasa. Aunque hay gente alrededor, y parecen señalarme mientras dicen cosas que no oigo, estoy envuelto en una tranquilidad que resulta del aturdimiento. En un momento inesperado, cierro los ojos y partes de mi cuerpo comienzan a elevarse muy lentamente. No me asombro. Sólo me dejo cargar por una fuerza invisible. En sólo unos momentos, puedo verme a distancia del suelo, donde todavía puedo ver mi cuerpo tendido, inmóvil, abandonado ahora hasta por mí. No siento emoción alguna por ahora; sólo miro lo que puedo mirar, mientras todo comienza a moverse en el entorno donde todavía estoy. Las imágenes de objetos inmóviles, de personas, de palabras, va quedando atrás. La esperanza parece no ser la protagonista. La culpa, tampoco. No siento que deba explicar algo, ni que se me reclame más por algo que haya hecho o dejado de hacer. No sé lo que viene, no imagino lo que se me prepara en algún sitio, si es que alguien se fijó en mí. Lo que si sé, es que hasta ahora siento menos dolor, menos tristeza.


08-05-06 | Leído 277 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya no hay nada...



Ya no hay ruido. Ya no hay estruendo. Ya no hay reclamo o culpa. Ya no hay inquietud. Sólo estoy en el piso, recostado, exhausto, solo, en el momento justo después de que el dolor pasa. Aunque hay gente alrededor, y parecen señalarme mientras dicen cosas que no oigo, estoy envuelto en una tranquilidad que resulta del aturdimiento. En un momento inesperado, cierro los ojos y partes de mi cuerpo comienzan a elevarse muy lentamente. No me asombro. Sólo me dejo cargar por una fuerza invisible. En sólo unos momentos, puedo verme a distancia del suelo, donde todavía puedo ver mi cuerpo tendido, inmóvil, abandonado ahora hasta por mí. No siento emoción alguna por ahora; sólo miro lo que puedo mirar, mientras todo comienza a moverse en el entorno donde todavía estoy. Las imágenes de objetos inmóviles, de personas, de palabras, va quedando atrás. La esperanza parece no ser la protagonista. La culpa, tampoco. No siento que deba explicar algo, ni que se me reclame más por algo que haya hecho o dejado de hacer. No sé lo que viene, no imagino lo que se me prepara en algún sitio, si es que alguien se fijó en mí. Lo que si sé, es que hasta ahora siento menos dolor, menos tristeza.


08-05-06 | Leído 903 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya puedes preguntar



Ya puedes preguntar. Ya logré lo que quería, así que puedes enterarte de lo que quieras. Busca las palabras más enrevesadas que puedas, las cuestiones más entrecruzadas que se te ocurran y dispara. No me importa ya nada. Ahora puedo ser honesto; tan honesto como siempre deseaste antes. Inténtalo, que no escatimaría, ya es tarde, ya estoy seguro. Ya abordé, ya clavé el asta con mi bandera de pirata desconsiderado, impune, triunfante. Ríndete ante mis designios y acepta esta colonización, luego del interrogatorio. Enrolla tu dignidad cacareada, la lanzas al mar mientras yo no veo y termina de acercarte sin más excusa. Veo que eres hábil y tejes frases serpentinas, que como resorte te aleja luego de estar ya cerca… pero no importa, por ahora, porque sé que la exhaustividad te hará desvariar y serás mi dependencia, sin protesto, bajo mi régimen agridulce.


27-09-06 | Leído 355 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Ya verás... será inevitable, y además, voluntario



Siento, pero no muestro. Quiero, pero no digo. Necesito, y aunque no lo sepas, lo tomo de ti, como un parásito, como un murciélago. Vivo de las ofrendas que los demás me dejan, después de practicar algún ilusionismo, alguna retórica brillante; después de fabricarle algunos sueños prestados, sin fecha de devolución… aunque la tengan. Soy un imán cuyo magnetismo hace que basten las cosas, aunque no se agache para recogerlas, aunque no las merezca. Soy la atracción de muchos, el alimento de otros, la esperanza de aquellos. Soy alguien que engorda con la sangre del resto, alguien que sonríe con el llanto del resto, alguien que vive con la vida del resto. Si no me conoces, lo harás cuando pase a tu lado y quedes prendado en esa última mirada en libertad; cuando me mires, lo harás por tu propia decisión. No habrá excusas; si tu corazón me recibe, no importa lo que diga tu cabeza… serás mío.


06-04-06 | Leído 602 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Yo no soy yo



Yo no soy yo. Hace tiempo que no lo soy. Yo soy alguien más; más capaz, más aguerrido. No soy yo, como dije. Viejos amigos me llamar en la calle, pero por mi viejo nombre. No sé por qué todavía volteo y los saludo, aunque con algo de desazón; son parte de mi pasado alejado por mi buena decisión. He visto que hay llanto por mí, por lo que otros perdieron de mí, pero a esta hora no comprendo de qué se trata. Ahora camino mejor, saludo a todos, brindo. Ahora puedo decir quién soy sin la vergüenza de antes: soy el nuevo yo. Suena la música, sobran los saludos, se inunda todo de propuestas soñadas por otros. El humo del cigarrillo me recuerda la trayectoria que tengo desde que dejé de ser aquél yo, el pobrecito yo. Si alguien me ayudó, ese fui yo. Cualquier cosa en la que otros tuvieron que ver fue mero accidente, coincidencia inexorable, necesidad ajena. Pero, terrible accidente, por unos segundos se cayó la máscara y volví a ser yo mismo, el de antes, el de siempre… ya no hay nadie, la música se detuvo y sólo quedó un espejo como testigo de la vergonzosa aparición… la que lleva mi nombre: yo.


16-05-06 | Leído 759 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



yo quiero mi azul (Dedicado, cariñosamente, a EscapeVirtual)



Sigo corriendo y no encuentro un trozo de cielo azul. Corro por encima de los cerros, de las montañas, y lo que encuentro al mirar hacia arriba, es un techo de grises burlones. Corro cuesta abajo y tropiezo; doy vueltas entre las visiones pasadas de un cielo azul, y cuando impacto contra el último árbol, con mis ojos sumergidos en lágrimas, sólo veo más gris. Se me antoja no ver más hacia arriba, no buscar más nunca lo que un día fue, lo que en algún momento dejó pasar el sol que descansaba en mis pestañas teñidas de horizonte. Mientras tanto, en mi interminable realidad, no se me ocurre nada más que seguir corriendo por la arena, por llanuras, selvas y bosques, donde haya tanto alrededor que me calme mis ganas inexorables de mirar hacia arriba. Miraré el mar buscando el azul. Miraré el cielo de noche, aunque sea para no ver más el gris que me reprocha, que me recuerda, que me hace reflexionar acerca del tiempo precioso en el que tenía todo el azul para mi solo, que se queja de mi tranquilidad pasada ante una tormenta inminente.


04-01-06 | Leído 1580 veces | Recibió 11 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Yo quiero ser víctima



Yo quiero ser víctima. Me siento mejor así, siendo una víctima. La gente viene y me acompaña, me habla, me brinda apoyo, se interesa en mí aunque sea por un rato.
Ser culpable es peor. Ser culpable significa críticas, volteadas de ojos... hasta gritos. Ser culpable es muy feo... hasta tú mismo te criticas. Dejas de dormir, de comer, de ir al baño y a veces de respirar (cuando te tiras por la ventana). Por eso quiero ser víctima.
La teoría dice que ser víctima es una actitud meramente social y ser culpable lleva al aislamiento, a la soledad... hasta que se cambian los papeles... el llamado Síndrome de Mailín.
Este síndrome consiste en que el victimario agrede a su víctima y luego suplanta su papel. De esta manera, cuando se sabe culpable, busca el apoyo de los demás en su actitud para justificar su acción agresora.
El inverso del síndrome es que la víctima, que lejos de ser un ser social, es solitario, ensimismado. No quiere ayuda de nadie porque de esa manera dejaría de superar su problema y dejaría de ser víctima... Es como los malos mecánicos: Deja siempre una pieza suelta para que el cliente vuelva luego... y siempre vuelve.
Yo no quiero ser culpable. Ser culpable significa señalamientos con dedos índices dondequiera que vas; en cambio ser víctima da más nota porque siempre el culpable es otro, al menos en nuestra cabeza.
Últimamente he sido culpable y es maluco... por eso, quiero ser víctima... pero no tengo cómo demostrarlo.


25-10-05 | Leído 530 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



Yo quiero ser víctima



Yo quiero ser víctima. Me siento mejor así, siendo una víctima. La gente viene y me acompaña, me habla, me brinda apoyo, se interesa en mí aunque sea por un rato.
Ser culpable es peor. Ser culpable significa críticas, volteadas de ojos... hasta gritos. Ser culpable es muy feo... hasta tú mismo te criticas. Dejas de dormir, de comer, de ir al baño y a veces de respirar (cuando te tiras por la ventana). Por eso quiero ser víctima.
La teoría dice que ser víctima es una actitud meramente social y ser culpable lleva al aislamiento, a la soledad... hasta que se cambian los papeles... el llamado Síndrome de Mailín.
Este síndrome consiste en que el victimario agrede a su víctima y luego suplanta su papel. De esta manera, cuando se sabe culpable, busca el apoyo de los demás en su actitud para justificar su acción agresora.
El inverso del síndrome es que la víctima, que lejos de ser un ser social, es solitario, ensimismado. No quiere ayuda de nadie porque de esa manera dejaría de superar su problema y dejaría de ser víctima... Es como los malos mecánicos: Deja siempre una pieza suelta para que el cliente vuelva luego... y siempre vuelve.
Yo no quiero ser culpable. Ser culpable significa señalamientos con dedos índices dondequiera que vas; en cambio ser víctima da más nota porque siempre el culpable es otro, al menos en nuestra cabeza.
Últimamente he sido culpable y es maluco... por eso, quiero ser víctima... pero no tengo cómo demostrarlo.


06-11-05 | Leído 586 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



“Fíjate que ese es el mejor, el que ganó”, o lo contrario



Después de escuchar eso, hay una torción en lo que podemos ver. Si el comentario es bueno, buscaremos magia en lo que hace, en lo que luce, en lo oportuno. No habrá ninguna observación de crítica, porque ya se tiene el título. El mejor es el mejor, así falle…todos fallamos. Hacia el objeto cotizado hay un campo de fuerza que no permiten abucheos, pitas, porque todo lo que hace tiene un sentido, y más bien, somos nosotros, con nuestra corta vista, quienes no podemos apreciar lo bueno… y ocurre tantas veces el fenómeno, que por nuestra incapacidad, no podemos ver qué es una obra de arte, un artista, y qué no. De ahí en adelante, no observaremos tanto, sino que preguntaremos a los que saben, a los que puntuaron desde siempre. Seremos ciegos funcionales y no podremos ver, no sólo la belleza de lo bello, sino la belleza de lo imperfecto, de lo caótico. De ahí en adelante, tendremos que comprar la revista, consultar al sesudo, buscar luces más allá de nuestras percepciones de siempre, que bueno, alguien dijo que no servían y preferimos darle crédito a otro. Y es así como el fenómeno se invierte poco a poco, dando brillo a algo que no nos era interesante, que no nos conmovía, y que todos los entendidos dicen que es lo máximo… aunque a nosotros nos parezca una mierda.


28-12-05 | Leído 603 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¡Manos barriga!



Tierna piel. Cálida piel que da vida, que la mantiene. Ingenuidad prolífica en sonrisas, en suspiros y berrinches. Naturalidad sensual que desembocó en esta escena de olores tempranos y amamantamiento; en purezas sin argumentos dichos, escuchados ni escritos; en horas de irrigación divina, total. Comienzo de algo. Nacimiento de miradas y químicas en el aire. Madrugadoras y potentes intenciones de edificar, de echar raíces, ser “alguien” para una escasa, atenta y quizás implacable audiencia. Como foráneo admirador de tan seria empresa, sólo queda desearte suerte, en este, tan particular y divina fuente de recuerdos.


11-10-06 | Leído 339 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¡qué fallo!



¡Qué vaina! ¡Qué hice! ¡No, no, no! Qué tonto… ¿cómo pude hacer eso? Ahh… ¿Y ahora? ¿Cómo le digo que no quise decirle eso, que fue un arranque de locura, de desesperación porque no me prestó atención? Tengo que encontrar una manera de que me perdone, de que sepa que yo no soy capaz de esto, de que comprenda que todo es realmente distinto a lo que acaba de escuchar, que el respeto siempre va a delante… qué vaina… qué imbécil. ¿Por qué lo hice? ¿Qué estaba pensando? ¿Acaso no pude decirlo de otra forma? ¿Acaso no pude buscar la verdadera razón y explicarla con algo de respeto? ¿O será que eso no se puede explicar sin herir a nadie? ¿Será, tal vez, que no había otra manera de hacerlo? ¿Será que es suficiente con decir que no quise hacerlo, con tratar de recoger todo el excremento y echármelo yo encima? … ¿O será que ya tengo suficiente encima?


25-10-05 | Leído 505 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¡Un conejo!



La magia parece pasear, hay momentos mágicos cuando se cruzan miradas, sonrisas. Hay magia al pronunciar al mismo tiempo; cuando se piensa en lo mismo. La magia, por cursi o fantasiosa, existe en el odioso sendero de la incredulidad, de la indiferencia. Es inevitable, aunque al veces, no admisible. La magia mueve montañas, árboles, testarudeces, negativas rotundas. La magia produce resquebrajamientos que no se entienden, que mueren sin cumplir su misión. En triste resumen, la magia existe, pero, por extraño contrahechizo, muere a nuestros pies, sin explicar, sin justificar; a veces, sin respirar la primera vez


24-03-06 | Leído 579 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Al revés? tal vez



Cambiemos todo al revés y observemos. Quitemos todo lo que sobra y pongamos lo que falta, y veamos si sobraba de verdad, si faltaba de verdad. Pongamos en peligro de extinción animales que son plaga y sentimientos que rechazamos, y plaguemos el mundo con lo que decimos que falta…y veamos. Pongamos el norte al sur y el este al oeste, y así sabremos si la salida del sol era la culpable de todo. Queramos a quien rechazamos y dejemos de ver a quienes decimos querer, y así sabremos si era por eso. Dejemos de hacer lo urgente y hagamos lo que no queríamos, o nos daba miedo, y podríamos encontrar algo. Botemos lo que guardamos, y guardemos lo que botamos, para ver qué resulta de esa temida álgebra. Seamos internamente lo que recogemos del camino, y exterioricemos lo que somos por dentro… seguramente algo sacaremos de ello. Demos un beso a quienes no nos atrevemos, y neguémoslo a quienes lo tienen asegurado hasta hoy.
Tal vez no sea mejor siempre lo otro, lo opuesto, el revés, pero sin duda habremos quedado atrapados del otro lado en muchas cosas, dando fin a tanto desperdicio.


15-02-06 | Leído 523 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Aprender más? no, gracias...



¿Para qué aprender tanto? ¿Para qué acumular tanto conocimiento? No lo sé. No concibo estar rodeado de saberes que desbordan de baúles gigantescos, como cuentan de algunos tesoros. Dicen que es bueno caminar y recoger, sembrar y cosechar. Yo no lo sé. Tengo mis dudas. A medida que se aprende, la niebla que cubría nuestras penas puede desaparecer y dejar un mejor escenario para la caminata por venir. Pero no ha de ser menos cierto que esa niebla también nos aleja de las amenazas desconocidas hasta ahora, corriendo el peligro de exponer nuestras vulnerabilidades. Tal vez no. Tal vez no quiera aprender más. La felicidad se torna menos simple, más inalcanzable, más para gente inteligente. No quisiera lanzarme en una aventura de reflexiones redentoras de un castigo que no siento. No quiero saber más si no tengo garantías, seguridades, compromisos. No estoy dispuesto a sacrificar las cadenas que me atan a la vida absoluta. No puedo pensar en matices; no puedo pensar en separar unas cosas de otras muy parecidas para discernir con qué me quedo. Mejor no. Mejor continúo sometido a mi triste promedio antes de experimentar peligrosos ascensos y descensos, cumbres y depresiones que me asomen una vida mejor, una vida que a nadie veo disfrutar. No lo haré.


13-07-06 | Leído 385 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Botaste todo? No lo creo



Botaste todo cuanto pudiste. Desechaste todo cuanto podías ver alrededor. No quisiste saber qué era, simplemente decidiste que no existiría ya. Tus negativas y tus prejuicios hicieron de todo lo que había construido, basura. Parecía no haber diferencia entre una y otra cosa. Parecía no haber consideración alguna entre tu audiencia de objetos, criterios, querencias, recuerdos; sólo era basura para ti. Afortunadamente para todos quienes te rodeamos, esas maravillosas víctimas de tu altivez son lo que son por sí mismas; nunca podrán estar entre el desecho, nunca podrán quedarse tranquilas, sin respiración, sin vida, porque son lo que hacen de la vida, vida. Así que celebremos porque la libertad de los pensamientos y las ansias de volar de nuestros sueños no serán aplacados por designios desmedidos, torcidos de los que, como tú, tratan de sujetar con una mano esclavizante las creaciones de quienes ejercemos la alegría. De verdad que lo lamento por tí, pero no mucho.


13-06-06 | Leído 408 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Camino adónde?



Un vuelo que arranca un suspiro. Una mirada perdida que se posa y sonríe. Un recuerdo que toca a las puertas. Un caminar, un lento caminar por sobre las hojas caídas de una vereda. Un arrimar la mano a la ajena… no tan ajena. Despertar, verte por un instante y dormir abrazados. Una despedida anunciada, y cuántos ensayos que se resumen en un silencio. Una pérdida ya envejecida. Yacer mirando al techo, al cielo, a nada. Sentado, con las manos sosteniendo la cara, en medio de la oscuridad, con los ojos fijos en el piso; afuera, la luna moviéndose. Nadie en el lugar de nadie; todos ensimismados, atrapados en los adentros propios, revisando con placer, con odio, con alegría, lo se lleva en el largo viaje, sin calcular si es bastimento suficiente; sin saber, quizás, que no es suficiente y morirán lenta e inexorablemente de hambre, solos, fuera del alcance de un grito de aliento, sin poder arrepentirse de algo que desde hace rato no tiene vuelta atrás, a pesar de ser manufactura propia.


30-03-06 | Leído 602 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Cómo se escribe una canción?



¿Cómo se escribe una canción? ¿Cómo se logra hilar la palabra para que acaricie, para que haga recordar, para que golpee? ¿Cómo se hace para mecer sensaciones, arrancar sonrisas, miradas perdidas, llanto? ¿Cómo se hace para invadir con licencia una intimidad, un encuentro, una despedida? ¿Cómo se hace para inspirar letras, palabras, suspiros? ¿Cómo se hace para acompañar si estar? Parece que las respuestas están sentadas en puestos privilegiados, con un trago en la mano, con una sonrisa que invita a intentarlo, atreviéndose a dar un golpecito sutil en los hombros de los que todavía pueden escribir una canción.


20-04-06 | Leído 1521 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Culpable? Pues claro



Yo he sido culpable, pero muy poquitas veces. Por lo general, el culpable ha sido él o ella, o ustedes. Alguien, siempre, alguna vez, ha tenido la culpa. Cuando algo sale mal, la culpa es lo más buscado, por supuesto, más que la solución. La culpa es lo que rige la vida. Sin culpables no hay justificación. Por eso, es que, incluso, uno se echa la culpa. Si no hay culpa, no hay inocentes en la otra manga. Si no hay culpa, no hay represión, no hay eso tan impresionante, como el señor que nos explica por qué ella tiene la culpa. Si no hubiese culpa, las estimas estarían desatadas… y nadie quiere eso; todos debemos llevar algún grillete para no volar, porque volar da miedo… y si alguien logra volar, hay que echarle la culpa, para que el vuelo sea bajo, para que no aguante. Sin culpa no hay disculpas, no hay la explicación de cosas, no hay la mirada de “tienes la culpa, por eso vienes”. No habría dietas, excusas, regaños; no habría multas ni sobornos. Si ser feliz es resolver muchos problemas y sentarse a verlos resueltos, con la ausencia de la culpa la vida sería, en verdad, muy aburrido.


19-12-05 | Leído 2534 veces | Recibió 19 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿De qué hablar?



Ya no encuentro de qué hablar. Ya no encuentro con quién hablar. Conversar se ha tornado en un intento inútil por descifrar mensajes que no me interesan. Los diálogos parecen ser vuelos rasantes sobre alguna materia prohibida, escondida adrede. Todos tememos bajar el nivel y comenzar a mostrar más de lo que somos. Somos paredes disparando frases. Somos emisores sin oídos. Somos un caudal de cosas guardadas. Parecemos valer lo que no decimos. Parecemos pensar que si decimos algo realmente nuestro, lo perdemos. Es una patología que comienza por no ver a los ojos, a no querer saber si sentimos lo que decimos, si creemos lo que decimos, lo que escuchamos. Tocamos pieles, sentimos humores, hasta quedamos marcados por huellas que no se entienden; marcados como ganado que marcha hacia ningún lado afortunado predecible. Estás enfrente, pero no lo estás. Mientras te digo lo que siento, veo que tus ojos miran detrás de mí. Subsiste la leve esperanza de saber si vales para mí, si mi mano es sincera, si mi hombro te pertenece realmente. Mientras, sigamos jugando a no saber, jugando a no querer entender lo evidente, a cerrar los ojos cuando la oportunidad danza ante nuestros ojos.


10-05-06 | Leído 841 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Eres tú?



Dices que te causo cosas inexplicables cuando estoy cerca. Que corres para alejarte cuando me ves. Parece que los cabales huyen de sus casillas cuando me recuerdas. Tal vez leíste algo en alguna revista, de esas, que dicen que los efectos pueden ser devastadores. No sé lo que te pasa, pero se me ocurre que alguien te dio buenas noticias acerca de mí. No es la primera vez. Cuando llegué a la fiesta, y estabas en el pasillo, tus labios abandonaron el trago y se abrieron muy lentamente, en una pose de “no lo creo”. Sé que me miras cuando paso, porque tu respiración comienza a escucharse de lejos, el brillo del sudor en tu frente comienza a verse de lejos. Yo no he hecho nada para merecer semejante sismo en ti. Sólo me he limitado a ejercer mi timidez, a retener sin vuelta lo que noto. No sabría cómo decirte una palabra sin temer que me saltes encima y me hagas no sé qué. Por ahora, me restringiré a practicar mi morbo por omisión, para saber cuánto te gobiernas.


09-03-06 | Leído 860 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Es un poder prestado, robado?



Siento poder. Siento que puedo hacer cosas que ayer no podía. Sentir que me elevo con mi propio impulso es una sensación casi inédita en mis días; es como si fuese imposible llegar a este punto sin haber hecho trampa, sin haber pedido el favor, sin haber usurpado a alguien. No sé si sentir la maravilla de la posibilidad no calculada, si sentir este bienestar de llegar a un sitio no previsto es una deuda que deba asumir como logro. Este vértigo que siento con cada movimiento es indescriptible, es bendito, es bienvenido, pero no sé si deba devolver el paquete por no pertenecer a mí, por no ser el destinatario adecuado, por no ser el que lo soñó.


06-07-06 | Leído 333 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Eternos? Solo la Tristeza



Imaginemos, preguntemos. Imaginemos que somos inmortales, que ningún accidente, que ninguna intención, ninguna voluntad puede acabar con nosotros. Naceríamos casi en blanco, poniendo en la cesta, a través de los años, las cosas que recibimos y las que no quisimos recibir, pero igual entraron. Seríamos, como ya sabemos, partidarios de ciertos extremos y de crisis en crisis, primero yéndonos a los otros extremos y luego afinando criterios, hasta lograr cierto control sobre nosotros. Una que otra frustración, uno que otro círculo sin cerrar, uno que otra mirada perdida… pero hacia delante. Hasta aquí, suena como la cosa normal, corriente, real de muchos de nosotros.
Pero imaginemos que ahora es cuando comenzamos a vivir. Sería como el sueño de los viejos: vivir de nuevo, pero con experiencia. Imaginemos que estamos atrapados en la vida, y que el concepto de “vida” ya no podría ser sino una cárcel donde tenemos que batallar, sin lograr morir en el intento. ¿Será que podemos perfeccionarnos? ¿Será que el concepto de perfección aparece en nuestras existencias? ¿Será que podemos aprender a devolvernos hacia las frustraciones y darle la vuelta inteligente, mágica, y convertirla, como piedras en el camino, en parte de nuestros logros? ¿Será que podemos, de esta manera insólita de vivir, generar un cosmos personal, una galaxia de cosas que más nunca cabrán en una biografía? ¿Qué pasaría con nuestras vocaciones? ¿Será que podemos todos crear situaciones infinitas donde podamos tomar las derivaciones de las cosas que nos gustan, infinitamente, en lugar de los fastidios y las superficialidades de ahora? ¿Qué pasaría con la maldad? ¿Será que nos pasearemos más descaradamente entre lo “bueno” y lo “malo”, sin temor de ser castigados por alguien que no seamos nosotros mismos? ¿Seríamos como ratones sueltos en un pequeño laberinto, ya aprendido hasta la saciedad, en el que ya las paredes no son la dificultad, sino el momento? ¿Podríamos cometer el mismo error durante 550 años y ver todas las variaciones, todas las consideraciones, todo lo complejo que pueda ser y luego botamos todas las anotaciones para cometer los mismos miles de errores más adelante? ¿Serían los extremos del aprendizaje puntos tan distantes que sería más infinitos que nosotros, inalcanzables? ¿El amor? ¿Qué pasaría con el amor? Seguramente cambiarían dramáticamente las respuestas a la pregunta “¿Cuántas veces te has enamorado?” ¿o desaparecería, convirtiéndose en otra cosa, como en las vidas de hoy? ¿Seguiríamos siendo humanos? Me duele la cabeza.


06-12-05 | Leído 797 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Friky? ¡¡qué va!!!



Mírame con esa cara de sabiduría y háblame. Habla con esa seguridad que te caracteriza, para la que te preparaste. Mueve tus manos con habilidad prestidigitadora para no dejarme pensar mucho. Camina de un lado a otro, sin fijar tus ojos en mí, y así poder seguir diciendo tus toneladas de sandeces técnicas. Apúntame con tu dedo para matar cualquier intención, cualquier cuestionamiento a tu pillaje. T daré un rato más para que vacíes tu arsenal. Permitiré que tus reservas se agoten y sólo queden tus jadeos intelectuales; y sólo entonces, al verte desarmado, vulnerable, recogeré mi cara de fastidio y me iré sin discutir.


27-07-06 | Leído 497 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Libertad?, ¿Estás seguro?



¿Libertad?, ¿Estás seguro?

¿Cuál libertad? ¿Para qué? ¿De qué sirve? ¿Cómo la reconozco?
Fotografías de alguien corriendo con los brazos abiertos, frases clicheteadas de comerciales de TV, o hacer lo que me da la gana. Son expresiones de la libertad en estos tiempos. Una mujer que usa la toalla sanitaria más eficiente tiene libertad, según he visto.
Las definiciones de La Real Academia Española, muestras acepciones como “la facultad para obrar de una u otra manera, o no obrar”; “condición de quien no es esclavo”; “estado de quien no está preso”; “falta de subordinación”.

Hablando de la expresión, por ejemplo, debemos cumplir la norma para ser entendidos, escuchados, leídos. ¿Podríamos, en términos puristas, y tomando alguna definición, no cumplir la regla y escribir a nuestro modo? Pero si el lenguaje es nuestro código de expresión, no someternos a él sería dejar de comunicarnos, de expresarnos, de usar algo que es prácticamente biológico.

Si subimos el nivel y nos dejamos de semejante reflexión, cómo podríamos saber si somos libres ¿Será por el régimen político? ¿Será porque nos fuimos de la casa a los 16? ¿Será porque no nos importa nada de lo que nos puedan decir?... ¿Cómo se podrá saber?

Ejerciendo la especulación, podría decir que se puede ser libre entre cuatro paredes, y preso en el campo. Podría decir que teniendo licencia no se ejerce, y viceversa. ¿Qué podría ser la libertad? Podría especular al decir que se es esclavo de necesidades ajenas, inyectadas, total, tengo la libertad para ello (eso espero). El diccionario menciona poder decidir entre una y otra cosa, o por ninguna… ¿tendré la libertad también para no decidir? Si ejerzo el recurso de no decidir y aún así me siento atrapado, ¿soy libre?

Si me enamoro perdida y dulcemente, y no voy a un millón de sitios a los que podría decidir porque no siento necesitarlo, ¿estaría en un presidio? … mis amigos piensan que si.
Atendiendo a la libertad de terminar este escrito, y ante la imposibilidad de darle mejores vueltas al asunto, me reprimo, me privo de la posibilidad de seguir pensando mientras escribo, y como la cosa es autocrática, le arranco al lector la libertad de saber qué más podría yo pensar en este respecto.

No traten de ser libres… sólo traten de enterarse de que ya lo son.


27-09-06 | Leído 497 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Loco?



Extrañeza, frescura y miradas. Eres la mejor aparición que he tenido en mucho tiempo; tal vez, la última antes de ti, fuiste tú misma. Tienes la buena propiedad de aparecerte en mi vida, de vez en cuando y al margen de lo que se pueda decir o escribir acerca de eso, siempre ha sido bueno.
Tus ojos son, en definitiva, un amuleto de buena suerte para mí y me resulta triste pensar que lo podrían dejar de ser algún día… prefiero pensar que no será así y hacerme el loco. Hacerme el loco y verlos mientras disfruto que me vean; mientras me escribes mensajes que me acarician como hace tiempo no lo hacían y que mi absurda existencia de sueños y paradojas necesita para vivir; prefiero hacerme el loco y no tumbar con palabras cuadradas lo que nuestros susurros redondeados y de colores poco a poco han sacado de debajo de la alfombra; hacerme el loco y seguir siendo acariciado exactamente las veces que quiero y escuchar exactamente las palabras que me hacen dormir, sin reglas, sin normas y con el respeto automático que me despiertas cuando estás a mi lado; hacerme el loco y poder tener en mi semana un día sin nombre, listo para ponerle el tuyo; hacerme el loco y seguir despertando y no saber si tus ojos cerrados entre mis brazos son un sueño o una realidad de lotería; hacerme el loco y contar algunas horas antes de verte; hacerme el loco, por ahora, y no saber a nombre de quién está tu presencia de mujer; hacerme el loco y seguir escribiendo cosas como esta… hacerme el loco y comenzar a vivir.


09-12-05 | Leído 778 veces | Recibió 3 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Luz? No, gracias



Ví la luz por primera vez y me dolieron los ojos. Sin el interés genuino, sólo por curiosidad, ví el destello desconocido y no comprendí de qué se trataba. Muchos dicen ir detrás de esa flamante maravilla para llenarse de algo de lo que carecían desde siempre. Muchos persiguen la idea de la luz como una solución a como son, a como viven. Después de mirar, de escuchar acerca de la luz esperada, doy dos pasos atrás, pego la espalda contra la pared; miro a los demás disertando, tratando de explicar con sus manos el fenómeno. Tengo dudas, dudas terribles. No sé si quiero volver a experimentar ese placer, ese logro que hasta ahora es ajeno, incomprensible. Pensándolo bien, me niego a seguir la senda que acabo de pisar. Aunque es pronto para decidir en definitiva, creo que debo permanecer abierto a seguir en mi oscuridad de siempre; esa oscuridad que me brindaba fuerzas para caminar hasta acá. No tengo una buena idea de qué hacer ahora, que estoy aquí, en medio de esta algarabía colectiva. No siento ahora que esa última puerta me hale hacia fuera, como tanto pregonaba ayer. Tal vez no esté preparado. Tal vez no quiera estarlo. Tal vez todo esto sea un estallido de miedo convertido en berrinche. Lo cierto es que avancé con certeza diaria hacia esta incertidumbre demencial…


03-10-06 | Leído 396 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Magia?



Todo puede ser tan implícito, que parece ser magia. Las cosas ocurren sin decir, sin aparecerse, sin escogerlas… sólo queriendo. Un pensamiento, una evocación basta para ocasionar estampidas, huracanes, avalanchas. Una mirada de reojo dice más que una explicación brillante. Un roce a destiempo puede causar nuevas e inexplicables locuras. Una sonrisa sin ver succiona la atención en modo enfermizo, desata preguntas y exigencias absurdas de respuesta. La ansiedad es el vehículo, la ansiedad es conjuro del asunto. Son los sentidos del uno y las sensaciones del otro. Son los ruegos del uno y la complacencia del otro. Es el cerrar los ojos de uno, y la caricia del otro. Dicen que la magia no existe, pero podría atribuirse a la miopía de quienes pretenden ser invulnerables, de quienes prefieren vivir escondidos.


23-08-06 | Leído 549 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Me vas a hablar ahorita?



Hay que hablar. Hablar es bueno, es necesario. Hay que acercarse, y mientras tanto, hablar cada vez menos. Hay que mirarse. Hay que sentir el aliento del otro, y tal vez una que otra palabra se escape y ponga música al momento…hasta que no se hable más. Hay un momento mágico, exacto, bien preciso, en el que es obligatorio dejar de hablar, de explicar, de objetar. Hay un momento en el que los ojos dejan de ver y los labios de pronunciar. Tal vez es en ese momento cuando el resto de los sentidos cobran protagonismo, bañando con el velo de la totalidad, de la falta de tiempo, de la falta descarada y amnésica noción de lo correcto, el mismo momento recién nacido. Para los que le gusta hablar mucho, no importa, ya llegarán los “¿dónde estoy?”, los “¿quién soy yo?” que tanto urgen al locuaz empedernido.


10-11-05 | Leído 731 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Mi enemigo? no lo sé



No sé cuál es el enemigo. No sé a qué le temo. No tengo ni siquiera, una idea clara de cuál es el problema. No sé si es que no lo veo, que no siento su voz, su presencia. No sé si está tan lejos que no puedo acabarlo, o tan alto que no puedo abrazarlo hasta hacerlo decir la verdad. Paso días sonriendo casi sinceramente, hasta que llega a mi mente esa preocupación sin forma, sin colores, sin temperatura. Tengo la sensación de que mi estatura está disminuyendo a medida que pasan los días, los años sin resolución. Paso al lado del mismo árbol cada día, y al mirar hacia arriba, todo está cada vez más lejos, más difícil de alcanzar. Nadie lo ha notado, creo, pero en pocos intentos me iré convirtiendo en mi problema, en algo inferior, en un bicho que se come a si mismo hasta desaparecer, sin haber identificado a su verdugo.


20-02-06 | Leído 609 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Pedir?



“Hay muchas cosas que yo quiero que tú seas”, dije. Tal vez fue tu mirada cargada de humildad y desconcierto que me horadó el pecho, mostrando lo expuesto que estoy. Qué moral tiene alguien con altas pretensiones y una vida destruida para exigir mejoras, para pedir más de los demás. Por favor, báñame con tu sencillez, acaríciame con tu mirada, arrópame con tu calor, que tengo frío. Desde esta cúpula cuasi transparente ahora, veo claro lo turbio que es mi cubierta, lo desvalido que es mi interior. Por eso, pido perdón por mi necedad, por mis ínfulas. Te extiendo este pliego de excusas por mi falsa moral, por mi requerimiento enrevesado. Por favor, sálvame y evita que estalle de tanto inflarme. Por favor, permanece a mi lado e invádeme de algo que valga la pena.


28-06-06 | Leído 480 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Perdón?



Hoy amanecí sin entendimiento, sin comprensión, sin idioma, sin muchas ganas de intentar. Cuando escucho, escucho mal. Por más que se me explique, no puedo atrapar una sílaba con sentido. Cuando trato yo de expresar una idea simple, ocurre el mismo fenómeno babeliano. Practico escondido, detrás de la puerta, la pronunciación de algunas palabras, de alguna expresión que me ayude a decir algo que se entienda. Me siento como un bicho con hocico, en lugar de labios; una extraña expresión mal pronunciada de la naturaleza; un confuso cúmulo de letras en una sopa. Tomaré la manija del tiempo, la haré hacia atrás y quedaré dormido, a ver si amaneciendo de nuevo, comienza la sintaxis, la semántica en mi día nublado, lluvioso, gris.


22-02-06 | Leído 1040 veces | Recibió 7 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Por Descarte?



¿Será la vida un descarte? ¿Será decidir por lo que no? ¿Cuántos son los afortunados, dónde andamos? ¿Asusta? ¿Tranquiliza? ¿Será el no decidir quien decide? ¿Será la incertidumbre quien nos mira, nos sabe y luego ordena? ¿Será que, al escarbar, dejamos de encontrar? ¿Será que si hay algo esperado, intrigado, esperando por nosotros? En medio del ruido no se descarta nada. Embutidos en el torbellino hay reflexiones apuradas, confusas, inciertas, cómodas, esperando el próximo paso, relleno de prejuicio, girando sobre un eje de culpabilidad.


06-07-06 | Leído 1293 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿por qué sonríes?



¿Por qué sonríe un niño? Es tan sencilla y misteriosa la razón que puede hacer sonreír a un niño. Definitivamente ha de ser una razón muy distinta a la que puede hacer sonreír a un adulto. Al inicio todo es tan sencillo que da risa. Cualquier estímulo visual, una serie de colores dando vueltas en un móvil, encima de la cuna, puede despertar unos cuantos minutos de anonadamiento. Un pequeño objeto en nuestras manos de bebé pueden brindarnos horas de entretenimiento, y aunque tal vez no nos hace sonreír, si nos lo quitan, seguro que lloramos. ¿Qué hace a un adulto sonreír? ¿qué hace a un adulto contemplar cosas simples durante ratos? ¿qué hace a un adulto entretenerse? ¿qué hace a un adulto anonadarse? Seguramente hay muchas cosas que pueden lograr estos efectos en alguien entrado en años; el problema es que nos vamos quedando (como en los dictados de la escuela) y no podemos retener esas cosas que nos hacen “felices” cuando estamos pequeños. Seguro todo se va complicando y cada una de las cosas que puede hacernos sonreír, reflexionar, o sólo contemplar con placer, se van quedando atrás y amerita de un esfuerzo extra para poderlas conservar con nosotros. Cada golpecito que nos llevamos parece que quiebra cada una de las cosas y aunque logramos unir los pedazos, siempre se notan las grietas.. Cada palabra mal ordenada puede hacer que nuestros oídos quieran seguir escuchando. Cada caricia que deja de pasar por nosotros va enfriando nuestras ganas de sentir, de observar, de esperar. Y por cada una de esas cosas en peligro de extinción, lo complejo se adueña de lo sencillo y le pone razón, le pone argumento, le pone criterio. Casi al final no sabemos qué hacer ni cómo, qué decir ni para dónde mirar. Todo se viste con disfraz y lo que parece, no es. Así es como dejamos pasar, invisibles, las razones para sonreír, mientras tomamos, con pasmoso entusiasmo, los vacíos que no nos dejan sonreír. Aunque podría dar risa lo absurdo de esta lógica, podría hacernos, más bien, llorar.


25-10-05 | Leído 685 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Qué eres tú?



¿Qué eres tú? Desde que apareciste, todo comenzó a girar avanzar en mi vida. ¿Qué eres tú? Que desde que apareciste en mi camino, no sé si eres una bendición o un castigo a largo plazo. ¿Qué eres tú? Que estas siempre muy cerca de lo que siento. Ya hace mucho tiempo que estamos a nuestro lado y nada para, nada se detiene; los giros se detienen, toman fuerza; a veces parecen no detenerse nunca más, y a veces parecen que dejarán de girar. Gritos, sonrisas, reclamos y silencios cortantes son nuestro signo. ¿Acaso somos una enfermedad incurable, que no mata pero exige nuevos y constantes respiros asfixiados? ¿Acaso somos una lección para la humanidad? ¿Acaso somos el buen y el mal ejemplo para todos? ¿Acaso somos la patología hecha personas, en la que fuerzas externas e internas luchan por conseguir un balance que parece nunca llegar, que parece, de hecho, imposible?


13-06-06 | Leído 499 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Qué es este foro?



Colmena vertical
en la que los vecinos se miran por el borde
en la que se pasan escritos, lágrimas, alientos, ganas
qué es este foro
donde viajan vagabundos cibernéticos
frecuentes y menos frecuentes
dejando algo parecido a una hogaza de pan para quien guste
qué es este foro
en el que los sueños y los miedos si se atreven a asomar la cabeza
en el que al amor da sus respiros entrecortados, tímidos
qué es este foro
en el que existencias divorciadas por nacimiento
se hermanan, se conocen, se respetan, se odian, se aman.

Saludos, Chicos de “Este foro”


06-12-05 | Leído 1586 veces | Recibió 13 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Qué fue?



¿Qué pasó? ¿qué pasó hace 3 segundos? ¿qué pasó hace dos segundos, si tenías cara de expectativa, no de llanto? Qué vaina, se arruinó el momento.
Vamos a darnos una oportunidad. ¿qué hubiese pasado si lo que escuchaste hubiese no sido lo mismo? ¿qué pasaría si hace 3 segundos se te hubiese dicho algo en lugar de haberlo gritado? ¿qué hubiese pasado si lo que se te dijo tan grande, hubiese sido picado en sus mejores partes? ¿qué cara tendrías si te lo hubiese dicho otra persona? ¿cómo estarían tus ahora ojos rojos y nariz hinchada, si se le hubiese puesto algo de terciopelo al mensajito? ¿será que tal vez el emisor se equivocó de número o creyó que eras otra persona? ¿acaso alguien maléfico pegó dos cables equivocados y tuviste que enterarte de eso justo ahora? ¿o será que nadie consideró si lo merecías?
Ni modo… parece que había que decírtelo. Hablamos en 10 minutos


07-11-05 | Leído 1040 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Qué hora es?... No puedo



No vivo porque no hay tiempo. No converso porque sólo quedan cinco minutos. No escribo porque estoy en otra cosa urgente. He estado tan ocupado. No miro a nadie porque voy apurado. No escucho lo que me dicen porque me entretengo. Sufro de un extraño hipnotismo que no me deja disfrutar de las cosas a las que le paso por un lado. Me he puesto unas gríngolas muy efectivas, que sólo me dejan caminar hacia delante, aunque no vea nada. Hace tiempo ya que no me siento en el banco de una plaza, a la orilla del mar, tan sólo mirar por la ventana. Siempre hay cosas en qué pensar urgentemente, cosas en qué mortificarse. Proliferaron alrededor hoyos negros de placeres, afectos, amabilidades, cortesías. Son huracanes que sólo dejan adrenalina de la mala, veneno para la vida afuera y adentro; son olas que arrastran lo mejor de nosotros y lo dejan tirado en algún sitio, al parecer, irrescatable. Cuando sumo los segundos de hombro que me hacen falta para ser feliz, me espanto por lo poco requerido y me comienzo a hacer responsable por mi propio aislamiento, hacia fuera, hacia adentro.


15-03-06 | Leído 901 veces | Recibió 5 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Qué necesito?



En oportunidades, cuando me siento tranquilo, descansado, acariciado, algún pedazo de papel me dice que estoy mal, que me falta tal o cual cosa. En ese momento enfilo mis esfuerzos y me regalo “eso” que necesitaba. Entonces, me siento tranquilo, descansado. Unos días, después, un comercial de TV pasa por mi frente y me aconseja otro “algo”, y se burla si no lo tengo, si no lo uso… ¿Qué hacer? Es gente que sabe. De nuevo me levanto de mis aposentos, dejo el abrazo y salgo a la caza de mi nuevo proyecto. Pero una vez rodeado de mis flamantes necesidades satisfechas, una revista me cuenta que estoy muy atrasado en algunas cositas que tengo vencidas…bueno… ¿qué voy a hacer? Es el mercado, y para lo que me preparé. Ya no pido disculpas… no hay a quien
Cansado de obtener, de actualizarme, de “superarme”, yazgo agotado de tan exitosa rutina de vida, sin saber, por mí mismo, qué es lo que realmente necesito ahora. Soy prisionero de una manera de ser, o, más bien, de estar. Camino por donde “debo”, pero no sé si es por donde necesito caminar, o, por donde quiero, al menos. A veces lloro a solas, y mis lágrimas no son detenidas por ninguna de mis alfombras; se pierden como si no hubiese suelo debajo de ellas. En extrañas oportunidades, quedo paralizado sin saberlo, con la mirada perdida en un retrato, y despierto de nuevo, solo, pero en una soledad donde ni siquiera hay uno. Hace años emprendí el camino de mi libertad, sin saber que iba, tal vez, en sentido contrario. Ahora, como trofeo por llegar adonde quería, tengo unas esposas, unas rejas, un silencio interminable.


07-02-06 | Leído 702 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿que no puedes volar?



A veces escucho en canciones, reflexiones de locos y de otras fuentes nutritivas la posibilidad de volar que tenemos los seres humanos. Al que no está en la onda excelsa de pensar un poco más allá de las cosas, de inventar realidades, le resultaría esto simplemente una necedad.
Pero yo lo siento así. Sí se puede volar, pero hay que saber cómo. Lo que pasa es que saber cómo no significa saber cuándo; sólo se vuela y ya, sin explicaciones ni razonamientos lógicos de ningún tipo.
En estos días escuchaba música en mi cama, y por entre la ventana medio abierta, a través del cristal maltratado, sucio, todavía se podía apreciar el azul aquél del cielo y una gran nube blanca y gris que avanzaba lentamente por mi vista. Entonces pensé que las cosas más grandes, las más evidentes o difíciles de ocultar como el cielo, las nubes, un cerro como el nuestro, sólo podrían ser ocultadas por un cuarto oscuro y la falta de imaginación. Recordaba los paisajes naturales que he tenido la suerte de visitar, montañas verdes o rocosas, playas tan tranquilas o violentas como las desees, llanuras que se pierden en la curiosidad y la imaginación. La sensación de volar se parece a aquella que tienes cuando miras a Caracas desde El Ávila, cuando miras a todos brincar, correr, preocuparse, mientras estás sentado en la grama del cerro, tranquilo, tal vez sudando el esfuerzo que se paga por esa vista y la cola de sosiego que brinda.
Después aterricé de nuevo, cuando terminó mi canción propulsora de vuelos de los que nadie se entera que hago solito, clandestinamente.


06-11-05 | Leído 678 veces | Recibió 2 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Qué tal si se vieran?



Lamentablemente o afortunadamente, no todo se ve. Se ven los colores de las cosas, la luz, el brillo, hasta la oscuridad se ve. Pero ¿cómo se vieran las cosas que ahora no se ven? ¿Cómo se vería un grito, un ruego, una palabra de amor? ¿De qué colores se pinta el miedo y el orgullo? ¿Qué grises podría tener el aburrimiento? ¿Qué colores chillones podría tener una calumnia? ¿Qué contrastes tendrían el abandono y el encuentro? ¿Qué se podría ver en el aire cuando se dijera una mentira… tal vez como un chorro de humo? ¿Qué tonalidades tendría la tristeza de alguien que duerme? ¿Cómo se vería el aire enrarecido de un cuarto lleno de alegría? ¿Qué rojos, amarillos y naranjas tendría como iluminación una habitación llena de cualquier tipo de pasión? ¿Qué colores podríamos ligar para obtener el mejor discurso, el más convincente? ¿Qué borradores podríamos pintar para un baile, para una declaración de amor? ¿Qué cromatismo tendrían las versiones de un chisme? Definitivamente, las mejores serían obras sin valor comercial, aburridos flujos de vapores desperdigados; las peores, serían en cambio, un arma terrible de destrucción… como muchas otras cosas que también se ven.


16-11-05 | Leído 2891 veces | Recibió 8 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Sabrás usted?



Ya no sé por quién son las lágrimas. Ya los lamentos lucen como tristes resúmenes, como las temidas series negras en las que temía que se convirtiera mi vida. La triste reflexión saltó, brincó desde un rostro blanco, delgado, que era protagonista, , al mío, a otros rostros de otros colores, de otras expresiones, otras maneras de hablar, otra sonrisas, otras miradas, otras alegrías, incluyendo las mías, conjugadas todas en pasado; en el pasado que se escabulló, se resbaló de mis manos, de mi corazón y cayó inalcanzable; espero que en mejores manos, más sabias, más pacientes, en fin, más de lo que esperan. Pero con seguridad sin mí, sin lo que humildemente ofrecí a precio de gallina flaca. Fui pésimo vendedor apasionado de un producto del mercado negro, clandestino, incomprendido… me aterra pensar que los malos vendedores, antes semejante situación, recogen sus maletas y se van, o peor aún, dejan de ser lo que pensaron que debían ser… lo que siempre sintieron que debían ser…


06-11-05 | Leído 680 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Somos tan malos?



¿Somos tan malos? ¿Todos? No lo creo. A pesar de haber tanta traba para estar en paz, felices, los caminos en esta dirección han hecho lo suyo. Hace demasiado tiempo tenemos el suficiente armamento, la suficiente mala intención como para hacer desaparecido ya… pero aquí estamos. Tal vez debemos darle gracias a los comeflores, a los poetas, a los de tipo greenpeace, a los que abrazan la buena religión por los favores recibidos. Es innegable la existencia de lo malo, de lo destructivo, de lo ofensivo, pero habemos de regocijarnos en las pequeñas cosas buenas, que juntas hacen al mundo vivible. Tal vez es una pelea que poco a poco perderemos y quedaremos reducidos a sólo recuerdos en papel, a evidencias de algo grandioso que no se supo entender a si mismo. Pero mientras tanto, un poema, una mirada, una mano tendida, un te quiero serán quienes nos salven. Mientras tanto, dame la mano.


02-05-06 | Leído 469 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Soy yo?



Reconocerse puede ser triste, puede ser pedante, puede ser mágico… puede ser conveniente. Puede ser un camino al sitio oscuro que la ceguera crónica creó. Puede ser una luz inesperada… o la penumbra absoluta. Puede ser desagradable, desconsolador, decepcionante. Puede ser caminar por nuestra piel e identificar cada cicatriz, cada laceración, cada caricia. Podría ser maravilloso, pero ¿por qué darle tan alto reconocimiento?


24-03-06 | Leído 430 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿te estás escuchando?



¿En serio crees sentir lo que dices? ¿Realmente revisaste bien antes de hablarme? ¿Cómo sabes que no es un resplandor pasajero, ingrato? ¿Cómo puedes asegurarme cosas, garantizarme cercanías que no sabes cómo cubrirás? ¿Por qué me dices que me quieres para ti, si ni siquiera sabes si yo podría responder, si no me perderé de nuevo en un cultivo de confusiones, de miedos, de huidas? Parece ser bonito, soñado y hasta necesitado, pero no puedo confiarme en las oportunidades maquilladas que me brindas. Te he besado, te he abrazado y la vista se ha perdido mientras te acaricio, pero no puedo evitar que mis caricias me parezcan ásperas; no puedo evitar mirar hacia un lado, mientras tus palabras resbalan por mis oídos, cayendo al piso. Ha sido algún tipo de envenenamiento. Ha sido una cuenta abierta para acumular penas. Ha sido un borrón sobre el papel blanco, virginal. Ha sido una maldición que me hace pensar que tenía los ojos cerrados durante mucho tiempo, y sin embargo tenerlos muy abiertos ahora no sana la herida. La verdad es que no puedo responder el ejército de preguntas que me haces. La verdad es que no sé yo si es absurdo, si es empecinado, si no tiene lógica mi manera de pensar, pero así seguiré hasta que sienta que estoy perdiendo algo de nuevo, y me mueva otra vez hacia “adelante”.


09-06-06 | Leído 452 veces | Recibió 1 comentario | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Verlo llegar?



Como dice la canción, “no es lo mismo llamar al diablo que verlo llegar”. Grito, vocifero, armo un lío. Me doy mi espacio, sé que estoy parao en mi sitio, en mi tiempo…el escenario es mío. Y mira que me doy el lujo de despedir a todo lo que me corroe. La verdad es que estoy cómodo y se me antojan unos cuantos reclamos que tengo pendientes, no calculados. Pero fíjate, no estoy solo; hay compañía, hay circunstancias, hay consideraciones en cualquier respecto. Aunque mi respeto propio el respeto llega a ser algo idílico, es necesario respirar, bajar el ritmo, darse cuenta. De repente siento un ambiente creado por mí, pero sin el menor uso de conciencia del resto. De repente siento que debo tomar aire, y, a medida que lo expulso, he aterrizado en mi refugio de siempre, teniendo que dar las infelices explicaciones de siempre.


14-07-06 | Leído 369 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Y ahora qué?



Ahora, no sé qué hacer. Veo hacia atrás y me veo perdido. Planeo el futuro ahora, y tomando en cuenta el pasado y el presente... creo que estoy perdido en el futuro. He aprendido cosas básicas. He aprendido como hacerme de cosas vitales y sé por dónde meterme para lograrlas. Pero no he aprendido a desaprender.
Este término enrevesado lo escuché de un autor musical y creo que significa deshacerse de cosas aprendidas. Desaprender nos pudiese liberar de muchas cosas que aprendimos de personas que no vivían nuestras vidas, que encerraban sentimientos, necesidades, tristezas, alegrías, temores...vicios distintos a los nuestros, pero que igualito nos afectan a la hora de dar un paso.
Los hombres no lloran es uno de esos aprendizajes de hace dos generaciones que calaron profundamente en nosotros y que a medida que crecíamos comenzó a chocar con nuestra verdadera naturaleza llorona. Creo que nos la pasamos luchando contra nuestras fuerzas más genuinas, las que nos salen al primer impulso, las que se dejan ver al primer estímulo... las más nuestras pues, las que parimos cuando crecemos. En cambio, defendemos a capa y espada las fuerzas o cosas que nos enseñaron a necesitar. Hasta daríamos la vida por algo que no necesitamos, solo para estar tranquilos con el entorno, con el resto. Lo malo de esto, es que siempre estaremos dentro de nosotros, vigilando y, sobre todo, sufriendo por esta violación y esta invasión constante a nosotros mismos. Existe una pugna que tiene disfraz de altruismo; que se expresa en función de los demás, de nuestros seres queridos y no tan queridos. Esa pugna contiene dos contrincantes que no deberían serlo: uno, y los demás. Nunca somos buenos árbitros en esta pugna; por lo general, damos ventaja al segundo contrincante, al que nos cría, al que nos brinda compañía, amor, amistad, y en nombre de la buena correspondencia que nos enseñaron a sentir, debemos honrar al resto, sin importar demasiado lo que nos sale por la piel, por los poros, del corazón... y después vienen los lamentos del último autobús y nos sometemos al temor de quedarnos solos... valiente desenlace.


06-11-05 | Leído 509 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Y ahora?



Y ahora, ¿qué? Siento que he avanzado demasiado, que he recorrido, que he alcanzado, pero no siento de vuelta el beneficio del esfuerzo. Siento que, a pesar de todo lo que caminado, estoy en el mismo sitio. Poco a poco me he ido dando cuenta de que cada cosa obtenida con mucho esfuerzo se tradujo en la certeza de que eso no era lo que necesitaba, lo que había motivado el viaje. Veo que tomar, saborear y dejar las cosas se ha convertido en mi oficio. Nada dura, nada permanece, nada se queda. El entusiasmo está condenado a morir en segundos, luego del logro. Me parece negada una escena en la que me recueste sobre mi bienestar y me sienta pleno por más de unas horas, de unos días. A veces me veo como un objeto inanimado que no camina para alcanzar, sino que, detenido, trata de alcanzar lo que le pasa por los flancos, sin éxito. A veces me convierto en el demandante de resultados, sometiéndome a mi mismo a severas interrogantes que sé que no puedo contestar. A veces, me provoca acabar con esta inexorable inercia y sentarme a un lado del camino, a ver dónde carajos estoy de verdad.


10-05-06 | Leído 917 veces | Recibió 4 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^



¿Y ahora?



¡Ajá! Y ahora, ¿qué vas a hacer? No te puedes mover ahora. Será duro que aceptes que la justicia está tomando su lugar, por eso no lo harás ahora. Aún habiéndolo aceptado, no lo admitirás ante tus verdugos, por que ellos eran tus víctimas. No importa qué trates de hacer, estás enfrente del juez. No importa si comienzas a revisar ahora las cosas de tu pasado oscurecido por ti mismo, es hora de la sentencia. Parece que no puedes responder ni una sola de las sencillas preguntas que se te hace. Incluso, si alguien que no te conoce te hace las mismas preguntas, igualito no tendrás el valor de contestarla… por no decir la noción. Comiste, bebiste y no pagaste. Alguien se quedó sin alimento por tu causa muchas veces, y no tuviste tantos pensamientos como ahora, cuando se te obliga. “¡Venganza!”, dirás. Tratarás, por mero reflejo, de desacreditar a unos para inducir a otros, pero no estás en posición. Llorarás y llorarás, sin nadie que te consuele (ya sé lo que están pensando). Llorarás y patalearás, y nadie vendrá a defenderte, porque gastaste todos tus buenos cartuchos dañando al prójimo, sin tomar en cuenta al juez. Bueno, comienza a rezar…


13-03-06 | Leído 536 veces | Recibió 0 comentarios | Leer comentarios / Comentar     ^